Texto* 1: Ofrezco respetuosas reverencias al Señor Gauracandra, la Suprema Personalidad de Dios, que transformó el duro corazón de Sarvabhauma Bhattacarya, el receptáculo de toda mala lógica, e hizo de él un gran devoto.
Texto* 2: ¡Toda gloria al Señor Caitanya Mahaprabhu! ¡Toda gloria al Señor Nityananda Prabhu! ¡Toda gloria a Advaita Ācarya! ¡Y toda gloria a todos los devotos del Señor Caitanya!
Texto* 3: En éxtasis, Sri Caitanya Mahaprabhu fue desde Ātharanala hasta el templo de Jagannatha. Al ver al Señor Jagannatha, el amor por Dios Le ocasionó gran desasosiego.
Texto* 4: El Señor Sri Caitanya Mahaprabhu corrió a toda prisa para abrazar al Señor Jagannatha, pero estaba tan abrumado de amor por Dios que, al entrar al templo, Se desmayó en el suelo.
Texto* 5: Sarvabhauma Bhattacarya, vio el desvanecimiento de Sri Caitanya Mahaprabhu. Cuando el vigilante hizo ademán de golpear al Señor, Sarvabhauma Bhattacarya se lo prohibió inmediatamente.
Texto* 6: Sarvabhauma Bhattacarya se sorprendió mucho de ver la belleza personal del Señor Caitanya Mahaprabhu, así como las transformaciones trascendentales que el amor por Dios había labrado en Su cuerpo.
Texto* 7: Sri Caitanya Mahaprabhu permaneció inconsciente durante mucho tiempo. Mientras tanto, había llegado el momento de la ofrenda de prasadam al Señor Jagannatha, y el Bhattacarya trató de pensar en una solución.
Texto 8: Mientras el Señor Caitanya Mahaprabhu permanecía inconsciente, Sarvabhauma Bhattacarya, con ayuda del vigilante y de algunos discípulos, Le llevó a su casa y Le acostó en una habitación muy santificada.
Texto* 9: Examinando el cuerpo de Sri Caitanya Mahaprabhu, Sarvabhauma vio que Su abdomen no se movía, y que no respiraba. Al verle en ese estado, el Bhattacarya se llenó de ansiedad.
Texto* 10: El Bhattacarya tomó entonces unas hebras muy finas de algodón y las puso ante la nariz del Señor. Al percibir que el algodón se movía ligeramente, cobró esperanzas.
Texto* 11: Sentado al lado de Sri Caitanya Mahaprabhu, pensó: «Esto es una transformación de éxtasis trascendental debida al amor por Krsna».
Texto 12: Al ver el signo de suddipta-sattvika, Sarvabhauma Bhattacarya pudo comprender inmediatamente la transformación de éxtasis trascendental en el cuerpo del Señor Caitanya Mahaprabhu. Ese signo sólo se manifiesta en el cuerpo de los devotos eternamente liberados.
Texto 13: Sarvabhauma Bhattacarya reflexionó: «En el cuerpo de Sri Caitanya Mahaprabhu están apareciendo los excepcionales signos de éxtasis de adhirudha-bhava. ¡Es maravilloso! ¿Cómo pueden manifestarse en el cuerpo de un ser humano?».
Texto* 14: Mientras el Bhattacarya reflexionaba así en su casa, todos los devotos de Caitanya Mahaprabhu, encabezados por Nityananda Prabhu, llegaban a la Simha-dvara [la puerta de entrada del templo].
Texto* 15: Allí, los devotos escucharon a la gente hablar de un mendicante que había llegado a Jagannatha Puri y había visto la Deidad de Jagannatha.
Texto* 16: La gente decía que el sannyasi había quedado inconsciente apenas vió la Deidad del Señor Jagannatha. Como no recobraba el conocimiento, Sarvabhauma Bhattacarya Le había llevado a su casa.
Texto* 17: Al escuchar esto, los devotos comprendieron que estaban hablando del Señor Caitanya Mahaprabhu. Justo entonces llegó Sri Gopinatha Ācarya.
Texto 18: Gopinatha Ācarya era un habitante de Nadia; era yerno de Visarada y devoto de Caitanya Mahaprabhu. Él conocía la verdadera identidad de Su Señoría.
Texto* 19: Gopinatha Ācarya ya conocía a Mukunda Datta de antes, y cuando el Ācarya le vio en Jagannatha Puri, se sorprendió mucho.
Texto* 20: Al ver a Gopinatha Ācarya, Mukunda Datta le ofreció reverencias. El Ācarya abrazó a Mukunda Datta, y le preguntó por Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 21: Mukunda Datta contestó: «El Señor ya ha llegado aquí. Nosotros hemos venido con Él».
Texto* 22: Apenas vió a Nityananda Prabhu, Gopinatha Ācarya Le ofreció reverencias. De ese modo, al encontrarse con los devotos, preguntaba una y otra vez por el Señor Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 23: Mukunda Datta continuó: «Tras aceptar la orden de sannyasa, el Señor Caitanya Mahaprabhu ha venido a Jagannatha Puri y nos ha traído a nosotros con Él.
Texto* 24: «El Señor Caitanya Mahaprabhu dejó nuestra compañía y Se adelantó para ver al Señor Jagannatha. Acabamos de llegar y ahora Le estamos buscando.
Texto* 25: «Por lo que la gente anda diciendo, hemos deducido que el Señor está ahora en casa de Sarvabhauma Bhattacarya.
Texto* 26: «Al ver al Señor Jagannatha, Caitanya Mahaprabhu Se llenó de éxtasis y cayó inconsciente. En ese estado, Sarvabhauma Bhattacarya se Lo llevó a su casa.
Texto* 27: «¡Qué casualidad! Nos hemos encontrado justo cuando estaba pensando en ti.
Texto* 28: «Primero vayamos a casa de Sarvabhauma Bhattacarya y veamos a Caitanya Mahaprabhu. Más tarde vendremos a ver al Señor Jagannatha.»
Texto* 29: Muy complacido de escuchar esto, Gopinatha Ācarya llevó inmediatamente a todos los devotos a casa de Sarvabhauma Bhattacarya.
Texto* 30: Cuando llegaron a casa de Sarvabhauma Bhattacarya, vieron que el Señor yacía inconsciente. Al verle en aquel estado, Gopinatha Ācarya se sintió muy triste, pero al mismo tiempo estaba feliz de poder ver al Señor.
Texto* 31: Sarvabhauma Bhattacarya dejó entrar en su casa a todos los devotos; al ver a Nityananda Prabhu, el Bhattacarya Le ofreció reverencias.
Texto* 32: Sarvabhauma recibió a todos los devotos y les ofreció la bienvenida adecuada. Todos estaban complacidos de ver al Señor Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 33: A continuación, el Bhattacarya les envió a todos a ver al Señor Jagannatha, y pidió a su propio hijo, Candanesvara, que les acompañase como guía.
Texto* 34: Todos sintieron un gran placer de ver a la Deidad del Señor Jagannatha. El Señor Nityananda estaba particularmente sobrecogido de éxtasis.
Texto* 35: El Señor Nityananda Prabhu estuvo a punto de desmayarse, pero los devotos Le sujetaron y Le ayudaron a sostenerse. En ese momento, el sacerdote del Señor Jagannatha trajo un collar de flores ofrecido a la Deidad y Se lo ofreció a Nityananda Prabhu.
Texto* 36: Todos se sintieron complacidos de recibir el collar de flores que había llevado el Señor Jagannatha. Después de esto, regresaron al lugar en que Se encontraba el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 37: Todos los devotos comenzaron entonces a cantar en voz alta el mantra Hare Krsna. Poco antes del mediodía, el Señor recobró la conciencia.
Texto* 38: Caitanya Mahaprabhu Se levantó y cantó en voz muy alta: «¡Hari! ¡Hari!». Sarvabhauma Bhattacarya se sintió muy complacido de ver al Señor recobrar la conciencia, y tomó el polvo de los pies de loto del Señor.
