vaiṣṇavera madhye rāma-upāsaka saba

keha 'tattvavādī', keha haya 'śrī-vaiṣṇava'

vaiṣṇavera madhye — entre los vaiṣṇavas; rāma-upāsaka saba — todos adoradores del Señor Śrī Rāmacandra; keha — algunos; tattva-vādī — seguidores de Madhvācārya; keha — alguno; haya — es; śrī-vaiṣṇava — seguidor de la sucesión discipular de Śrī Rāmānujācārya.


Texto

Por aquel entonces, todos los vaisnavas del sur de la India adoraban al Señor Ramacandra. Algunos eran tattvavadis, y otros seguían a Ramanujacarya.

Significado

SIGNIFICADO: Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura señala que la palabra «tattvavadi» se refiere a los seguidores de Srila Madhvacarya. Para diferenciar su sucesión discipular de los mayavadis seguidores de Saṅkaracarya, Srila Madhvacarya dio a su grupo la denominación de tattvavadis. Los tattvavadis atacan siempre a los monistas impersonales, y tratan de echar por tierra su filosofía de impersonalismo. Generalmente, establecen la supremacía de la Suprema Personalidad de Dios. En realidad, la sucesión discipular de Madhvacarya es la Brahma-vaisnava-sampradaya, que proviene del Señor Brahma. Por esa razón, los tattvavadis, los seguidores de Madhvacarya, no aceptan el episodio del Décimo Canto del Srimad-Bhagavatam, en que el Señor Brahma es víctima de la ilusión. Srila Madhvacarya evitó intencionalmente comentar ese pasaje del Srimad-Bhagavatam, donde se menciona la ilusión del Señor Brahma, brahma-mohana. Uno de los acaryas de la sucesión discipular tattvavada fue Srila Madhavendra Puri, quien estableció como objetivo supremo del trascendentalismo el logro del servicio devocional puro, el amor por Dios. Los vaisnavas que pertenecen a la Gaudiya-sampradaya, es decir, a la sucesión discipular que sigue a Sri Caitanya Mahaprabhu, se diferencian de los tattvavadis, aunque pertenecen a la misma Tattvavada-sampradaya. Por ello, a los seguidores de Sri Caitanya Mahaprabhu se les conoce con la denominación de Madhva-gaudiya-sampradaya.

La palabra pasandi se refiere a quienes están en contra del servicio devocional puro. En particular, se refiere a los mayavadis, a los impersonalistas. En el Hari-bhakti-vilasa (1.73), se da la siguiente definición de pasandi:

yas tu narayanam devam brahma-rudradi-daivataih
samatvenaiva vikseta sa pasandi bhaved dhruvam

Este verso explica que pasandi es el que piensa que el Supremo Señor Narayana, la Personalidad de Dios, está al mismo nivel que los semidioses encabezados por el Señor Brahma y el Señor Siva. El devoto nunca considera al Señor Narayana al mismo nivel que el Señor Brahma y el Señor Siva. La Madhvacarya-sampradaya y la Ramanuja-sampradaya adoran principalmente al Señor Ramacandra, aunque a los sri-vaisnavas se les considera adoradores del Señor Narayana y Laksmi, y a los tattvavadis, adoradores del Señor Krsna. En la actualidad, en la mayor parte de los monasterios de la Madhva-sampradaya se adora al Señor Ramacandra.

En los Capítulos del Doce al Quince del libro titulado Adhyatma-ramayana se habla de la adoración de las Deidades de Sri Ramacandra y Sita. Allí se explica que, durante la época del Señor Ramacandra, hubo un brahmana que hizo un voto y no desayunaba hasta que no veía al Señor Ramacandra. A veces, debido a Sus ocupaciones, el Señor Ramacandra tenía que estar ausente de Su capital durante una semana entera, sin que los ciudadanos pudieran verle en todo ese tiempo. Debido al voto que había hecho, el brahmana no podía tomar ni una gota de agua en toda esa semana. Al cabo de ocho o nueve días, cuando podía ver al Señor Ramacandra, el brahmana rompía el ayuno. Al ver el estricto voto del brahmana, el Señor Sri Ramacandra ordenó a Su hermano menor, Laksmana, que entregase al brahmana una pareja de Deidades de Sita-Rama. El brahmana recibió las Deidades de manos de Sri Laksmanaji y Las adoró fielmente durante toda su vida. Al morir, entregó las Deidades a Sri Hanumanji, quien, por muchos años, Las llevó colgadas del cuello y Las sirvió con toda devoción. Pasados muchos años, cuando Hanumanji partió de este mundo desde la colina Gandha-madana, entregó las Deidades a Bhimasena, uno de los Pandavas. Bhimasena las llevó a su palacio, donde las cuidó con suma atención. El último rey de los Pandavas, Ksemakanta, adoró a las Deidades en ese palacio. Más tarde, las mismas Deidades quedaron bajo la custodia de los reyes Gajapatis de Orissa. Uno de los acaryas de la sucesión discipular de Madhvacarya, Narahari Tirtha, recibió esas Deidades del rey de Orissa.

Podemos señalar que esas mismas Deidades de Rama y Sita habían sido adoradas desde los tiempos del rey Iksvaku. En verdad, los príncipes de la orden real las adoraron incluso antes del advenimiento del Señor Ramacandra. Más tarde, durante el reinado del Señor Ramacandra, las Deidades fueron adoradas por Laksmana. Se explica también que, tres meses antes de partir de este mundo, Sri Madhvacarya recibió esas Deidades y las instaló en el templo de Udupi. Desde entonces, las Deidades han sido adoradas por la Madhvacarya-sampradaya en ese monasterio. En lo que se refiere a los sri-vaisnavas, comenzando con Ramanujacarya, también ellos adoraron Deidades de Sita-Rama. Deidades de Sita-Rama se adoran también en Tirupati y otros lugares. De la Sri-Ramanuja-sampradaya se deriva la sampradaya ramanandi o ramat, cuyos seguidores también adoran de modo muy estricto Deidades de Sita-Rama. Los vaisnavas de la Ramanuja-sampradaya prefieren la adoración del Señor Ramacandra a la de Radha-Krsna.