Sri Caitanya Caritamrita

Madhya-lila
Capítulo 17: El Señor viaja a Vrndavana

Texto* 1: En el camino a Vrndavana, el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu pasó por el bosque de Jharikhanda e hizo cantar el maha-mantra Hare Krsna y danzar a todos los tigres, elefantes, ciervos y aves. Así, todos esos animales quedaron abrumados de amor extático.
Texto* 2: ¡Toda gloria a Sri Caitanya Mahaprabhu! ¡Toda gloria al Señor Nityananda! ¡Toda gloria a Advaitacandra! ¡Y toda gloria a todos los devotos del Señor!
Texto* 3: Cuando llegó el otoño, Sri Caitanya Mahaprabhu decidió ir a Vrndavana. En un lugar solitario, Se reunió con Ramananda Raya y Svarupa Damodara Gosvami para consultarles al respecto.
Texto* 4: El Señor pidió a Ramananda Raya y a Svarupa Damodara Gosvami que Le ayudasen a ir a Vrndavana.
Texto* 5: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Saldré por la mañana temprano e iré de incógnito, siguiendo el camino de la selva. Iré solo; no llevaré a nadie conmigo.
Texto* 6: «Si alguien quiere seguirme, detenedle, por favor. No quiero que nadie Me acompañe.
Texto* 7: «Por favor, dadme de buena gana vuestro permiso y no os sintáis tristes. Si sois felices, también Yo seré feliz en Mi camino a Vrndavana.»
Texto* 8: Al escuchar esto, Ramananda Raya y Svarupa Damodara Gosvami contestaron: «Querido Señor, Tú eres completamente independiente. Como no dependes de nadie, harás lo que desees.
Texto* 9: «Querido Señor, escucha, por favor, lo único que Te pedimos. Has dicho que nuestra felicidad Te hará feliz a Ti también. Son Tus propias palabras.
Texto* 10: «Si quisieras aceptarnos un único ruego, nos sentiríamos sumamente felices.
Texto* 11: «Señor nuestro, por favor, lleva contigo a un buen brahmana. Él pedirá limosna para Ti, cocinará para Ti, Te dará prasadam y llevará Tu cántaro de agua durante el viaje.
Texto* 12: «Cuando vayas por la jungla, no habrá ningún brahmana de quien puedas recibir Tu almuerzo. Así pues, permite, por favor, que Te acompañe al menos un brahmana puro.»
Texto* 13: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «No llevaré conmigo a ninguno de Mis devotos íntimos, pues, si Me decido por alguien, todos los demás se sentirán desdichados.
Texto 14: «Debe ser alguien nuevo, y debe tener una mente pacífica. Si encontrase a alguien así, consentiría en llevarle conmigo.»
Texto 15: Svarupa Damodara dijo entonces: «Con nosotros está Balabhadra Bhattacarya, que siente un gran amor por Ti. Es un sabio erudito y honesto, de conciencia espiritual avanzada.
Texto* 16: «Vino contigo de Bengala al principio, y tiene el deseo de visitar y ver todos los lugares sagrados de peregrinaje.
Texto* 17: «Además, puedes llevar a otro brahmana para que sea Tu sirviente en el camino y se encargue de Tu comida.
Texto* 18: «Si puedes llevarle contigo a él también, seremos muy felices. Ciertamente, acompañado de dos personas, cruzarás la selva sin mayor dificultad ni inconveniente.
Texto* 19: «El otro brahmana puede llevarte la ropa y el cántaro de agua, y Balabhadra Bhattacarya pedirá limosna y cocinará para Ti.»
Texto* 20: De ese modo, Sri Caitanya Mahaprabhu aceptó la petición de Svarupa Damodara Pandita y consintió en llevar con Él a Balabhadra Bhattacarya.
Texto* 21: La noche anterior, Sri Caitanya Mahaprabhu había visitado al Señor Jagannatha y recibido Su permiso. Ahora, cuando ya la noche tocaba a su fin, el Señor Se levantó y partió inmediatamente, sin que nadie Le viera.
Texto* 22: Como el Señor Se había marchado, los devotos, al no verle por la mañana temprano, se pusieron a buscarle con gran ansiedad.
Texto* 23: Todos los devotos buscaban al Señor, pero Svarupa Damodara les hizo desistir. Conociendo la mente de Sri Caitanya Mahaprabhu, todos guardaron silencio.
Texto* 24: El Señor, en lugar de caminar por la muy transitada vía pública, fue dando un rodeo. Así entró en la selva, dejando a Su derecha la ciudad de Kataka.
Texto* 25: Cuando iba por la solitaria selva cantando el santo nombre de Krsna, los tigres y los elefantes, al verle, Le dejaban paso.
Texto* 26: Mientras el Señor andaba por la jungla lleno de éxtasis, acudían a Él manadas de tigres, elefantes, rinocerontes y jabalíes, y el Señor pasaba directamente en medio de ellos.
Texto* 27: Balabhadra Bhattacarya sentía mucho miedo al verles, pero, por la influencia de Sri Caitanya Mahaprabhu, todos los animales se hacían a un lado.
Texto* 28: Un día había un tigre acostado en el camino, y Sri Caitanya Mahaprabhu, que caminaba lleno de amor extático, le tocó con los pies.
Texto* 29: El Señor dijo: «¡Canta el santo nombre de Krsna!». El tigre se levantó inmediatamente y se puso a danzar y a cantar: «¡Krsna! ¡Krsna!».
Texto* 30: Otro día, mientras Sri Caitanya Mahaprabhu Se bañaba en un río, una manada de elefantes enloquecidos bajó a beber agua.
Texto 31: Mientras el Señor Se bañaba y murmuraba el mantra gayatri, los elefantes llegaron ante Él. El Señor inmediatamente les salpicó con agua y les pidió que cantasen el nombre de Krsna.
Texto* 32: Los elefantes cuyos cuerpos fueron tocados por el agua que el Señor les había salpicado empezaron a decir: «¡Krsna! ¡Krsna!», y a danzar y cantar en éxtasis.
