Sri Caitanya Caritamrita

Madhya-lila
Capítulo 9: El Señor Sri Caitanya Mahaprabhu visita los lugares sagrados

Texto 1: El Señor Sri Caitanya Mahaprabhu convirtió a los habitantes del sur de la India. Aunque eran fuertes como elefantes, se hallaban en las fauces de los cocodrilos de diversas filosofías, como las filosofías budista, jain y mayavada. Con Su disco de misericordia, el Señor les liberó a todos y les convirtió en vaisnavas, devotos del Señor.
Texto* 2: ¡Toda gloria al Señor Sri Caitanya Mahaprabhu! ¡Toda gloria al Señor Nityananda Prabhu! ¡Toda gloria a Sri Advaita Prabhu! ¡Y toda gloria a todos los devotos de Sri Caitanya Mahaprabhu!
Texto* 3: El viaje de Sri Caitanya Mahaprabhu por el sur de la India fue ciertamente extraordinario, pues allí visitó muchos miles de lugares de peregrinaje.
Texto 4: Con el pretexto de visitar todos aquellos lugares sagrados, el Señor convirtió y liberó a muchos miles de personas que habitaban en ellos. Por el simple hecho de tocar los lugares sagrados, los convirtió en grandes lugares de peregrinaje.
Texto* 5: No puedo hacer una relación cronológica de todos los lugares de peregrinaje que visitó el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu. Sólo puedo resumirlo todo diciendo que el Señor visitó todos los lugares sagrados a izquierda y derecha, a la ida y a la vuelta.
Texto* 6: Como me es imposible citar todos esos lugares en orden cronológico, simplemente haré ademán de enumerarlos, al menos en forma simbólica.
Texto 7-8: Como expliqué anteriormente, todos los habitantes de las poblaciones visitadas por el Señor Caitanya se volvían vaisnavas y comenzaban a cantar «¡Hari!» y «¡Krsna!». De ese modo, en todos los lugares que el Señor visitaba, todos se volvían devotos vaisnavas.
Texto* 9: En el sur de la India, había gente de toda clase. Había especuladores filosóficos y trabajadores fruitivos, pero en todo caso, había infinidad de no devotos.
Texto* 10: Por la influencia de Sri Caitanya Mahaprabhu, todas aquellas personas abandonaron sus propias opiniones y se hicieron vaisnavas, devotos de Krsna.
Texto 11: Por aquel entonces, todos los vaisnavas del sur de la India adoraban al Señor Ramacandra. Algunos eran tattvavadis, y otros seguían a Ramanujacarya.
Texto* 12: Después de su encuentro con Sri Caitanya Mahaprabhu, todos esos vaisnavas se hicieron devotos de Krsna y comenzaron a cantar el maha-mantra Hare Krsna.
Texto* 13: «“¡Oh, Señor Ramacandra, descendiente de Maharaja Raghu, protégeme, por favor! ¡Oh, Señor Krsna, que mataste al demonio Kesi, protégeme, por favor!”»
Texto 14: Mientras caminaba, Sri Caitanya Mahaprabhu solía cantar este mantra Rama Raghava. Cantando de ese modo, llegó hasta orillas del Gautami-gaṅga, donde Se bañó.
Texto 15: Sri Caitanya Mahaprabhu fue entonces a Mallikarjuna-tirtha y visitó allí la deidad del Señor Siva. También hizo que todos cantasen el maha-mantra Hare Krsna.
Texto* 16: Allí vio al Señor Mahadeva [Siva], el sirviente del Señor Rama. De allí fue a Ahovala-nrsimha.
Texto 17: Tras ver la Deidad de Ahovala-nrsimha, Caitanya Mahaprabhu ofreció muchas oraciones al Señor. Seguidamente fue a Siddhavata, donde visitó la Deidad de Ramacandra, el Señor de Sitadevi.
Texto* 18: Al ver la Deidad del Señor Ramacandra, el descendiente del rey Raghu, el Señor ofreció oraciones y reverencias. Luego, un brahmana invitó al Señor a almorzar.
Texto* 19: Aquel brahmana cantaba constantemente el nombre de Ramacandra. En verdad, aparte de cantar el santo nombre del Señor Ramacandra, aquel brahmana no dijo una palabra.
Texto* 20: Aquel día lo pasó el Señor en su casa, donde tomó prasadam. Tras concederle Su misericordia de ese modo, el Señor siguió Su camino.
Texto* 21: En el lugar sagrado de Skanda-ksetra, el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu visitó el templo de Skanda. De allí fue a Trimatha, donde vio una Deidad de Visnu, Trivikrama.
Texto* 22: Tras visitar el templo de Trivikrama, el Señor regresó a Siddhavata, donde visitó de nuevo la casa del brahmana, que por entonces cantaba constantemente el maha-mantra Hare Krsna.
Texto* 23: Después de terminar Su almuerzo allí, Sri Caitanya Mahaprabhu preguntó al brahmana: «Mi querido amigo, por favor, dime cuál es tu posición ahora.
Texto* 24: «Antes cantabas constantemente el santo nombre del Señor Rama. ¿Por qué ahora cantas constantemente el santo nombre de Krsna?»
Texto* 25: El brahmana contestó: «Todo se debe a Tu influencia, Señor. Desde que estuve contigo, he abandonado aquello que había practicado toda mi vida.
Texto* 26: «He estado cantando el santo nombre del Señor Ramacandra desde que era niño, pero, al verte, canté el santo nombre del Señor Krsna una sola vez.
Texto* 27: «Desde ese momento, el santo nombre de Krsna ha quedado firmemente fijo a mi lengua. En verdad, desde que empecé cantar el santo nombre de Krsna, el santo nombre del Señor Ramacandra se ha ido muy lejos.
Texto* 28: «Desde que era niño, he estado recopilando de las Escrituras reveladas las glorias del santo nombre.
Texto 29: «“La Suprema Verdad Absoluta se llama Rama, porque los trascendentalistas obtienen placer en el ilimitado placer verdadero de la existencia espiritual.”
Texto 30: «“La palabra ‘krs’ es el aspecto atractivo de la existencia del Señor, y ‘na’ significa placer espiritual. Cuando a la raíz ‘krs’ se le añade el sufijo ‘na’, se convierte en ‘Krsna’, que nombra a la Verdad Absoluta.”
Texto* 31: «En cuanto a los santos nombres de Rama y Krsna, los dos están al mismo nivel, pero, para mayor progreso, las Escrituras reveladas nos proporcionan alguna información específica.
Texto 32: «“El Señor Siva, dirigiéndose a su esposa Durga con el nombre de Varanana, le explicó: ‘Yo canto el santo nombre de Rama, Rama, Rama, y así disfruto de su hermoso sonido. Este santo nombre de Ramacandra equivale a mil santos nombres del Señor Visnu’.”
Texto 33: «“Los resultados piadosos que se derivan de cantar tres veces los mil santos nombres de Visnu se pueden obtener con pronunciar una sola vez el santo nombre de Krsna.”
Texto* 34: «Según estas palabras de los sastras, las glorias del santo nombre de Krsna son ilimitadas. Aun así, yo no podía cantar Su santo nombre. Por favor, escucha la razón de esto.
Texto* 35: «Mi Señor adorable ha sido el Señor Ramacandra, y el canto de Su santo nombre me ha dado felicidad. Debido a la felicidad que recibía, yo cantaba el santo nombre del Señor Rama día y noche.
Texto* 36: «Con Tu llegada, apareció también el santo nombre del Señor Krsna. En ese momento, en mi corazón cobraron vida las glorias del nombre de Krsna.
Texto* 37: «Señor, Tú eres ese Señor Krsna en persona. Ésa es mi conclusión». Diciendo esto, el brahmana se postró a los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto 38: Tras mostrar Su misericordia al brahmana, el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu partió al día siguiente hacia Vrddhakasi, donde visitó el templo del Señor Siva.
Texto* 39: Tras visitar Vrddhakasi, Sri Caitanya Mahaprabhu continuó su camino. Llegó a una aldea y, viendo que casi todos sus habitantes eran brahmanas, descansó en ella.
Texto* 40: La influencia del Señor Caitanya Mahaprabhu hacía que fuesen a verle muchos millones de personas. En verdad, formaban una multitud ilimitada, imposible de contar.
Texto* 41: A la belleza del aspecto físico del Señor se sumaba el que siempre estaba en el éxtasis del amor por Dios. Sólo de verle, todos comenzaron a cantar el santo nombre de Krsna; de ese modo, todos se volvieron devotos vaisnavas.
Texto* 42: Hay muchos tipos de filósofos. Unos son lógicos y siguen a Gautama o a Kanada. Otros siguen la filosofía mimamsa de Jaimini. Otros siguen la filosofía mayavada de Saṅkaracarya, y otros la filosofía saṅkhya de Kapila o el sistema de yoga místico de Patañjali. Hay quienes siguen el smrti-sastra compuesto de veinte Escrituras religiosas, y quienes siguen los Puranas y el tantra-sastra. De modo que hay muchos tipos distintos de filósofos.
Texto* 43: Todos estos seguidores de diversas Escrituras estaban prontos a presentar las conclusiones de sus respectivas Escrituras, pero Sri Caitanya Mahaprabhu rompió en pedazos todas sus opiniones y estableció Su propio culto de bhakti basado en los Vedas, el Vedanta, el Brahma-sutra y la filosofía de acintya-bhedabheda-tattva.
Texto* 44: Sri Caitanya Mahaprabhu estableció el servicio devocional en todas partes. Nadie pudo vencerle.
Texto* 45: Así derrotados por el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu, todos esos filósofos y sus seguidores se unieron a Su culto. De ese modo, el Señor Caitanya hizo de la India del Sur un país de vaisnavas.