Texto* 39: El Bhattacarya hizo el siguiente anuncio: «Por favor, aprovechad ahora para vuestro baño de mediodía. Hoy voy a ofreceros maha-prasadam, los remanentes del alimento ofrecido al Señor Jagannatha».
Texto* 40: Poco después, tras haberse bañado en el mar, Sri Caitanya Mahaprabhu y Sus devotos regresaron. El Señor entonces Se lavó los pies y Se sentó en una esterilla para almorzar.
Texto* 41: Sarvabhauma Bhattacarya había hecho traer del templo de Jagannatha diversos tipos de maha-prasadam. Sri Caitanya Mahaprabhu tomó entonces el almuerzo muy feliz.
Texto* 42: Caitanya Mahaprabhu almorzó en compañía de Sus devotos. En platos de oro, Le sirvieron un arroz especial y hortalizas de primera calidad.
Texto 43: Mientras Sarvabhauma Bhattacarya servía personalmente el prasadam, el Señor Caitanya Mahaprabhu le pidió: «Por favor, a Mí dame solamente hortalizas hervidas.
Texto* 44: «Los pasteles y los dulces de leche condensada puedes servírselos a los devotos.» Al escuchar esto, el Bhattacarya juntó las manos y dijo lo siguiente.
Texto* 45: «Hoy, por favor, os ruego que gustéis este almuerzo tal y como lo ha aceptado el Señor Jagannatha.»
Texto* 46: Tras decir esto, hizo que todos comieran los diversos pasteles y dulces de leche condensada. Después de servirles, les ofreció agua para que se lavasen las manos, los pies y la boca.
Texto* 47: Pidiendo permiso al Señor Caitanya Mahaprabhu y a Sus devotos, Sarvabhauma Bhattacarya fue entonces a almorzar con Gopinatha Ācarya. Cuando terminaron el almuerzo, regresaron con el Señor Caitanya Mahaprabhu.
Texto 48: Ofreciendo reverencias a Caitanya Mahaprabhu, Sarvabhauma Bhattacarya dijo: «Namo narayanaya» [«Ofrezco reverencias a Narayana»]. A Su vez, Caitanya Mahaprabhu dijo: «Krsne matir astu» [«Que tu atención se centre en Krsna»].
Texto* 49: Al escuchar esas palabras, Sarvabhauma comprendió que el Señor Caitanya era un sannyasi vaisnava.
Texto 50: Sarvabhauma dijo entonces a Gopinatha Ācarya: «Quiero saber acerca de la situación anterior de Caitanya Mahaprabhu».
Texto* 51: Gopinatha Ācarya contestó: «Había un hombre llamado Jagannatha, que vivía en Navadvipa. Su apellido era Misra Purandara.
Texto* 52: «El Señor Caitanya es el hijo de ese Jagannatha Misra; Su nombre anterior era Visvambhara Misra. Es, además, nieto de Nilambara Cakravarti.»
Texto* 53: El Bhattacarya dijo: «Nilambara Cakravarti era compañero de clase de mi padre, Mahesvara Visarada. Por eso le conocí.
Texto* 54: «Mi padre respetaba mucho a Jagannatha Misra Purandara. Así, por su relación con mi padre, yo siento respeto por los dos, por Jagannatha Misra y por Nilambara Cakravarti.»
Texto* 55: Al saber que Sri Caitanya Mahaprabhu procedía del distrito de Nadia, Sarvabhauma Bhattacarya se sintió muy complacido y se dirigió al Señor con las siguientes palabras.
Texto 56: «Tú, además de ser respetable por naturaleza, eres un sannyasi; por ello, deseo ser Tu sirviente personal.»
Texto* 57: En cuanto escuchó estas palabras, Caitanya Mahaprabhu recordó al Señor Visnu y, con gran humildad, dijo lo siguiente al Bhattacarya.
Texto 58: «Como maestro de filosofía vedanta, eres el maestro del mundo entero y el bienqueriente de todos. Eres, además, el benefactor de toda clase de sannyasis.
Texto* 59: «Yo soy un sannyasi joven, y en realidad no poseo conocimiento de lo que es bueno y lo que es malo. Por eso Me refugio en ti y te acepto como Mi maestro espiritual.
Texto* 60: «He venido aquí sólo para tener tu compañía, y ahora Me refugio en ti. ¿Podrías, por favor, mantenerme en todo sentido?
Texto* 61: «El incidente de hoy ha sido un gran obstáculo para Mí, pero tú has sido muy amable y Me has asistido.»
Texto* 62: El Bhattacarya contestó: «No vayas solo al templo de Jagannatha a ver a la Deidad. Mejor que vayas conmigo o con mis hombres».
Texto* 63: El Señor dijo: «Nunca entraré en el templo; para ver al Señor, Me pondré siempre al lado de la Garuda-stambha».
Texto* 64: Sarvabhauma Bhattacarya dijo entonces a Gopinatha Ācarya: «Lleva a Gosvamiji a ver al Señor Jagannatha.
Texto* 65: «Encárgate también de alojarle en el apartamento de mi tía materna, que está en un lugar muy solitario.»
Texto* 66: Así, Gopinatha Ācarya llevó al Señor Caitanya Mahaprabhu a Sus habitaciones y Le enseñó dónde encontrar agua, cubos y recipientes para el agua. En verdad, él se encargó de todo.
Texto* 67: Al día siguiente, muy temprano, Gopinatha Ācarya llevó al Señor Caitanya Mahaprabhu a ver despertarse al Señor Jagannatha.
Texto* 68: Acompañado de Mukunda Datta, Gopinatha Ācarya fue entonces a casa de Sarvabhauma. Una vez allí, Sarvabhauma se dirigió a Mukunda Datta con las siguientes palabras.
Texto 69: «Este sannyasi es de una naturaleza muy mansa y humilde, y Su presencia es realmente hermosa. Esto hace aumentar mi afecto por Él.
Texto* 70: «¿De qué sampradaya ha recibido la orden de sannyasa, y cuál es Su nombre?»
Texto* 71: Gopinatha Ācarya contestó: «El nombre del Señor es Sri Krsna Caitanya, y Su preceptor en la orden de sannyasa es el muy afortunado Kesava Bharati».
Texto* 72: Sarvabhauma Bhattacarya dijo: «“Sri Krsna” es un nombre muy bueno, pero, como miembro de la comunidad bharati, es un sannyasi de segunda clase».
Texto 73: Gopinatha Ācarya contestó: «Sri Krsna Caitanya Mahaprabhu no depende de ninguna formalidad externa. No necesita recibir la orden de sannyasa de ninguna sampradaya superior».
Texto* 74: El Bhattacarya preguntó: «Sri Caitanya Mahaprabhu está en la flor de Su juventud. ¿Cómo puede mantener los principios de sannyasa?
Texto 75: «Yo recitaré continuamente la filosofía vedanta para Caitanya Mahaprabhu, de forma que pueda mantenerse fijo en Su renunciación, y de ese modo entrar en la senda del monismo.»
Texto 76: Sarvabhauma Bhattacarya sugirió entonces: «Si Sri Caitanya Mahaprabhu quisiera, yo podría elevarle a una sampradaya de primer orden, ofreciéndole ropas de color azafrán y celebrando de nuevo el proceso reformatorio».
Texto* 77: Al escuchar esto, Gopinatha Ācarya y Mukunda Datta se sintieron muy afligidos. Por esa razón, Gopinatha Ācarya se dirigió a Sarvabhauma Bhattacarya con las siguientes palabras.
Texto 78: «Mi querido Bhattacarya, tú no conoces la grandeza del Señor Caitanya Mahaprabhu. En Él Se manifiestan en grado sumo todos los signos de la Suprema Personalidad de Dios.»
