keha yadi tāńra mukhe śune kṛṣṇa-nāma
tāńra mukhe āna śune tāńra mukhe āna
sabe 'kṛṣṇa' 'hari' bali' nāce, kānde, hāse
paramparāya 'vaiṣṇava' ha-ila sarva deśe
keha — alguien; yadi — cuando; tāṅra mukhe — de Su boca; śune — escucha; kṛṣṇa-nāma — el canto del mantra Hare Kṛṣṇa; tāṅra mukhe — de labios de esos cantores; āna śune — algún otro escucha; tāṅra mukhe — y de su boca; āna — alguien más; sabe — todos ellos; kṛṣṇa — el santo nombre del Señor Kṛṣṇa; hari — otro nombre del Señor; bali’ — cantando; nāce — danzan; kānde — lloran; hāse — sonríen; paramparāya — por sucesión discipular; vaiṣṇava — devotos; ha-ila — se volvieron; sarva deśe — en todas las regiones.
SIGNIFICADO: En este verso se explica la potencia trascendental del maha-mantra Hare Krsna. El primero en pronunciar el santo nombre es Sri Caitanya Mahaprabhu. La persona que Le escucha directamente se purifica. Cuando otra persona escucha a la anterior, también ella se purifica. De ese modo, el proceso de purificación se transmite entre devotos puros. Sri Caitanya Mahaprabhu es la Suprema Personalidad de Dios, y nadie puede pretender que tiene Su potencia. Aun así, el devoto puro puede purificar a cientos y miles de personas con los sonidos que emita. Esa potencia está en todo ser vivo, siempre y cuando cante el maha-mantra Hare Krsna sin cometer ofensas y sin motivaciones materiales. Cuando el devoto puro cante sin ofensas, otra persona se hará vaisnava, y ésta, a su vez, hará surgir a otro vaisnava. Así es el sistema de parampara.