Texto* 1: Sri Caitanya Mahaprabhu sumergió el mundo entero en el océano del amor extático con Sus hermosas danzas en el templo de Jagannatha. Él danzaba de forma exquisita y saltaba muy alto.
Texto* 2: ¡Toda gloria al Señor Sri Caitanya Mahaprabhu! ¡Toda gloria al Señor Nityananda Prabhu! ¡Toda gloria a Sri Advaita Prabhu! ¡Y toda gloria a todos los devotos de Sri Caitanya Mahaprabhu!
Texto* 3: Al día siguiente, Sarvabhauma Bhattacarya rogó al Señor Sri Caitanya Mahaprabhu que le diese permiso para exponer cierta cuestión sin temor.
Texto* 4: El Señor tranquilizó al Bhattacarya, diciéndole que podía hablar sin temor, aunque añadió que sólo aceptaría lo que le iba a decir si era adecuado, y que, si no lo era, lo rechazaría.
Texto* 5: Sarvabhauma Bhattacarya dijo: «Hay un rey que se llama Prataparudra Raya. Está muy deseoso de entrevistarse contigo, y pide Tu permiso.
Texto* 6: Nada más escuchar esta petición, Sri Caitanya Mahaprabhu Se tapó los oídos con las manos y dijo: «Mi querido Sarvabhauma, ¿por qué Me pides algo tan indeseable?
Texto* 7: «Pertenezco a la orden de vida de renuncia, de forma que, para Mí, estar con un rey es tan peligroso como estar con una mujer. Ambas cosas serían como beber veneno.»
Texto 8: Lamentándose muchísimo, el Señor dijo a Sarvabhauma Bhattacarya: «“¡Ay!, para la persona que desea sinceramente cruzar el océano material y ocuparse en el servicio amoroso trascendental del Señor sin motivaciones materiales, ver a un materialista dedicado a la complacencia de los sentidos, o ver a una mujer con ese mismo tipo de intereses, es más abominable que beber veneno a sabiendas”».
Texto* 9: Sarvabhauma Bhattacarya contestó: «Mi querido Señor, lo que Tú has dicho es correcto, pero este rey no es un rey corriente. Es un gran devoto y sirviente del Señor Jagannatha».
Texto 10: Sri Caitanya dijo: «Aunque sea correcto que el rey es un gran devoto, pese a todo debe considerársele una serpiente venenosa. Del mismo modo, una mujer puede estar esculpida en madera, pero, aun así, basta con tocar su forma para que nos sintamos agitados.
Texto 11: «“Al ver una serpiente viva, o simplemente la forma de una serpiente, inmediatamente sentimos pánico. Quien se esfuerza por la autorrealización debe sentir ese mismo temor en presencia de una persona materialista o de una mujer. En verdad, ni siquiera debe mirar su aspecto físico.”
Texto* 12: «Bhattacarya, si continúas hablando así, no Me verás aquí nunca más. Por lo tanto, nunca debes dejar salir de tu boca una petición semejante.»
Texto* 13: Asustado, Sarvabhauma regresó a su casa y se puso a meditar en la cuestión.
Texto 14: Mientras tanto, llegaba a Purusottama, Jagannatha Puri, Maharaja Prataparudra, quien, acompañado de sus secretarios, ministros y oficiales del ejército, fue a visitar el templo del Señor Jagannatha.
Texto 15: Cuando el rey Prataparudra regresó a Jagannatha Puri, vino también con él Ramananda Raya. Ramananda Raya, sintiendo un gran placer, fue inmediatamente a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 16: Cuando llegó a donde estaba Sri Caitanya Mahaprabhu, Ramananda Raya Le ofreció reverencias. El Señor le abrazó, y ambos comenzaron a llorar en el gran éxtasis del amor.
Texto* 17: Al ver la gran intimidad que existía entre el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu y Sri Ramananda Raya, todos los devotos estaban asombrados.
Texto 18: Ramananda Raya dijo: «He dado cumplida información al rey Prataparudra de Tu orden de que me retire del servicio activo. Por Tu gracia, el rey se sintió complacido de dispensarme de esas actividades materiales.
Texto* 19: «Yo dije: “Vuestra Majestad, no tengo deseo de seguir dedicado a la política. Sólo deseo estar a los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu. Por favor, dadme Vuestro permiso”.
Texto* 20: «Cuando le presenté mi petición, el rey, al sólo escuchar Tu nombre, se sintió muy complacido. En verdad, se levantó al instante de su trono y me abrazó.
Texto* 21: «Mi querido Señor, en cuanto escuchó Tu santo nombre, el rey se vio inmediatamente dominado de un gran amor extático. Tomando mi mano, mostró todos los signos del amor.
Texto* 22: «Cuando escuchó mi petición, inmediatamente me concedió una pensión sin deducciones de ningún tipo. Así, el rey me concedió como pensión un salario completo y me pidió que me ocupase, libre de ansiedades, en el servicio de Tus pies de loto.
Texto* 23: «Entonces, Maharaja Prataparudra dijo con mucha humildad: “Yo soy muy caído y aborrecible, y no soy digno de que el Señor me conceda Su audiencia. La vida es un éxito sólo para el que se ocupa en Su servicio”.
Texto* 24: «El rey dijo entonces: “Sri Caitanya Mahaprabhu es Krsna, el hijo de Maharaja Nanda. Él es muy misericordioso, y espero que en alguna vida futura me conceda una cita”.
Texto* 25: «Mi Señor, yo no creo que haya en mí ni una fracción del éxtasis amoroso que veo en Maharaja Prataparudra.»
Texto* 26: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo entonces: «Mi querido Ramananda Raya, tú eres el más grande de todos los devotos de Krsna; por eso, todo el que te ama a ti es, ciertamente, una persona muy afortunada.
Texto 27: «El rey ha mostrado tanto amor por ti que, sin duda alguna, el Señor Krsna le aceptará.
Texto 28: «[El Señor Krsna dijo a Arjuna:] “Aquellos que son directamente Mis devotos, en realidad no son Mis devotos, pero los que son devotos de Mi sirviente, son verdaderamente Mis devotos”.