Texto* 79: Gopinatha Ācarya continuó: «Al Señor Caitanya Mahaprabhu se Le reconoce como la Suprema Personalidad de Dios. Los que son ignorantes en relación con esto encuentran muy difícil comprender la conclusión de los hombres de conocimiento».
Texto 80: Los discípulos de Sarvabhauma Bhattacarya replicaron: «¿En qué evidencia te basas para concluir que Sri Caitanya Mahaprabhu es el Señor Supremo?».
Gopinatha Ācarya contestó: «La prueba está en las afirmaciones de los acaryas autorizados que comprenden a la Suprema Personalidad de Dios».
Texto 81: Los discípulos del Bhattacarya dijeron: «Nosotros adquirimos el conocimiento de la Verdad Absoluta mediante hipótesis lógicas».
Gopinatha Ācarya contestó: «Con esas hipótesis y argumentos lógicos no se puede obtener conocimiento verdadero de la Suprema Personalidad de Dios».
Texto 82: Gopinatha Ācarya continuó: «Para comprender a la Suprema Personalidad de Dios, hay que recibir Su misericordia. De nada valen las indagaciones e hipótesis».
Texto* 83: El acarya continuó: «Aquel que, merced al servicio devocional, reciba una mínima muestra de la misericordia del Señor, podrá comprender la naturaleza de la Suprema Personalidad de Dios.
Texto 84: «“Mi Señor, aquel que es favorecido por un ligero vestigio de la misericordia de Tus pies de loto, puede entender la grandeza de Tu personalidad. Pero aquellos que especulan para comprender a la Suprema Personalidad de Dios no pueden conocerte, aunque continúen estudiando los Vedas durante muchos años.”»
Texto* 85-86: Gopinatha Ācarya se dirigió entonces a Sarvabhauma Bhattacarya: «Tú eres un gran erudito, el maestro de muchos discípulos. En verdad, no hay en la Tierra un erudito como tú. Aun así, como no has recibido ni una pizca de la misericordia del Señor, no puedes entenderle, aunque Le tienes en tu casa.
Texto 87: «No es culpa tuya; es el veredicto de las Escrituras. No puedes entender a la Suprema Personalidad de Dios basándote sólo en la erudición.»
Texto* 88: Sarvabhauma Bhattacarya contestó: «Mi querido Gopinatha Ācarya, por favor presta mucha atención a lo que dices. ¿Cómo me demuestras que has recibido la misericordia del Señor?».
Texto 89: Gopinatha Ācarya contestó: «El conocimiento de la Verdad Absoluta es la prueba de la misericordia del Señor Supremo».
Texto* 90: Gopinatha Ācarya continuó: «Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu estaba absorto en sentimientos de éxtasis, Tú has visto en Su cuerpo las características de la Suprema Personalidad de Dios.
Texto 91: «Pese a percibir directamente los signos del Señor Supremo en el cuerpo de Sri Caitanya Mahaprabhu, no puedes comprenderle. Eso suele llamarse ilusión.
Texto 92: «A la persona que se halla bajo la influencia de la energía externa se la conoce con el nombre de bahirmukha jana, persona mundana, porque, pese a su percepción, no puede comprender la sustancia verdadera.» Al escuchar las palabras de Gopinatha Ācarya, Sarvabhauma Bhattacarya sonrió y respondió lo siguiente.
Texto* 93: El Bhattacarya dijo: «Esto no es más que una conversación entre amigos para analizar las afirmaciones de las Escrituras. No te enfades. Yo simplemente digo lo que dicen los sastras. Por favor, no te sientas ofendido.
Texto* 94: «Ciertamente, Sri Caitanya Mahaprabhu es un gran devoto, un devoto excepcional, pero no podemos aceptarle como encarnación del Señor Visnu, porque, según el sastra, en la era de Kali no hay ninguna encarnación.
Texto 95: «Al Señor Visnu se Le conoce también con el nombre de Triyuga, porque en Kali-yuga no hay ninguna encarnación Suya. En verdad, ése es el veredicto de las Escrituras reveladas.»
Texto* 96: Al escuchar esto, Gopinatha Ācarya se puso muy triste y dijo al Bhattacarya: «Crees que conoces bien todas las Escrituras védicas.
Texto* 97: «El Srimad-Bhagavatam y el Mahabharata son las dos Escrituras védicas más importantes, pero tú no has prestado atención a sus afirmaciones.
Texto* 98: «En el Srimad-Bhagavatam y en el Mahabharata se afirma que el Señor desciende directamente, pero tú dices que en esta era no hay ninguna manifestación o encarnación del Señor Visnu.
Texto 99: «En la era de Kali no hay ningún lila-avatara de la Suprema Personalidad de Dios; por eso recibe el nombre de Triyuga. Ése es uno de Sus santos nombres.»
Texto* 100: Gopinatha Ācarya continuó: «Por supuesto que en cada era hay una encarnación, y esa encarnación se denomina yuga-avatara. Pero la lógica y los argumentos te han puesto el corazón tan duro que ni siquiera puedes plantearte estas cosas.
Texto 101: «“En el pasado, tu hijo ha tenido cuerpos de tres colores distintos, según la era. Sus colores fueron el blanco, el rojo y el amarillo. En esta era [Dvapara-yuga] ha venido con un cuerpo negruzco.”
Texto 102: «“En la era de Kali, así como en Dvapara-yuga, la gente ofrece oraciones a la Suprema Personalidad de Dios por medio de mantras y observa los principios regulativos de las Escrituras védicas complementarias. Ahora por favor escúchame acerca de esto.
Texto 103: «“En esta era de Kali, las personas inteligentes realizan el canto en congregación del maha-mantra Hare Krsna, adorando a la Suprema Personalidad de Dios, que en esta era adviene cantando sin cesar las glorias de Krsna. Esa encarnación es de tez amarilla, y está siempre acompañado de Sus expansiones plenarias [como Sri Nityananda Prabhu], Sus expansiones personales [como Gadadhara], así como de devotos y Sus acompañantes [como Svarupa Damodara]”.
Texto 104: «“El Señor [en la encarnación de Gaurasundara] es de tez dorada. En verdad, todo Su cuerpo, de hermosa constitución, es como el oro fundido. Todo Su cuerpo está ungido con pasta de sándalo. Él entrará en la cuarta orden de la vida espiritual [sannyasa] y tendrá un gran dominio de Sí mismo. Se distinguirá de los sannyasis mayavadis por estar firmemente establecido en el servicio devocional y propagará el movimiento de saṅkirtana.”»
Texto* 105: Gopinatha Ācarya dijo entonces: «No es necesario presentar tantas citas de los sastras, pues tú eres un árido especulador. ¿De qué sirve sembrar semillas en tierra estéril?
Texto* 106: «Cuando el Señor esté complacido contigo, tú también entenderás estas conclusiones y citarás los sastras.
Texto* 107: «Los falsos argumentos y malabarismos filosóficos de tus discípulos no son culpa suya. Simplemente han recibido la bendición de la filosofía mayavada.
Texto 108: «“Ofrezco respetuosas reverencias a la Suprema Personalidad de Dios, que está lleno de ilimitadas cualidades, y por cuyas diversas potencias surgen el acuerdo y el desacuerdo entre quienes disputan. De ese modo, la energía ilusoria cubre una y otra vez la iluminación espiritual de quienes así discuten.”
Texto 109: «“Lo que los brahmanas eruditos dicen, se acepta en casi todos los casos; nada hay de imposible para quien se refugia en Mi energía ilusoria y habla bajo su influencia.”»
Texto* 110: Tras escuchar las palabras de Gopinatha Ācarya, Sarvabhauma Bhattacarya dijo: «Antes de seguir, ve a los aposentos de Sri Caitanya Mahaprabhu e invítale a venir con Sus devotos. Pídeselo de mi parte.
Texto* 111: «Llévate jagannatha-prasadam y dáselo a Caitanya Mahaprabhu y a Sus devotos. Después, vuelve aquí e instrúyeme bien.»