Texto* 46: Cuando oían hablar de la erudición de Sri Caitanya Mahaprabhu, los no creyentes iban a verle llenos de orgullo, llevando con ellos a sus discípulos.
Texto* 47: Uno de ellos era un líder de los budistas, un sabio muy erudito. A fin de establecer las nueve conclusiones filosóficas del budismo, se presentó ante el Señor y empezó a hablar.
Texto* 48: Aunque los budistas no reúnen la aptitud necesaria para un debate y los vaisnavas no deben ni mirarles, Caitanya Mahaprabhu les habló con la única intención de disminuir su orgullo falso.
Texto 49: Las escrituras de la religión budista se basan principalmente en la lógica y la argumentación, e incluyen nueve principios básicos. Sri Caitanya Mahaprabhu derrotó sus argumentos, y por ello no pudieron imponer sus creencias.
Texto* 50: El maestro de los budistas expuso los nueve principios, pero Sri Caitanya Mahaprabhu los hizo pedazos con Su fuerte lógica.
Texto 51: Sri Caitanya Mahaprabhu derrotó a todos los especuladores mentales y sabios eruditos, y cuando la gente empezó a reír, los filósofos budistas sintieron vergüenza y miedo al mismo tiempo.
Texto* 52: Los budistas se dieron cuenta de que el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu era un vaisnava, y regresaron a sus casas sintiéndose muy desdichados. Sin embargo, más tarde tramaron un complot en contra el Señor.
Texto 53: Tras urdir su complot, los budistas llevaron ante el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu una bandeja de alimentos intocables diciendo que eran maha-prasadam.
Texto* 54: Cuando ofrecieron a Sri Caitanya Mahaprabhu el alimento contaminado, un ave muy grande apareció, se llevó la bandeja con el pico y salió volando.
Texto* 55: Todo el alimento intocable cayó sobre los budistas, y la enorme ave dejó caer la bandeja en la cabeza del principal maestro budista. Al dar en su cabeza, hizo mucho ruido.
Texto* 56: La bandeja era metálica, y su borde, al golpear la cabeza del maestro, le hizo un corte. El maestro perdió el conocimiento y se desplomó en el suelo allí mismo.
Texto* 57: Al ver a su maestro en el suelo inconsciente, los discípulos budistas gritaron y corrieron a los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu en busca de refugio.
Texto* 58: Todos ellos oraron al Señor Sri Caitanya Mahaprabhu y, considerándole la Suprema Personalidad de Dios mismo, se dirigieron a Él diciendo: «Señor, perdona, por favor, nuestra ofensa. Por favor, ten misericordia de nosotros y trae de nuevo a la vida a nuestro maestro espiritual».
Texto* 59: El Señor contestó entonces a los discípulos budistas: «Debéis cantar en voz bien alta los nombres de Krsna y Hari junto al oído de vuestro maestro espiritual.
Texto* 60: «De esa forma, vuestro maestro espiritual recobrará la consciencia.» Siguiendo el consejo de Sri Caitanya Mahaprabhu, todos los discípulos budistas comenzaron a cantar el santo nombre de Krsna en congregación.
Texto 61: Cuando todos los discípulos cantaron los santos nombres Krsna, Rama y Hari, el maestro budista recobró el conocimiento e, inmediatamente, se puso a cantar el santo nombre del Señor Hari.
Texto* 62: Cuando el maestro espiritual de los budistas se puso a cantar el santo nombre de Krsna y se sometió al Señor Sri Caitanya Mahaprabhu, todos los allí reunidos se quedaron atónitos.
Texto* 63: Súbitamente, y con gran humor, Sri Caitanya Mahaprabhu, el hijo de Sacidevi, desapareció de la vista de todos, y nadie fue capaz de encontrarle.
Texto 64: Seguidamente, Sri Caitanya Mahaprabhu llegó a Tirupati y Tirumala, donde visitó una Deidad de cuatro brazos. Después prosiguió hacia la colina Veṅkata.
Texto* 65: Al llegar a Tirupati, el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu visitó el templo del Señor Ramacandra. Allí ofreció oraciones y reverencias ante Ramacandra, el descendiente del rey Raghu.
Texto 66: Allí donde iba, Sri Caitanya Mahaprabhu dejaba asombrados a todos con Su influencia. A continuación visitó el templo de Pana-nrsimha. El Señor es muy misericordioso.
Texto* 67: Con gran amor extático, Sri Caitanya Mahaprabhu ofreció reverencias y oraciones al Señor Nrsimha. La gente estaba asombrada de ver la influencia del Señor Caitanya.
Texto 68: Al llegar a Siva-kañci, Caitanya Mahaprabhu visitó la deidad del Señor Siva. Con Su influencia, convirtió a todos los devotos del Señor Siva en vaisnavas.
Texto 69: El Señor visitó entonces un lugar sagrado llamado Visnu-kañci. Allí vio a las Deidades de Laksmi-Narayana, y Les presentó Sus respetos y muchas oraciones para complacerlas.
Texto* 70: En los dos días que pasó en Visnu-kañci, Sri Caitanya Mahaprabhu danzó y cantó kirtana en éxtasis. Al verle, todos se hicieron devotos del Señor Krsna.
Texto 71: Tras visitar Trimalaya, Caitanya Mahaprabhu fue a Trikala-hasti. Allí visitó al Señor Siva y le ofreció todo respeto y reverencia.
Texto 72: En Paksi-tirtha, el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu visitó el templo del Señor Siva. De allí fue a Vrddhakola, el lugar de peregrinaje.
Texto 73: En Vrddhakola, el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu visitó el templo de Sveta-varaha, la encarnación del jabalí blanco. Después de ofrecerle respetos, el Señor visitó el templo del Señor Siva, donde se viste a la deidad con ropas amarillas.
Texto 74: Tras visitar el templo de Siyali-bhairavi [una forma de la diosa Durga], Sri Caitanya Mahaprabhu, el hijo de madre Saci, fue a la orilla del río Kaveri.
Texto 75: El Señor visitó entonces un lugar llamado Go-samaja, donde visitó el templo del Señor Siva. Llegó entonces a Vedavana, donde vio otra deidad del Señor Siva y le ofreció oraciones.
Texto* 76: Al ver la deidad de Siva llamada Amrta-liṅga, el Señor Caitanya Mahaprabhu le ofreció reverencias. Así visitó todos los templos del Señor Siva y convirtió a los devotos del Señor Siva en vaisnavas.
Texto* 77: En Devasthana, Caitanya Mahaprabhu visitó el templo del Señor Visnu, donde habló con los vaisnavas que seguían la sucesión discipular de Ramanujacarya. A esos vaisnavas se les llama sri-vaisnavas.
Texto 78: En Kumbhakarna-kapala, Sri Caitanya Mahaprabhu vio un gran lago y el lugar sagrado de Siva-ksetra, donde hay un templo del Señor Siva.
Texto 79: Tras visitar el lugar sagrado de Siva-ksetra, Caitanya Mahaprabhu llegó a Papanasana, donde vio el templo del Señor Visnu. Finalmente llegó a Sri Raṅga-ksetra.
Texto* 80: Después de bañarse en el río Kaveri, Sri Caitanya Mahaprabhu visitó el templo de Raṅganatha y ofreció Sus ardientes oraciones y reverencias. Así sintió que había logrado el éxito.
Texto* 81: En el templo de Raṅganatha, Sri Caitanya Mahaprabhu cantó y danzó con amor extático por Dios. Al ver Su danza, todos estaban asombrados.
Texto 82: Entonces, con mucho respeto, un vaisnava llamado Veṅkata Bhatta invitó a Sri Caitanya Mahaprabhu a su hogar.
Texto* 83: Sri Veṅkata Bhatta llevó a Sri Caitanya Mahaprabhu a su casa. Allí lavó los pies del Señor, y toda su familia bebió el agua.
Texto* 84: Tras ofrecer un almuerzo al Señor, Veṅkata Bhatta le informó de que acababa de comenzar el período de caturmasya.
Texto* 85: Veṅkata Bhatta dijo: «Por favor, sé misericordioso conmigo y quédate en mi casa durante la caturmasya. Habla de los pasatiempos del Señor Krsna y ten la bondad de liberarme, por Tu misericordia».
Texto* 86: Sri Caitanya Mahaprabhu Se quedó en casa de Veṅkata Bhatta cuatro meses seguidos. El Señor pasó esos días muy feliz, disfrutando de la melosidad trascendental de comentar los pasatiempos del Señor Krsna.
Texto* 87: Todos eran testigos de la belleza del cuerpo del Señor Caitanya y de Su amor extático por Dios. Mucha gente solía ir a verle; tan pronto como Le veían, todas sus desdichas y sufrimientos desaparecían.
Texto* 88: Cientos de miles de personas de diferentes países iban a ver al Señor. Después de verle, todos cantaban el maha-mantra Hare Krsna.
Texto* 89: Durante ese tiempo, Sri Caitanya Mahaprabhu Se bañaba en el río Kaveri y visitaba el templo de Sri Raṅga. Cada día, además, el Señor danzaba en éxtasis.
Texto* 90: En verdad, no cantaban nada que no fuese el maha-mantra Hare Krsna, y todos ellos se hicieron devotos del Señor Krsna. Así, la gente estaba atónita.
Texto* 91: Todos los brahmanas vaisnavas que vivían en Sri Raṅga-ksetra invitaban al Señor a sus hogares. En verdad, el Señor recibía cada día una invitación.
Texto* 92: Cada día, el Señor recibía la invitación de un brahmana distinto, pero algunos de los brahmanas no tuvieron oportunidad de invitarle a comer, porque el período de caturmasya llegó a su fin.