Texto* 33: Algunos elefantes caían al suelo, y algunos bramaban de éxtasis. Al ver esto, Balabhadra Bhattacarya estaba completamente atónito.
Texto* 34: A veces, mientras cruzaba la selva, Sri Caitanya Mahaprabhu cantaba en voz muy alta. Al escuchar Su dulce voz, todos los ciervos se Le acercaban.
Texto* 35: Escuchando la poderosa vibración del Señor, todos los ciervos Le seguían, a derecha e izquierda. Lleno de curiosidad, el Señor recitaba un verso mientras les acariciaba.
Texto 36: «“Benditos sean todos estos tontos ciervos, pues se han acercado al hijo de Maharaja Nanda, que está suntuosamente vestido y toca Su flauta. En verdad, ciervos y gamos adoran al Señor con miradas llenas de amor y de afecto.”»
Texto* 37: Mientras Sri Caitanya Mahaprabhu pasaba por la selva, vinieron cinco o siete tigres. Uniéndose a los ciervos, los tigres siguieron también al Señor.
Texto* 38: Al ver a los tigres y los ciervos siguiéndole, Sri Caitanya Mahaprabhu recordó inmediatamente la tierra de Vrndavana. Entonces recitó un verso acerca de la naturaleza trascendental de Vrndavana.
Texto 39: «“Vrndavana es la morada trascendental del Señor. Allí no hay hambre, ira ni sed. Los seres humanos y los animales salvajes, que por naturaleza se tienen enemistad, viven juntos allí, unidos por una amistad trascendental.”»
Texto* 40: Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Cantad “¡Krsna! ¡Krsna!”», los tigres y los ciervos se pusieron a cantar «¡Krsna!» y a bailar.
Texto* 41: Al ver a todos los tigres y los ciervos danzar y saltar, Balabhadra Bhattacarya no podía salir de su asombro.
Texto* 42: En verdad, los tigres y ciervos se abrazaban entre sí y, tocándose la boca, se besaban.
Texto* 43: Al ver aquella divertida situación, Sri Caitanya Mahaprabhu sonrió. Finalmente, dejó a los animales y continuó Su camino.
Texto* 44: Los pavos reales y otras aves que vieron a Sri Caitanya Mahaprabhu comenzaron a seguirle, cantando y danzando, enloquecidos con el santo nombre de Krsna.
Texto 45: Cuando el Señor cantó en voz alta «¡Haribol!», los árboles y enredaderas se llenaron de júbilo al oírle.
Texto 46: De ese modo, todas las entidades vivientes de la selva de Jharikhanda —unas móviles y otras inmóviles— enloquecieron al escuchar la vibración del santo nombre del Señor Krsna de labios de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 47: En todas las aldeas por donde pasó el Señor y en todos los lugares en que descansó durante Su viaje, todas las gentes se purificaron y vieron surgir en ellas el amor extático por Dios.
Texto 48-49: Una persona escuchaba el canto del santo nombre de labios de Sri Caitanya Mahaprabhu, y alguien, a su vez, lo escuchaba de esa persona; nuevamente, un tercero lo escuchaba del anterior; así, con esa sucesión discipular, todos los habitantes de todas las regiones se volvieron vaisnavas. De ese modo, todos cantaron los santos nombres de Krsna y Hari, y danzaron, lloraron y sonrieron.
Texto* 50: El Señor no manifestaba siempre Su éxtasis. Por temor de las grandes multitudes, mantenía Su éxtasis oculto.
Texto 51: Aunque Sri Caitanya Mahaprabhu no manifestaba Su natural amor extático, sólo con verle y escucharle, todos se volvían devotos puros.
Texto* 52: De ese modo, Sri Caitanya Mahaprabhu recorrió personalmente Bengala, Bengala Oriental, Orissa y los países del sur, y liberó a toda clase de personas propagando el proceso de conciencia de Krsna.
Texto 53: Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu pasó por Jharikhanda, camino a Mathura, vio que la gente era prácticamente incivilizada y que carecían de conciencia de Dios.
Texto 54: Sri Caitanya Mahaprabhu dio la oportunidad de cantar el santo nombre y elevarse al plano del amor extático incluso a los bhillas. De ese modo, les liberó a todos. ¿Quién tiene el poder de comprender los trascendentales pasatiempos del Señor?
Texto* 55: Mientras pasaba por el bosque de Jharikhanda, Sri Caitanya Mahaprabhu estaba convencido de que aquel lugar era Vrndavana. Si atravesaba montañas, creía que eran Govardhana.
Texto* 56: Del mismo modo, siempre que veía un río, Sri Caitanya Mahaprabhu creía inmediatamente que era el río Yamuna. Así cruzaba la selva lleno de amor extático, y danzaba y caía al suelo llorando.
Texto* 57: Por el camino, Balabhadra Bhattacarya recogía toda clase de hierbas comestibles, raíces y frutas donde fuera posible.
Texto* 58: Siempre que Sri Caitanya Mahaprabhu visitaba un pueblo, algunos brahmanas —cinco o siete— venían a pedir al Señor que aceptara sus invitaciones.
Texto* 59: Algunas personas traían cereales y se los daban a Balabhadra Bhattacarya. Otros traían leche y yogur, y otros ghi y azúcar.
Texto 60: En algunos pueblos no había brahmanas; sin embargo, devotos nacidos en familias que no eran de brahmanas venían a pedir a Balabhadra Bhattacarya que aceptase su invitación.
Texto* 61: Balabhadra Bhattacarya solía cocinar todo tipo de hortalizas que recogía en la selva, y Sri Caitanya Mahaprabhu Se sentía muy complacido de aceptar lo que él le ofrecía.
Texto* 62-63: Balabhadra Bhattacarya solía guardar una provisión de cereales que durara entre dos y cuatro días. En las zonas deshabitadas, cocinaba los cereales y preparaba hortalizas, hierbas comestibles, raíces y frutas que recogía en el bosque.