Texto 29-30: «“Mis devotos Me ofrecen servicio con muchísima atención y respeto. Me ofrecen reverencias con todos los miembros de su cuerpo. Adoran a los demás devotos y ven a todas las entidades vivientes en relación conmigo. Toda la energía de sus cuerpos Me la dedican a Mí. La facultad del habla la emplean en glorificar Mi forma y Mis cualidades. También Me dedican la mente y tratan de abandonar todo tipo de deseos materiales. Ésas son las características de Mis devotos.”
Texto 31: «[El Señor Siva dijo a la diosa Durga:] “Mi querida Devi, aunque los Vedas recomiendan la adoración de semidioses, la adoración del Señor Visnu es suprema. Sin embargo, por encima de la adoración del Señor Visnu está el ofrecer servicio a los vaisnavas, que están relacionados con el Señor Visnu”.
Texto 32: «“Las personas de escasa austeridad difícilmente pueden obtener el servicio de los devotos puros que están progresando en la senda que va de regreso al reino de Dios, los Vaikunthas. Los devotos puros se ocupan al ciento por ciento en glorificar al Señor Supremo, que es el Señor de los semidioses y el controlador de todas las entidades vivientes.”»
Texto* 33: Paramananda Puri, Brahmananda Bharati Gosañi, Svarupa Damodara Gosañi, el Señor Nityananda, Jagadananda, Mukunda y otros devotos estaban con el Señor en aquella ocasión.
Texto 34: Sri Ramananda Raya, por consiguiente, ofreció reverencias a todos los devotos del Señor, en particular a los cuatro maestros espirituales. De ese modo, Ramananda Raya saludó adecuadamente a todos los devotos.
Texto* 35: Sri Caitanya Mahaprabhu preguntó entonces a Ramananda Raya: «¿Has visitado ya el templo del Señor Jagannatha, el de ojos de loto?».Ramananda Raya contestó: «Ahora iré a visitar el templo».
Texto* 36: Sri Caitanya Mahaprabhu contestó: «¿Qué has hecho, Mi querido Raya? ¿Por qué no has ido a ver primero al Señor Jagannatha antes de venir aquí? ¿Por qué has venido primero aquí?».
Texto 37: Ramananda Raya dijo: «Las piernas son como la cuadriga, y el corazón, como el auriga. La entidad viviente se ve obligada a ir allí donde la lleve el corazón».
Texto* 38: Sri Ramananda Raya continuó: «¿Qué puedo hacer? Mi mente me ha traído aquí. No pude ni pensar en ir primero al templo del Señor Jagannatha».
Texto* 39: Sri Caitanya Mahaprabhu aconsejó: «Ve inmediatamente al templo del Señor Jagannatha a ver al Señor. Después vé a casa y visita a tu familia».
Texto* 40: Tras recibir el permiso de Sri Caitanya Mahaprabhu, Ramananda Raya fue a toda prisa al templo del Señor Jagannatha. ¿Quién puede entender el servicio devocional de Ramananda Raya?
Texto* 41: A su regreso a Jagannatha Puri, el rey Prataparudra llamó a Sarvabhauma Bhattacarya. Cuando el Bhattacarya fue a ver al rey, el rey le presentó sus respetos e hizo las siguientes preguntas.
Texto* 42: El rey preguntó: «¿Has presentado mi petición al Señor?».Sarvabhauma contestó: «Sí, con mucho esfuerzo, he hecho todo lo que he podido.
Texto* 43: «Pero, pese a mi gran esfuerzo, el Señor no consentirá en ver a un rey. En verdad, dijo que si Se lo pedía de nuevo, Se marcharía de Jagannatha Puri a otro lugar.»
Texto* 44: Al escuchar esto, el rey se sintió muy triste, y, con gran lamentación, dijo lo siguiente.
Texto* 45: El rey dijo: «Sri Caitanya Mahaprabhu ha descendido con la única intención de liberar a todo tipo de personas pecaminosas y de bajo nacimiento. Por eso ha liberado a pecadores como Jagai y Madhai.
Texto 46: «¡Ay de mí!, ¿es que Sri Caitanya Mahaprabhu Se ha encarnado para liberar a toda clase de pecadores menos a un rey que resulta llamarse Maharaja Prataparudra?
Texto 47: «“¡Ay de mí!, ¿es que Sri Caitanya Mahaprabhu ha hecho Su advenimiento decidido a liberar a todos menos a mí? Él concede Su misericordiosa mirada a muchos hombres de clase baja a los que, por lo común, no se les debe ni ver.”»
Texto 48: Maharaja Prataparudra continuó: «Si Sri Caitanya Mahaprabhu está decidido a no verme a mí, yo estoy decidido a abandonar mi vida si no Le veo a Él.
Texto 49: «Si no recibo la misericordia de Sri Caitanya Mahaprabhu, mi cuerpo y mi reino son, ciertamente, inútiles.»
Texto 50: Al escuchar al rey Prataparudra hablar con tanta determinación, Sarvabhauma Bhattacarya quedó pensativo. En verdad, estaba muy sorprendido de ver la determinación del rey.
Texto 51: Finalmente, Sarvabhauma Bhattacarya dijo: «Mi querido rey, no te preocupes. Por tu firme determinación, estoy seguro de que recibirás la misericordia de Sri Caitanya Mahaprabhu».
Texto 52: Al ver la firme determinación del rey, el Bhattacarya declaró: «El amor puro es la única manera de llegar al Señor Supremo. Tu amor por Sri Caitanya Mahaprabhu es muy, muy profundo; por lo tanto, no cabe duda de que Él será misericordioso contigo».
Texto* 53: Sarvabhauma Bhattacarya sugirió entonces: «Hay una manera de que Le veas directamente.
Texto* 54: «El día del festival de los carros, Sri Caitanya Mahaprabhu danzará ante la Deidad con gran amor extático.
Texto* 55: «Ese día del festival de Ratha-yatra, después de danzar ante el Señor, Sri Caitanya Mahaprabhu entrará en el jardín de Gundica. En ese momento tú debes estar allí, solo y sin tus galas de rey.
Texto* 56: «Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu entre en el jardín de Gundica, tú debes estar allí también y leer los cinco capítulos del Srimad-Bhagavatam que relatan la danza del Señor Krsna con las gopis. De ese modo podrás tomarte de los pies de loto del Señor.