Texto* 93: En el sagrado lugar de Sri Raṅga-ksetra, un brahmana vaisnava solía visitar el templo cada día y recitaba todo el texto de la Bhagavad-gita.
Texto* 94: El brahmana leía habitualmente los dieciocho capítulos de la Bhagavad-gita con gran éxtasis trascendental, pero, como no sabía pronunciar las palabras correctamente, la gente solía hacer bromas a su costa.
Texto* 95: Debido a su pronunciación incorrecta, a veces la gente le criticaba y se reía de él, pero él no prestaba atención. Leer la Bhagavad-gita le llenaba de éxtasis, y, personalmente, se sentía muy feliz.
Texto 96: Mientras leía el libro, el brahmana experimentaba transformaciones trascendentales en su cuerpo. El vello del cuerpo se le erizaba, los ojos se le llenaban de lágrimas, y su cuerpo temblaba y transpiraba. Al ver esto, Sri Caitanya Mahaprabhu Se sintió muy feliz.
Texto* 97: Sri Caitanya Mahaprabhu preguntó al brahmana: «Mi querido señor, ¿por qué sientes tanto amor extático? ¿Qué parte de la Bhagavad-gita te da semejante placer trascendental?».
Texto 98: El brahmana contestó: «Soy analfabeto y por eso no conozco el significado de las palabras. A veces leo la Bhagavad-gita correctamente, y a veces incorrectamente, pero en todo caso, lo hago cumpliendo las órdenes de mi maestro espiritual».
Texto* 99: El brahmana continuó: «En realidad, sólo veo al Señor Krsna sentado en una cuadriga, haciendo de auriga de Arjuna. Con las riendas en la mano, tiene un aspecto muy hermoso, con Su color negruzco.
Texto* 100: «Cuando veo al Señor Krsna en una cuadriga instruyendo a Arjuna, me lleno de felicidad extática.
Texto* 101: «Mientras leo la Bhagavad-gita, veo los hermosos rasgos del Señor. Ésa es la razón por la que leo la Bhagavad-gita, y mi mente no puede apartarse de eso.»
Texto 102: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo al brahmana: «En verdad, tú eres una autoridad en la lectura de la Bhagavad-gita. Lo que tú sabes es el verdadero significado de la Bhagavad-gita».
Texto* 103: Tras decir esto, el Señor Caitanya Mahaprabhu abrazó al brahmana, y el brahmana, tomándose de los pies de loto del Señor, comenzó a llorar.
Texto* 104: El brahmana dijo: «Al verte a Ti, mi felicidad se ha duplicado. Pienso que Tú eres el Señor Krsna en persona».
Texto* 105: La mente del brahmana estaba purificada con la revelación del Señor Krsna, y por eso pudo comprender la verdad de Sri Caitanya Mahaprabhu en todos sus detalles.
Texto* 106: Entonces, Sri Caitanya Mahaprabhu instruyó al brahmana por extenso, y le pidió que no revelase el hecho de que Él era el Señor Krsna.
Texto* 107: Aquel brahmana se volvió un gran devoto de Sri Caitanya Mahaprabhu, y no abandonó la compañía del Señor durante cuatro meses seguidos.
Texto* 108: Sri Caitanya Mahaprabhu Se quedó en casa de Veṅkata Bhatta y habló con él constantemente acerca del Señor Krsna. De ese modo, Se sentía muy feliz.
Texto* 109: Como vaisnava perteneciente a la Ramanuja-sampradaya, Veṅkata Bhatta adoraba las Deidades de Laksmi y Narayana. Al ver su devoción pura, Sri Caitanya Mahaprabhu Se sintió muy satisfecho.
Texto* 110: Debido a que siempre estaban juntos, Sri Caitanya Mahaprabhu y Veṅkata Bhatta forjaron poco a poco una relación de amistad. En verdad, a veces reían y bromeaban juntos.
Texto* 111: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo al Bhattacarya: «Tu adorable diosa de la fortuna, Laksmi, siempre está en el pecho de Narayana, y, sin lugar a dudas, es la mujer más casta de la creación.
Texto* 112: «Sin embargo, Mi Señor es el Señor Sri Krsna, un pastorcillo que se dedica a cuidar vacas. ¿Cómo es que Laksmi, una esposa tan casta, desea relacionarse con Mi Señor?
Texto* 113: «Sólo por relacionarse con Krsna, Laksmi abandonó toda la felicidad trascendental de Vaikuntha, y durante mucho tiempo siguió votos y principios regulativos y realizó un sinfín de austeridades.»
Texto 114: Caitanya Mahaprabhu dijo entonces: «“¡Oh, Señor!, la serpiente Kaliya ha sido tocada por el polvo de Tus pies de loto, y no sabemos cómo ha podido alcanzar esa gran bendición. Con ese mismo objetivo, la diosa de la fortuna realizó austeridades durante siglos, abandonando todos los demás deseos y siguiendo votos muy austeros. En verdad, no sabemos cómo ha podido recibir esa oportunidad la serpiente Kaliya”».
Texto* 115: Veṅkata Bhatta dijo entonces: «El Señor Krsna y el Señor Narayana son el mismo, pero los pasatiempos de Krsna son más gustosos, pues todos ellos son juegos.
Texto 116: «Como Krsna y Narayana son la misma persona, el hecho de que Laksmi se relacione con Krsna no rompe su voto de castidad. El deseo de la diosa de la fortuna de relacionarse con el Señor Krsna era una forma de divertirse.»
Texto 117: Veṅkata Bhatta continuó: «“Conforme a la comprensión trascendental, no hay diferencia entre las formas de Narayana y Krsna. Krsna, sin embargo, ejerce una atracción trascendental muy especial debida a la melosidad conyugal, y por ello supera a Narayana. Ésa es la conclusión de las melosidades trascendentales”.
Texto* 118: «La diosa de la fortuna consideró que su relación con Krsna no dañaría su voto de castidad, y que, al relacionarse con Krsna, podría disfrutar del beneficio de la danza rasa.»
Texto* 119: Veṅkata Bhatta continuó explicando: «Madre Laksmi, la diosa de la fortuna, también es una disfrutadora de la bienaventuranza trascendental; por eso, si quiso disfrutar con Krsna, ¿qué falta hay en ello? ¿Por qué bromeas sobre esto?».
Texto* 120: El Señor Caitanya Mahaprabhu contestó: «Yo sé que no hay falta alguna en la diosa de la fortuna, pero, aun así, no pudo entrar en la danza rasa. Así lo escuchamos en las Escrituras reveladas.
Texto 121: «“Mientras danzaba con las gopis en el rasa-lila, el Señor Krsna les pasó los brazos por el cuello y las abrazó. Esa misericordia trascendental nunca le fue concedida a la diosa de la fortuna ni a las demás consortes del mundo espiritual. Y es algo que jamás imaginaron siquiera las más hermosas muchachas de los planetas celestiales, que tienen el lustre corporal y el aroma de las flores de loto. ¿Qué decir entonces de las mujeres de este mundo, por más hermosas que sean desde un punto de vista material?”
Texto* 122: «Pero, ¿podrías decirme por qué no pudo entrar Laksmi, la diosa de la fortuna, en la danza rasa? Las autoridades del conocimiento védico sí lograron entrar en la danza y relacionarse con Krsna.
Texto 123: «“Grandes sabios conquistan la mente y los sentidos con la práctica del sistema de yoga místico y el control de la respiración. Así ocupándose en yoga, ven a la Superalma en sus corazones y finalmente entran en el Brahman impersonal. Pero también los enemigos de la Suprema Personalidad de Dios alcanzan esa posición por el simple hecho de pensar en el Señor Supremo. Sin embargo, las doncellas de Vraja, las gopis, como se sentían atraídas por la belleza de Krsna, tenían como único deseo abrazarle y estrechar Sus brazos, que son como serpientes. De ese modo, ellas finalmente saborearon el néctar de los pies de loto del Señor. También nosotros, los Upanisads, podemos saborear el néctar de Sus pies de loto siguiendo los pasos de las gopis.”»
Texto* 124: Cuando Caitanya Mahaprabhu le preguntó por qué la diosa de la fortuna no pudo entrar en la danza rasa, mientras que la autoridades en el conocimiento védico sí habían podido, Veṅkata Bhatta contestó: «No sé penetrar en los misterios de ese comportamiento».
Texto* 125: Veṅkata Bhatta reconoció entonces: «Yo soy un ser humano corriente. Mi inteligencia es muy limitada y me agito fácilmente; por eso mi mente no puede entrar en el profundo océano de los pasatiempos del Señor.
Texto 126: «Tú eres la Suprema Personalidad de Dios, Krsna en persona. Tú conoces el propósito de Tus actividades, y la persona a quien Tú iluminas también puede entender Tus pasatiempos.»
Texto* 127: El Señor contestó: «El Señor Krsna tiene una característica especial: Él atrae el corazón de todos con la melosidad de Su amor conyugal.
Texto* 128: «Por seguir los pasos de los habitantes del planeta Vrajaloka, Goloka Vrndavana, se puede obtener el refugio de los pies de loto de Sri Krsna. Sin embargo, los habitantes de ese planeta no saben que el Señor Krsna es la Suprema Personalidad de Dios.
Texto* 129: «Allí es posible que alguien, considerándole Su hijo, Le ate a un mortero de moler. Otros pueden considerarle su amigo íntimo y, después de vencerle, juegan montados sobre Sus hombros.
Texto* 130: «Los habitantes de Vrajabhumi conocen a Krsna como hijo de Maharaja Nanda, el rey de Vrajabhumi, y creen que no pueden tener una relación con el Señor basada en el rasa de la opulencia.