Texto* 64: El Señor Se sentía siempre muy feliz de comer aquellas verduras del bosque, y, cuando tenía oportunidad de quedarse en algún lugar solitario, Se sentía incluso más feliz.
Texto* 65: Balabhadra Bhattacarya sentía tanto afecto por el Señor que Le ofrecía servicio con la actitud de un humilde criado. Su asistente, el brahmana, llevaba el cántaro de agua y la ropa.
Texto* 66: El Señor solía bañarse tres veces al día en las tibias aguas de las cataratas. Por la mañana y al atardecer, Se calentaba en una hoguera alimentada con la ilimitada cantidad de leña del bosque.
Texto* 67: Mientras viajaba por aquella apartada selva, Sri Caitanya Mahaprabhu, que Se sentía muy feliz, hizo la siguiente afirmación.
Texto* 68: «Mi querido Bhattacarya, he viajado hasta muy lejos a través de la selva, y no he sufrido la más mínima molestia.
Texto* 69: «Krsna es muy misericordioso, y conmigo especialmente. Él Me ha mostrado Su misericordia trayéndome por este camino de la selva. Así Me ha otorgado un gran placer.
Texto* 70: «Otra vez, decidí ir a Vrndavana y, de camino, visitar de nuevo a Mi madre, el río Ganges y a otros devotos.
Texto* 71: «Pensé en ver de nuevo a todos los devotos, estar con ellos y llevarles conmigo a Vrndavana.
Texto* 72: «Entonces fui a Bengala, y Me sentí muy feliz de ver a Mi madre, el río Ganges y a los devotos.
Texto* 73: «Sin embargo, cuando partí hacia Vrndavana, se formó una multitud de millones de personas que venían conmigo.
Texto* 74: «De ese modo, iba a Vrndavana con una gran multitud, pero Krsna puso en labios de Sanatana una lección para Mí. Así, poniéndome ciertos obstáculos, Me ha traído a Vrndavana por una senda que atraviesa la selva.
Texto* 75: «Krsna es un océano de misericordia. Él es especialmente misericordioso con los pobres y los caídos. Sin Su misericordia, no es posible ser feliz.»
Texto* 76: Sri Caitanya Mahaprabhu abrazó entonces a Balabhadra Bhattacarya y le dijo: «Si ahora soy tan feliz, es sólo por tu bondad».
Texto* 77: Balabhadra Bhattacarya contestó: «Mi querido Señor, Tú eres Krsna mismo, y por ello eres misericordioso. Yo soy una entidad viviente caída, pero Tú me has otorgado una gran bendición.
Texto* 78: «Señor, yo soy muy caído, pero Tú me has traído contigo. Mostrándote muy misericordioso, has aceptado alimentos cocinados por mí.
Texto* 79: «Aunque no soy mejor que un maldito cuervo, Tú me has convertido en Garuda, Tu montura. Por lo pronto, Tú eres la independiente Personalidad de Dios, el Señor original.
Texto 80: «“La Suprema Personalidad de Dios tiene la forma de sac-cid-ananda-vigraha: bienaventuranza trascendental, conocimiento y eternidad. Yo le ofrezco respetuosas reverencias a Él, que hace de los mudos oradores elocuentes y capacita a los cojos para cruzar montañas. Así es la misericordia del Señor.”»
Texto* 81: De ese modo, Balabhadra Bhattacarya ofreció oraciones al Señor. Ofreciéndole servicio con amor extático, calmó la mente del Señor.
Texto 82: Finalmente el Señor, lleno de felicidad, llegó a Kasi, el lugar sagrado. Allí Se bañó en el ghat conocido con el nombre de Manikarnika.
Texto* 83: En aquel momento, Tapana Misra estaba bañándose en el Ganges. Al ver allí al Señor, se asombró mucho.
Texto* 84: Tapana Misra pensó entonces: «He escuchado decir que Sri Caitanya Mahaprabhu ha entrado en la orden de vida de renuncia». Con este pensamiento, el corazón de Tapana Misra se llenó de júbilo.
Texto* 85: Entonces, llorando, se tomó de los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu. El Señor le ayudó a levantarse y le abrazó.
Texto 86: Entonces, Tapana Misra llevó a Sri Caitanya Mahaprabhu a visitar el templo de Visvesvara. Al volver, vieron los pies de loto del Señor Bindu Madhava.
Texto* 87: Con gran placer, Tapana Misra llevó a Sri Caitanya Mahaprabhu a su casa y Le ofreció servicio. En verdad, se puso a danzar, haciendo ondear sus ropas.
Texto* 88: Después de lavar los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu, él y toda su familia bebieron el agua. También adoró a Balabhadra Bhattacarya con grandes muestras de respeto.
Texto 89: Tapana Misra invitó a Sri Caitanya Mahaprabhu a almorzar en su casa, e hizo cocinar a Balabhadra Bhattacarya.
Texto* 90: Mientras Sri Caitanya Mahaprabhu descansaba después de almorzar, Raghu, el hijo de Tapana Misra, solía darle masaje en las piernas.
Texto* 91: Toda la familia de Tapana Misra comía los remanentes de la comida de Sri Caitanya Mahaprabhu. Cuando se corrió la voz de la llegada del Señor, Candrasekhara fue a verle.
Texto* 92: Candrasekhara era amigo de Tapana Misra, y Sri Caitanya Mahaprabhu le conocía como sirviente Suyo de mucho tiempo atrás. Pertenecía a la casta de los médicos, y de profesión era funcionario. Por aquel entonces, vivía en Varanasi.
Texto* 93: Nada más llegar, Candrasekhara se postró a los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu y empezó a llorar. Por Su misericordia sin causa, el Señor Se puso en pie y le abrazó.
Texto* 94: Candrasekhara dijo: «Mi querido Señor, Tú me has concedido Tu misericordia sin causa porque soy Tu viejo sirviente. En verdad, has venido aquí en persona para darme audiencia.
