dharma-sthāpana-hetu sādhura vyavahāra
purī-gosāñira ye ācaraṇa, sei dharma sāra
dharma-sthāpana-hetu — para establecer los principios de la religión; sādhura vyavahāra — el comportamiento de un devoto; purī-gosāñira — de Mādhavendra Purī; ye ācaraṇa — el comportamiento; sei — eso; dharma sāra — la esencia de toda religión.
SIGNIFICADO: Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura ofrece el siguiente comentario de este pasaje. El sadhu, la persona honesta, recibe el nombre de mahajana o mahatma. En la Bhagavad-gita, el Señor Krsna describe al mahatma con las siguientes palabras:
mahatmanas tu mam partha daivim prakrtim asritah
bhajanty ananya-manaso jñatva bhutadim avyayam
«¡Oh, hijo de Prtha!, aquellos que no están bajo la ilusión, las grandes almas, se hallan bajo la protección de la naturaleza divina. Están plenamente ocupados en el servicio devocional, porque saben que Yo soy la Suprema Personalidad de Dios, original e inagotable» (Bg. 9.13).
En el mundo material, los practicantes de las diversas religiones entienden la palabra mahatma de maneras distintas. También las personas mundanas presentan sus diversos puntos de vista. El alma condicionada ocupada en complacer los sentidos reconoce al mahajana en función de la proporción de complacencia sensorial que ofrece. Por ejemplo, un hombre de negocios puede considerar mahajana a determinado banquero, y los karmis que desean el disfrute material pueden considerar mahajanas a filósofos como Jaimini. Hay muchos yogis que aspiran a controlar los sentidos; para ellos, Patañjali Ṛsi es un mahajana. Para los jñanis, son mahajanas Kapila el ateo, Vasistha, Durvasa, Dattatreya y otros filósofos impersonalistas. Los demonios consideran mahajanas a Hiranyaksa, Hiranyakasipu, Ravana y su hijo Meghanada, Jarasandha, etc. Para los antropólogos materialistas que especulan con la evolución del cuerpo, una persona como Darwin es un mahajana. Los científicos que están confundidos por la energía externa de Krsna no tienen ninguna relación con la Suprema Personalidad de Dios, pero, aun así, hay quien les acepta como mahajanas. Del mismo modo, a veces son considerados mahajanas los filósofos, historiadores, literatos, oradores y líderes políticos y sociales. Esos mahajanas reciben el respeto de cierta clase de hombres de quienes el Srimad-Bhagavatam (2.3.19) dice:
sva-vid-varahostra-kharaih samstutah purusah pasuh
na yat-karna-pathopeto jatu nama gadagrajah
«Personas que son como perros, cerdos, camellos y asnos alaban a los hombres que nunca escuchan los pasatiempos trascendentales del Señor Sri Krsna, el que libera de todo mal».
Así, en el plano material, líderes que son como animales son adorados por animales. A veces, los médicos, los psiquiatras y los asistentes sociales tratan de aliviar el dolor del cuerpo, el sufrimiento y el miedo, pero carecen de conocimiento acerca de la identidad espiritual y no tienen relación con Dios. Aun así, quienes se hallan bajo la influencia de la ilusión, les consideran mahajanas. Personas que se engañan a sí mismas, a veces aceptan líderes o maestros espirituales de una orden sacerdotal nombrada oficialmente conforme a los códigos de la vida material. De ese modo, son engañados por el sacerdocio oficial. La gente a veces acepta como mahajanas a aquellos que Srila Vrndavana dasa Thakura ha calificado de dhaṅga-vipras (brahmanas impostores). Esos impostores imitan las características de Srila Haridasa Thakura, y de hecho envidian a Haridasa Thakura, el cual sí era un mahajana. Hacen grandes esfuerzos artificiales, anunciándose como grandes devotos del Señor o como místicos hipnotizadores conocedores del arte de la brujería, el hipnotismo y los milagros. A veces, la gente considera mahajanas a demonios como Putana, Trnavarta, Vatsa, Baka, Aghasura, Dhenuka, Kaliya y Pralamba. Hay gente que acepta a los imitadores y adversarios de la Suprema Personalidad de Dios, como Paundraka, Srgala Vasudeva, el maestro espiritual de los demonios (Sukracarya), o a ateos como Carvaka, el rey Vena, Sugata y Arhat. La gente que considera mahajanas a esos imitadores no tiene fe en que Sri Caitanya Mahaprabhu es la Suprema Personalidad de Dios. En lugar de ello, aceptan a engañadores ateos que se presentan como encarnaciones de Dios y que engañan con juegos de palabras a los tontos que se encuentran en el mundo material. Infinidad de sinvergüenzas de esa calaña son considerados mahajanas.