Texto 131: «Quien adora al Señor siguiendo los pasos de los habitantes de Vrajabhumi alcanza la compañía del Señor en el planeta trascendental de Vraja, donde se Le conoce como hijo de Maharaja Nanda.»
Texto 132: Caitanya Mahaprabhu citó entonces: «“La Suprema Personalidad de Dios, Krsna, el hijo de madre Yasoda, les es accesible a los devotos que se ocupan en servicio devocional espontáneo, pero los especuladores mentales, que se esfuerzan con grandes austeridades y penitencias por lograr la autorrealización y consideran que el ser y el cuerpo son una sola cosa, no pueden acceder a Él tan fácilmente».
Texto 133: «Las autoridades en las Escrituras védicas conocidas como sruti-ganas adoraron al Señor Krsna con el éxtasis de las gopis y siguieron sus pasos.
Texto* 134: «Las autoridades personificadas de los himnos védicos recibieron cuerpos como los de las gopis y nacieron en Vrajabhumi. En esos cuerpos, se les permitió entrar en la danza rasa-lila del Señor.
Texto* 135: «El Señor Krsna pertenece a la comunidad de pastores de vacas, y las gopis son las muy queridas amantes de Krsna. Aunque las esposas de los habitantes de los planetas celestiales gozan de máxima opulencia en el mundo material, ni ellas ni ninguna otra mujer del universo material puede alcanzar la compañía de Krsna.
Texto* 136: «La diosa de la fortuna, Laksmi, quiso disfrutar de Krsna y, al mismo tiempo, conservar su cuerpo espiritual en la forma de Laksmi. Ella, sin embargo, no siguió los pasos de las gopis en su adoración a Krsna.
Texto 137: «Vyasadeva, la autoridad suprema en las Escrituras védicas, compuso el verso que comienza con las palabras “nayam sukhapo bhagavan”, porque nadie puede entrar en la danza rasa-lila con un cuerpo que no sea un cuerpo de gopi.»
Texto* 138: Antes de que Sri Caitanya Mahaprabhu le diese esta explicación, Veṅkata Bhatta pensaba que Sri Narayana era la Suprema Personalidad de Dios.
Texto* 139: Pensando de ese modo, Veṅkata Bhatta creía que la adoración a Narayana era la forma suprema de adoración, superior a todos los demás procesos de servicio devocional, pues era el proceso seguido por los sri-vaisnavas, los discípulos de Ramanujacarya.
Texto* 140: Sri Caitanya Mahaprabhu había entendido ese concepto erróneo de Veṅkata Bhatta, y, para corregirle, el Señor le habló con aquella actitud tan jocosa.
Texto* 141: El Señor entonces continuó: «Mi querido Veṅkata Bhatta, por favor, no sigas dudando. El Señor Krsna es la Suprema Personalidad de Dios; ésa es la conclusión de las Escrituras védicas.
Texto* 142: «El Señor Narayana, la forma opulenta de Krsna, atrae la mente de la diosa de la fortuna y sus seguidores.
Texto 143: «“Todas estas encarnaciones de Dios son, bien porciones plenarias o bien partes de las porciones plenarias de los purusa-avataras. Pero Krsna es la Suprema Personalidad de Dios mismo. En todas las eras, Él protege el mundo, por medio de Sus diferentes aspectos, cuando éste se ve trastornado por los enemigos de Indra.”
Texto 144: «Krsna tiene cuatro cualidades extraordinarias que el Señor Narayana no posee. Por eso Laksmi, la diosa de la fortuna, siempre desea Su compañía.
Texto* 145: «Tú has recitado el sloka que comienza con “siddhantatas tv abhede ’pi”. Ese mismo verso demuestra que Krsna es la Suprema Personalidad de Dios.
Texto 146: «“Conforme a la comprensión trascendental, no hay diferencia entre las formas de Krsna y Narayana. Krsna, sin embargo, ejerce una atracción trascendental muy especial debida a la melosidad conyugal, y por ello supera a Narayana. Ésa es la conclusión de las melosidades trascendentales.”
Texto* 147: «La Suprema Personalidad de Dios, Krsna, atrae la mente de la diosa de la fortuna, pero el Señor Narayana no puede atraer la mente de las gopis. Eso demuestra la excelencia suprema de Krsna.
Texto* 148: «Para no hablar personalmente del Señor Narayana, el propio Señor Krsna apareció en la forma de Narayana para gastar una broma a las gopis.
Texto* 149: «Aunque adoptó la forma de cuatro brazos de Narayana, Krsna no pudo atraer la atención de las gopis con amor extático.
Texto 150: «“Una vez, el Señor Sri Krsna, por jugar Se manifestó en la forma de Narayana, con cuatro brazos victoriosos y una forma muy hermosa. Sin embargo, al ver aquella excelsa forma, los sentimientos extáticos de las gopis se debilitaron. Por tanto, ningún sabio erudito puede entender los sentimientos extáticos de las gopis, que están firmemente fijos en la forma original del Señor Krsna como hijo de Nanda Maharaja. Los maravillosos sentimientos de las gopis con la extática actitud de parama-rasa con Krsna constituyen el más grande misterio de la vida espiritual.”»
Texto* 151: De ese modo, el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu rompió en pedazos el orgullo de Veṅkata Bhatta, pero, por hacerle feliz de nuevo, le dijo lo siguiente.
Texto* 152: El Señor tranquilizó a Veṅkata Bhatta diciendo: «En realidad, todo lo que he dicho ha sido en broma. Escucha ahora, por favor, mientras te explico la conclusión de los sastras, en la que todos los devotos vaisnavas tienen una fe firme.
Texto* 153: «No hay diferencia entre el Señor Krsna y el Señor Narayana, pues ambos tienen la misma forma. De manera similar, no hay diferencia entre las gopis y la diosa de la fortuna, pues también ellas tienen la misma forma.
Texto* 154: «La diosa de la fortuna disfruta de la compañía de Krsna a través de las gopis. No debemos ver ninguna diferencia entre las formas del Señor, pues ese tipo de conceptos es ofensivo.
Texto 155: «No hay diferencia entre las trascendentales formas del Señor. Formas diferentes se manifiestan debido a apegos diferentes de devotos diferentes. En realidad, el Señor es uno, pero, para satisfacer a Sus devotos, aparece en formas diferentes.
Texto 156: «“La joya vaidurya, cuando toca otros materiales, parece descomponerse en diversos colores, y, como consecuencia, también sus formas parecen diferentes. De modo similar, el Señor, a quien se conoce con el nombre de Acyuta [«el infalible»], aunque en esencia es uno, aparece en diversas formas en función del éxtasis de la meditación del devoto.”»
Texto* 157: Veṅkata Bhatta dijo entonces: «Yo soy una entidad viviente caída común y corriente, pero Tú eres Krsna, la mismísima Suprema Personalidad de Dios.
Texto 158: «Los pasatiempos trascendentales del Señor son insondables, y yo no sé nada de ellos. Todo lo que Tú dices, yo lo acepto como la verdad.
Texto* 159: «He estado ocupado en el servicio de Laksmi-Narayana, y por Su misericordia he podido ver Tus pies de loto.
Texto* 160: «Por Tu misericordia sin causa, me has hablado de las glorias del Señor Krsna. Nadie puede calcular hasta dónde llegan la opulencia, las cualidades y las formas del Señor.
Texto* 161: «Ahora puedo entender que el servicio devocional al Señor Krsna es la forma suprema de adoración. Por Tu misericordia sin causa, con tan sólo explicar los hechos, has hecho de mi vida un éxito.»
Texto* 162: Después de decir esto, Veṅkata Bhatta se postró a los pies de loto del Señor, y el Señor, por Su misericordia sin causa, le abrazó.
Texto* 163: Terminado el período de caturmasya, Sri Caitanya Mahaprabhu pidió permiso a Veṅkata Bhatta para irse y, después de visitar a Sri Raṅga, continuó Su viaje hacia el sur de la India.
Texto* 164: Veṅkata Bhatta no quería regresar a su casa, pues quería irse con el Señor. Grandes esfuerzos tuvo que hacer Sri Caitanya Mahaprabhu para despedirse de él.
Texto* 165: Cuando finalmente Sri Caitanya Mahaprabhu Se despidió, Veṅkata Bhatta cayó inconsciente. Así fueron los pasatiempos del Señor Sri Caitanya Mahaprabhu, el hijo de madre Saci, en Sri Raṅga-ksetra.
Texto 166: A Su llegada al monte Ṛsabha, el Señor visitó el templo del Señor Narayana, donde ofreció reverencias y diversas oraciones.
Texto* 167: En el monte Ṛsabha había estado Paramananda Puri durante los cuatro meses de la estación de las lluvias; cuando Sri Caitanya Mahaprabhu tuvo noticia de ello, fue inmediatamente a verle.
Texto* 168: Al encontrarse con Paramananda Puri, Sri Caitanya Mahaprabhu le presentó Sus respetos tocando sus pies de loto, y Paramananda Puri abrazó al Señor lleno de éxtasis.
Texto* 169: Sri Caitanya Mahaprabhu Se quedó con Paramananda Puri en la casa de un brahmana donde él se hospedaba. Allí pasaron tres días hablando de temas relativos a Krsna.
Texto* 170: Paramananda Puri dijo a Sri Caitanya Mahaprabhu que se dirigía a Jagannatha Puri para ver a Purusottama. Después de ver al Señor Jagannatha allí, iría a Bengala para bañarse en el Ganges.
Texto* 171: Sri Caitanya Mahaprabhu le dijo entonces: «Por favor, regresa luego a Jagannatha Puri, pues Yo volveré allí muy pronto, después de visitar Ramesvara [Setubandha].