Texto* 112: Gopinatha Ācarya era el cuñado de Sarvabhauma Bhattacarya; por esa razón, la relación entre ellos era muy dulce e íntima. En determinadas circunstancias, Gopinatha Ācarya le instruía, a veces blasfemando contra él, a veces alabándole y a veces riéndose de él. Así ocurría desde hacía algún tiempo.
Texto* 113: Srila Mukunda Datta se sintió muy satisfecho de escuchar las concluyentes afirmaciones de Gopinatha Ācarya, pero los argumentos de Sarvabhauma Bhattacarya le hicieron sentirse muy infeliz y le enfadaron.
Texto* 114: Siguiendo las instrucciones de Sarvabhauma Bhattacarya, Gopinatha Ācarya fue a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu y Le invitó en nombre del Bhattacarya.
Texto* 115: Gopinatha Ācarya y Mukunda Datta comentaron ante Sri Caitanya Mahaprabhu las afirmaciones del Bhattacarya, y las rechazaron, porque daban sufrimiento a la mente.
Texto* 116: Al escuchar esto, Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «No habléis así. Sarvabhauma Bhattacarya se ha mostrado muy afectuoso y misericordioso conmigo.
Texto* 117: «Llevado del cariño paternal que le inspiro, desea protegerme y ver que sigo los principios regulativos de los sannyasis. ¿Qué tiene eso de malo?»
Texto* 118: A la mañana siguiente, Sri Caitanya Mahaprabhu y Sarvabhauma Bhattacarya fueron juntos a visitar el templo del Señor Jagannatha. Ambos se mostraban muy alegres y complacientes.
Texto* 119: Cuando entraron en el templo, Sarvabhauma Bhattacarya ofreció un asiento a Caitanya Mahaprabhu, mientras él mismo se sentaba en el suelo por el respeto debido a los sannyasis.
Texto 120: Entonces comenzó a instruir al Señor Caitanya Mahaprabhu en la filosofía vedanta y, con sentimientos de cariño y devoción, dijo al Señor lo siguiente.
Texto* 121: El Bhattacarya dijo: «Escuchar la filosofía vedanta es la principal ocupación de los sannyasis. Por lo tanto, debes resolverte a estudiar la filosofía vedanta, escuchando continuamente las explicaciones de un superior».
Texto* 122: El Señor Caitanya contestó: «Tú eres muy misericordioso conmigo, y por eso pienso que es Mi deber obedecer tu orden».
Texto* 123: Así, durante siete días, Sri Caitanya Mahaprabhu escuchó continuamente la exposición de filosofía vedanta de Sarvabhauma Bhattacarya. Caitanya Mahaprabhu, sin embargo, no dijo nada, ni indicó si Le pareció o no correcta. Simplemente permaneció sentado escuchando al Bhattacarya.
Texto* 124: Al octavo día, Sarvabhauma Bhattacarya dijo a Caitanya Mahaprabhu: «Durante siete días seguidos has escuchado mis explicaciones de la filosofía vedanta.
Texto* 125: «Simplemente Te has limitado a escuchar, fijo en Tu silencio. Como no dices si la consideras correcta o incorrecta, no puedo saber si de verdad comprendes o no comprendes la filosofía vedanta.»
Texto* 126: Sri Caitanya Mahaprabhu contestó: «Yo soy un tonto, y por eso no estudio el Vedanta-sutra. Simplemente Me he puesto a escucharte porque tú Me lo has ordenado.
Texto 127: «Me he puesto a escuchar sólo por cumplir con los deberes de la orden renunciante de sannyasa. Por desgracia, no puedo comprender lo más mínimo de tu interpretación.»
Texto* 128: Sarvabhauma Bhattacarya contestó: «Yo admito que no entiendas, pero hasta los que no entienden preguntan al respecto.
Texto* 129: «Tú escuchas y escuchas, pero guardas silencio. En verdad, no puedo comprender qué hay en Tu mente.»
Texto 130: Sri Caitanya Mahaprabhu reveló entonces Su mente diciendo: «Yo comprendo con toda claridad el significado de los sutras, pero tus explicaciones no han hecho más que agitar Mi mente.
Texto 131: «Los aforismos del Vedanta-sutra llevan en sí mismos un significado muy claro; sin embargo, los significados que tú les has dado son como una nube que cubre el sentido de los sutras.
Texto 132: «Tú no explicas el significado directo de los Brahma-sutras. En verdad, parece que te esfuerzas por cubrir su verdadero significado.»
Texto 133: Caitanya Mahaprabhu continuó: «El Vedanta-sutra es el resumen de todos los Upanisads; por lo tanto, todos los significados directos de los Upanisads aparecen también en el Vedanta-sutra o Vyasa-sutra.
Texto* 134: «El significado directo de cada sutra debe aceptarse sin interpretarlo. Lo que tú haces, sin embargo, es abandonar el significado directo y desarrollar tu interpretación imaginada.
Texto 135: «Aunque hay otras fuentes de evidencia, la versión védica debe considerarse la evidencia más importante. La comprensión directa del testimonio védico es evidencia de primera clase.»
Texto 136: Caitanya Mahaprabhu continuó: «Las caracolas y la bosta de vaca son simplemente los huesos y el excremento de determinadas entidades vivientes. Sin embargo, conforme al testimonio de los Vedas, se los considera muy puros.
Texto 137: «Las afirmaciones de los Vedas son probatorias en sí mismas. Todo lo que en ellos se afirma debe aceptarse. Si las interpretamos conforme a nuestra imaginación, los Vedas pierden su autoridad.»
Texto* 138: Sri Caitanya Mahaprabhu continuó: «El Brahma-sutra de Srila Vyasadeva es tan radiante como el Sol. Quien trata de interpretar su significado cubre ese brillo solar con una nube.
Texto 139: «Todos los Vedas y Escrituras que siguen estrictamente los principios védicos, explican que el Brahman Supremo es la Verdad Absoluta, el más grande de todos, y que es un aspecto del Señor Supremo.
Texto 140: «En realidad, la Verdad Absoluta Suprema es una persona, la Suprema Personalidad de Dios, pleno con toda opulencia. Tú tratas de explicar que Él es impersonal y sin forma.
Texto 141: «Siempre que en los Vedas aparece una descripción impersonal, lo que los Vedas pretenden es establecer que todo lo relacionado con la Suprema Personalidad de Dios es trascendental y libre de características mundanas.»
Texto 142: Sri Caitanya Mahaprabhu continuó: «“Cualquier mantra védico que explique a la Verdad Absoluta de forma impersonal, en última instancia, sólo demuestra que la Verdad Absoluta es una persona. Al Señor Supremo podemos comprenderle en dos facetas: la personal y la impersonal. Quien tiene en cuenta ambos aspectos de la Suprema Personalidad de Dios puede comprender realmente a la Verdad Absoluta. Esa persona sabe que la comprensión personal es más fuerte, porque la diversidad está en todo lo que vemos. Nadie puede ver nada que no esté pleno de diversidades”.
Texto 143: «Todo lo que existe en la manifestación cósmica emana de la Verdad Absoluta, permanece en la Verdad Absoluta y, tras la aniquilación, vuelve a entrar en la Verdad Absoluta.
Texto 144: «Los casos ablativo, instrumental y locativo son las categorías en que se encuadran los rasgos personales de la Suprema Personalidad de Dios.»
Texto 145-146: Sri Caitanya Mahaprabhu continuó: «Cuando la Suprema Personalidad de Dios deseó volverse muchos, lanzó Su mirada sobre la energía material. Antes de la creación no había ojos ni mente mundanos; por lo tanto, esto confirma la naturaleza trascendental de los ojos y de la mente de la Verdad Absoluta.
Texto 147: «La palabra “Brahman” se refiere a la Suprema Personalidad de Dios completa, que es Sri Krsna. Ése es el veredicto de todas las Escrituras védicas.