Texto 95: «Debido a mis actividades pasadas, ahora vivo en Varanasi, pero aquí lo único que escucho son las palabras “maya” y “Brahman”.»
Texto 96: Candrasekhara continuó: «De lo único que se habla en Varanasi es de las seis tesis filosóficas. Tapana Misra, sin embargo, ha sido muy bueno conmigo, pues habla de los temas acerca del Señor Krsna.
Texto* 97: «Mi querido Señor, nosotros dos pensamos constantemente en Tus pies de loto. Aunque Tú eres la omnisciente Suprema Personalidad de Dios, nos has concedido Tu audiencia.
Texto 98: «Mi Señor, he oído decir que Te diriges a Vrndavana. Quédate unos días en Varanasi y libéranos, por favor, pues somos Tus sirvientes».
Texto* 99: Tapana Misra dijo entonces: «Mi querido Señor, por favor, en todo el tiempo que estés en Varanasi, no aceptes ninguna invitación que no sea la mía».
Texto* 100: Aunque no entraba en Sus planes, y porque Sus dos sirvientes Se lo rogaron, Sri Caitanya Mahaprabhu, Se vio obligado a quedarse diez días en Varanasi.
Texto* 101: En Varanasi había un brahmana de Maharashtra que iba a ver todos los días a Sri Caitanya Mahaprabhu. El brahmana estaba simplemente atónito de ver la belleza personal del Señor y Su amor extático por Krsna.
Texto* 102: Cuando los brahmanas de Varanasi invitaban a Sri Caitanya Mahaprabhu a almorzar, el Señor no aceptaba la invitación. Su respuesta era: «Ya estoy invitado en otro sitio».
Texto 103: Sri Caitanya Mahaprabhu rechazaba todos los días esas invitaciones por temor a relacionarse con sannyasis mayavadis.
Texto 104: Había un gran sannyasi mayavadi de nombre Prakasananda Sarasvati, que solía enseñar filosofía vedanta a un numeroso grupo de seguidores.
Texto* 105: Un brahmana que vio el maravilloso comportamiento de Sri Caitanya Mahaprabhu fue a ver a Prakasananda Sarasvati y le describió las características del Señor.
Texto* 106: El brahmana dijo a Prakasananda Sarasvati: «Hay un sannyasi que ha venido de Jagannatha Puri. Yo no acierto a describir Sus glorias y Su maravillosa influencia.
Texto* 107: «Todo en este sannyasi es maravilloso. Su cuerpo es muy hermoso y bien formado, y del color del oro puro.
Texto* 108: «Los brazos Le llegan a las rodillas, y Sus ojos son como pétalos de loto. En Su persona están todas las características trascendentales de la Suprema Personalidad de Dios.
Texto* 109: «Quien ve Sus rasgos, Le considera Narayana mismo. Todo el que Le ve, empieza a cantar inmediatamente el santo nombre de Krsna.
Texto* 110: «En el Srimad-Bhagavatam hemos escuchado acerca de las características del devoto de primera clase. Todas esas características se manifiestan en el cuerpo de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 111: «Su lengua está siempre cantando el santo nombre de Krsna, y de Sus ojos caen lágrimas en un flujo incesante como el del Ganges.
Texto* 112: «A veces danza, ríe, canta y llora, y a veces ruge como un león.
Texto* 113: «Su nombre, Krsna Caitanya, es plenamente auspicioso para el mundo. Todo en Él —Su nombre, Su forma y Sus cualidades— es inigualable.
Texto* 114: «Sólo con verle, se entiende que posee todas las características de la Suprema Personalidad de Dios. Esas características son, ciertamente, extraordinarias. ¿Quién dará crédito a ello?»
Texto* 115: Prakasananda Sarasvati rió mucho al escuchar esta descripción. Bromeando y riéndose del brahmana, dijo lo siguiente.
Texto 116: Prakasananda Sarasvati dijo: «Sí, he oído hablar de Él. Sé que es un sannyasi de Bengala, y que es muy sentimental. También he oído decir que pertenece a la Bharati-sampradaya, pues es discípulo de Kesava Bharati. Sin embargo, no es más que un farsante».
Texto* 117: Prakasananda Sarasvati continuó: «Sé que Su nombre es Caitanya y que siempre Le acompaña un buen grupo de sentimentales. Sus seguidores danzan con Él, y Él viaja de región en región y de aldea en aldea.
Texto* 118: «Todo el que Le ve piensa que es la Suprema Personalidad de Dios. Como tiene poderes místicos para hipnotizar a la gente, todo el que Le ve cae en esa ilusión.
Texto* 119: «Sarvabhauma Bhattacarya era un gran sabio erudito, pero he oído decir que, por relacionarse con ese Caitanya, también se ha vuelto loco.
Texto* 120: «Ese Caitanya es sannyasi sólo de nombre. Lo que en realidad es, es un mago de primera clase. En todo caso, Su sentimentalismo no puede tener mucha aceptación aquí, en Kasi.
Texto 121: «No vayas a ver a Caitanya. Continúa escuchando el vedanta. Si te relacionas con advenedizos, estarás perdido, tanto en este mundo como en el siguiente.»
Texto* 122: El brahmana, cuando escuchó a Prakasananda Sarasvati hablar de aquel modo de Sri Caitanya Mahaprabhu, se sintió muy dolido. Cantando el santo nombre de Krsna, se fue inmediatamente.
Texto* 123: La mente del brahmana estaba ya purificada, debido a que había visto a la Suprema Personalidad de Dios, Sri Caitanya Mahaprabhu. Por consiguiente, fue a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu y Le explicó lo que había ocurrido con el sannyasi mayavadi Prakasananda.
Texto* 124: Al escuchar esto, Sri Caitanya Mahaprabhu sonrió dulcemente. El brahmana entonces habló de nuevo al Señor.
Texto* 125: El brahmana dijo: «Tan pronto como pronuncié Tu nombre ante él, inmediatamente confirmó que conocía Tu nombre.
