'māyādhīśa' 'māyā-vaśa' — īśvare-jīve bheda

hena-jīve īśvara-saha kaha ta' abheda

māyā-adhīśa — el Señor de la energía; māyā-vaśa — sujeto a la influencia de māyā; īśvare — en la Suprema Personalidad de Dios; jīve — en las entidades vivientes; bheda — la diferencia; hena-jīve — esas entidades vivientes; īśvara-saha — con la Suprema Personalidad de Dios; kaha — tú dices; ta’ — en verdad; abheda — una sola cosa.


Texto

«El Señor es el amo de las potencias, y la entidad viviente es el sirviente de esas potencias. Ésa es la diferencia entre el Señor y la entidad viviente. Tú, sin embargo, declaras que el Señor y las entidades vivientes son uno y son lo mismo.

Significado

SIGNIFICADO: La Suprema Personalidad de Dios es por naturaleza el amo de todas las potencias. Y las entidades vivientes, que son infinitesimales, se hallan siempre, por naturaleza, bajo la influencia de las potencias del Señor. Dice el Mundaka Upanisad (3.1.1-2):

dva suparna sayuja sakhaya
samanam vrksam parisasvajate
tayor anyah pippalam svadv atty
anasnann anyo ’bhicakasiti
samane vrkse puruso nimagno
’nisaya socati muhyamanah
justam yada pasyaty anyam isam
asya mahimanam eti vita-sokah

El Mundaka Upanisad distingue completamente entre el Señor y las entidades vivientes. La entidad viviente está sujeta a las reacciones de las actividades fruitivas, mientras que el Señor simplemente actúa como testigo de esas actividades y concede los resultados. La entidad viviente, conforme a sus deseos, va de cuerpo en cuerpo y de planeta en planeta, bajo la dirección de la Suprema Personalidad de Dios, Paramatma. Sin embargo, a la entidad viviente que, por la misericordia del Señor, vuelve a sus cabales, se le concede el servicio devocional. De ese modo se salva de las garras de maya. En ese momento puede ver a su amigo eterno, la Suprema Personalidad de Dios, y liberarse del anhelo y la lamentación en todas sus formas. Así lo confirma la Bhagavad-gita (18.54), donde el Señor dice: brahma-bhutah prasannatma na socati na kaṅksati: «Aquel que se establece en el plano trascendental percibe de inmediato el Brahman Supremo y se vuelve plenamente dichoso. Nunca se lamenta ni desea poseer nada.» De este modo, queda definitivamente probado que la Suprema Personalidad de Dios es el amo de todas las potencias y que las entidades vivientes están siempre sujetas a esas potencias. Ésa es la diferencia entre mayadhisa y maya-vasa.