Quienes carecen de servicio devocional, a veces confunden con mahajanas a personas con motivaciones mundanas. La única motivación debe ser el krsna-bhakti, el servicio devocional del Señor. A veces son considerados mahajanas los trabajadores fruitivos, los áridos filósofos, los no devotos, los yogis místicos y las personas apegadas a la opulencia material, las mujeres y el dinero. Pero el Srimad-Bhagavatam (6.3.25), dice lo siguiente acerca de esos mahajanas no autorizados:
prayena veda tad idam na mahajano 'yam
devya vimohita-matir bata mayayalam
trayyam jadi-krta-matir madhu-puspitayam
vaitanike mahati karmani yujyamanah
En el mundo material, los necios que no conocen el valor del servicio devocional aceptan como mahajanas a karmis (trabajadores fruitivos). La inteligencia mundana y los métodos de especulación mental de esos necios se hallan bajo el control de la tres modalidades de la naturaleza material. Por consiguiente, no pueden entender el servicio devocional puro. Se sienten atraídos por las actividades materiales, y se convierten en adoradores de la naturaleza material. Así pues, se les conoce como trabajadores fruitivos. Incluso se enredan en actividades materiales simulando que son actividades espirituales. La Bhagavad-gita define a esas personas con la palabra veda-vada-ratah. Aunque no entienden el verdadero objetivo de los Vedas, se consideran a sí mismos autoridades védicas. Las personas versadas en el conocimiento védico deben saber que Krsna es la Suprema Personalidad de Dios. Vedais ca sarvair aham eva vedyah (Bg. 15.15).
En el mundo material, una persona puede ser famosa como karma-vira, es decir, por tener éxito en las actividades fruitivas, o puede alcanzar un gran éxito en la práctica de deberes religiosos; también puede ser reconocido como héroe de la especulación mental (jñana-vira), o puede ser un renunciante muy famoso. En todo caso, en relación con esto el Srimad-Bhagavatam (3.23.56) ofrece la siguiente opinión:
neha yat karma dharmaya na viragaya kalpate
na tirtha-pada-sevayai jivann api mrto hi sah
«Cualquier persona cuyo trabajo no tenga como finalidad elevarla a la vida religiosa, cualquier persona cuya ejecución de rituales religiosos no la eleve a la renunciación, y cualquier persona cuya renunciación no la lleve al servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios, debe considerarse que está muerta, aunque respire».
La conclusión es que las actividades piadosas, las actividades fruitivas, los principios religiosos y la renunciación deben, en última instancia, llevar al servicio devocional. Hay distintas clases de procesos para ofrecer servicio. Se puede servir al país, a la gente y a la sociedad, al sistema de varnasrama-dharma, a los enfermos, a los pobres, a los ricos, a las mujeres, a los semidioses, etc. Todos esos servicios entran en la categoría de complacencia de los sentidos, de disfrute en el mundo material. Es una gran desgracia que la gente se sienta en mayor o menor medida atraída por esas actividades materiales y que los líderes de esas actividades sean considerados mahajanas, grandes líderes ideales. En realidad, lo único que hacen es desencaminar a la gente, pero el hombre común no puede entender cómo le están desencaminando.
Narottama dasa Thakura dice: sadhu-sastra-guru-vakya, cittete kariya aikya: «Debemos aceptar como guía las palabras de los sadhus, los sastras y el guru». Un sadhu es una gran personalidad como Sri Caitanya Mahaprabhu, los sastras son los mandamientos de las Escrituras reveladas, y el guru, el maestro espiritual, es quien nos confirma los mandamientos de las Escrituras. Estos tres factores constituyen el verdadero camino que las grandes personalidades (mahajanas) nos han marcado para que avancemos realmente en la vida (mahajano yena gatah sa panthah).
Una persona cubierta por la ilusión no puede entender las cosas correctamente; por eso Sri Caitanya Mahaprabhu dice: dharma-sthapana-hetu sadhura vyavahara: «El comportamiento del devoto es el criterio para todo otro comportamiento». El propio Sri Caitanya Mahaprabhu siguió los principios devocionales y enseñó a otros a seguirlos. Puri-gosañira ye acarana, sei dharma sara. Sri Caitanya Mahaprabhu siguió personalmente el comportamiento de Madhavendra Puri y aconsejó a otros que siguiesen sus principios. Por desgracia, la gente permanece atraída por el cuerpo material desde tiempo inmemorial.
