sītayārādhito vahniś

chāyā-sītām ajījanat

tāḿ jahāra daśa-grīvaḥ

sītā vahni-puraḿ gatā

parīkṣā-samaye vahniḿ

chāyā-sītā viveśa sā

vahniḥ sītāḿ samānīya

tat-purastād anīnayat

sÄ«tayÄ â€” por madre SÄ«tÄ; ÄrÄdhitaḥ — siendo llamado; vahniḥ — el dios del fuego; chÄyÄ-sÄ«tÄm — la forma ilusoria de madre SÄ«tÄ; ajÄ«janat — creó; tÄm — a ella; jahÄra — raptó; daÅ›a-grÄ«vaḥ — RÄvaṇa, el de las diez cabezas; sÄ«tÄ â€” madre SÄ«tÄ; vahni-puram — a la morada del dios del fuego; gatÄ â€” partió; parÄ«ká¹£Ä-samaye — en el momento de la prueba; vahnim — en el fuego; chÄyÄ-sÄ«tÄ â€” la forma ilusoria de SÄ«tÄ; viveÅ›a — entró; — ella; vahniḥ — el dios del fuego; sÄ«tÄm — a la madre SÄ«tÄ original; samÄnÄ«ya — trayendo de vuelta; tat-purastÄt — ante Su presencia; anÄ«nayat — trajo de vuelta.


Texto

«A petición de madre Sita, Agni, el dios del fuego, produjo una forma ilusoria de Sita, y Ravana, el de las diez cabezas, raptó a la falsa Sita. La Sita original fue entonces a la morada del dios del fuego. Cuando el Señor Ramacandra sometió a prueba el cuerpo de Sita, fue la Sita ilusoria y falsa la que entró en el fuego. En ese momento, el dios del fuego trajo de su morada a la Sita original y la entregó al Señor Ramacandra.»

Significado

SIGNIFICADO: Estos dos versos se han tomado del Kurma Purana.