Texto* 126: «Mientras Te criticaba, pronunció Tu nombre tres veces, diciendo: “Caitanya, Caitanya, Caitanya”.
Texto 127: «Aunque pronunció Tu nombre tres veces, no pronunció el nombre “Krsna”. Yo me sentí muy dolido de que pronunciase Tu nombre con desprecio.
Texto* 128: «¿Por qué no podía pronunciar Prakasananda los nombres “Krsna” y “Hari”? El nombre “Caitanya” lo dijo tres veces. En lo que a mí se refiere, sólo con verte me siento impulsado a cantar los santos nombres “Krsna” y “Hari”.»
Texto* 129: Sri Caitanya Mahaprabhu contestó: «Los impersonalistas mayavadis son grandes ofensores contra el Señor Krsna; por eso solamente dicen las palabras “Brahman”, “atma” y “caitanya”.
Texto* 130: «Puesto que son ofensivos contra Krsna, la Suprema Personalidad de Dios, que es idéntico a Su santo nombre, el santo nombre de Krsna no se manifiesta en sus bocas.
Texto* 131: «El santo nombre del Señor, Su forma y Su personalidad son una sola cosa. No hay diferencia entre ellos. Puesto que esos tres aspectos son absolutos, están todos llenos de bienaventuranza trascendental.
Texto 132: «No hay diferencia entre el cuerpo de Krsna y Él mismo, o entre Su nombre y Él mismo. Pero con el alma condicionada no es así; su nombre es diferente del cuerpo, de la forma original, etc.
Texto 133: «“El santo nombre de Krsna está lleno de bienaventuranza trascendental. Concede todas la bendiciones espirituales, pues es Krsna mismo, el receptáculo de todo placer. El nombre de Krsna es completo, y es la forma de todas las melosidades trascendentales. En ninguna circunstancia es un nombre material, y no es menos poderoso que Krsna mismo. Puesto que el nombre de Krsna no está contaminado por las cualidades materiales, no existe la posibilidad de que se mezcle con maya. El nombre de Krsna es siempre liberado y espiritual; nunca está condicionado por las leyes de la naturaleza material. Eso se debe a que el nombre de Krsna y Krsna mismo son idénticos.”
Texto 134: «El santo nombre de Krsna, Su cuerpo y Sus pasatiempos no se pueden entender con los torpes sentidos materiales. Se manifiestan de forma independiente.
Texto* 135: «El santo nombre de Krsna, Sus cualidades transcendentales y Sus pasatiempos trascendentales son iguales al Señor Krsna mismo. Son completamente espirituales y llenos de bienaventuranza.
Texto 136: «“Por lo tanto, los sentidos materiales no pueden apreciar el santo nombre, la forma, las cualidades y los pasatiempos de Krsna. Cuando el alma condicionada despierta y se vuelve consciente de Krsna y ofrece servicio empleando la lengua para cantar el santo nombre del Señor y saborear los remanentes de la comida del Señor, la lengua se purifica, y gradualmente llega a entender quién es Krsna realmente.”
Texto 137: «Las melosidades de los pasatiempos del Señor Krsna, que están llenos de bienaventuranza, atraen al jñani que goza del placer de la experiencia del Brahman y le conquistan.
Texto 138: «“Ofrezco respetuosas reverencias a mi maestro espiritual, el hijo de Vyasadeva, Sukadeva Gosvami. Él es quien acaba con todo lo que de inauspicioso hay en el universo. Aunque al principio estaba absorto en la felicidad de la comprensión del Brahman y vivía en un lugar apartado, habiendo abandonado toda otra forma de conciencia, se sintió atraído por los muy melodiosos pasatiempos del Señor Sri Krsna. Por esa razón, misericordiosamente habló el Purana supremo, conocido con el nombre de Srimad-Bhagavatam, que es la brillante luz de la Verdad Absoluta y que narra las actividades del Señor Krsna.”
Texto* 139: «Las cualidades trascendentales de Sri Krsna son plenamente bienaventuradas y gustosas. Por consiguiente, las cualidades del Señor Krsna atraen incluso la mente de las personas autorrealizadas, haciéndoles dejar la bienaventuranza de la autorrealización.
Texto* 140: «“Quienes están satisfechos en el ser, libres de la atracción de los deseos materiales externos, sienten, sin embargo, atracción por el servicio amoroso de Sri Krsna, que posee cualidades trascendentales y que realiza actividades maravillosas. Hari, la Personalidad de Dios, Se llama Krsna debido a que posee esos rasgos trascendentalmente atractivos.”
Texto* 141: «Aparte de los pasatiempos del Señor Krsna, la mente de las personas autorrealizadas se siente atraída hasta por el aroma de las hojas de tulasi que se ofrecen a los pies de loto de Sri Krsna.
Texto 142: «“La brisa que llevaba el aroma de azafrán y de hojas de tulasi de los pies de loto de la Personalidad de Dios, el de ojos de loto, entró en el corazón de aquellos sabios [los Kumaras] a través de la nariz. En ese momento, los sabios experimentaron un cambio, tanto en el cuerpo como en la mente, a pesar de que estaban apegados a la comprensión impersonal del Brahman.”
Texto 143: «Debido a que los mayavadis son grandes ofensores y filósofos ateos, el santo nombre de Krsna no sale de su boca.
Texto* 144: «Yo he venido aquí para vender Mis emociones y sentimientos extáticos en esta ciudad de Kasi, pero no encuentro quien los compre. Si no los vendo, tendré que llevarlos de regreso a casa.
Texto 145: «He traído una carga muy pesada para vender en esta ciudad. Me sería muy difícil llevarla de vuelta; por eso, si me pagan una fracción de su precio, la venderé aquí, en la ciudad de Kasi.»
Texto* 146: Tras decir esto, Sri Caitanya Mahaprabhu aceptó a aquel brahmana como devoto Suyo. A la mañana siguiente, el Señor Se levantó muy temprano y partió hacia Mathura.