Texto* 172: «Mi deseo es estar contigo. Por eso, si regresases a Jagannatha Puri, sería una gran misericordia de tu parte.»
Texto* 173: Después de hablar de ese modo con Paramananda Puri, el Señor le pidió permiso para irse y, muy complacido, partió hacia el sur de la India.
Texto 174: Así, Paramananda Puri partió hacia Jagannatha Puri, y Sri Caitanya Mahaprabhu Se encaminó hacia Sri Saila.
Texto* 175: Allí, en Sri Saila, vivían, con atuendos de brahmanas, el Señor Siva y su esposa Durga. Cuando vieron a Sri Caitanya Mahaprabhu, se sintieron muy complacidos.
Texto* 176: El Señor Siva, vestido como un brahmana, dio limosna a Sri Caitanya Mahaprabhu y Le invitó a pasar tres días en un lugar solitario. Allí juntos, hablaron con gran intimidad.
Texto* 177: Después de hablar con el Señor Siva, Sri Caitanya Mahaprabhu pidió permiso para irse y fue a Kamakosthi-puri.
Texto 178: De Kamakosthi, Sri Caitanya Mahaprabhu fue a Mathura del Sur, donde conoció a un brahmana.
Texto* 179: Ese brahmana invitó a Sri Caitanya Mahaprabhu a su hogar. El brahmana era un gran devoto y una autoridad en cuanto al Señor Sri Ramacandra. Siempre permanecía desapegado de las actividades materiales.
Texto* 180: Después de bañarse en el río Krtamala, Sri Caitanya Mahaprabhu fue a casa del brahmana a almorzar, pero Se encontró con que la comida no estaba preparada, porque el brahmana no la había cocinado.
Texto* 181: Al ver aquello, Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Mi querido señor, dime por favor por qué no has cocinado. Ya es mediodía».
Texto* 182: El brahmana contestó: «Mi querido Señor, vivimos en el bosque. Por el momento aún no hemos reunido todo lo necesario para cocinar.
Texto* 183: «Cuando Laksmana traiga del bosque todas las verduras, frutas y raíces, Sita cocinará.»
Texto* 184: Sri Caitanya Mahaprabhu Se sintió muy satisfecho al saber del método de adoración del brahmana. Finalmente, el brahmana preparó a toda prisa lo necesario para cocinar.
Texto* 185: Sri Caitanya Mahaprabhu almorzó cerca de las tres de la tarde, pero el brahmana, sintiéndose muy triste, ayunó.
Texto* 186: Como el brahmana ayunaba, Sri Caitanya Mahaprabhu le preguntó: «¿Por qué ayunas? ¿Por qué estás tan triste? ¿Qué te preocupa tanto?».
Texto* 187: El brahmana contestó: «No tengo razones para vivir. Abandonaré la vida entrando en el fuego o en el agua.
Texto* 188: «Mi querido Señor, madre Sita es la madre del universo y la diosa suprema de la fortuna. He oído que el demonio Ravana la ha tocado, y desde entonces, siento un gran pesar.
Texto* 189: «Señor, soy tan desdichado que no puedo continuar viviendo. Mi cuerpo arde, pero la vida no me abandona.»
Texto* 190: Sri Caitanya Mahaprabhu contestó: «Por favor, no sigas pensando de esa forma. Eres un pandita erudito. ¿Por qué no reflexionas en lo ocurrido?».
Texto* 191: Sri Caitanya Mahaprabhu continuó: «Sin duda, Sitadevi, la muy querida esposa del Supremo Señor Ramacandra, posee una forma espiritual llena de bienaventuranza. Nadie puede verla con ojos materiales, pues ninguna persona materialista tiene ese poder.
Texto* 192: «La persona con sentidos materiales no puede siquiera ver a madre Sita, ¡qué decir entonces de tocarla! Cuando Ravana la raptó, raptó solamente su forma material ilusoria.
Texto* 193: «Tan pronto como Ravana se presentó ante Sita, ella desapareció. Entonces, para engañar a Ravana, ella envió una forma material ilusoria.
Texto 194: «La sustancia espiritual nunca entra en la jurisdicción de los conceptos materiales. Los Vedas y los Puranas dan siempre ese veredicto.»
Texto 195: Sri Caitanya Mahaprabhu tranquilizó entonces al brahmana: «Ten fe en Mis palabras y no agobies más tu mente con ese erróneo concepto».
Texto* 196: Aunque estaba ayunando, el brahmana tuvo fe en las palabras de Sri Caitanya Mahaprabhu y comió alimentos. De ese modo salvó su vida.
Texto 197: Tras tranquilizar de esta forma al brahmana, Sri Caitanya Mahaprabhu continuó Su camino hacia el sur de la India hasta llegar a Durvasana, donde Se bañó en el río Krtamala.
Texto 198: En Durvasana, Sri Caitanya Mahaprabhu visitó el templo del Señor Ramacandra, y en la montaña de Mahendra-saila, vio al Señor Parasurama.
Texto 199: Sri Caitanya Mahaprabhu fue entonces a Setubandha [Ramesvara], donde Se bañó en el lugar llamado Dhanus-tirtha. De allí fue a visitar el templo de Ramesvara, y, a continuación, descansó.
Texto 200: Allí, entre los brahmanas, Sri Caitanya Mahaprabhu escuchó el Kurma Purana, donde se narra la historia de la mujer casta.
Texto* 201: Srimati Sitadevi es la madre de los tres mundos y la esposa del Señor Ramacandra. Entre las mujeres castas, ella es la suprema, y es la hija del rey Janaka.
Texto* 202: Cuando vio a Ravana, que había venido a raptarla, madre Sita se refugió en el dios del fuego, Agni. El dios del fuego cubrió el cuerpo de madre Sita, y de ese modo la protegió de las manos de Ravana.
Texto* 203: Al escuchar en el Kurma Purana que Ravana había raptado una forma falsa de madre Sita, Sri Caitanya Mahaprabhu Se sintió muy satisfecho.
Texto* 204: El dios del fuego, Agni, se había llevado a la verdadera Sita y la había trasladado a la morada de Parvati, la diosa Durga. Entonces le fue entregada a Ravana una forma ilusoria de madre Sita; de ese modo fue engañado Ravana.
Texto* 205: Después de que el Señor Ramacandra matase a Ravana, Sitadevi fue llevada ante el fuego y probada.
Texto* 206: Cuando el Señor Ramacandra llevó a la Sita ilusoria ante el fuego, el dios del fuego hizo desaparecer la forma ilusoria y entregó la verdadera Sita al Señor Ramacandra.
Texto* 207: Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu escuchó esta historia, Se sintió muy complacido y recordó las palabras de Ramadasa Vipra.
Texto* 208: En verdad, cuando Sri Caitanya Mahaprabhu escuchó estas concluyentes afirmaciones del Kurma-Purana, sintió una gran felicidad. Después de pedir permiso a los brahmanas, tomó posesión de las hojas manuscritas del Kurma-Purana.
Texto* 209: Como el Kurma-Purana era muy antiguo, el manuscrito también lo era. Sri Caitanya Mahaprabhu Se llevó con Él las hojas originales a fin de tener el testimonio directo. El texto del Purana se copió en hojas nuevas para reemplazar las antiguas.
Texto* 210: Sri Caitanya Mahaprabhu regresó a Mathura del Sur [Madurai] y entregó el manuscrito original del Kurma-Purana a Ramadasa Vipra.
Texto 211-212: «A petición de madre Sita, Agni, el dios del fuego, produjo una forma ilusoria de Sita, y Ravana, el de las diez cabezas, raptó a la falsa Sita. La Sita original fue entonces a la morada del dios del fuego. Cuando el Señor Ramacandra sometió a prueba el cuerpo de Sita, fue la Sita ilusoria y falsa la que entró en el fuego. En ese momento, el dios del fuego trajo de su morada a la Sita original y la entregó al Señor Ramacandra.»
Texto* 213: Ramadasa Vipra se sintió muy complacido de recibir las hojas manuscritas originales del Kurma-Purana. Allí mismo, llorando, se postró a los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 214: Tras recibir el manuscrito, el brahmana, muy complacido, dijo: «Señor, Tú eres el Señor Ramacandra en persona, y has venido con hábito de sannyasi para darme Tu audiencia.
Texto* 215: «Mi querido Señor, Tú me has liberado de la gran desdicha que padecía. Te pido que Te quedes a almorzar en mi casa. Por favor, acepta mi invitación.
Texto* 216: «El otro día tenía la mente tan angustiada que no pude ofrecerte un buen almuerzo. Ahora he tenido la buena fortuna de que hayas vuelto a mi casa.»
Texto* 217: Diciendo esto, el brahmana cocinó, muy feliz, un excelente almuerzo que ofreció a Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto 218: Sri Caitanya Mahaprabhu pasó aquella noche en casa del brahmana. Luego, después de darle Su misericordia, el Señor partió hacia el río Tamraparni, en Pandya-desa.
Texto 219: En Naya-tripati, a orillas del río Tamraparni, había nueve templos del Señor Visnu; después de bañarse en el río, el Señor Caitanya Mahaprabhu vio las Deidades lleno de curiosidad y siguió Su peregrinaje.
Texto 220: Después, Sri Caitanya Mahaprabhu fue al lugar sagrado de Ciyadatala, donde vio las Deidades de los dos hermanos, el Señor Ramacandra y Laksmana. De allí pasó a Tila-kañci, donde visitó el templo del Señor Siva.
Texto 221: El Señor Sri Caitanya Mahaprabhu visitó entonces el lugar sagrado de Gajendra-moksana, donde fue a un templo del Señor Visnu. De allí pasó a Panagadi, un lugar sagrado donde vio las Deidades del Señor Ramacandra y Sita.