Texto* 148: «No es fácil que los hombres comunes entiendan el significado confidencial de los Vedas; por esa razón, ese significado se complementa con las palabras de los Puranas.
Texto 149: «“¡Qué afortunados son Nanda Maharaja, los pastores de vacas y todos los habitantes de Vrajabhumi! Su fortuna no tiene límites, pues la Verdad Absoluta, la fuente de felicidad trascendental, el eterno Brahman Supremo, es su amigo!”
Texto* 150: «El mantra védico “apani-pada” niega las manos y piernas materiales, pero afirma que el Señor camina muy rápido y acepta todo lo que se Le ofrece.
Texto 151: «Todos esos mantras confirman que la Verdad Absoluta es personal, pero los mayavadis, rechazando el significado directo, interpretan que la Verdad Absoluta es impersonal.
Texto 152: «¿Estás diciendo que no tiene forma esa Suprema Personalidad de Dios, cuya forma trascendental es completa con seis opulencias trascendentales?
Texto 153: «La Suprema Personalidad de Dios tiene tres potencias primarias. ¿Tratas de demostrar que no tiene potencias?
Texto 154: «“La potencia interna de Visnu, el Señor Supremo, es espiritual, como se confirma en los sastras. Existe además otra potencia espiritual, conocida con el nombre de ksetra-jña, la entidad viviente. La tercera potencia, que se denomina nesciencia, vuelve atea a la entidad viviente y la llena de actividades fruitivas.
Texto* 155: «“¡Oh, rey!, la ksetra-jña-sakti es la entidad viviente. Aunque tiene la posibilidad de vivir tanto en el mundo material como en el espiritual, sufre las tres miserias de la existencia material porque se halla bajo el influjo de la potencia avidya [la nesciencia], que cubre su posición constitucional.
Texto 156: «“Esa entidad viviente, cubierta por la influencia de la nesciencia, existe en diversas formas en el seno de la materia, ¡oh, rey!, y se halla proporcionalmente liberada de la influencia de la energía material, en mayor o menor grado.”
Texto* 157: «“La Suprema Personalidad de Dios es sac-cid-ananda-vigraha (Bs. 5.1). Esto significa que, en Su forma original, tiene tres potencias: la potencia de placer, la potencia de eternidad y la potencia de conocimiento. Juntas reciben el nombre de potencia cit, y se manifiestan en plenitud en el Señor Supremo. Para las entidades vivientes, que son partes integrales del Señor, la potencia de placer en el mundo material es a veces desagradable y a veces mixta. No ocurre lo mismo con la Suprema Personalidad de Dios, pues Él no Se halla bajo la influencia de la energía material ni de sus modalidades.”
Texto 158: «En Su forma original, la Suprema Personalidad de Dios está lleno de eternidad, conocimiento y bienaventuranza. La potencia espiritual en esas tres partes [sat, cit y ananda] adopta tres formas diferentes.
Texto 159: «Las tres partes de la potencia espiritual se denominan hladini [la parte de bienaventuranza], sandhini [la parte de eternidad] y samvit [la parte de conocimiento]. Consideramos el conocimiento de estas tres partes conocimiento pleno de la Suprema Personalidad de Dios.
Texto 160: «La potencia espiritual de la Suprema Personalidad de Dios también aparece en tres fases: interna, marginal y externa. Todas ellas se ocupan en Su servicio devocional amoroso.
Texto 161: «En Su potencia espiritual, el Señor Supremo disfruta de seis tipos de opulencia. Tú no aceptas esa potencia espiritual, y eso se debe a tu gran insolencia.
Texto 162: «El Señor es el amo de las potencias, y la entidad viviente es el sirviente de esas potencias. Ésa es la diferencia entre el Señor y la entidad viviente. Tú, sin embargo, declaras que el Señor y las entidades vivientes son uno y son lo mismo.
Texto 163: «En la Bhagavad-gita se establece que la entidad viviente es la potencia marginal de la Suprema Personalidad de Dios. Pero tú dices que la entidad viviente es completamente distinta del Señor.
Texto* 164: «“La tierra, el agua, el fuego, el aire, el éter, la mente, la inteligencia y el ego falso son Mis ocho energías separadas.
Texto 165: «“Además de estas energías inferiores, que son materiales, existe otra energía, una energía espiritual, que es el ser vivo, ¡oh, tú, el de poderosos brazos! Las entidades vivientes sostienen todo el mundo material.”
Texto* 166: «La forma trascendental de la Suprema Personalidad de Dios es completa en eternidad, conocimiento y bienaventuranza. Tú, sin embargo, explicas que esa forma trascendental es un producto de la bondad material.
Texto 167: «Quien no acepta la forma trascendental del Señor es ciertamente un agnóstico. Nadie debe mirar o tocar a una persona así. En verdad, esa persona está sujeta al castigo de Yamaraja.
Texto 168: «Los budistas no reconocen la autoridad de los Vedas, y por ello se les considera agnósticos. Sin embargo, aquellos que, pese a haberse refugiado en las Escrituras védicas, predican el agnosticismo siguiendo la filosofía mayavada, son verdaderamente más peligrosos que los budistas.
Texto 169: «Srila Vyasadeva expuso la filosofía vedanta para liberar a las almas condicionadas; sin embargo, cuando alguien escucha el comentario de Saṅkaracarya, todo se echa a perder.
Texto 170: «El propósito del Vedanta-sutra es establecer que la manifestación cósmica debe su existencia a la transformación de la potencia inconcebible de la Suprema Personalidad de Dios.
Texto 171: «La piedra de toque, después de tocar hierro, produce grandes cantidades de oro sin transformarse. Del mismo modo, la Suprema Personalidad de Dios Se manifiesta en la forma de la manifestación cósmica por Su potencia inconcebible, y, aun así, permanece inmutable en Su forma eterna trascendental.
Texto 172: «La teoría de Saṅkaracarya afirma que la Verdad Absoluta Se ha transformado. Aceptando esa teoría, los filósofos mayavadis blasfeman contra Srila Vyasadeva acusándole de estar equivocado. Así, hallan defectos en el Vedanta-sutra y lo interpretan para tratar de establecer la teoría de la ilusión.
Texto 173: «La teoría de la ilusión sólo puede aplicarse cuando la entidad viviente se identifica con el cuerpo. Por lo que se refiere a la manifestación cósmica, no puede considerarse falsa, aunque, sin duda alguna, es temporal.
Texto 174: «La vibración trascendental omkara es la forma sonora de la Suprema Personalidad de Dios. Todo el conocimiento védico y esta manifestación cósmica se producen a partir de esa representación sonora del Señor Supremo.
Texto 175: «La vibración secundaria tat tvam asi [«Tú eres lo mismo»] va dirigida a la comprensión de la entidad viviente, pero la vibración principal es omkara. Sin prestar atención a omkara, Saṅkaracarya ha puesto especial énfasis en la vibración tat tvam asi.»
Texto* 176: Con estas palabras, Sri Caitanya Mahaprabhu criticó el Sariraka-bhasya de Saṅkaracarya por ser producto de la imaginación, y señaló en él cientos de errores. Pero para defender a Saṅkaracarya, Sarvabhauma Bhattacarya presentó innumerables argumentos.
Texto 177: El Bhattacarya presentó diversos tipos de argumentos falsos basados en lógicas falsas, y trató de vencer a su adversario de muchas maneras. Sri Caitanya Mahaprabhu, sin embargo, refutó todos esos argumentos y estableció Su propia convicción.
Texto 178: Sri Caitanya Mahaprabhu continuó: «La Suprema Personalidad de Dios es el punto central de todas las relaciones. Actuar para Él con actitud de servicio devocional es nuestra verdadera ocupación, y el logro del amor por Dios es el objetivo supremo de la vida. Estos tres temas se explican en las Escrituras védicas.