Texto* 147: Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu partió hacia Mathura, los tres devotos se dispusieron a ir con Él; pero el Señor les prohibió que Le acompañasen y, tras una cierta distancia, les pidió que volvieran a casa.
Texto* 148: Sintiendo separación del Señor, los tres solían reunirse y glorificar las santas cualidades del Señor. Así permanecían absortos en amor extático.
Texto 149: Sri Caitanya Mahaprabhu fue entonces a Prayaga, donde Se bañó en la confluencia del Ganges y el Yamuna. Después visitó el templo de Veni Madhava, donde cantó y danzó lleno de amor extático.
Texto* 150: Tan pronto como vio el río Yamuna, Sri Caitanya Mahaprabhu Se tiró al agua. Balabhadra Bhattacarya sujetó al Señor rápidamente, y Le sacó de nuevo con mucho cuidado.
Texto* 151: El Señor pasó tres días en Prayaga, donde entregó el santo nombre de Krsna y el amor extático. De ese modo, liberó a mucha gente.
Texto* 152: Camino de Mathura, el Señor entregó el santo nombre de Krsna y el amor extático por Krsna en todos los lugares en que se detuvo a descansar. Así hizo danzar a la gente.
Texto 153: Durante Su viaje por el sur de la India, el Señor había liberado a mucha gente; del mismo modo, cuando viajó por la parte occidental, también convirtió a mucha gente al vaisnavismo.
Texto* 154: En el camino a Mathura, el Señor Se encontró varias veces cerca del río Yamuna. El Señor, tan pronto como veía el Yamuna, Se tiraba al agua. En el agua, el éxtasis del amor por Krsna Le hacía perder el conocimiento.
Texto* 155: Cuando, finalmente, vio a lo lejos la ciudad de Mathura, Se postró de inmediato en el suelo y ofreció reverencias con gran amor extático.
Texto 156: Una vez en Mathura, Sri Caitanya Mahaprabhu Se bañó en Visrama-ghata. A continuación visitó el lugar de nacimiento de Krsna y vio la Deidad de Kesavaji, a la que ofreció respetuosas reverencias.
Texto* 157: Al ver a Sri Caitanya Mahaprabhu cantando, danzando y emitiendo unos sonidos muy fuertes, toda la gente estaba asombrada de ver Su amor extático.
Texto* 158: Un brahmana se postró a los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu. Después, lleno de amor extático, danzó con Él.
Texto* 159: Ambos danzaron llenos de amor extático y se abrazaron el uno al otro. Levantando los brazos, decían: «¡Cantad los santos nombres de Hari y Krsna!».
Texto* 160: Toda la gente empezó entonces a cantar «¡Hari! Hari!», y se levantó un gran tumulto. El sacerdote que servía al Señor Kesava ofreció un collar de flores a Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 161: Viendo a Sri Caitanya Mahaprabhu cantar y danzar, la gente estaba completamente maravillada. Todos decían: «Ese amor trascendental no es cosa corriente».
Texto* 162: La gente decía: «Sólo con ver a Sri Caitanya Mahaprabhu, todos enloquecen de amor por Krsna. En verdad, todos ríen, lloran, cantan y aceptan el santo nombre de Krsna.
Texto* 163: «Ciertamente, Sri Caitanya Mahaprabhu es, en todo aspecto, la encarnación del Señor Krsna. Ahora ha venido a Mathura para liberar a todos.»
Texto* 164: Después de esto, Sri Caitanya Mahaprabhu Se llevó aparte al brahmana. Sentados en un lugar solitario, el Señor le hizo preguntas.
Texto* 165: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Tú eres un brahmana mayor, sincero y avanzado en la vida espiritual. ¿De dónde has obtenido esa opulencia trascendental del amor extático por Krsna?».
Texto* 166: El brahmana contestó: «Estando de viaje, Su Santidad Srila Madhavendra Puri vino a la ciudad de Mathura.
Texto* 167: «Durante su estancia en Mathura, Sripada Madhavendra Puri visitó mi casa y me aceptó como discípulo. Incluso almorzó en mi casa.
Texto* 168: «Tras instalar la Deidad de Gopala, Srila Madhavendra Puri Le ofreció servicio. Esa misma Deidad se adora todavía en la colina Govardhana.»
Texto* 169: Al escuchar la relación del brahmana con Madhavendra Puri, Caitanya Mahaprabhu inmediatamente ofreció reverencias a sus pies. El brahmana, asustado, se postró también a los pies de loto del Señor.
Texto* 170: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Tú estás al nivel de Mi maestro espiritual, y Yo soy tu discípulo. Como tú eres Mi maestro espiritual, no es adecuado que Me ofrezcas reverencias».
Texto* 171: Al escuchar esto, el brahmana se asustó. Entonces dijo: «¿Por qué hablas así? Tú eres un sannyasi.
Texto* 172: «Al ver Tu amor extático, puedo imaginar que debes de tener alguna relación con Madhavendra Puri. Eso es lo que entiendo.
Texto* 173: «Esa clase de amor extático sólo puede experimentarlo quien tiene una relación con Madhavendra Puri. Sin él, es imposible ni el más mínimo aroma de ese amor extático trascendental.»
Texto* 174: Balabhadra Bhattacarya explicó entonces la relación entre Madhavendra Puri y Sri Caitanya Mahaprabhu. Al escuchar esto, el brahmana se sintió muy complacido y se puso a danzar.
Texto* 175: El brahmana llevó entonces a Sri Caitanya Mahaprabhu a su casa, y, por su propia voluntad, ofreció diversos servicios al Señor.
Texto* 176: El brahmana pidió a Balabhadra Bhattacarya que cocinase el almuerzo de Sri Caitanya Mahaprabhu. En ese momento, el Señor, sonriendo, dijo lo siguiente.
Texto* 177: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «En tu casa ha comido Madhavendra Puri. Por eso, puedes cocinar tú y darme lo que cocines. Ésa es Mi instrucción».
