Texto 1: Ofrezco mis respetuosas reverencias a Sri Caitanya Mahaprabhu, por cuya misericordia hasta los impuros yavanas se vuelven caballeros perfectamente educados al cantar el santo nombre del Señor. Tal es el poder del Señor Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 2: ¡Toda gloria al Señor Caitanya Mahaprabhu! ¡Toda gloria al Señor Nityananda Prabhu! ¡Toda gloria a Advaita Ācarya! ¡Y toda gloria a todos los devotos del Señor Caitanya!
Texto* 3: Ya he dado una sinopsis de los kaisora-lila de Sri Caitanya Mahaprabhu. Ahora enumeraré Sus pasatiempos de juventud en orden cronológico.
Texto* 4: Exhibiendo Su erudición, belleza, y hermosos vestidos, el Señor Caitanya bailó y cantó mientras distribuía el santo nombre del Señor para despertar el amor latente por Krsna. Así, el Señor Sri Gaurasundara brilló en Sus pasatiempos de juventud.
Texto* 5: Cuando alcanzó Su juventud, el Señor Se engalanaba con ornamentos, vestía hermosas ropas, Se adornaba con collares de flores, y ungía Su cuerpo con madera de sándalo.
Texto* 6: Como sentía orgullo de Su educación, Sri Caitanya Mahaprabhu, sin preocuparse por nadie, derrotó a toda clase de sabios eruditos mientras proseguía Sus estudios.
Texto 7: En Su juventud, el Señor exhibió Su amor extático por Krsna con el pretexto de padecer trastornos de los aires corporales. En compañía de Sus devotos íntimos, disfrutó así de diversos pasatiempos.
Texto 8: Más tarde, el Señor fue a Gaya. Allí conoció a Srila Īsvara Puri.
Texto 9: En Gaya, Sri Caitanya Mahaprabhu fue iniciado por Īsvara Puri, e inmediatamente después exhibió signos de amor por Dios. Una vez de regreso en Su hogar, volvió a manifestar esos signos.
Texto 10: Más tarde, el Señor otorgó el amor por Krsna a Su madre, Sacidevi, anulando su ofensa a los pies de Advaita Ācarya. Así pues, tuvo un encuentro con Advaita Ācarya, quien tuvo después una visión de la forma universal del Señor.
Texto 11: Srivasa Thakura adoró entonces al Señor Sri Caitanya Mahaprabhu mediante el proceso de abhiseka. Sentado sobre una sencilla cama, el Señor exhibió opulencia trascendental.
Texto 12: Después de esa ceremonia en casa de Srivasa Thakura, apareció Nityananda Prabhu, y durante el encuentro con Sri Caitanya, tuvo la oportunidad de verle en Su forma de seis brazos.
Texto* 13: Un día, el Señor Caitanya Mahaprabhu exhibió ante el Señor Nityananda Prabhu una forma de seis brazos en los que llevaba una caracola, un disco, una maza, una flor de loto, un arco y una flauta.
Texto* 14: A continuación, el Señor Le mostró Su forma de cuatro brazos, de pie, en una postura de tres curvas. Con dos manos tocaba una flauta, y en las otras dos llevaba una concha y un disco.
Texto 15: Finalmente, el Señor mostró a Nityananda Prabhu Su forma de dos brazos como Krsna, el hijo de Maharaja Nanda, tocando Su flauta, con el cuerpo azulado y vestido con ropajes amarillos.
Texto 16: Nityananda Prabhu dispuso entonces lo necesario para ofrecer Vyasa-puja, la adoración al maestro espiritual, en honor de Sri Gaurasundara. Pero Sri Caitanya, en el éxtasis de ser Nityananda Prabhu, llevaba el arma llamada musala que parece un arado.
Texto 17: Más tarde, madre Sacidevi vio a los hermanos Krsna y Balarama en Su manifestación como Sri Caitanya y Nityananda. Después el Señor liberó a los dos hermanos Jagai y Madhai.
Texto 18: Tras este episodio, el Señor permaneció en éxtasis durante veintiuna horas, y todos los devotos vieron Sus pasatiempos específicos.
Texto 19: Un día, Sri Caitanya Mahaprabhu sintió el éxtasis de la encarnación jabalí, y saltó a hombros de Murari Gupta. Así bailaron los dos en el patio de Murari Gupta.
