pramāṇera madhye śruti pramāṇa — pradhāna
śruti ye mukhyārtha kahe, sei se pramāṇa
pramāṇera — de las evidencias; madhye — en medio; śruti — la versión védica; pramāṇa — evidencia; pradhāna — principal; śruti — la versión védica; ye — cualquiera; mukhya-artha — principal significado; kahe — dice; sei se — eso en verdad; pramāṇa — evidencia.
SIGNIFICADO: Las obras a consultar son el Tattva-sandarbha (10-11) de Srila Jiva Gosvami, con los comentarios de Srila Baladeva Vidyabhusana, y los siguientes versos del Brahma-sutra: sastra-yonitvat (V.s. 1.1.3), tarkapratisthanat (V.s. 2.1.11) y srutes tu sabda-mulatvat (V.s. 2.1.27), siguiendo los comentarios de Sri Ramanujacarya, Sri Madhvacarya, Sri Nimbarkacarya y Srila Baladeva Vidyabhusana. En su libro Sarva-samvadini, Srila Jiva Gosvami ha señalado que, aunque hay diez tipos de evidencia (la percepción directa, la versión védica, la referencia histórica, la hipótesis, etc.), y aunque todas ellas son generalmente aceptadas como evidencia, la persona que presenta una hipótesis, consulta la versión védica o percibe o interpreta en función de su experiencia, incurrirá indefectiblemente en cuatro imperfecciones. Es decir, se expone a cometer errores, a dejarse influir por la ilusión, a engañar y a tener sentidos imperfectos. Aunque la evidencia sea correcta, es la persona misma quien, llevada de sus defectos materiales, corre el riesgo de equivocarse. En toda interpretación que no sea la lectura directa, el riesgo de imperfección está siempre presente. Por lo tanto, debemos concluir que la única evidencia válida es la lectura directa. Las interpretaciones no pueden considerarse evidencia, pero pueden considerarse pruebas de la evidencia.
Al comienzo mismo de la Bhagavad-gita (Bg. 1.1), se afirma:
dhrtarastra uvaca
dharma-ksetre kuru-ksetre
samaveta yuyutsavah
mamakah pandavas caiva
kim akurvata sañjaya
Por sí solas, las palabras de la Bhagavad-gita son prueba de que existe un lugar de peregrinación religiosa llamado Kuruksetra, en el que los Pandavas y los Kurus se encontraron para luchar. ¿Qué hicieron, una vez allí? Ésa fue la pregunta de Dhrtarastra a Sañjaya. Aunque las palabras son muy claras, los ateos interpretan las palabras dharma-ksetra y kuru-ksetra tratando de darles otros significados. Por esa razón, Srila Jiva Gosvami nos advierte que no dependamos de ningún tipo de interpretación. Es mejor tomar los versos tal y como son, sin interpretarlos.