Texto 57: «El Señor Sri Caitanya Mahaprabhu estará absorto en amor extático, sin conciencia externa. En ese momento, mientras tú recitas esos capítulos del Srimad-Bhagavatam, Él te abrazará, sabiendo que eres un vaisnava puro.
Texto 58: «Desde que Ramananda Raya Le habló de tu amor puro por Él, el Señor ha cambiado ya de modo de pensar.»
Texto* 59: Maharaja Prataparudra aceptó el consejo del Bhattacarya, firmemente decidido a seguir sus instrucciones. De ese modo sintió felicidad trascendental.
Texto* 60: Cuando el rey preguntó al Bhattacarya cuándo se iba a celebrar la ceremonia de baño del Señor Jagannatha [Snana-yatra], el Bhattacarya contestó que sólo faltaban tres días.
Texto* 61: Después de animar de esta forma al rey, Sarvabhauma Bhattacarya regresó a casa. El día de la ceremonia del baño del Señor Jagannatha, Sri Caitanya Mahaprabhu sentía una gran felicidad en Su corazón.
Texto 62: Mientras veía la ceremonia de baño del Señor Jagannatha, Sri Caitanya Mahaprabhu Se sintió muy feliz. Pero, cuando el Señor Jagannatha Se retiró tras la ceremonia, el Señor Caitanya Se sintió muy desdichado porque no podía verle.
Texto* 63: Debido a los sentimientos de separación del Señor Jagannatha, Sri Caitanya Mahaprabhu sentía la misma intensa ansiedad que sienten las gopis al verse separadas de Krsna. En ese estado, abandonó toda compañía y fue a Ālalanatha.
Texto* 64: Siguiendo al Señor, los devotos llegaron ante Él y Le pidieron que regresara a Puri. Le explicaron que los devotos de Bengala estaban a punto de llegar a Purusottama-ksetra.
Texto* 65: De ese modo, Sarvabhauma Bhattacarya llevó al Señor Caitanya de regreso a Jagannatha Puri. Acto seguido fue a ver al rey Prataparudra y le informó de la llegada del Señor.
Texto* 66: En ese momento, mientras Sarvabhauma Bhattacarya hablaba con el rey Prataparudra, llegó Gopinatha Ācarya. Como brahmana que era, ofreció su bendición al rey, y se dirigió a Sarvabhauma Bhattacarya con las siguientes palabras.
Texto* 67: «Vienen de Bengala cerca de doscientos devotos. Todos ellos son muy avanzados y están especialmente consagrados a Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto 68: «Todos ellos han llegado ya a la orilla del lago Narendra, donde están esperando. Hay que disponer los alojamientos y el servicio de prasadam para ellos.»
Texto* 69: El rey contestó: «Daré orden al encargado del templo. Él dispondrá el alojamiento y el prasadam para todos, como tú deseas.
Texto* 70: «Sarvabhauma Bhattacarya, por favor, muéstrame, uno por uno, a todos los devotos de Sri Caitanya Mahaprabhu que han venido de Bengala.»
Texto* 71: Sarvabhauma Bhattacarya pidió al rey: «Sube a la azotea de palacio. Gopinatha Ācarya conoce a todos los devotos y te los irá señalando.
Texto* 72: «Yo, en realidad, no conozco a ninguno, aunque deseo conocerles. Pero Gopinatha Ācarya, que los conoce a todos, te dará sus nombres.»
Texto* 73: Tras decir esto, Sarvabhauma subió a lo alto del palacio con el rey y Gopinatha Ācarya. En ese momento, los devotos vaisnavas de Bengala caminaban pasando cerca del palacio.
Texto* 74: Svarupa Damodara y Govinda, con los collares de flores y el prasadam del Señor Jagannatha, estaban también allí, saliendo al encuentro de los vaisnavas.
Texto* 75: El Señor Sri Caitanya Mahaprabhu había enviado por adelantado a esas dos personas. El rey preguntó: «¿Quiénes son esos dos devotos? Por favor, hacedme saber su identidad».
Texto* 76: Sri Sarvabhauma Bhattacarya contestó: «Ése es Svarupa Damodara, que es prácticamente la segunda expansión del cuerpo de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 77: «El otro es Govinda, el sirviente personal del Señor Caitanya. Por medio de estas dos personas, el Señor ha enviado collares de flores y remanentes del alimento del Señor Jagannatha para honrar a los devotos de Bengala.»
Texto* 78: En primer lugar se adelantó Svarupa Damodara, quien puso un collar de flores a Advaita Ācarya. A continuación, Govinda ofreció a Advaita Ācarya un segundo collar de flores.
Texto* 79: Cuando Govinda ofreció reverencias, tendido en el suelo ante Advaita Ācarya, Advaita Ācarya preguntó a Svarupa Damodara por su identidad, pues por aquel entonces no conocía a Govinda.
Texto* 80: Svarupa Damodara Le informó: «Govinda era el sirviente de Īsvara Puri. Es un devoto altamente cualificado.
Texto* 81: «Īsvara Puri ordenó a Govinda que sirviese a Sri Caitanya Mahaprabhu. Así, el Señor le tiene siempre a Su lado.»
Texto* 82: El rey preguntó: «¿A quién han ofrecido los dos collares de flores Svarupa Damodara y Govinda? La refulgencia de Su cuerpo es tan grande que debe de ser un gran devoto. Por favor, hacedme saber quién es».
Texto* 83: Gopinatha Ācarya contestó: «Su nombre es Advaita Ācarya. El propio Sri Caitanya Mahaprabhu Le honra y es, por lo tanto, el devoto más elevado.
Texto* 84: «Ahí están Srivasa Pandita, Vakresvara Pandita, Vidyanidhi Ācarya y Gadadhara Pandita.
Texto* 85: «Ahí están Ācaryaratna, Purandara Pandita, Gaṅgadasa Pandita y Saṅkara Pandita.
Texto* 86: «Ahí están Murari Gupta, Pandita Narayana y Haridasa Thakura, el liberador del universo entero.
Texto* 87: «Ése es Hari Bhatta, y aquél, Nrsimhananda. Aquéllos son Vasudeva Datta y Sivananda Sena.
