tomāra nāhika doṣa, śāstre ei kahe
pāṇḍityādye īśvara-tattva-jñāna kabhu nahe'
tomāra — tuya; nāhika — no hay; doṣa — falta; śāstre — las Escrituras; ei — esto; kahe — mencionan; pāṇḍitya-ādye — simplemente con erudición, etc; īśvara-tattva-jñāna — conocimiento de los principios de la Suprema Personalidad de Dios; kabhu — jamás; nahe — no hay.
SIGNIFICADO: Este verso es muy importante. Ni siquiera los grandes eruditos pueden comprender a Krsna, aunque se atreven a comentar la Bhagavad-gita. Leer la Bhagavad-gita significa entender a Krsna, pero en la práctica hemos visto a muchos eruditos cometer errores garrafales en su comprensión de Krsna. La afirmación de Gopinatha Ācarya se confirma en muchos pasajes de las Escrituras védicas. En el Katha Upanisad (1.2.23), se afirma:
nayam atma pravacanena labhyo na medhaya na bahuna srutena
yam evaisa vrnute tena labhyas tasyaisa atma vivrnute tanum svam
En el mismo Katha Upanisad (1.2.9), se afirma también:
naisa tarkena matir apaneya proktanyenaiva sujñanaya prestha
yam tvam apah satya-dhrtir batasi tvadrṅ no bhuyan naciketah prasta
Lo cierto es que no es posible llegar a la Suprema Personalidad de Dios, la Superalma, simplemente por medio de explicaciones, lógica y erudición académica. La sustancia cerebral no basta para comprender al Señor Supremo. No Le comprenderemos ni aunque estudiemos todas las Escrituras védicas. Sin embargo, podremos entenderle si el Señor está complacido y nos favorece con un leve toque de Su misericordia. ¿Quiénes son entonces los candidatos para recibir la misericordia del Señor? Sólo los devotos. Sólo ellos pueden entender quién es la Suprema Personalidad de Dios. El Señor Se revela al devoto sincero cuando está complacido con Su servicio: svayam eva sphuraty adah. No debemos tratar de comprender al Señor con la sola ayuda de las afirmaciones de los Vedas, ni debemos criticar inútilmente esas afirmaciones mediante la lógica y los razonamientos.