Texto 222: Más tarde, el Señor fue a Camtapura, donde vio las Deidades del Señor Ramacandra y Laksmana. A continuación fue a Sri Vaikuntha y visitó el templo de Señor Visnu.
Texto 223: Sri Caitanya Mahaprabhu fue entonces a Malaya-parvata y ofreció oraciones a Agastya Muni. Seguidamente visitó Kanya-kumari [cabo Comorín].
Texto 224: Tras visitar Kanya-kumari, Sri Caitanya Mahaprabhu fue a Āmlitala, donde vio la Deidad de Sri Ramacandra. Acto seguido fue a un lugar llamado Mallara-desa, donde vivía una comunidad de bhattatharis.
Texto 225: Tras visitar Mallara-desa, Caitanya Mahaprabhu fue a Tamala-kartika, y de allí a Vetapani. Allí visitó el templo de Raghunatha, el Señor Ramacandra, y pasó la noche.
Texto* 226: Sri Caitanya Mahaprabhu viajaba acompañado de Su sirviente, Krsnadasa. Aunque era un brahmana, en aquel lugar trabó relación con los bhattatharis.
Texto* 227: Sirviéndose de sus mujeres, los bhattatharis sedujeron al brahmana Krsnadasa, que era sencillo y amable. En virtud de su mala compañía, le contaminaron la inteligencia.
Texto* 228: Seducido por los bhattatharis, Krsnadasa fue a visitarles a primera hora de la mañana. El Señor Se presentó allí rápidamente a buscarle.
Texto* 229: Al llegar a la comunidad, Sri Caitanya Mahaprabhu preguntó a los bhattatharis: «¿Por qué retenéis a Mi asistente brahmana?
Texto* 230: «Yo pertenezco a la orden de vida de renuncia, al igual que vosotros. Y sin embargo, Me estáis causando sufrimientos intencionadamente; no veo en ello ninguna buena lógica.»
Texto* 231: Al oír a Sri Caitanya Mahaprabhu, todos los bhattatharis fueron corriendo hacia Él, empuñando armas, con intención de lastimarlo.
Texto* 232: Sin embargo, las armas se les cayeron de las manos, clavándose en sus propios cuerpos. Al ver que algunos de los bhattatharis habían quedado despedazados, los demás salieron huyendo en las cuatro direcciones.
Texto* 233: En medio del tumulto y el griterío que se levantó en la comunidad bhattathari, Sri Caitanya Mahaprabhu sujetó a Krsnadasa por el pelo y se lo llevó de allí.
Texto* 234: Esa misma noche, Sri Caitanya Mahaprabhu y Su asistente, Krsnadasa, llegaron a la orilla del río Payasvini. Después de bañarse, fueron a visitar el templo de Ādi-kesava.
Texto* 235: Cuando el Señor visitó el templo de Ādi-kesava, quedó inmediatamente abrumado por el éxtasis. Ofreciendo diversas oraciones y reverencias, cantó y danzó.
Texto* 236: Toda la gente del lugar estaba muy asombrada de ver los extáticos pasatiempos de Sri Caitanya Mahaprabhu. Todos ellos dieron una buena bienvenida al Señor.
Texto* 237: En el templo de Ādi-kesava, Sri Caitanya Mahaprabhu habló de temas espirituales con devotos muy avanzados. En ese lugar, encontró un capítulo de la Brahma-samhita.
Texto* 238: Sri Caitanya Mahaprabhu Se sintió muy feliz de encontrar un capítulo de aquella Escritura, y en Su cuerpo se manifestaron signos de trasformación extática: temblor, lágrimas, transpiración, trance y júbilo.
Texto 239-240: En lo que se refiere a la conclusión espiritual suprema, no hay Escritura como la Brahma-samhita. En verdad, esa Escritura es la revelación suprema de las glorias del Señor Govinda, pues revela el conocimiento supremo acerca de Él. En la Brahma-samhita se exponen con brevedad todas las conclusiones, y por ello es esencial entre todas las Escrituras vaisnavas.
Texto 241: Sri Caitanya Mahaprabhu copió la Brahma-samhita y, a continuación, con gran placer, fue a un lugar llamado Ananta Padmanabha.
Texto 242: Sri Caitanya Mahaprabhu pasó un par días en Ananta Padmanabha, donde visitó el templo. Luego, lleno de éxtasis, fue a visitar el templo de Sri Janardana.
Texto* 243: Durante dos días, Sri Caitanya Mahaprabhu cantó y danzó en Sri Janardana. Después Se dirigió hacia la orilla del río Payasvini y visitó el templo de Saṅkara-narayana.
Texto 244: Entonces visitó el monasterio de Srṅgeri-matha, la morada de Ācarya Saṅkara. Seguidamente visitó Matsya-tirtha, un lugar de peregrinaje, y Se bañó en el río Tuṅgabhadra.
Texto 245: Caitanya Mahaprabhu llegó seguidamente a Udupi, la morada de Madhvacarya, donde vivían los filósofos tattvavadis. Allí vio la Deidad del Señor Krsna y enloqueció de éxtasis.
Texto* 246: En el monasterio de Udupi, Sri Caitanya Mahaprabhu vio la muy hermosa Deidad del «Gopala danzante». Esa Deidad Se le apareció a Madhvacarya en un sueño.
Texto* 247: De alguna forma, Madhvacarya había encontrado la Deidad de Krsna en un bloque de gopi-candana que trasportaban en un barco.
Texto* 248: Madhvacarya llevó a la Deidad de Gopala danzante a Udupi, y la instaló en el templo. Hasta la fecha, la Deidad es adorada por los seguidores de Madhvacarya, los tattvavadis.
Texto* 249: Sri Caitanya Mahaprabhu experimentó un gran placer al ver aquella hermosa forma de Gopala. Durante mucho tiempo, danzó y cantó lleno de amor extático.
Texto* 250: Cuando vieron a Sri Caitanya Mahaprabhu, los vaisnavas tattvavadis al principio creyeron que era un sannyasi mayavadi. Por consiguiente, no hablaron con Él.
Texto* 251: Más tarde, al ver el amor extático de Sri Caitanya Mahaprabhu, quedaron maravillados. Así, considerándole un vaisnava, Le brindaron una buena recepción.
Texto* 252: Sri Caitanya Mahaprabhu Se dio cuenta de que los tattvavadis estaban muy orgullosos de su vaisnavismo. Por eso, sonriendo, comenzó a hablarles.
Texto* 253: Considerándoles muy orgullosos, Caitanya Mahaprabhu comenzó el debate.
Texto* 254: El principal acarya de la comunidad tattvavada era un gran erudito en las Escrituras reveladas. Con humildad, Sri Caitanya Mahaprabhu le hizo una pregunta.
Texto* 255: Caitanya Mahaprabhu dijo: «Yo no sé muy bien cuál es el objetivo de la vida y cómo alcanzarlo. Por favor, háblame del ideal más elevado para la humanidad y de cómo alcanzarlo».
Texto* 256: El acarya contestó: «Las actividades de las cuatro castas y de los cuatro asramas, cuando se dedican a Krsna, constituyen el mejor método para alcanzar el objetivo supremo de la vida.
Texto* 257: «Quien consagra los deberes del varnasrama-dharma a Krsna, se hace merecedor de los cinco tipos de liberación. Así se eleva al mundo espiritual en Vaikuntha. Ése es el objetivo supremo de la vida y el veredicto de todas las Escrituras reveladas.»
Texto 258: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Según el veredicto de los sastras, el mejor método para alcanzar el servicio amoroso a Krsna es el proceso de escuchar y cantar.
Texto 259-260: «“Este proceso consiste en escuchar, glorificar y recordar el santo nombre, la forma, pasatiempos, cualidades y séquito del Señor, ofrecer servicio según el momento, lugar y ejecutante, adorar a la Deidad, ofrecer oraciones, considerarse siempre el sirviente eterno de Krsna, hacer amistad con Él, y dedicarle todo. Estos nueve elementos del servicio devocional, cuando se ofrecen directamente a Krsna, constituyen el máximo logro en la vida. Ése es el veredicto de las Escrituras reveladas.”
Texto 261: «Quien se eleva al plano del servicio amoroso al Señor Krsna mediante la práctica de esos nueve procesos, comenzando con escuchar y cantar, ha alcanzado el quinto nivel del éxito y el límite de los objetivos de la vida.
Texto 262: «“Cuando una persona es verdaderamente avanzada y disfruta cantando el santo nombre del Señor, que le es muy querido, se agita y canta en voz alta el santo nombre. Ríe también y llora, se agita y canta como un loco, sin preocuparse por extraños.”
Texto 263: «En todas las Escrituras reveladas se condenan las actividades fruitivas. En todas partes se aconseja abandonar las ocupaciones fruitivas, pues con ellas no se puede alcanzar el objetivo supremo de la vida, el amor por Dios.
Texto* 264: «“Los deberes prescritos se explican en las Escrituras religiosas. Quien los analiza, puede entender perfectamente sus cualidades y defectos, y así los abandona completamente para ofrecer servicio a la Suprema Personalidad de Dios. A esa persona se la considera de primera categoría.”
Texto* 265: «“Abandona toda clase de religión y sencillamente entrégate a Mí. Yo te liberaré de toda reacción pecaminosa. No temas.”
Texto 266: «“Quien no se haya saciado de las actividades fruitivas y no haya despertado el gusto por el servicio devocional mediante el proceso de sravanam kirtanam visnoh, tendrá que actuar conforme a los principios regulativos de los mandamientos védicos.”
Texto* 267: «Los devotos puros rechazan las cinco clases de liberación; en verdad, para ellos la liberación es insignificante, pues la consideran infernal.