Texto 178: «Cualquier acción que un gran hombre ejecute, los hombres comunes la siguen. Y cualquier norma que establezca con actos ejemplares, todo el mundo la sigue.»
Texto 179: El brahmana pertenecía a la comunidad sanodiya de brahmanas. Un sannyasi no aceptaría comida de esa clase de brahmanas.
Texto* 180: Aunque el brahmana pertenecía a la comunidad sanodiya, Srila Madhavendra Puri vio que se comportaba como un vaisnava, y por ello le aceptó como discípulo. Madhavendra Puri aceptó también los alimentos que cocinaba.
Texto* 181: Por esa razón, Sri Caitanya Mahaprabhu, de muy buena gana, pidió al brahmana que cocinara; llevado por su natural humildad, el brahmana dijo lo siguiente.
Texto* 182: «Soy muy afortunado de poderte ofrecer comida. Tú eres el Señor Supremo y estás en la posición trascendental, de modo que no estás sujeto a ninguna restricción.
Texto 183: «Los necios blasfemarán contra Ti, pero yo no voy a tolerar las palabras de esos malvados.»
Texto 184: Sri Caitanya Mahaprabhu contestó: «Los Vedas, los Puranas y los grandes sabios eruditos no siempre están de acuerdo entre sí. Es por eso que hay distintos principios religiosos.
Texto 185: «El comportamiento del devoto establece el verdadero propósito de los principios religiosos. El comportamiento de Madhavendra Puri Gosvami es la esencia de esos principios religiosos.»
Texto 186: Sri Caitanya Mahaprabhu continuó: «“Los áridos argumentos no llevan a ninguna conclusión. A una gran personalidad no se le considera un gran sabio si su opinión no difiere de la de los demás. No se llega al camino de la recta comprensión de los principios religiosos por el simple hecho de estudiar los Vedas y su diversidad. La verdad inmutable de los principios religiosos está oculta en el corazón de las personas puras y autorrealizadas. Por consiguiente, y como se confirma en los sastras, se debe aceptar la senda de progreso que promueven los mahajanas”».
Texto* 187: Tras esta conversación, el brahmana sirvió a Sri Caitanya Mahaprabhu Su almuerzo. Todos los habitantes de Mathura fueron entonces a ver al Señor.
Texto* 188: Vinieron cientos de miles de personas, tantas que nadie podía contarlas. Por esa razón, Sri Caitanya Mahaprabhu salió de la casa para dar audiencia a la gente.
Texto* 189: Cuando se formó aquella multitud, Sri Caitanya Mahaprabhu levantó los brazos y dijo en voz muy alta: «¡Haribol!». La gente respondió al Señor y se llenó de éxtasis. Como si hubieran enloquecido, se pusieron a danzar y a pronunciar el sonido trascendental «¡Hari!».
Texto 190: Sri Caitanya Mahaprabhu Se bañó en los veinticuatro ghats que hay a lo largo de la orilla del Yamuna, y el brahmana Le mostró todos los lugares de peregrinaje.
Texto* 191: Sri Caitanya Mahaprabhu visitó Svayambhu, Visrama-ghata, Dirgha Visnu, Bhutesvara, Mahavidya, Gokarna y todos los demás lugares sagrados a orillas del Yamuna.
Texto* 192: Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu deseó ver los bosques de Vrndavana, llevó consigo al brahmana.
Texto 193: Sri Caitanya Mahaprabhu visitó los diferentes bosques, entre ellos los de Madhuvana, Talavana, Kumudavana y Bahulavana. En todos los sitios que visitaba, Se bañaba lleno de amor extático.
Texto* 194: Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu pasó por Vrndavana, los rebaños de vacas que estaban pastando Le vieron pasar y, de inmediato, Le rodearon, mugiendo en voz muy alta.
Texto* 195: Al ver a las vacas acercársele, el Señor quedó aturdido de amor extático. Las vacas, entonces, Le lamieron el cuerpo debido al gran afecto que sentían por Él.
Texto* 196: Tras recobrar la calma Sri Caitanya Mahaprabhu Se puso a acariciar a las vacas, que, sin poder abandonar Su compañía, iban con Él.
Texto* 197: Los pastores de vacas pasaron grandes dificultades antes de conseguir que las vacas regresasen. Entonces, cuando el Señor cantó, todos los ciervos oyeron Su dulce voz y se acercaron a Él.
Texto* 198: Al ver la cara del Señor, los ciervos y los gamos se pusieron a lamerle el cuerpo. Sin sentir ningún miedo de Él, Le acompañaron por el camino.
Texto* 199: Los abejorros, los loros, el cuco y otras aves, cantaban la quinta nota en voz muy alta, y los pavos reales danzaban frente al Señor.
Texto* 200: Al ver a Sri Caitanya Mahaprabhu, los árboles y las enredaderas de Vrndavana se llenaron de júbilo. Se les erizaron los tallos, y comenzaron a derramar lágrimas de éxtasis en forma de miel.
Texto* 201: Cargadas de frutas y flores, las ramas de los árboles y las enredaderas se postraban a los pies de loto del Señor y Le recibían con diversos obsequios, como si de un viejo amigo se tratase.
Texto* 202: Así, todas las entidades vivientes móviles e inmóviles de Vrndavana se llenaron de júbilo al ver al Señor. Eran como viejos amigos que se sentían felices de volver a verse.
Texto* 203: Al ver el afecto que Le mostraban, el Señor Se sintió conmovido de amor extático. Entonces Se puso a jugar con ellos como un amigo que juega con otro amigo. Así, por voluntad propia, Se dejó controlar por Sus amigos.
Texto* 204: Sri Caitanya Mahaprabhu abrazaba a todos los árboles y enredaderas, que, a su vez, Le ofrecían sus frutas y sus flores como en meditación.
Texto* 205: El cuerpo del Señor estaba inquieto, y en él se manifestaron lágrimas, temblores y júbilo. En voz muy alta decía: «¡Cantad “Krsna”! ¡Cantad “Krsna”!».
