niṣkiñcanasya bhagavad-bhajanonmukhasya
pāraḿ paraḿ jigamiṣor bhava-sāgarasya
sandarśanaḿ viṣayiṇām atha yoṣitāḿ ca
hā hanta hanta viṣa-bhakṣaṇato 'py asādhu
niṣkiñcanasya — de una persona que se ha desapegado por completo del disfrute material; bhagavat — la Suprema Personalidad de Dios; bhajana — en servir; unmukhasya — que está deseoso de ocuparse; pāram — al otro lado; param — distante; jigamiṣoḥ — que desea ir; bhava-sāgarasya — del océano de la existencia material; sandarśanam — el ver (con alguna finalidad material); viṣayiṇām — de personas ocupadas en actividades materiales; atha — así como; yoṣitām — de mujeres; ca — también; hā — ¡ay!; hanta hanta — expresión de gran lamentación; viṣa-bhakṣaṇataḥ — que el acto de beber veneno; api — incluso; asādhu — más abominable.
SIGNIFICADO: Esta cita pertenece al Sri Caitanya-candrodaya-nataka (8.23). Con estas palabras, Sri Caitanya Mahaprabhu establece los principios que debe seguir el sannyasi que renuncia al mundo material para avanzar espiritualmente. El avance espiritual no tiene por objeto la realización de espectáculos de magia y prestidigitación, sino cruzar el mundo material y elevarse al mundo espiritual. Param param jigamisoh significa desear ir al otro lado del mundo material. Hay un río, el río Vaitarani, cuyas dos orillas corresponden, la una al mundo material, y la otra al mundo espiritual. El río Vaitarani se compara a un gran océano, y por ello recibe el nombre de bhava-sagara, el océano del ciclo de nacimientos y muertes. La vida espiritual tiene por objeto detener ese ciclo de nacimientos y muertes y entrar en el mundo espiritual, donde podemos vivir eternamente llenos de conocimiento y bienaventuranza.
Por desgracia, la población, en general, no sabe nada de la vida espiritual o del mundo espiritual. El mundo espiritual se menciona en la Bhagavad-gita (8.20):
paras tasmat tu bhavo ’nyo ’vyakto ’vyaktat sanatanah
yah sa sarvesu bhutesu nasyatsu na vinasyati
«Sin embargo, existe otra naturaleza no manifiesta, que es eterna y trascendental a esta materia manifestada y no manifestada. Es suprema y nunca es aniquilada. Cuando todo en este mundo es aniquilado, esa parte permanece tal como es».
Por lo tanto, más allá del mundo material existe una naturaleza espiritual, cuya existencia es eterna. Avance espiritual significa detener las actividades materiales y entrar en el ámbito de las actividades espirituales. Ése es el proceso del bhakti-yoga. En el mundo material, el instrumento para la complacencia de los sentidos es, principalmente, la mujer. Quien tenga un interés sincero en la vida espiritual debe evitar estrictamente el contacto con las mujeres. Un sannyasi nunca debe ver a un hombre o a una mujer con intención de satisfacer algún interés material. Además, es peligroso también conversar con hombres y mujeres materialistas, y se compara a beber veneno. Sri Caitanya Mahaprabhu era muy estricto en esta cuestión. Por eso Se negó a ver al rey Prataparudra, que, como es natural, estaba siempre ocupado en asuntos políticos y económicos. El Señor Se negó a ver al rey incluso a pesar de que Se lo pedía una personalidad como Sarvabhauma Bhattacarya, que era Su amigo íntimo y devoto.