Texto 20: Tras ese episodio, el Señor comió arroz crudo que Le dio Suklambara Brahmacari y explicó con gran detalle el significado del sloka «harer nama» que se menciona en el Brhan-naradiya Purana:
Texto* 21: «“En esta era de Kali no hay ningún otro medio, ningún otro medio, ningún otro medio para alcanzar la perfección espiritual, que cantar el santo nombre, cantar el santo nombre, cantar el santo nombre de Sri Hari.”»
Texto* 22: En esta era de Kali, el santo nombre del Señor, el maha-mantra Hare Krsna, es la encarnación del Señor Krsna. Sólo con cantar el santo nombre, nos relacionamos directamente con el Señor. Todo aquel que lo hace, sin duda alguna, es liberado.
Texto 23: «En este verso se repite tres veces la palabra eva [“sin duda”], para dar más énfasis, y también se repite tres veces harer nama [“el santo nombre del Señor”], con el fin de que la gente común lo comprenda.
Texto 24: «El empleo de la palabra kevala [“solamente”] prohíbe todos los demás procesos, como cultivar el conocimiento, practicar el yoga místico, y llevar a cabo austeridades y acciones fruitivas.
Texto* 25: «Este verso afirma claramente que todo aquel que acepte cualquier otro camino, no podrá alcanzar la liberación. Ésta es la razón de la repetición triple “nada más, nada más, nada más”, que hace hincapié en el verdadero proceso para alcanzar la perfección espiritual.
Texto* 26: «Para cantar siempre el santo nombre, hay que ser más humilde que la brizna de hierba de la calle, y estar despojado de todo deseo de honor personal, y, por el contrario, hay que ofrecer respetuosas reverencias a los demás.
Texto* 27: «El devoto ocupado en cantar el santo nombre del Señor debe practicar tolerancia como la de un árbol. Incluso si le riñen o castigan, no debe decir nada a los demás para desquitarse.
Texto 28: «Porque incluso si se corta un árbol, éste nunca protesta, y ni siquiera si se está secando y muriendo nunca pide agua a nadie.
Texto* 29: «De manera que un vaisnava no debe pedir nada a nadie. Si alguien le da algo sin pedírselo, él debe aceptarlo, pero si no le dan nada, el vaisnava debe contentarse comiendo las hortalizas y frutas de que pueda disponer fácilmente.
Texto* 30: «Hay que seguir estrictamente el principio de cantar siempre el santo nombre, y hay que contentarse con lo que se obtenga fácilmente. Esta conducta devocional mantiene sólidamente el servicio devocional de una persona.
Texto 31: «Aquel que se considera más bajo que la hierba, que es más tolerante que un árbol, y que no espera honores personales y, sin embargo, siempre está dispuesto a ofrecer todo respeto a los demás, puede muy fácilmente cantar siempre el santo nombre del Señor.»
Texto 32: Levantando los brazos, declaro: «¡Por favor, escuchadme todos! Ensartad este verso en el hilo del santo nombre y llevadlo al cuello para rememoración continua».
Texto* 33: Se deben seguir estrictamente los principios que dio el Señor Caitanya Mahaprabhu en este verso. Aquel que sencillamente siga los pasos del Señor Caitanya y de los Gosvamis, alcanzará, sin duda, la meta final de la vida, los pies de loto de Sri Krsna.
Texto* 34: Durante todo un año, cada noche Sri Caitanya Mahaprabhu dirigió regularmente el canto congregacional del maha-mantra Hare Krsna en casa de Srivasa Thakura.
Texto 35: Ese canto extático se llevaba a cabo con las puertas cerradas, para que los no creyentes que iban a burlarse no pudieran entrar.
Texto* 36: De manera que los no creyentes estaban ardiendo y casi muertos de envidia. Para vengarse, urdieron diversos planes con el fin de molestar a Srivasa Thakura.
Texto 37-38: Una noche, mientras en el interior de la casa de Srivasa Thakura se llevaba a cabo el kirtana, un brahmana llamado Gopala Capala, el cabecilla de los no creyentes, hombre hablador y de rudo lenguaje, puso ante la puerta de Srivasa Thakura todos los artículos que se utilizan para adorar a la diosa Durga.
Texto* 39: En la cara superior de una hoja de banano, colocó artículos de adoración como oda-phula, cúrcuma, bermellón, sándalo rojo y arroz.
Texto* 40: Al lado de todo esto colocó un jarro de vino, y, por la mañana, cuando Srivasa Thakura abrió la puerta de su casa, se encontró con todo aquello.
Texto* 41: Srivasa Thakura hizo llamar a todos los caballeros respetables del vecindario y, sonriendo, les dijo lo siguiente.
