ataeva śruti kahe, brahma — saviśeṣa

'mukhya' chāḍi' 'lakṣaṇā'te māne nirviśeṣa


Texto

«Todos esos mantras confirman que la Verdad Absoluta es personal, pero los mayavadis, rechazando el significado directo, interpretan que la Verdad Absoluta es impersonal.

Significado

SIGNIFICADO: Como se ha explicado anteriormente, el Svetasvatara Upanisad (3.19) dice:

apani-pado javano grahita pasyaty acaksuh sa srnoty akarnah
sa vetti vedyam na ca tasyasti vetta tam ahur agryam purusam mahantam

Este mantra védico afirma claramente: purusam mahantam. La palabra purusa significa «persona». En la Bhagavad-gita, Arjuna confirma que esa persona es Krsna al dirigirse a Krsna con las palabras purusam sasvatam: «Tú eres la persona original» (Bg. 10.12). De modo que ese purusam mahantam es Sri Krsna. Sus brazos y piernas no son mundanos, sino completamente trascendentales. Sin embargo, cuando hace Su advenimiento, los necios Le consideran una persona corriente (avajananti mam mudha manusim tanum asritam (Bg. 9.11)). Quienes no poseen conocimiento védico, quienes no han estudiado los Vedas con un maestro espiritual genuino, no conocen a Krsna. Por lo tanto, son mudhas. Semejantes necios toman a Krsna por una persona corriente (param bhavam ajanantah). No saben realmente quién es Krsna. Manusyanam sahasresu kascid yatati siddhaye (Bg. 7.3). Para entender a Krsna no basta con estudiar perfectamente los Vedas. Se necesita la misericordia de un devoto (yat-padam). Sin la misericordia de un devoto, no se puede entender a la Suprema Personalidad de Dios. Así lo confirma Arjuna en la Bhagavad-gita (10.14): «Mi Señor, es muy difícil entender Tu personalidad.» Los hombres de poca inteligencia no pueden entender a la Suprema Personalidad de Dios si no reciben la misericordia de Su devoto. Por eso la Bhagavad-gita contiene otro mandamiento (Bg. 4.34):

tad viddhi pranipatena pariprasnena sevaya
upadeksyanti te jñanam jñaninas tattva-darsinah

Debemos acudir a un maestro espiritual genuino y entregarnos a él. Sólo entonces podremos entender que la Suprema Personalidad de Dios es una persona.