Texto 179: «Quien trata de explicar las Escrituras védicas de modo diferente se dedica a fantasear. Toda interpretación del testimonio védico, que es evidente por sí solo, no es más que un producto de la imaginación.
Texto* 180: «En realidad, Saṅkaracarya no ha incurrido en falta alguna. Él simplemente cumplió la orden de la Suprema Personalidad de Dios. Su deber era imaginar cierto tipo de interpretación, y por ello presentó un tipo de escrituras védicas llenas de ateísmo.
Texto 181: «[Dirigiéndose al Señor Siva, la Suprema Personalidad de Dios dijo:] “Por favor, usa tu imaginación para elaborar tu propia interpretación de los Vedas, de modo que la gente sienta aversión por Mí. Además, ocúltame de tal forma que se sientan más atraídos por el progreso de la civilización material, de modo que por todas partes se extienda una población privada de conocimiento espiritual.”
Texto 182: «[El Señor Siva dijo a la diosa Durga, la dirigente suprema del mundo material:] “En la era de Kali, adoptaré la forma de un brahmana y, con escrituras falsas, haré una interpretación atea de los Vedas semejante a la filosofía budista”.»
Texto* 183: Estas palabras dejaron estupefacto a Sarvabhauma Bhattacarya. Quedó tan aturdido que no decía nada.
Texto* 184: El Señor Sri Caitanya Mahaprabhu le dijo entonces: «No te asombres. En realidad, el servicio devocional que se ofrece a la Suprema Personalidad de Dios es la perfección suprema de la actividad humana.
Texto* 185: «Hasta los sabios satisfechos en sí mismos ofrecen servicio devocional al Señor Supremo. Así son las trascendentales cualidades del Señor. Están llenas de potencia espiritual inconcebible.
Texto 186: «“Quienes están satisfechos en el ser, libres de la atracción de los deseos materiales externos, sienten, sin embargo, atracción por el servicio amoroso de Sri Krsna, que posee cualidades trascendentales y que realiza actividades maravillosas. Hari, la Personalidad de Dios, Se llama Krsna debido a que posee esos rasgos trascendentalmente atractivos”.»
Texto* 187: Al escuchar el verso atmarama, Sarvabhauma Bhattacarya se dirigió a Sri Caitanya Mahaprabhu: «Mi querido señor, explica ese verso, por favor. Ardo en deseos de escuchar Tu explicación».
Texto* 188: El Señor contestó: «Antes quisiera oír tu explicación. Después trataré de explicar lo poco que sé».
Texto* 189: Sarvabhauma Bhattacarya comenzó entonces a explicar el verso atmarama, y, conforme a los principios de la lógica, planteó varias explicaciones.
Texto 190: Basándose en las Escrituras, el Bhattacarya explicó el verso atmarama de nueve formas distintas. Tras escuchar su explicación, Sri Caitanya Mahaprabhu, esbozando una sonrisa, comenzó a hablar.
Texto* 191: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Mi querido Bhattacarya, eres exactamente como Brhaspati, el sacerdote del reino celestial. En verdad, nadie en este mundo tiene la capacidad de explicar las Escrituras de esa forma.
Texto* 192: «Mi querido Bhattacarya, es indudable que, en virtud de tu vastísima erudición, has explicado este verso, pero debes saber que, además de esa explicación erudita, el verso tiene otro significado.»
Texto* 193: Ante el ruego de Sarvabhauma Bhattacarya, el Señor Caitanya Mahaprabhu comenzó a explicar el verso sin tocar las nueve explicaciones del Bhattacarya.
Texto 194: Sri Caitanya Mahaprabhu explicó una por una las once palabras que forman el verso atmarama.
Texto* 195: El Señor Caitanya Mahaprabhu combinó cada palabra por separado con la palabra «atmarama». Así explicó la palabra «atmarama» de dieciocho formas distintas.
Texto* 196: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «El poder de la Suprema Personalidad de Dios, de Sus diversas potencias y de Sus cualidades trascendentales es inconcebible. No es posible explicarlo completamente.
Texto 197: «Esos tres aspectos atraen la mente del estudiante perfecto que se ocupa en actividades espirituales, y superan todos los demás procesos de actividad espiritual.»
Texto 198: Sri Caitanya Mahaprabhu explicó el significado del verso poniendo como evidencia los ejemplos de Sukadeva Gosvami y los cuatro rsis Sanaka, Sanat-kumara, Sanatana y Sanandana. Así, el Señor dio varios significados y explicaciones.
Texto* 199: Al escuchar la explicación del verso atmarama de labios de Caitanya Mahaprabhu, Sarvabhauma Bhattacarya quedó maravillado. Entonces comprendió que el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu era Krsna en persona, y se condenó a sí mismo con las siguientes palabras.
Texto* 200: «Caitanya Mahaprabhu es ciertamente el Señor Krsna mismo. Por no haberle podido comprender y por sentirme orgulloso de mi propia erudición, he cometido muchas ofensas.»
Texto* 201: Cuando Sarvabhauma Bhattacarya reconoció que era un ofensor y aceptó el refugio del Señor, el Señor deseó mostrarse misericordioso con él.
Texto* 202: Para mostrarle Su misericordia, Sri Caitanya Mahaprabhu le permitió ver Su forma de Visnu. Así, acto seguido, manifestó cuatro brazos.
Texto* 203: Después de mostrarle la forma de cuatro brazos, Sri Caitanya Mahaprabhu apareció ante él en Su forma original de Krsna, de color negruzco y con una flauta en los labios.
Texto* 204: Cuando vio la forma del Señor Krsna manifestada en Caitanya Mahaprabhu, Sarvabhauma Bhattacarya inmediatamente se lanzó al suelo ofreciendo reverencias. Al levantarse, juntó las manos y ofreció oraciones.
Texto* 205: Por la misericordia del Señor, Sarvabhauma Bhattacarya pudo entender la importancia de cantar el santo nombre y de llevar el amor por Dios a todas partes, pues le fueron reveladas todas las verdades.
Texto 206: En un breve lapso de tiempo, Sarvabhauma Bhattacarya compuso cien versos. En verdad, ni el propio Brhaspati, el sacerdote de los planetas celestiales, podría componer versos tan rápido.
Texto* 207: Tras escuchar los cien versos, Sri Caitanya Mahaprabhu, muy feliz, abrazó a Sarvabhauma Bhattacarya, quien, de inmediato, se vio sobrecogido de amor extático por Dios y quedó inconsciente.
Texto* 208: El Bhattacarya derramaba lágrimas de amor extático por Dios, y tenía todo el cuerpo embotado. Mostrando una actitud extática, transpiraba, se sacudía y temblaba. A veces danzaba, a veces cantaba, a veces lloraba y a veces caía para tocar los pies de loto del Señor.
Texto* 209: Mientras Sarvabhauma Bhattacarya experimentaba ese éxtasis, Gopinatha Ācarya se sentía muy complacido. Todos los devotos de Sri Caitanya Mahaprabhu reían al ver la danza del Bhattacarya.
Texto* 210: Gopinatha Ācarya dijo al Señor Caitanya Mahaprabhu: «Señor, Tú has concedido todo esto a Sarvabhauma Bhattacarya».
Texto* 211: Sri Caitanya Mahaprabhu contestó: «Tú eres un devoto. Gracias a tu compañía, el Señor Jagannatha le ha mostrado Su misericordia».
Texto* 212: Después de esto, Sri Caitanya Mahaprabhu calmó al Bhattacarya, quien, una vez sereno, ofreció muchas oraciones al Señor.
Texto* 213: Sarvabhauma Bhattacarya dijo: «Mi querido Señor, Tú has liberado al mundo entero, pero eso no supone mucho esfuerzo. Sin embargo, me has liberado a mí también, y eso, ciertamente, es obra de muchos poderes maravillosos.