Texto 88: «He ahí también a Govinda Ghosa, Madhava Ghosa y Vasudeva Ghosa. Los tres son hermanos, y su sankirtana, su canto en congregación, saṅkirtana, complace mucho al Señor.
Texto 89: «Ése es Raghava Pandita, ése, Ācarya Nandana, y aquél, Sriman Pandita. Ésos son Srikanta y Narayana.»
Texto* 90: Gopinatha Ācarya continuó señalando a los devotos: «Allí está Suklambara. Mira, allí está Sridhara. Aquél es Vijaya, y aquel otro es Vallabha Sena. Allí está Purusottama, y allí, Sañjaya.
Texto* 91: «Y allí están todos los devotos de Kulina-grama: Satyaraja Khan, Ramananda y los demás. Están todos aquí. Mira, por favor.
Texto* 92: «Allí están Mukunda dasa, Narahari, Sri Raghunandana, Cirañjiva y Sulocana. Todos ellos viven en Khanda.
Texto* 93: «¿Cuántos nombres voy a decirte? Todos los devotos que ves aquí son devotos íntimos de Sri Caitanya Mahaprabhu, que es su vida misma.»
Texto* 94: El rey dijo: «Después de ver a todos estos devotos, estoy completamente maravillado, pues nunca había visto una refulgencia semejante.
Texto 95: «En verdad, su refulgencia es como el brillo de un millón de soles. Tampoco había escuchado nunca los nombres de Dios cantados de forma tan melodiosa.
Texto 96: «Nunca antes había visto semejante amor extático, ni nunca había escuchado la vibración del santo nombre del Señor cantado de esa manera, ni había visto nunca danzar así durante el saṅkirtana.»
Texto* 97: Sarvabhauma Bhattacarya contestó: «Ese dulce sonido trascendental es una creación especial del Señor conocida con el nombre de prema-saṅkirtana, canto en congregación con amor por Dios.
Texto* 98: «En esta era de Kali, Sri Caitanya Mahaprabhu ha descendido para predicar la religión de la conciencia de Krsna. Por lo tanto, el canto de los santos nombres del Señor Krsna es el principio religioso para esta era.
Texto 99: «Todo el que adora al Señor Caitanya Mahaprabhu mediante el canto en congregación, debe ser considerado muy inteligente. A quien no lo hace, debe considerársele víctima de esta era y carente de toda inteligencia.
Texto 100: «“En la era de Kali, aquellos que son inteligentes ejecutan cantos en congregación para adorar a la encarnación de Dios que canta sin cesar el nombre de Krsna. Aunque Su tez no es negruzca, Él es el mismo Krsna. Junto a Él están Sus acompañantes, sirvientes, armas y compañeros íntimos.”»
Texto* 101: El rey dijo: «Conforme al testimonio de las Escrituras reveladas, se concluye que el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu es el Señor Krsna en persona. ¿Por qué razón, entonces, los sabios eruditos son a veces indiferentes hacia Él?».
Texto 102: El Bhattacarya contestó: «La persona que haya recibido al menos una pequeña fracción de misericordia de Sri Caitanya Mahaprabhu puede entender que Él es el Señor Krsna. Nadie más puede entenderlo.
Texto 103: «Una persona que no ha recibido la misericordia de Sri Caitanya Mahaprabhu, por muy sabia y erudita que sea, y por mucho que vea o escuche, no puede aceptar que el Señor Caitanya es la Suprema Personalidad de Dios.
Texto 104: «[El Señor Brahma dijo:] “Mi Señor, aquel que es favorecido por un ligero vestigio de la misericordia de Tus pies de loto, puede entender la grandeza de Tu personalidad. Pero aquellos que especulan para comprender a la Suprema Personalidad de Dios no pueden conocerte, aunque continúen estudiando los Vedas durante muchos años”.»
Texto* 105: El rey dijo: «En lugar de ir hacia el templo del Señor Jagannatha, todos los devotos corren hacia la residencia de Sri Caitanya Mahaprabhu».
Texto* 106: Sarvabhauma Bhattacarya contestó: «Eso es amor espontáneo. Todos los devotos están muy deseosos de ver a Sri Caitanya Mahaprabhu».
Texto* 107: «En primer lugar, los devotos se reunirán con Sri Caitanya Mahaprabhu; después irán juntos al templo para ver al Señor Jagannatha.»
Texto* 108: El rey dijo: «Vaninatha, el hijo de Bhavananda Raya, fue con cinco o siete hombres más a conseguir los remanentes del alimento del Señor Jagannatha.
Texto* 109: «De hecho, Vaninatha ha ido ya a la morada del Señor Sri Caitanya Mahaprabhu con una gran cantidad de maha-prasadam. Por favor, hazme saber la razón de esto.»
Texto* 110: Sarvabhauma Bhattacarya dijo: «Al entender que ya habían llegado todos los devotos, el Señor Caitanya dio la señal, y ésa es la razón de que Vaninatha y los demás hayan traído tan grandes cantidades de maha-prasadam».
Texto* 111: El rey preguntó al Bhattacarya: «¿Por qué no han seguido los devotos las regulaciones propias de la visita a un lugar de peregrinaje, como ayunar, afeitarse, etc.? ¿Por qué han comido prasadam primero?».
Texto 112: El Bhattacarya dijo al rey: «Lo que tú dices es correcto según los principios regulativos que rigen las visitas a lugares sagrados, pero hay otra senda, la senda del amor espontáneo. Según esos principios, en la puesta en práctica de los principios religiosos hay muchas complejidades muy sutiles.
Texto* 113: «Cuando las Escrituras ordenan afeitarse y ayunar, esos mandamientos son órdenes indirectas de la Suprema Personalidad de Dios. Sin embargo, cuando el Señor ordena directamente tomar prasadam, de modo natural los devotos toman prasadam considerándolo su primer deber.
Texto* 114: «Si no hay maha-prasadam, el devoto ayuna, pero, si la Suprema Personalidad de Dios ordena directamente tomar prasadam, sería ofensivo pasar por alto esa oportunidad.
Texto* 115: «Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu reparte prasadam con Su mano trascendental, ¿quién pasará por alto esa oportunidad para seguir el principio regulativo de ayunar?
Texto* 116: «Una mañana, hace algún tiempo, el Señor me dio arroz maha-prasadam, y yo lo comí sentado en la cama, sin siquiera haberme lavado la boca.