Texto 42: «Señores, todas las noches adoro a la diosa Bhavani. Puesto que los artículos de adoración están aquí, a la vista de todos, ahora todos ustedes, brahmanas respetables y miembros de las castas elevadas, pueden comprender cuál es mi posición.»
Texto* 43: Entonces todos los caballeros allí reunidos exclamaron: «¿Qué es esto? ¿Qué es esto? ¿Quién ha tenido la maldad de hacer esto? ¿Quién es ese pecador?».
Texto 44: Hicieron llamar a un barrendero [hadi], que tiró todos los artículos de adoración lejos de allí y limpió el lugar fregándolo con una mezcla de agua y estiércol de vaca.
Texto* 45: Tres días después, la lepra atacó a Gopala Capala, y éste empezó a sangrar por las llagas que aparecieron por todo su cuerpo.
Texto* 46: Cubierto sin cesar de gérmenes, y con insectos que le picaban por todo el cuerpo, Gopala Capala sufría de un modo insoportable. Todo su cuerpo ardía de dolor.
Texto* 47: Como la lepra es una enfermedad contagiosa, Gopala Capala se fue de la aldea para sentarse bajo un árbol a orillas del Ganges. Pero un día vio a Caitanya Mahaprabhu que pasaba por allí, y Le dijo lo siguiente.
Texto* 48: «Mi querido sobrino, en nuestra relación de la aldea yo soy Tu tío materno. Mira, por favor, lo mucho que me hace sufrir este ataque de lepra.
Texto 49: «Como encarnación de Dios, Tú estás liberando a tantas almas caídas. Yo también soy un alma caída enormemente desgraciada. Sé bondadoso conmigo y libérame por Tu misericordia.»
Texto* 50: Al oír esto, Caitanya Mahaprabhu Se mostró muy enfadado, y en aquel irritado estado de ánimo, le respondió, riñéndole.
Texto 51: «¡Oh, pecador, envidioso de los devotos puros! ¡No te liberaré! ¡Por el contrario, haré que estos gérmenes te estén picando durante muchos millones de años.
Texto 52: «Tú has hecho ver a Srivasa Thakura como si hubiera estado adorando a la diosa Bhavani. Sólo por esta ofensa, tendrás que caer a una vida infernal por diez millones de nacimientos.
Texto 53: «He aparecido en esta encarnación para matar a los demonios [pasandis] y, después de matarlos, predicar el culto del servicio devocional.»
Texto 54: Después de decir esto, el Señor Se fue a tomar Su baño en el Ganges, y aquel pecador no dejó la vida, sino que continuó sufriendo.
Texto 55-56: Cuando Sri Caitanya fue a Jagannatha Puri, tras aceptar la orden de vida de renunciación, y luego regresó a la aldea de Kuliya, a Su llegada aquel pecador se refugió en los pies de loto del Señor. El Señor, otorgándole Su misericordia, le instruyó para su propio bien.
Texto* 57-58: «Tú has cometido una ofensa contra los pies de loto de Srivasa Thakura —dijo el Señor—. Ante todo, debes ir a pedirle su misericordia, y entonces, si te da sus bendiciones y no vuelves a cometer nunca más semejante pecado, te verás libre de estas reacciones.»
Texto* 59: Entonces, el brahmana, Gopala Capala, fue ante Srivasa Thakura y se refugió a sus pies de loto, y por la misericordia de Srivasa Thakura se vio libre de todas las reacciones pecaminosas.
Texto* 60: Otro brahmana fue a ver cómo llevaban a cabo el kirtana, pero la puerta estaba cerrada y no pudo entrar en la sala.
Texto* 61: Volvió a su casa con la mente afligida, pero al día siguiente encontró al Señor Caitanya a la orilla del Ganges y Le habló.
Texto* 62: Aquel brahmana era experto en hablar rudamente y maldecir a los demás. De modo que rompió su cordón sagrado y declaró: «Ahora voy a maldecirte, porque Tu conducta ha sido un agravio muy grande para mí».
Texto* 63: El brahmana maldijo al Señor: «¡Te verás despojado de toda dicha material!». Cuando el Señor oyó eso, en Su interior sintió gran júbilo.
Texto 64: Toda persona de fe que escuche el relato de la maldición de ese brahmana al Señor Caitanya se liberará de toda maldición brahmínica.
Texto 65: El Señor Sri Caitanya Mahaprabhu bendijo a Mukunda Datta con un castigo, disipando de esa manera toda su depresión mental.
Texto* 66: Sri Caitanya respetaba a Advaita Ācarya como si fuese Su maestro espiritual, pero Advaita Ācarya Prabhu Se sentía enormemente afligido por aquella conducta.