Texto 268: «“Los devotos puros siempre rechazan los cinco tipos de liberación, que consisten en vivir en los planetas espirituales de Vaikuntha, en poseer opulencias iguales a las del Señor Supremo, en tener un aspecto físico igual al del Señor, en estar en compañía del Señor, y en fundirse en el cuerpo del Señor. Los devotos puros no aceptan esas bendiciones sin el servicio al Señor.”
Texto 269: «“Es muy difícil abandonar la opulencia material, las tierras, los hijos, la sociedad, los amigos, las riquezas, la esposa o las bendiciones de la diosa de la fortuna, que hasta los grandes semidioses desean. Pero el rey Bharata no deseaba nada de eso, lo cual era muy propio de su posición, pues, al devoto puro que tiene la mente siempre ocupada en el servicio del Señor, hasta la liberación de fundirse en la existencia del Señor le parece insignificante. ¿Qué decir entonces de los placeres materiales?”
Texto 270: «“La persona que es devota del Señor Narayana no teme vivir en un infierno, pues lo considera igual a elevarse a los planetas celestiales o alcanzar la liberación. Los devotos del Señor Narayana están acostumbrados a ver todas esas cosas en un mismo plano.”
Texto* 271: «Los devotos rechazan tanto la liberación como las actividades fruitivas. Tú estás tratando de presentarlas como si fueran el objetivo de la vida y el proceso para alcanzarlo.»
Texto* 272: Sri Caitanya Mahaprabhu continuó hablando al acarya tattvavadi: «Viendo que soy un mendicante y que pertenezco a la orden de vida de renuncia, has querido jugar conmigo con duplicidad. No has explicado ni el verdadero proceso ni el objetivo supremo».
Texto* 273: Tras escuchar a Sri Caitanya Mahaprabhu, el acarya de la tattvavada-sampradaya se sintió muy avergonzado. Al observar la firme fe de Sri Caitanya Mahaprabhu en el vaisnavismo, quedó maravillado.
Texto* 274: El acarya tattvavadi contestó: «Lo que has dicho es realmente así. Es la conclusión de las Escrituras reveladas de los vaisnavas.
Texto* 275: «Aun así, lo que Madhvacarya estableció como fórmula de nuestro grupo, nosotros lo practicamos como línea de conducta del grupo.»
Texto* 276: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Tanto al que realiza actividades fruitivas como al filósofo especulativo se les considera no devotos. En tu sampradaya vemos ambos elementos.
Texto 277: «La única buena cualidad que veo en vuestra sampradaya es que aceptáis la verdad de la forma del Señor.»
Texto* 278: De ese modo, Sri Caitanya Mahaprabhu hizo pedazos el orgullo de los tattvavadis. Después fue al lugar sagrado de Phalgu-tirtha.
Texto 279: A continuación, Sri Caitanya Mahaprabhu, el hijo de madre Saci, fue a Tritakupa, y después de ver la Deidad de Visala, fue al lugar sagrado de Pañcapsara-tirtha.
Texto 280: Después de visitar Pañcapsara, Sri Caitanya Mahaprabhu fue a Gokarna. Allí visitó el templo del Señor Siva, y después fue a Dvaipayani. De allí Sri Caitanya Mahaprabhu, la joya cimera de todos los sannyasis, prosiguió hasta Surparaka-tirtha.
Texto 281: Sri Caitanya Mahaprabhu visitó entonces la ciudad de Kolapura, donde vio a la diosa de la fortuna en el templo de Ksira-bhagavati, y a Laṅga-ganesa en otro templo conocido con el nombre de Cora-parvati.
Texto 282: De allí, Sri Caitanya Mahaprabhu fue a Pandarapura, donde Se sintió feliz de visitar el templo de Viththala Thakura.
Texto* 283: Como de costumbre, Sri Caitanya Mahaprabhu cantó y danzó de diversas maneras. Un brahmana se sintió muy complacido de ver el amor extático del Señor, y Le invitó a almorzar a su casa.
Texto* 284: El brahmana ofreció alimentos a Sri Caitanya Mahaprabhu con gran amor y respeto. Tras terminar Su almuerzo, el Señor recibió buenas nuevas.
Texto* 285: Sri Caitanya Mahaprabhu recibió entonces la noticia de que Sri Raṅga Puri, un discípulo de Sri Madhavendra Puri, se encontraba en aquella población, en casa de un brahmana.
Texto* 286: Al escuchar la noticia, Sri Caitanya Mahaprabhu fue inmediatamente a ver a Sri Raṅga Puri a casa del brahmana. Al entrar, el Señor le encontró allí sentado.
Texto* 287: Tan pronto como vio a Sri Raṅga Puri, Sri Caitanya Mahaprabhu le ofreció reverencias lleno de amor extático, tendiéndose en el suelo allí mismo. En Él se podían ver los signos de transformación trascendental: lágrimas, júbilo, temblor y transpiración.
Texto* 288: Al ver a Sri Caitanya Mahaprabhu en aquella actitud extática, Sri Raṅga Puri dijo: «Tu Santidad, por favor, levántate.
Texto 289: «Ciertamente, Tu Santidad estás vinculado a Sri Madhavendra Puri, sin el cual no hay fragancia de amor extático.»
Texto* 290: Tras decir esto, Sri Raṅga Puri ayudó a Sri Caitanya Mahaprabhu a levantarse y Le abrazó. Cuando se abrazaron, comenzaron a llorar de éxtasis.
Texto* 291: Pasados unos momentos, dominaron sus sentidos y mantuvieron la paciencia. Sri Caitanya Mahaprabhu informó entonces a Sri Raṅga Puri de Su relación con Īsvara Puri.
Texto* 292: Ambos se vieron inundados por el maravilloso éxtasis del amor que surgió en los dos. Finalmente, se sentaron y comenzaron a conversar con gran respeto.
Texto* 293: De ese modo hablaron de los temas del Señor Krsna continuamente durante cinco o siete días.
Texto* 294: Por curiosidad, Sri Raṅga Puri preguntó a Sri Caitanya Mahaprabhu por Su lugar de nacimiento; el Señor Le informó de que había nacido en Navadvipa-dhama.
Texto* 295: En el pasado, Sri Raṅga Puri había ido a Navadvipa con Sri Madhavendra Puri, y recordaba lo que allí había ocurrido.
Texto* 296: Tan pronto como recordó Navadvipa, Sri Raṅga Puri recordó también que había acompañado a Sri Madhavendra Puri a casa de Jagannatha Misra, y que allí había almorzado. Recordaba incluso el sabor de un kari como nunca antes había probado, hecho de flores de banano.
Texto* 297: Sri Raṅga Puri recordaba también a la esposa de Jagannatha Misra, una mujer muy casta y dedicada. Por lo afectuosa que se mostraba, era exactamente como la madre del universo.
Texto* 298: También recordaba que la esposa de Sri Jagannatha Misra, Sacimata, era muy experta en la cocina. Recordaba que sentía mucho afecto por los sannyasis y les alimentaba como si se tratase de sus propios hijos.
Texto* 299: Sri Raṅga Puri recordaba también que uno de sus meritorios hijos había entrado en la orden de vida de renuncia a muy temprana edad. Su nombre era Saṅkararanya.
Texto 300: Sri Raṅga Puri informó a Sri Caitanya Mahaprabhu de que en aquel sagrado lugar, Pandarapura, el sannyasi Saṅkararanya había alcanzado la perfección.
Texto* 301: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «En Mi antiguo asrama, Saṅkararanya era Mi hermano, y Jagannatha Misra era Mi padre».
Texto* 302: Tras su conversación con Sri Caitanya Mahaprabhu, Sri Raṅga Puri partió hacia Dvaraka-dhama.
Texto* 303: Después de que Sri Raṅga Puri partiese hacia Dvaraka, Sri Caitanya Mahaprabhu pasó cuatro días más con el brahmana de Pandarapura, donde Se bañó en el río Bhima y visitó el templo de Viththala.
Texto 304: A continuación, Sri Caitanya Mahaprabhu fue hasta el río Krsna-venva, donde visitó muchos lugares sagrados y templos de diversos dioses.
Texto 305: La comunidad brahmana del lugar estaba formada de devotos puros. Esos brahmanas que estudiaban regularmente un libro titulado Krsna-karnamrta, obra de Bilvamaṅgala Thakura.
Texto* 306: Sri Caitanya Mahaprabhu Se sintió muy complacido de escuchar la lectura del Krsna-karnamrta; con gran afán, hizo que lo copiaran, y Se lo llevó consigo.
Texto* 307: Nada en los tres mundos puede compararse al Krsna-karnamrta. Quien estudia ese libro se eleva hasta el conocimiento del servicio devocional puro a Krsna.
Texto* 308: Quien lee constantemente el Krsna-karnamrta puede entender plenamente la belleza y el melodioso sabor de los pasatiempos del Señor Krsna.
Texto* 309: Sri Caitanya Mahaprabhu consideraba aquellos dos libros, la Brahma-samhita y el Krsna-karnamrta, las joyas más valiosas. Por eso los llevó consigo en Su viaje de regreso.
Texto 310: Seguidamente, Sri Caitanya Mahaprabhu llegó a orillas del río Tapi. Después de bañarse allí, fue a Mahismati-pura. Allí visitó muchos lugares sagrados a orillas del río Narmada.
Texto 311: El Señor llegó después a Dhanus-tirtha, donde Se bañó en el río Nirvindhya. De allí pasó al monte Ṛsyamuka, y de allí al bosque de Dandakaranya.
Texto 312: Dentro del bosque de Dandakaranya, Sri Caitanya Mahaprabhu visitó un lugar llamado Saptatala. Las siete palmeras del lugar eran muy viejas, muy gruesas y muy altas.