Texto* 214: «De tanto leer libros de lógica, me había vuelto tan torpe e incapaz como una viga de hierro. A pesar de todo, Tú has logrado fundirme, de modo que Tu influencia es muy grande.»
Texto* 215: Tras escuchar las oraciones de Sarvabhauma Bhattacarya, Sri Caitanya Mahaprabhu regresó a Su vivienda. El Bhattacarya, por intermedio de Gopinatha Ācarya, hizo que el Señor almorzase allí.
Texto* 216: A la mañana siguiente, muy temprano, Sri Caitanya Mahaprabhu fue a ver al Señor Jagannatha al templo, y Le vio levantarse de Su cama.
Texto* 217: El sacerdote Le obsequió collares de flores y prasadam ofrecido al Señor Jagannatha. Caitanya Mahaprabhu Se sintió muy complacido con ello.
Texto* 218: Liando cuidadosamente el prasadam y los collares de flores en un trozo de tela, Caitanya Mahaprabhu Se dio prisa por llegar a casa de Sarvabhauma Bhattacarya.
Texto* 219: Sri Caitanya llegó a la casa del Bhattacarya un poco antes del amanecer, en el momento en que el Bhattacarya se levantaba de cama.
Texto* 220: Apenas se levantó de la cama, Sarvabhauma Bhattacarya dijo de modo bien audible: «Krsna, Krsna». El Señor Caitanya Se sintió muy complacido de escucharle cantar el santo nombre de Krsna.
Texto* 221: El Bhattacarya se dio cuenta de que Sri Caitanya Mahaprabhu esperaba fuera y, a toda prisa, corrió junto a Él y ofreció oraciones a Sus pies de loto.
Texto* 222: El Bhattacarya ofreció una esterilla al Señor para que Se sentase, y ambos tomaron asiento. Seguidamente, Sri Caitanya Mahaprabhu abrió el envoltorio del prasadam y lo puso en manos del Bhattacarya.
Texto* 223: El Bhattacarya aún no se había lavado la boca, ni se había bañado, ni había cumplido con sus deberes matutinos. Sin embargo, se sintió muy complacido de recibir el prasadam del Señor Jagannatha.
Texto* 224: Por la misericordia de Sri Caitanya Mahaprabhu, de la mente de Sarvabhauma Bhattacarya desapareció todo rastro de sopor. Tras recitar los dos versos siguientes, comió el prasadam que había recibido.
Texto* 225: El Bhattacarya dijo: «“El maha-prasadam del Señor se debe comer tan pronto como se recibe, aunque esté seco, insípido o lo hayan traído de un país lejano. No hay que considerar ni el momento ni el lugar.
Texto 226: «Todo hombre de bien debe comer el prasadam del Señor Krsna tan pronto como llega a sus manos, sin dudar. No hay principios que regulen el momento y el lugar. Ésa es la orden de la Suprema Personalidad de Dios.»
Texto* 227: Sri Caitanya Mahaprabhu Se sintió muy complacido de ver esto. Sintiendo el éxtasis del amor por Dios, abrazó a Sarvabhauma Bhattacarya.
Texto* 228: El Señor y Su sirviente se abrazaron el uno al otro y se pusieron a danzar. Por el simple hecho de tocarse, se llenaron de éxtasis.
Texto* 229: Mientras danzaban y se abrazaban, en sus cuerpos se manifestaron signos de éxtasis espiritual. Transpiraban, temblaban y derramaban lágrimas. El Señor, en Su éxtasis, comenzó a hablar.
Texto 230: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Hoy he conquistado los tres mundos sin dificultad. Hoy he ascendido al mundo espiritual.»
Texto* 231: Caitanya Mahaprabhu continuó: «Siento que hoy se han cumplido todos Mis deseos, pues he visto que Sarvabhauma Bhattacarya ha adquirido fe en el maha-prasadam del Señor Jagannatha.
Texto* 232: «En verdad, es indudable que hoy te has refugiado en los pies de loto de Krsna, y que Krsna, sin reserva alguna, Se ha mostrado muy misericordioso contigo.
Texto* 233: «Mi querido Bhattacarya, hoy te has liberado del cautiverio material propio del concepto corporal de la vida; has cortado en pedazos los grilletes de la energía ilusoria.
Texto* 234: «Hoy tu mente se ha capacitado para refugiarse en los pies de loto de Krsna, pues, superando los principios regulativos védicos, has comido los remanentes del alimento ofrecido al Señor.
Texto 235: «“El Señor ilimitado y misericordioso concede Su misericordia sin causa a la persona que se refugia sin reservas en los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios. De ese modo, esa persona puede atravesar el insondable océano de la nesciencia. Aquellos que tienen la inteligencia fija en el concepto corporal y piensan: ‘Yo soy este cuerpo’ son el alimento ideal para los perros y chacales. El Señor Supremo nunca concede Su misericordia a ese tipo de personas.”»
Texto* 236: Tras decir estas palabras a Sarvabhauma Bhattacarya, Sri Caitanya Mahaprabhu regresó a Sus habitaciones. A partir de ese día, el Bhattacarya fue libre, pues todo su orgullo falso había quedado destruido.
Texto* 237: A partir de ese día, Sarvabhauma Bhattacarya no conocía nada aparte de los pies de loto del Señor Caitanya Mahaprabhu; desde ese día solamente supo explicar las Escrituras reveladas conforme al proceso de servicio devocional.
Texto* 238: Al ver que Sarvabhauma Bhattacarya estaba firmemente establecido en el culto vaisnava, Gopinatha Ācarya, su cuñado, se puso a danzar, tocando las palmas y cantando: «¡Hari! ¡Hari!.»
Texto* 239: Al día siguiente, el Bhattacarya fue a visitar el templo del Señor Jagannatha, pero, antes de llegar al templo, fue a ver a Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 240: Al llegar ante el Señor Caitanya Mahaprabhu, el Bhattacarya se tendió ante Él para presentarle sus respetos. Tras ofrecerle varias oraciones, habló con gran humildad de la mala actitud que antes había mostrado.
Texto 241: A continuación, el Bhattacarya preguntó a Caitanya Mahaprabhu: «¿Cuál es el factor más importante en la práctica del servicio devocional?». El Señor contestó que el factor más importante era el canto del santo nombre del Señor.
Texto 242: «“En esta era de riñas e hipocresía, el único medio para alcanzar la liberación es el canto del santo nombre del Señor. No hay otra manera. No hay otra manera. No hay otra manera.”»
Texto* 243: Sri Caitanya Mahaprabhu dio una detallada explicación del verso harer nama del Brhan-naradiya Purana. Escuchando Su explicación, Sarvabhauma Bhattacarya quedó muy asombrado.
Texto 244: Gopinatha Ācarya recordó a Sarvabhauma Bhattacarya: «Mi querido Bhattacarya, ahora ha ocurrido lo que yo te había predicho».
Texto* 245: Ofreciendo reverencias a Gopinatha Ācarya, el Bhattacarya dijo: «Debido a mi parentesco contigo, que eres un devoto, y por tu misericordia, el Señor ha sido misericordioso conmigo.
Texto* 246: «Tú eres un devoto de primera clase, mientras que yo estoy sumido en la oscuridad de los argumentos lógicos. Debido a tu relación con el Señor, el Señor me ha concedido Su bendición.»
Texto* 247: Sri Caitanya Mahaprabhu Se sintió muy complacido con aquella expresión de humildad. Tras abrazar al Bhattacarya, dijo: «Ahora ve a ver al Señor Jagannatha al templo».
Texto* 248: Tras visitar el templo del Señor Jagannatha, Sarvabhauma Bhattacarya regresó a su casa acompañado de Jagadananda y Damodara.
Texto* 249: El Bhattacarya trajo grandes cantidades de alimentos excelentes bendecidos por el Señor Jagannatha. Todos aquellos remanentes prasada le fueron dados a su sirviente brahmana, a Jagadananda y a Damodara.