Texto 117: «Cuando el Señor muestra Su misericordia a una persona inspirándola desde dentro del corazón, esa persona se refugia solamente en el Señor Krsna y abandona todas las costumbres védicas y sociales.
Texto 118: «“Quien recibe la inspiración del Señor, que está en el corazón de todos, no se preocupa por las costumbres sociales ni por los principios regulativos védicos.”»
Texto* 119: Después de esto, el rey Prataparudra descendió de lo alto del palacio y llamó a Kasi Misra y al inspector del templo.
Texto* 120-121: Maharaja Prataparudra dijo entonces a Kasi Misra y al inspector del templo: «Encargaos de que todos los devotos y compañeros de Sri Caitanya Mahaprabhu dispongan de alojamientos cómodos, de facilidades para tomar prasadam y de que todo esté bien organizado cuando visiten el templo, de forma que no haya ninguna dificultad.
Texto* 122: «Cualquier orden que dé Sri Caitanya Mahaprabhu, cumplidla al pie de la letra. Incluso si no da órdenes directamente, vosotros tenéis que satisfacer Sus deseos simplemente entendiendo Sus indicaciones.»
Texto* 123: Tras decir esto, el rey les dio permiso para irse. Sarvabhauma Bhattacarya acudió también a donde se encontraban reunidos todos los vaisnavas.
Texto* 124: Desde lejos, Gopinatha Ācarya y Sarvabhauma Bhattacarya contemplaron el encuentro de todos los vaisnavas con Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 125: Partiendo del lado derecho de la puerta del león, la puerta principal del templo, todos los vaisnavas se dirigieron hacia la casa de Kasi Misra.
Texto* 126: Mientras tanto, Sri Caitanya Mahaprabhu, en compañía de Sus asistentes personales, salió al encuentro de los vaisnavas en la calle, lleno de júbilo.
Texto* 127: Advaita Ācarya fue el primero que ofreció oraciones a los pies de loto del Señor; el Señor, inmediatamente, Le abrazó lleno de amor extático.
Texto* 128: En verdad, Sri Caitanya Mahaprabhu y Advaita Ācarya dieron signos de agitación debida al amor extático. Sin embargo, considerando el momento y el lugar, el Señor Caitanya Mahaprabhu Se mantuvo paciente.
Texto* 129: Después de esto, todos los devotos, comenzando con Srivasa Thakura, ofrecieron oraciones a los pies de loto del Señor; el Señor les abrazó uno a uno con gran éxtasis de amor.
Texto* 130: El Señor Se dirigió a todos los devotos uno a uno, y les hizo entrar con Él en la casa.
Texto* 131: La casa de Kasi Misra se había quedado insuficiente, atestada con los devotos que se habían reunido en ella.
Texto* 132: Sri Caitanya Mahaprabhu hizo que todos los devotos se sentasen con Él, y, con Sus propias manos, les ofreció collares de flores y pasta de madera de sándalo.
Texto* 133: Después de esto, Gopinatha Ācarya y Sarvabhauma Bhattacarya se unieron a los vaisnavas en la morada de Sri Caitanya Mahaprabhu y saludaron a todos del modo apropiado.
Texto* 134: Sri Caitanya Mahaprabhu Se dirigió a Advaita Ācarya Prabhu, diciéndole dulcemente: «Mi querido Señor, hoy, gracias a Tu llegada, he alcanzado la perfección».
Texto* 135-136: Advaita Ācarya Prabhu contestó: «Ésa es una característica natural de la Suprema Personalidad de Dios. Aunque Él personalmente es completo y pleno en toda opulencia, obtiene placer trascendental de la compañía de Sus devotos, con quienes goza de diversidad de pasatiempos eternos».
Texto* 137: En cuanto vio a Vasudeva Datta, el hermano mayor de Mukunda Datta, Sri Caitanya Mahaprabhu sintió una enorme felicidad, y, posando la mano sobre su cuerpo, dijo.
Texto 138: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Aunque Mukunda es Mi amigo de la infancia, Yo, sin embargo, experimento más placer viéndote a ti que viéndole a él».
Texto* 139: Vasudeva contestó: «Mukunda gozó de Tu compañía desde el principio. Por esa razón, se ha refugiado en Tus pies de loto. De ese modo ha vuelto a nacer en forma trascendental».
Texto* 140: Vasudeva Datta reconoció así su inferioridad frente a Mukunda, su hermano menor: «Aunque es mi hermano, Mukunda recibió Tu favor antes que yo. Por consiguiente, en el nivel trascendental es mayor que yo. Además de eso, Tú has favorecido mucho a Mukunda, y eso le hace superior en toda clase de buenas cualidades».
Texto* 141: El Señor dijo: «Solamente por ti, he traído dos libros del sur de la India.
Texto* 142: «Svarupa Damodara los tiene, y tú puedes hacer una copia.» Al escuchar esto, Vasudeva se sintió muy contento.
Texto* 143: En verdad, todos los vaisnavas copiaron los dos libros. En poco tiempo, aquellos dos libros [Brahma-samhita y Sri Krsna-karnamrta] se propagaron por toda la India.
Texto* 144: El Señor Se dirigió a Srivasa y sus hermanos con mucho amor y afecto, diciendo: «Con vosotros cuatro tengo una deuda tan grande que es como si me hubieseis comprado».
Texto* 145: Srivasa contestó entonces al Señor: «¿Por qué hablas de forma contradictoria? Di más bien que nosotros, los cuatro hermanos, hemos sido comprados por Tu misericordia».
Texto 146: Al ver a Saṅkara, el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu dijo a Damodara: «Mi afecto por ti se da en el plano del temor y la veneración.
Texto* 147: «Por lo tanto, mantén contigo a tu hermano menor, Saṅkara, pues él está ligado a Mí con amor puro y sin mezcla.»
Texto* 148: Damodara Pandita contestó: «Saṅkara es mi hermano menor, pero desde hoy, debido a Tu misericordia especial hacia él, se ha vuelto mi hermano mayor».
Texto* 149: Volviéndose entonces hacia Sivananda Sena, el Señor dijo: «Sé que Tu amor por Mí ha sido muy grande desde el mismo comienzo».