Texto* 206: Todas las criaturas móviles e inmóviles comenzaron entonces a entonar el sonido trascendental de Hare Krsna, como un eco a la profunda voz de Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 207: El Señor entonces Se tomaba del cuello de los ciervos y lloraba. Los cuerpos de los ciervos mostraban signos de júbilo, y en sus ojos había lágrimas.
Texto* 208: Cuando una pareja de loros, macho y hembra, se posaron en las ramas de un árbol, el Señor les vio y quiso escucharles hablar.
Texto* 209: Los dos loros volaron hasta la mano del Señor y comenzaron a cantar las cualidades trascendentales de Krsna, mientras el Señor les escuchaba.
Texto 210: El loro macho cantó: «La glorificación del Señor Krsna, la Suprema Personalidad de Dios, es beneficiosa para todos los seres del universo. Su belleza sale victoriosa sobre las gopis de Vrndavana y subyuga su paciencia. Sus pasatiempos dejan asombrada a la diosa de la fortuna, y Su fuerza física hace de la colina Govardhana un pequeño juguete, como una pelota. Sus inmaculadas cualidades son ilimitadas, y Su comportamiento satisface a todos. El Señor Krsna es atractivo para todos. ¡Oh, que nuestro Señor sustente al universo entero!».
Texto* 211: Al escuchar al loro macho describir de esta forma al Señor Krsna, la hembra se dispuso a describir a Srimati Radharani.
Texto 212: El loro hembra dijo: «El afecto de Srimati Radharani, Su exquisita belleza y Su buen comportamiento, Su manera artística de danzar y de cantar y Sus composiciones poéticas son tan atractivas que atraen la mente de Krsna, el que atrae la mente de todos los seres del universo».
Texto* 213: Entonces, el loro macho dijo: «Krsna es quien encanta la mente de Cupido». Entonces recitó otro verso.
Texto 214: El loro macho dijo: «Mi querida sari [loro hembra], Sri Krsna lleva una flauta y encanta el corazón de todas las mujeres del universo. Él es, en particular, el disfrutador de las hermosas gopis, así como el que cautiva a Cupido. ¡Gloria a Él!».
Texto* 215: Entonces, el loro hembra comenzó a hablar jocosamente al loro macho. Sri Caitanya Mahaprabhu la escuchó abrumado de un maravilloso amor extático.
Texto 216: El loro hembra dijo: «Cuando está con Radharani, el Señor Sri Krsna es el encantador de Cupido; pero, cuando está solo, Él mismo Se ve cautivado por sentimientos eróticos, aunque Él encante al universo entero».
Texto* 217: Los dos loros volaron hasta la rama de un árbol; entonces, Sri Caitanya Mahaprabhu Se quedó mirando con curiosidad la danza de los pavos reales.
Texto* 218: El cuello azul de los pavos reales despertó de inmediato en el Señor el recuerdo de Krsna. Entonces cayó al suelo poseído de amor extático.
Texto* 219: Cuando vieron que Sri Caitanya Mahaprabhu había caído inconsciente, el brahmana y Balabhadra Bhattacarya fueron inmediatamente a atenderle.
Texto* 220: Sin perder un instante, salpicaron agua sobre el cuerpo del Señor. Después, Le abanicaron, usando la prenda superior del Señor.
Texto* 221: Entonces, se pusieron a cantarle el santo nombre de Krsna al oído. El Señor, al recobrar la conciencia, comenzó a rodar por el suelo.
Texto* 222: En el suelo había espinas puntiagudas que hirieron al Señor mientras rodaba por el suelo. Sentándole en su regazo, Balabhadra Bhattacarya Le calmó.
Texto* 223: La mente de Sri Caitanya Mahaprabhu vagaba llena de amor extático por Krsna. De pronto, el Señor Se puso en pie y dijo: «¡Cantad! ¡Cantad!», al mismo tiempo que Él mismo empezaba a danzar.
Texto* 224: Al recibir esa orden del Señor, Balabhadra Bhattacarya y el brahmana se pusieron a cantar el santo nombre de Krsna. El Señor entonces, sin dejar de danzar, continuó caminando.
Texto* 225: El brahmana estaba asombrado de ver los signos de amor extático que mostraba Sri Caitanya Mahaprabhu. Entonces se llenó de ansiedad por proteger al Señor.
Texto* 226: En Jagannatha Puri, la mente de Sri Caitanya Mahaprabhu estaba absorta en amor extático, pero, en el camino que Le llevaba a Vrndavana, ese amor aumentó cien veces.
Texto* 227: Cuando visitó Mathura, el amor extático del Señor se multiplicó por mil, pero caminando por los bosques de Vrndavana era cien mil veces mayor.
Texto* 228-229: Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu estaba en otros lugares, la sola mención del nombre de Vrndavana bastaba para aumentar Su amor extático. Ahora, cuando de hecho caminaba por el bosque de Vrndavana, Su mente estaba absorta, día y noche, en un gran amor extático. Se bañaba y comía sólo por hábito.
Texto* 230: He escrito así una descripción del amor extático que el Señor Caitanya manifestó en uno de los lugares que visitó mientras caminaba por los doce bosques de Vrndavana. Explicar lo que experimentó en cada uno de los lugares sería imposible.
Texto* 231: El Señor Ananta escribe millones de libros explicando con detalle las transformaciones de amor extático que Sri Caitanya Mahaprabhu experimentó en Vrndavana.
Texto* 232: Puesto que el propio Señor Ananta no puede narrar ni un fragmento de esos pasatiempos, yo simplemente indico la dirección.
Texto* 233: El mundo entero quedó sumergido en la inundación de los pasatiempos de Sri Caitanya Mahaprabhu. Podremos nadar en esas aguas en la medida en que tengamos fuerzas para hacerlo.
Texto 234: Orando a los pies de loto de Sri Rupa y Sri Raghunatha, siempre deseando su misericordia, yo, Krsnadasa, narro el Sri Caitanya-caritamrta, siguiendo sus pasos.