brahma-śabde kahe pūrṇa svayaḿ bhagavān

svayaḿ bhagavān kṛṣṇa, — śāstrera pramāṇa

brahma-śabde — con la palabra «Brahman»; kahe — se dice; pūrṇa — completo; svayam — personalmente; bhagavān — la Suprema Personalidad de Dios; svayam — personalmente; bhagavān — la Suprema Personalidad de Dios; kṛṣṇa — el Señor Kṛṣṇa; śāstrera pramāṇa — el veredicto de todas las Escrituras védicas.


Texto

«La palabra “Brahman” se refiere a la Suprema Personalidad de Dios completa, que es Sri Krsna. Ése es el veredicto de todas las Escrituras védicas.

Significado

SIGNIFICADO: Esto se confirma también en la Bhagavad-gita (15.15), donde el Señor dice: vedais ca sarvair aham eva vedyah. El objetivo supremo de todas las Escrituras védicas es Krsna. Todo el mundo Le está buscando. Esto se confirma también en otro pasaje de la Bhagavad-gita (7.19):

bahunam janmanam ante
jñanavan mam prapadyate
vasudevah sarvam iti
sa mahatma sudurlabhah

«Después de muchos nacimientos y muertes, aquel que verdaderamente posee conocimiento se rinde a Mí, sabiendo que Yo soy la causa de todas las causas y de todo lo que existe. Una gran alma así es muy poco frecuente».

La persona que se vuelve realmente sabia mediante el estudio de las Escrituras védicas se entrega a Vasudeva, Bhagavan Sri Krsna. Esto se confirma también en el Srimad-Bhagavatam (1.2.7-8):

vasudeve bhagavati,
bhakti-yogah prayojitah
janayaty asu vairagyam,
jñanam ca yad ahaitukam
dharmah sv-anusthitah pumsam
visvaksena-kathasu yah,
notpadayed yadi ratim
srama eva hi kevalam

Entender a Vasudeva es conocimiento verdadero. Si nos ocupamos en el servicio devocional de Vasudeva, Krsna, adquirimos conocimiento perfecto y comprensión védica. De ese modo nos desapegamos del mundo material. Ésa es la perfección de la vida humana. Si no alcanzamos esa perfección, aunque sigamos perfectamente los rituales y ceremonias religiosas, lo único que hacemos es perder el tiempo (srama eva hi kevalam).

Antes de la creación de la manifestación cósmica, la Suprema Personalidad de Dios poseía unos ojos y una mente completamente trascendentales. Esa Suprema Personalidad de Dios es Krsna. Alguien podría pensar que los Upanisads no contienen ninguna afirmación directa acerca de Krsna, pero la realidad es que los mantras védicos no pueden entenderlos personas con sentidos mundanos. Como se afirma en el Padma Purana: atah sri-krsna-namadi na bhaved grahyam indriyaih (Cc. Madhya 17.136): La persona con sentidos mundanos no puede entender completamente el nombre, las cualidades, la forma y los pasatiempos de Sri Krsna. Por esa razón, los Puranas tienen la función de explicar y complementar el conocimiento védico. Los grandes sabios dictan los Puranas para que los hombres comunes puedan comprender los mantras védicos (stri-sudra-dvija-bandhunam (SB. 1.4.25)). Teniendo en cuenta que las mujeres, los sudras y los dvija-bandhus (los hijos indignos de los nacidos por segunda vez) no pueden entender los himnos védicos directamente, Srila Vyasadeva redactó el Mahabharata. En realidad, la Suprema Personalidad de Dios es vedesu durlabham (imposible de encontrar en los Vedas), pero con una comprensión correcta de los Vedas, o cuando el conocimiento védico viene de devotos, se puede entender que todo el conocimiento védico lleva a Sri Krsna.

El Brahma-sutra (1.1.3) confirma también este hecho: sastra-yonitvat. Comentando este aforismo del Brahma-sutra (sastra-yonitvat), Sri Madhvacarya dice: «El Ṛg Veda, el Yajur Veda, el Sama Veda, el Atharva Veda, el Mahabharata, el Pañcaratra y el Ramayana original de Valmiki son todos Escrituras védicas. Toda obra que siga las afirmaciones conclusivas de esas Escrituras védicas también debe considerarse Escritura védica. La literatura que no se ajusta a las Escrituras védicas lo único que hace es descarriar a la gente.» Por lo tanto, cuando leamos las Escrituras védicas, debemos seguir la senda recorrida por los grandes acaryas: maha-jano yena gatah sa panthah. Si no seguimos el camino de los grandes acaryas, no podremos entender el verdadero significado de los Vedas.