Texto* 150: Al escuchar esto, Sivananda Sena quedó absorto en amor extático y se postró en el suelo, ofreciendo reverencias al Señor. Entonces recitó el siguiente verso.
Texto 151: «“¡Oh, mi Señor! ¡Oh, Tú, el ilimitado!, aunque yo estaba sumergido en el océano de la nesciencia, ahora, después de mucho tiempo, he llegado a Ti, como el que logra alcanzar la orilla. Mi querido Señor, al tenerme a mí, has encontrado a la persona idónea a quien conceder Tu misericordia sin causa.”»
Texto* 152: Al principio, Murari Gupta no entró en la casa con el Señor, sino que se quedó afuera, tendido en el suelo como una vara ofreciendo reverencias.
Texto* 153: Como no veía a Murari entre los devotos, el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu preguntó por él. Inmediatamente, muchas personas salieron corriendo a buscar a Murari para llevarle con el Señor.
Texto* 154: Así, Murari Gupta, poniéndose dos ramitas de paja entre los dientes, se presentó ante Sri Caitanya Mahaprabhu con gran humildad y mansedumbre.
Texto* 155: Al ver llegar a Murari, el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu fue hacia él, pero Murari salió corriendo y dijo.
Texto* 156: «Mi Señor, por favor, no me toques. Soy de lo más aborrecible e indigno de que me toques, pues mi cuerpo es pecaminoso.»
Texto* 157: El Señor dijo: «Mi querido Murari, tanta humildad es innecesaria. Por favor conténte. Mi mente se perturba de ver tu mansedumbre».
Texto* 158: Diciendo esto, el Señor abrazó a Murari y le sentó a Su lado. El Señor entonces, le limpió el cuerpo con Sus propias manos.
Texto* 159-160: Entonces, el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu abrazó repetidas veces a todos los devotos, entre quienes estaban Ācaryaratna, Vidyanidhi, Pandita Gadadhara, Gaṅgadasa, Hari Bhatta y Ācarya Purandara. El Señor habló de sus buenas cualidades y les glorificó una y otra vez.
Texto* 161: Después de presentar Sus respetos uno por uno a todos los devotos, el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu estaba muy alegre. Sin embargo, como no veía a Haridasa Thakura, preguntó: «¿Dónde está Haridasa?».
Texto* 162: Sri Caitanya Mahaprabhu vio entonces a lo lejos a Haridasa Thakura, que ofrecía reverencias tendido en la calle.
Texto* 163: Haridasa Thakura no había ido al lugar del encuentro con el Señor, sino que quedó tendido en plena calle, a cierta distancia.
Texto* 164: Entonces, todos los devotos se acercaron a Haridasa Thakura diciendo: «El Señor quiere verte. Por favor, ven inmediatamente».
Texto 165: Haridasa Thakura contestó: «Yo no puedo acercarme al templo porque soy una persona aborrecible y de baja casta. No estoy autorizado a ir allí».
Texto* 166: Haridasa Thakura expresó entonces su deseo: «Si pudiese conseguir un lugar solitario cerca del templo, podría quedarme allí solo y pasar así mi tiempo.
Texto* 167: «No deseo que los sirvientes del Señor Jagannatha me toquen. Me quedaría solo en el jardín. Ése es mi deseo.»
Texto* 168: Cuando la gente transmitió este mensaje a Sri Caitanya Mahaprabhu, el Señor Se sintió muy feliz de escucharlo.
Texto* 169: En ese momento llegaron Kasi Misra y el supervisor del templo. Ambos ofrecieron reverencias a los pies de loto del Señor Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 170: Al ver a todos los vaisnavas juntos, Kasi Misra y el supervisor del templo se sintieron muy felices. Llenos de felicidad, saludaron a los devotos como correspondía.
Texto* 171: Dijeron al Señor Sri Caitanya Mahaprabhu: «Por favor, danos Tus órdenes de modo que podamos preparar lo necesario para acomodar a todos los vaisnavas.
Texto* 172: «Hemos organizado ya el alojamiento de todos los vaisnavas. Ahora permítenos servirles maha-prasadam a todos.»
Texto* 173: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo inmediatamente a Gopinatha Ācarya: «Por favor, ve con los vaisnavas y acomódales en los lugares que os ofrezcan Kasi Misra y el supervisor del templo».
Texto* 174: El Señor dijo entonces a Kasi Misra y al supervisor del templo: «En cuanto a los remanentes de comida dejados por el Señor Jagannatha, ponedlos en manos de Vaninatha Raya, pues él puede atender a todos los vaisnavas y encargarse de repartir el maha-prasadam».
Texto* 175: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo entonces: «Cerca de donde Yo vivo, en el jardín de flores, hay una habitación aislada, muy solitaria.
Texto 176: «Por favor, dadme a Mí esa habitación, pues la necesito. En ese lugar solitario, podré recordar los pies de loto del Señor.»
Texto* 177: Kasi Misra dijo entonces a Sri Caitanya Mahaprabhu: «Todo Te pertenece a Ti. ¿Qué sentido tiene que nos pidas? Por Tu propia voluntad, puedes tomar todo lo que quieras.
Texto* 178: «Mi Señor, nosotros dos somos Tus sirvientes y estamos aquí sólo para cumplir Tus órdenes. Por Tu misericordia, mándanos hacer lo que desees.»
Texto* 179: Tras decir esto, Kasi Misra y el inspector del templo se despidieron, y Gopinatha y Vaninatha fueron con ellos.
Texto* 180: Entonces mostraron a Gopinatha los lugares dispuestos como alojamiento, y Vaninatha recibió grandes cantidades de comida [maha-prasadam] que el Señor Jagannatha había dejado.
Texto* 181: Así, Vaninatha Raya regresó con grandes cantidades de remanentes de la comida del Señor Jagannatha, entre los que había pasteles y otros excelentes comestibles. Gopinatha Ācarya regresó también después de limpiar todas las habitaciones.
Texto* 182: Sri Caitanya Mahaprabhu Se dirigió entonces a todos los vaisnavas y les pidió que escuchasen. Dijo: «Ahora podéis ir a vuestros respectivos alojamientos.
Texto* 183: «Id al mar, bañaos y mirad a lo alto del templo. Después de hacerlo, por favor, regresad aquí y tomad vuestro almuerzo.»