Texto* 313: Al ver las siete palmeras, Sri Caitanya Mahaprabhu las abrazó. Como resultado, regresaron a Vaikunthaloka, el mundo espiritual.
Texto* 314: Cuando las siete palmeras regresaron a Vaikuntha, todo el mundo quedó atónito al ver que se habían ido. La gente, entonces, comenzó a decir: «Este sannyasi llamado Sri Caitanya Mahaprabhu debe de ser una encarnación del Señor Ramacandra.
Texto* 315: «Sólo el Señor Ramacandra tiene el poder de enviar a siete palmeras a los planetas espirituales Vaikunthas.»
Texto 316: Siguiendo Su camino, Sri Caitanya Mahaprabhu llegó al lago Pampa y Se bañó allí. Después fue a un lugar llamado Pañcavati, donde descansó.
Texto 317: Sri Caitanya Mahaprabhu visitó entonces Nasika, donde vio la deidad de Tryambaka [el Señor Siva]. De allí fue a Brahma-giri, y después a Kusavarta, la fuente del río Godavari.
Texto 318: Después de visitar muchos otros lugares sagrados, el Señor fue a Sapta-godavari. Por último, regresó a Vidyanagara.
Texto* 319: Ramananda Raya, cuando supo de la llegada de Sri Caitanya Mahaprabhu, se sintió muy complacido, e inmediatamente fue a verle.
Texto* 320: Ramananda Raya Se postró, tendido en el suelo, tocando los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu, y el Señor inmediatamente le ayudó a levantarse y le abrazó.
Texto* 321: Llenos de amor extático, ambos se pusieron a llorar; y de ese modo, sus mentes quedaron fuera de control.
Texto* 322: Pasado algún tiempo, recobraron el dominio de sí mismos y se sentaron juntos a hablar de varios temas.
Texto* 323: Sri Caitanya Mahaprabhu hizo a Ramananda Raya un vívido relato de Sus viajes por los lugares sagrados y le habló de los dos libros que había conseguido, el Krsna-karnamrta y la Brahma-samhita. El Señor hizo entrega de ambos libros a Ramananda Raya.
Texto* 324: El Señor dijo: «Estos dos libros confirman todo lo que tú Me has dicho acerca del servicio devocional».
Texto* 325: Ramananda Raya se sintió muy feliz de recibir aquellos libros. Saboreó su contenido en compañía del Señor e hizo una copia de cada uno.
Texto* 326: La noticia de la llegada de Sri Caitanya Mahaprabhu se propagó por Vidyanagara, y todos fueron a verle de nuevo.
Texto* 327: Al ver la gente que se había reunido allí, Sri Ramananda Raya regresó a su casa. Al mediodía, Sri Caitanya Mahaprabhu Se levantó y almorzó.
Texto* 328: Sri Ramananda Raya regresó de noche; él y el Señor conversaron de temas en relación con Krsna. Así pasaron la noche.
Texto* 329: Ramananda Raya y Sri Caitanya Mahaprabhu hablaron de Krsna día y noche. Así pasaron entre cinco y siete días muy felices.
Texto* 330: Ramananda Raya dijo: «Mi querido Señor, con Tu permiso, me he permitido escribir al rey una humilde carta.
Texto* 331: «El rey me ha dado ya la orden de regresar a Jagannatha Puri, y estoy haciendo los preparativos necesarios.»
Texto* 332: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo entonces: «Ésa es la única razón de Mi regreso aquí. Quiero llevarte conmigo a Jagannatha Puri».
Texto* 333: Ramananda Raya dijo: «Mi querido Señor, es mejor que Tú sigas solo hacia Jagannatha Puri, porque conmigo vendrán muchos caballos, elefantes y soldados, que formarán un enorme tumulto.
Texto* 334: «En el plazo de diez días, lo tendré todo listo. Te seguiré, e iré a Nilacala sin más demora.»
Texto* 335: Después de ordenar a Ramananda Raya que fuese a Nilacala, Sri Caitanya Mahaprabhu partió hacia Jagannatha Puri muy complacido.
Texto* 336: Sri Caitanya Mahaprabhu regresó por la misma ruta que antes Le había llevado a Vidyanagara; a lo largo del camino, todos los vaisnavas pudieron verle de nuevo.
Texto* 337: Allí donde iba Sri Caitanya Mahaprabhu, se cantaba el santo nombre de Sri Hari. Al ver aquello, el Señor Se sintió muy feliz.
Texto* 338: Cuando llegó a Ālalanatha, el Señor ordenó a Su asistente, Krsnadasa, que se adelantase a llamar a Nityananda Prabhu y a los demás devotos íntimos.
Texto* 339: Cuando recibió la noticia de la llegada de Sri Caitanya Mahaprabhu, Nityananda Prabhu Se levantó y salió a Su encuentro. En verdad, el gran éxtasis Le llenaba de impaciencia.
Texto* 340: Sri Nityananda Raya, Jagadananda, Damodara Pandita y Mukunda rebosaban de felicidad extática. Danzando por el camino, salieron al encuentro del Señor.
Texto* 341: También Gopinatha Ācarya fue con ellos, sintiéndose muy feliz. Todos ellos salieron a recibir al Señor, y, finalmente, se encontraron con Él en el camino.
Texto* 342: El Señor, que también estaba lleno de amor extático, les abrazó a todos. El amor les hacía llorar de placer.
Texto* 343: También Sarvabhauma Bhattacarya fue a ver al Señor muy complacido, y Se encontró con Él en la playa, a orillas del mar.
Texto* 344: Sarvabhauma Bhattacarya se postró a los pies de loto del Señor, pero el Señor le levantó y le abrazó.
Texto* 345: Sarvabhauma Bhattacarya lloraba lleno de amor extático. Entonces, el Señor fue con todos Sus devotos al templo de Jagannatha.
Texto* 346: Con el amor extático que experimentó al visitar al Señor Jagannatha, el cuerpo de Sri Caitanya Mahaprabhu se vio asolado por inundaciones de temblores, sudor, lágrimas y júbilo.
Texto 347: Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu danzaba y cantaba lleno de amor extático, todos los asistentes y sacerdotes fueron a ofrecerle un collar de flores y los remanentes de la comida del Señor Jagannatha.
Texto* 348: Al recibir el collar de flores y el prasadam del Señor Jagannatha, Sri Caitanya Mahaprabhu recobró la calma. Todos los sirvientes del Señor Jagannatha estaban muy complacidos de recibir al Señor.
Texto* 349: A continuación, llegó Kasi Misra; se postró a los pies de loto del Señor, y el Señor le abrazó con mucho respeto.
Texto* 350: Entonces, Sarvabhauma Bhattacarya llevó al Señor a su casa, diciendo: «Hoy comemos en mi casa». De ese modo, invitó al Señor.
Texto* 351: Sarvabhauma Bhattacarya llevó diversos tipos de remanentes de comida que el Señor Jagannatha había dejado. Llevó toda clase de pasteles y de dulces de leche condensada.
Texto* 352: Acompañado de todos Sus devotos, Sri Caitanya Mahaprabhu fue a casa de Sarvabhauma Bhattacarya y, al mediodía, almorzó allí.
Texto* 353: Tras ofrecer la comida a Sri Caitanya Mahaprabhu, Sarvabhauma Bhattacarya hizo que Se acostase a descansar, y él personalmente dio masaje al Señor en las piernas.
Texto* 354: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo entonces a Sarvabhauma Bhattacarya que fuese a almorzar. Para complacerle, esa noche el Señor Se quedó en su casa.
Texto* 355: Sri Caitanya Mahaprabhu y Sus devotos íntimos se quedaron con Sarvabhauma Bhattacarya. Pasaron toda la noche despiertos, escuchando del Señor el relato de Su peregrinación.
Texto* 356: El Señor dijo a Sarvabhauma Bhattacarya: «He viajado a muchos lugares sagrados, pero en ninguno de ellos he podido encontrar un vaisnava de tu categoría».
Texto 357: Sri Caitanya Mahaprabhu continuó: «Disfruté mucho hablando con Ramananda Raya».El Bhattacarya contestó: «Por eso Te pedí que fueras a verle».
Texto 358: He terminado así mi narración del peregrinaje de Sri Caitanya Mahaprabhu. Lo he hecho en forma abreviada, pues no es posible extenderse mucho.
Texto* 359: Los pasatiempos del Señor Caitanya son ilimitados. Nadie puede narrar Sus actividades como es debido, pero yo, por codicia, lo estoy intentando. Esto simplemente revela mi falta de vergüenza.
Texto 360: Todo el que escucha acerca del peregrinaje de Sri Caitanya Mahaprabhu por diversos lugares sagrados alcanza la riqueza de un profundo amor extático.
Texto* 361: Por favor, escuchad los pasatiempos trascendentales del Señor Sri Caitanya Mahaprabhu con fe y devoción. Dejad de lado la envidia hacia el Señor y cantad todos el santo nombre del Señor, Hari.
Texto 362: En la era de Kali, no hay más principios religiosos genuinos que los establecidos por los devotos vaisnavas y las Escrituras vaisnavas. Ésa es la esencia de todo.
Texto* 363: Los pasatiempos de Sri Caitanya Mahaprabhu son como un océano insondable. Para mí no es posible penetrar en él. De pie en la orilla, apenas sí estoy tocando el agua.
Texto* 364: Cuanto más se escucha con fe los pasatiempos de Sri Caitanya Mahaprabhu, y se estudian analíticamente, en mayor proporción se alcanza la riqueza extática del amor por Dios.
Texto 365: Orando a los pies de loto de Sri Rupa y Sri Raghunatha, siempre deseando su misericordia, yo, Krsnadasa, narro el Sri Caitanya-caritamrta, siguiendo sus pasos.