Texto* 250: Sarvabhauma Bhattacarya compuso entonces dos versos en una hoja de palmera. Dando la hoja a Jagadananda Prabhu, le pidió que Se la entregase a Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 251: Jagadananda y Damodara fueron entonces a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu, llevándole el prasadam y la hoja de palma con los versos escritos. Sin embargo, antes de que Jagadananda pudiera entregar a Sri Caitanya Mahaprabhu la hoja de palma, Mukunda Datta se la quitó de las manos.
Texto* 252: Mukunda Datta copió entonces los dos versos en la pared externa de la habitación. Cuando Mukunda Datta hubo terminado, Jagadananda tomó la hoja de palma y Se la entregó al Señor Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 253: Después de leer los dos versos, el Señor Caitanya Mahaprabhu rasgó la hoja de palma en pedazos. Los devotos, sin embargo, leyeron los versos en la pared exterior y los guardaron en su corazón. Los versos eran los siguientes.
Texto 254: «Yo me refugio en la Suprema Personalidad de Dios, Sri Krsna, que ha descendido en la forma del Señor Caitanya Mahaprabhu para enseñarnos el conocimiento verdadero, Su servicio devocional, y el desapego de todo aquello que no favorece el cultivo de conciencia de Krsna. Él ha descendido porque es un océano de misericordia trascendental. Yo me entrego a Sus pies de loto.
Texto 255: «Que mi conciencia, como una abeja, se refugie en los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios, que ha descendido en la forma de Sri Krsna Caitanya Mahaprabhu para enseñar el antiguo sistema del servicio devocional a Su persona. Por la influencia del tiempo, ese sistema se había perdido casi por completo.»
Texto* 256: Estos dos versos de Sarvabhauma Bhattacarya proclamarán siempre su nombre y su fama con tanta fuerza como un batir de tambores, pues todos los devotos los llevan en torno al cuello como collares de perlas.
Texto* 257: En verdad, Sarvabhauma Bhattacarya se convirtió en un devoto puro de Caitanya Mahaprabhu; no conocía nada que no fuera el servicio del Señor.
Texto* 258: El Bhattacarya siempre cantaba el santo nombre de Sri Krsna Caitanya, que es el hijo de madre Saci y el receptáculo de todas las buenas cualidades. En verdad, el canto de los santos nombres era su meditación.
Texto* 259: Un día, Sarvabhauma Bhattacarya fue a ver a Caitanya Mahaprabhu y, tras ofrecerle reverencias, recitó un verso.
Texto* 260: Comenzó a citar una de las oraciones del Señor Brahma en el Srimad-Bhagavatam, pero al final del verso cambió dos sílabas.
Texto 261: [El verso decía:] «Aquel que, buscando Tu compasión, tolera todo tipo de circunstancias adversas debidas al karma de sus actos pasados, y se ocupa siempre en Tu servicio devocional con la mente, el cuerpo y las palabras y ofreciéndote siempre reverencias, es, ciertamente, un candidato genuino para ser Tu devoto puro».
Texto* 262: Sri Caitanya Mahaprabhu señaló inmediatamente: «En ese verso, la palabra es “mukti-pade”, pero tú la has cambiado por “bhakti-pade”. ¿Qué pretendes?».
Texto 263: Sarvabhauma Bhattacarya contestó: «El despertar del amor puro por Dios, que es el resultado del servicio devocional, supera por mucho la liberación del cautiverio material. Fundirse en la refulgencia del Brahman es un tipo de castigo para quienes están en contra del servicio devocional».
Texto* 264-265: El Bhattacarya continuó: «Los impersonalistas, que no aceptan la forma trascendental del Señor Sri Krsna, y los demonios, que siempre se dedican a blasfemar contra Él y a combatirle, reciben el castigo de fundirse en la refulgencia Brahman. Eso no le ocurre a la persona que se ocupa en el servicio devocional del Señor.
Texto 266: «Hay cinco clases de liberación: salokya, samipya, sarupya, sarsti y sayujya.
Texto* 267: «A veces, si hay posibilidad de servir a la Suprema Personalidad de Dios, el devoto puro puede aceptar las formas de liberación salokya, sarupya, samipya o sarsti, pero nunca acepta sayujya.
Texto 268: «El devoto puro no quiere ni oír hablar de sayujya-mukti, que le inspira miedo y aborrecimiento. En verdad, el devoto puro preferiría el infierno a fundirse en la refulgencia del Señor.»
Texto 269: Sarvabhauma Bhattacarya continuó: «Hay dos tipos de sayujya-mukti: fundirse en la refulgencia Brahman y fundirse en el cuerpo personal del Señor. Fundirse en el cuerpo del Señor es aún más abominable que fundirse en Su refulgencia».
Texto* 270: Sarvabhauma Bhattacarya concluyó: «“El devoto puro, aunque se le ofrezcan todas las clases de liberación, no las acepta. Está plenamente satisfecho ocupándose en el servicio del Señor”».
Texto* 271: El Señor Sri Caitanya Mahaprabhu contestó: «La palabra “mukti-pade” tiene otro significado. Mukti-pada se refiere directamente a la Suprema Personalidad de Dios.
Texto 272: «Todas las clases de liberación existen bajo los pies de la Suprema Personalidad de Dios; Él recibe, por ello, el nombre de mukti-pada. Según otro significado, mukti es el noveno tema, y la Suprema Personalidad de Dios es el refugio de la liberación.»
Texto* 273: Caitanya Mahaprabhu dijo: «Con cualquiera de estos dos significados, lo que entiendo es “Krsna”. Así pues, ¿qué sentido tiene cambiar el verso?.»
Sarvabhauma Bhattacarya contestó: «Yo no supe leer el verso de esa forma.
Texto* 274: «Tu explicación es correcta, pero, aun así, no debe emplearse, pues la palabra “mukti-pada” se presta a ambigüedad.
Texto* 275: «La palabra “mukti” se refiere a los cinco tipos de liberación. Pero, su significado directo normalmente transmite la idea de volverse uno con el Señor.
Texto* 276: «Con tan sólo escuchar su sonido, la palabra “mukti” nos hace sentir miedo y repulsión, pero cuando decimos la palabra “bhakti”, de modo natural sentimos en la mente bienaventuranza trascendental.»
Texto* 277: Al escuchar esta explicación, el Señor Se echó a reír y, muy complacido, dio un fuerte abrazo a Sarvabhauma Bhattacarya.
Texto* 278: En verdad, aquella misma persona que estaba acostumbrada a leer y enseñar filosofía mayavada llegaba ahora a aborrecer la palabra «mukti». Esto fue posible sólo por la misericordia de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 279: El contacto de la piedra de toque transforma el hierro en oro, pero nadie sabe reconocerla mientras no la ve actuar.
Texto* 280: Al ver el trascendental vaisnavismo de Sarvabhauma Bhattacarya, todos pudieron comprender que el Señor Caitanya no era otro que Krsna, el hijo de Nanda Maharaja.
Texto* 281: Después de lo ocurrido, todos los habitantes de Jagannatha Puri, con Kasi Misra al frente, fueron a refugiarse a los pies de loto del Señor.
Texto* 282: Más adelante hablaré de cómo Sarvabhauma Bhattacarya permanecía siempre ocupado en el servicio del Señor.
Texto* 283: También hablaré con todo detalle de la perfección del servicio que rindió a Sri Caitanya Mahaprabhu ofreciéndole caridad.
Texto* 284-285: Quien escucha con fe y amor estos pasatiempos que tratan del encuentro del Señor Caitanya Mahaprabhu con Sarvabhauma Bhattacarya, muy pronto se libera de las redes de la especulación y las actividades fruitivas y alcanza el refugio de los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto 286: Orando a los pies de loto de Sri Rupa y Sri Raghunatha, deseando siempre su misericordia, yo, Krsnadasa, narro el Sri Caitanya-caritamrta, siguiendo sus pasos.