Texto* 184: Tras ofrecer reverencias a Sri Caitanya Mahaprabhu, todos los devotos partieron hacia sus alojamientos. Gopinatha Ācarya les mostró sus respectivas habitaciones.
Texto* 185: Después de esto, Sri Caitanya Mahaprabhu fue a ver a Haridasa Thakura, y le encontró ocupado en cantar el maha-mantra con amor extático. Haridasa cantaba: «Hare Krsna, Hare Krsna, Krsna Krsna, Hare Hare/ Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare».
Texto* 186: En cuanto vio a Sri Caitanya Mahaprabhu, Haridasa Thakura se postró en el suelo, tendido como una vara, para ofrecerle reverencias. El Señor Sri Caitanya Mahaprabhu le levantó y le abrazó.
Texto 187: Entonces ambos, el Señor y Su sirviente, comenzaron a llorar de amor extático. En verdad, el Señor Se transformó con las cualidades de Su sirviente, y el sirviente se transformó con las cualidades de su amo.
Texto* 188: Haridasa Thakura dijo: «Mi querido Señor, no me toques, por favor; yo soy muy caído e intocable, y soy el más bajo entre los hombres».
Texto 189: El Señor dijo: «Deseo tocarte sólo para purificarme, pues en Mí no existen Tus purificadas actividades».
Texto* 190: Sri Caitanya Mahaprabhu ensalzó a Haridasa Thakura diciendo: «Tú te bañas en todos los lugares sagrados de peregrinaje a cada instante, y a cada instante realizas grandes obras de sacrificio, austeridad y caridad.
Texto* 191: «Tú estás estudiando constantemente los cuatro Vedas, y eres mucho mejor que cualquier brahmana o sannyasi.»
Texto 192: Sri Caitanya Mahaprabhu recitó entonces el siguiente verso: «“Mi querido Señor, la persona que tiene siempre en la lengua Tu santo nombre es mejor que un brahmana iniciado. Aunque haya nacido en una familia de comedores de perros y aunque en términos materiales sea el más bajo entre los hombres, esa persona es gloriosa. Ése es el maravilloso efecto de cantar el santo nombre del Señor. Por lo tanto, cuando alguien canta el santo nombre del Señor, debe entenderse que ha celebrado ya todos los tipos de austeridades y grandes sacrificios que se mencionan en los Vedas. Se concluye entonces que esa persona se ha bañado ya en todos los lugares de peregrinaje, ha estudiado todos los Vedas y es, por lo tanto, un arya”».
Texto* 193: Diciendo esto, Sri Caitanya Mahaprabhu llevó a Haridasa Thakura al jardín de flores, y allí, en un lugar muy retirado, le mostró su habitación.
Texto* 194: Sri Caitanya Mahaprabhu pidió a Haridasa Thakura: «Quédate aquí y canta el maha-mantra Hare Krsna. Yo personalmente vendré a verte todos los días.
Texto 195: «Vive aquí en paz, mira el cakra en lo alto del templo, y ofrece reverencias. En lo que a tu prasadam se refiere, Yo Me encargaré de que te lo traigan aquí.»
Texto* 196: Cuando Nityananda Prabhu, Jagadananda Prabhu, Damodara Prabhu y Mukunda Prabhu fueron a ver a Haridasa Thakura, todos ellos se sintieron muy complacidos.
Texto* 197: Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu regresó a Su residencia después de bañarse en el mar, todos los devotos, comenzando con Advaita Prabhu, fueron a bañarse al mar.
Texto* 198: Después de bañarse en el mar, todos los devotos, comenzando con Advaita Prabhu, regresaron, y, a su regreso, miraron hacia lo alto del templo de Jagannatha. Luego fueron a la residencia de Sri Caitanya Mahaprabhu para almorzar.
Texto* 199: Uno tras otro, Sri Caitanya Mahaprabhu hizo que todos los devotos se sentasen en sus correspondientes lugares. Entonces comenzó a servir prasadam con Su propia mano trascendental.
Texto* 200: El prasadam les fue servido a todos los devotos en hojas de banano, y Sri Caitanya Mahaprabhu sirvió en cada hoja una cantidad suficiente para dos o tres hombres, pues Su mano no podía servir menos que eso.
Texto* 201: Todos los devotos mantuvieron las manos levantadas sobre el prasadam que se les había servido, pues no querían comer sin ver al Señor comer primero.
Texto* 202: Svarupa Damodara Gosvami hizo entonces saber a Sri Caitanya Mahaprabhu: «Nadie tomará prasadam mientras Tú no Te sientes a comer.
Texto* 203: «Gopinatha Ācarya ha invitado a venir y tomar prasadam a todos los sannyasis que viven contigo.
Texto* 204: «Gopinatha Ācarya ha venido con la cantidad de remanentes de alimentos necesaria para servir a todos los sannyasis, y Paramananda Puri, Brahmananda Bharati y los demás sannyasis Te están esperando.
Texto* 205: «Puedes sentarte y tomar Tu almuerzo con Nityananda Prabhu; yo serviré el prasadam a todos los vaisnavas.»
Texto* 206: Entonces Sri Caitanya Mahaprabhu, con mucho cuidado, puso un poco de prasadam en manos de Govinda para que lo diese a Haridasa Thakura.
Texto* 207: A continuación, Sri Caitanya Mahaprabhu Se sentó para almorzar personalmente con los demás sannyasis, mientras Gopinatha Ācarya servía el prasadam muy complacido.
Texto* 208: Entonces, Svarupa Damodara Gosvami, Damodara Pandita y Jagadananda comenzaron a servir prasadam a los devotos con gran placer.
Texto 209: Comieron toda clase de pasteles y arroz dulce, llenándose hasta la garganta; a intervalos pronunciaban el santo nombre del Señor llenos de júbilo.
Texto* 210: Cuando todos hubieron terminado su almuerzo, y después de que se lavasen la boca y las manos, Sri Caitanya Mahaprabhu, personalmente, les adornó a todos con collares de flores y pasta de madera de sándalo.
Texto* 211: Después de tomar prasadam, fueron todos a descansar a sus respectivas habitaciones; al atardecer fueron de nuevo a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 212: En ese momento, llegó también Ramananda Raya a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu; el Señor aprovechó la oportunidad para presentárselo a los vaisnavas.