yasyatma-buddhih kunape tri-dhatuke
sva-dhih kalatradisu bhauma ijya-dhih
yat-tirtha-buddhih salile na karhicij
janesv abhijñesu sa eva go-kharah
«El ser humano que identifica el ser con este cuerpo hecho de tres elementos, que considera que los subproductos del cuerpo son sus familiares, que considera digna de adoración la tierra en que ha nacido, y que va a los lugares de peregrinaje simplemente para bañarse, en vez de buscar a los hombres de conocimiento trascendental que allí se encuentran, debe ser considerado como un asno o una vaca» (Bhag. 10.84.13). Quienes aceptan la lógica de gaddalika-pravaha y siguen los pasos de los seudo mahajanas son arrastrados por las olas de maya. Bhaktivinoda Thakura, por ello, nos advierte:
miche mayara vase, yaccha bhese’, khaccha habudubu, bhai
jiva krsna-dasa, e visvasa, ka’rle ta’ ara duhkha nai
«No te dejes arrastrar por las olas de maya. Sencillamente, entrégate a los pies de loto de Krsna, y todas tus miserias terminarán». Aquellos que siguen las costumbres y el comportamiento social se olvidan de seguir la senda trazada por los mahajanas; de ese modo, son ofensores a los pies de loto de los mahajanas. A veces piensan que esos mahajanas son muy conservadores, o se crean sus propios mahajanas. De ese modo, ignoran los principios del sistema de parampara. Eso es una gran desgracia para todos. Cuando alguien no sigue los pasos del verdadero mahajana, sus planes para alcanzar la felicidad acabarán por fracasar. Esto se explica con detalle en un pasaje posterior del Madhya-lila (25.55-56 y 58). Allí se dice:
parama karana isvare keha nahi mane
sva-sva-mata sthape para-matera khandane
tate chaya darsana haite ‘tattva’ nahi jani
‘mahajana’ yei kahe, sei ‘satya’ mani
sri-krsna-caitanya-vani—amrtera dhara
tiṅho ye kahaye vastu, sei ‘tattva’—sara
La gente es tan desdichada que no acepta las instrucciones de la Suprema Personalidad de Dios. En lugar de ello, quieren contar con el respaldo de los supuestos mahajanas, de las supuestas autoridades. Tate chaya darsana haite ‘tattva’ nahi jani: Siguiendo a los especuladores, no podremos comprender la auténtica verdad. Tenemos que seguir los pasos de los mahajanas conforme a la sucesión discipular. Entonces, nuestro intento se verá coronado por el éxito. Sri-krsna-caitanya-vani—amrtera dhara: «Todo lo que Sri Caitanya Mahaprabhu habla es un incesante flujo de néctar». Todo el que acepta que Sus palabras son la realidad, puede entender la esencia de la Verdad Absoluta.
Siguiendo la filosofía saṅkhya o el sistema de yoga de Patañjali nadie puede llegar a comprender la Verdad Absoluta, pues ni los seguidores de la filosofía saṅkhya ni los yogis que siguen a Patañjali aceptan que el Señor Visnu es la Suprema Personalidad de Dios (na te viduh svartha-gatim hi visnum). Las aspiraciones de esas personas no se ven nunca satisfechas; por ello, sucumben a la atracción de la energía externa. Los especuladores mentales pueden tener fama mundial como grandes autoridades, pero en realidad no lo son. Son esos líderes quienes son conservadores, y en absoluto liberales. Sin embargo, si predicamos esta filosofía, la gente piensa que los vaisnavas son demasiado sectáreos. Sri Madhavendra Puri era un verdadero mahajana, pero la gente, falta de una buena guía, no puede distinguir lo real de lo irreal. Pero la persona que está despierta en el estado de conciencia de Krsna puede entender la verdadera senda de la religión trazada por el Señor y Sus devotos puros. Sri Madhavendra Puri era un verdadero mahajana, porque entendía correctamente la Verdad Absoluta y se comportó como un devoto puro durante toda su vida. Sri Caitanya Mahaprabhu aprobó el método de Sri Madhavendra Puri. Debido a ello, consideró al brahmana sanodiya situado en el plano más elevado de la comprensión espiritual, aunque desde el punto de vista material se encontrase en un nivel inferior.
El Srimad-Bhagavatam (6.3.20) explica que hay doce mahajanas: Brahma, Narada, Sambhu, los cuatro Kumaras, Kapila, Manu, Prahlada, Janaka, Bhisma, Bali, Sukadeva y Yamaraja.
Para hacer una selección de los mahajanas de la Gaudiya-sampradaya, tenemos que seguir los pasos de Sri Caitanya Mahaprabhu y de Sus representantes. Su más inmediato representante es Sri Svarupa Damodara Gosvami, y los siguientes representantes son los Seis Gosvamis: Sri Rupa, Sri Sanatana, Bhatta Raghunatha, Sri Jiva, Gopala Bhatta y Dasa Raghunatha. Un seguidor de Visnu Svami fue Sridhara Svami, el más conocido comentarista del Srimad-Bhagavatam. También él era un mahajana. De forma similar, Candidasa, Vidyapati y Jayadeva también fueron mahajanas. Ciertamente, quien trata de imitar a los mahajanas, para ser un maestro espiritual de imitación, está muy lejos de seguir los pasos de los mahajanas. A veces, la gente no puede entender realmente la forma en que un mahajana sigue a los demás mahajanas. De ese modo, cometen ofensas y caen del servicio devocional.