śrī-vigraha ye nā māne, sei ta' pāṣaṇḍī

adṛśya aspṛśya, sei haya yama-daṇḍī

Å›rÄ«-vigraha — la forma del Señor; ye — todo el que; — no; mÄne — acepta; sei — él; ta’ — en verdad; pÄá¹£aṇá¸Ä« — agnóstico; adṛśya — que no debe ser mirado; aspṛśya — intocable; sei — él; haya — es; yama-daṇá¸Ä« — sujeto al castigo de YamarÄja.


Texto

«Quien no acepta la forma trascendental del Señor es ciertamente un agnóstico. Nadie debe mirar o tocar a una persona así. En verdad, esa persona está sujeta al castigo de Yamaraja.

Significado

SIGNIFICADO: Como se explica en los mandamientos védicos, la Suprema Personalidad de Dios posee una forma eterna y trascendental, siempre bienaventurada y llena de conocimiento. Los impersonalistas creen que «material» se refiere a las formas que nosotros percibimos, y «espiritual» a la ausencia de forma. Sin embargo, debemos saber que, más allá de esta naturaleza material, existe otra naturaleza, que es espiritual. Del mismo modo que en el mundo material hay formas materiales, en el mundo espiritual hay formas espirituales. Esto se confirma en todas las Escrituras védicas. Las formas espirituales del mundo trascendental no tienen nada que ver con el concepto negativo de la ausencia de forma. La conclusión es que la persona que no acepta la adoración de la forma trascendental del Señor es un agnóstico.

En realidad, en la época actual todos los sistemas de religión niegan la adoración de la forma del Señor, pues ignoran Su forma trascendental. Los peores de los materialistas (los mayavadis) imaginan cinco formas concretas del Señor, pero tan pronto como tratan de igualar la adoración de esas cinco formas con el bhakti, se condenan. Así lo confirma el Señor Sri Krsna en la Bhagavad-gita (7.15), donde dice: na mam duskrtino mudhah prapadyante naradhamah. Los devotos del Señor no deben siquiera mirar o tocar a esos filósofos mayavadis, quienes, debido al agnosticismo, carecen por completo de conocimiento real, pues esos filósofos están sujetos al castigo de Yamaraja, el semidiós supervisor que juzga las actividades de los pecadores. Por sus actividades no devocionales, los agnósticos mayavadis tienen que vagar por el universo en distintas especies de vida. Esas entidades vivientes están sujetas a los castigos de Yamaraja. Sólo los devotos, que están siempre ocupados en el servicio del Señor, están fuera de la jurisdicción de Yamaraja.