Texto* 213: Entonces, la gran Personalidad de Dios, Sri Caitanya Mahaprabhu, les llevó a todos al templo de Jagannatha, y allí dio comienzo al canto en congregación del santo nombre.
Texto* 214: Después de ver el dhupa-arati del Señor, todos ellos comenzaron a cantar en congregación. En ese momento, el padicha, el supervisor del templo, vino y ofreció collares de flores y pasta de madera de sándalo a todos.
Texto* 215: Se formaron cuatro grupos de saṅkirtana, repartidos en cuatro direcciones; en medio de ellos, el Señor mismo, el hijo de madre Saci, comenzó a danzar.
Texto* 216: En los cuatro grupos había ocho mrdaṅgas y treinta y dos címbalos. Ante la vibración del sonido trascendental que producían todos juntos, la gente decía: «¡Muy bien! ¡Muy bien!».
Texto* 217: Al resonar el estruendoso sonido del saṅkirtana, cobró vida de inmediato toda buena fortuna; el sonido penetró todo el universo a lo largo de los catorce sistemas planetarios.
Texto* 218: En cuanto comenzó el canto en congregación, el amor extático lo inundó todo, y todos los habitantes de Jagannatha Puri vinieron corriendo.
Texto* 219: Todos estaban asombrados de ver aquella celebración de saṅkirtana; todos estaban de acuerdo en que nunca antes se había realizado un kirtana como aquel, y que nunca se había manifestado semejante amor extático por Dios.
Texto* 220: En aquel momento, Sri Caitanya Mahaprabhu comenzaba a dar la vuelta alrededor del templo de Jagannatha, danzando sin parar por toda aquella zona.
Texto* 221: Mientras Él rodeaba el templo, los cuatro grupos de saṅkirtana Le precedían y Le secundaban cantando. Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu cayó al suelo, Sri Nityananda Raya Prabhu Le levantó.
Texto* 222: Mientras el kirtana seguía, en el cuerpo de Sri Caitanya Mahaprabhu hubo una transformación de amor extático, con lágrimas, júbilo, temblor, transpiración y profundos sonidos. Al ver aquella transformación, la gente quedó muy asombrada.
Texto* 223: Las lágrimas salían de los ojos del Señor con mucha fuerza, como agua de una jeringa. En verdad, Sus lágrimas mojaban a todos los que Le rodeaban.
Texto* 224: Tras rodear el templo caminando, Sri Caitanya Mahaprabhu permaneció durante algún tiempo en la parte de atrás del templo y continuó Su saṅkirtana.
Texto* 225: En los cuatro lados, los cuatro grupos de saṅkirtana cantaban en voz muy alta, y en medio danzaba Sri Caitanya Mahaprabhu, saltando muy alto.
Texto* 226: Tras danzar durante mucho tiempo, Sri Caitanya Mahaprabhu Se detuvo y ordenó a cuatro grandes personalidades que danzasen.
Texto* 227: En un grupo comenzó a danzar Nityananda Prabhu, y en otro grupo lo hizo Advaita Ācarya.
Texto* 228: En otro grupo comenzó a danzar Vakresvara Pandita, y, en otro grupo, Srivasa Thakura.
Texto* 229: Mientras danzaban de este modo, Sri Caitanya Mahaprabhu, que les miraba, realizó un milagro.
Texto* 230: Sri Caitanya Mahaprabhu Se situó en medio de los que danzaban, y todos ellos, en todas direcciones, veían a Sri Caitanya Mahaprabhu que les miraba.
Texto* 231: Con el deseo de ver la danza de las cuatro grandes personalidades, Sri Caitanya Mahaprabhu manifestó este milagro de ver a todos.
Texto* 232: Todo el que veía a Sri Caitanya Mahaprabhu podía darse cuenta de que estaba realizando un milagro, pero no sabían cómo podía ver por los cuatro lados.
Texto* 233: Krsna, en Sus pasatiempos de Vrndavana, solía comer a orillas del Yamuna y sentarse en medio de Sus amigos. Entonces, cada uno de los pastorcillos de vacas veía que Krsna le estaba mirando a él. Del mismo modo, mientras Caitanya Mahaprabhu observaba la danza, cada quién veía a Caitanya Mahaprabhu de cara a él.
Texto* 234: Si alguien se acercaba a Él mientras danzaba, Sri Caitanya Mahaprabhu le daba un fuerte abrazo.
Texto* 235: Al ver la gran danza, el gran amor y el gran saṅkirtana, todos los habitantes de Jagannatha Puri flotaban en un océano de éxtasis de amor.
Texto* 236: Al escuchar aquel saṅkirtana tan excepcional, el rey Prataparudra se subió a lo alto del palacio y contempló la celebración con su séquito personal.
Texto* 237: El rey estaba muy asombrado de ver el kirtana de Sri Caitanya Mahaprabhu; la ansiedad del rey por estar con Él aumentó ilimitadamente.
Texto* 238: Finalizado el saṅkirtana, Sri Caitanya Mahaprabhu contempló la ofrenda de flores a la Deidad del Señor Jagannatha. Entonces, Él y todos los vaisnavas regresaron a Su residencia.
Texto* 239: El supervisor del templo trajo entonces grandes cantidades de prasadam, que Sri Caitanya Mahaprabhu sirvió personalmente a todos los devotos.
Texto* 240: Finalmente, todos se retiraron a descansar. De ese modo realizaba Sus pasatiempos Sri Caitanya Mahaprabhu, el hijo de Sacimata.
Texto* 241: Durante todo el período que los devotos pasaron en Jagannatha Puri con Sri Caitanya Mahaprabhu, se celebró cada día con gran júbilo el pasatiempo del saṅkirtana.
Texto* 242: De este modo, he explicado el pasatiempo del saṅkirtana del Señor, y doy a todos la siguiente bendición: Quien escuche esta narración llegará, con toda seguridad, a ser un sirviente de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto 243: Orando a los pies de loto de Sri Rupa y Sri Raghunatha, siempre deseando su misericordia, yo, Krsnadasa, narro el Sri Caitanya-caritamrta, siguiendo sus pasos.