Texto* 67: De modo que comenzó a explicar caprichosamente el sendero de la especulación filosófica, y el Señor, enfadado, Le trató con aparente falta de respeto.
Texto 68: En aquel momento, Advaita Ācarya estaba enormemente complacido. El Señor lo comprendió, y Se sintió ligeramente avergonzado, pero dio Su bendición a Advaita Ācarya.
Texto* 69: Murari Gupta era un gran devoto de Sri Ramacandra. Cuando Sri Caitanya le escuchó cantar las glorias de Sri Ramacandra, inmediatamente escribió en su frente «ramadasa» [el sirviente eterno de Sri Ramacandra].
Texto 70: Una vez, Sri Caitanya Mahaprabhu fue a casa de Sridhara después de un kirtana, y bebió agua de su estropeada vasija de hierro. Entonces otorgó Su bendición a cada uno de los devotos según su deseo.
Texto 71: Más adelante el Señor bendijo a Haridasa Thakura, y eliminó la ofensa de Su madre en casa de Advaita Ācarya.
Texto* 72: Una vez, cuando el Señor explicó las glorias del santo nombre a los devotos, algunos estudiantes ordinarios que Le oyeron formularon su propia interpretación.
Texto 73: Cuando uno de los estudiantes interpretó las glorias del santo nombre como una oración exagerada, Sri Caitanya Mahaprabhu, muy afligido, advirtió inmediatamente a todos que no mirasen nunca más a la cara a ese estudiante.
Texto* 74: Sin quitarse siquiera Su ropa, Sri Caitanya, con Sus compañeros, tomó un baño en el Ganges. Allí explicó las glorias del servicio devocional.
Texto* 75: «Siguiendo los senderos del conocimiento filosófico especulativo, la acción fruitiva o el yoga místico para controlar los sentidos, no se puede satisfacer a Krsna, el Señor Supremo. El amor devocional puro por Krsna es lo único que causa satisfacción al Señor.
Texto 76: «[La Suprema Personalidad de Dios, Krsna, dijo:] “Mi amado Uddhava, ni por medio del astaṅga-yoga [el sistema de yoga místico para controlar los sentidos], ni por medio del monismo impersonal o de un estudio analítico de la Verdad Absoluta, ni por el estudio de los Vedas, ni por las austeridades, ni la caridad, ni la aceptación de sannyasa se Me puede satisfacer tanto como ofreciéndome servicio devocional.”»
Texto* 77: Entonces Sri Caitanya alabó a Murari Gupta diciendo: «Tú has satisfecho a Sri Krsna». Al oír esto, Murari Gupta citó un verso del Srimad-Bhagavatam:
Texto 78: «“Puesto que no soy más que un pobre y pecaminoso brahma-bandhu, sin cualidades brahmínicas aunque nacido en una familia brahmana, y Tú, Sri Krsna, eres el refugio de la diosa de la fortuna, es sencillamente maravilloso, mi amado Sri Krsna, que me hayas estrechado entre Tus brazos”.»
Texto* 79: Un día, el Señor llevó a cabo saṅkirtana con todos Sus devotos y, cuando estuvieron muy fatigados, se sentaron.
Texto* 80: El Señor plantó entonces una semilla de mango en el patio, e inmediatamente la semilla germinó y produjo un árbol que comenzó a crecer.
Texto* 81: Ante los ojos de todos, el árbol se desarrolló de forma completa, con frutos que maduraron totalmente. Y todos estaban atónitos.
Texto* 82: El Señor recogió inmediatamente unos doscientos frutos, y, después de lavarlos, se los ofreció a Krsna para que los comiera.
Texto 83: Los frutos eran rojos y amarillos, sin semilla por dentro ni piel por fuera, y uno sólo bastaba para llenar el estómago de un hombre.
Texto* 84: Al ver la calidad de los mangos, el Señor estaba muy satisfecho, y tras haber comido Él primero, dio de comer a todos los demás devotos.
Texto* 85: Los frutos no tenían semillas ni piel. Estaban repletos de un jugo nectáreo, y eran tan dulces que un hombre tenía suficiente con uno sólo.
Texto* 86: De esta manera, el árbol dio fruta todos los días de los doce meses del año, y los vaisnavas solían comerla, con gran satisfacción del Señor.
Texto 87: Estos son los pasatiempos íntimos del hijo de Saci. Excepto los devotos, nadie conoce este episodio.
Texto 88: De esta manera, el Señor llevaba a cabo saṅkirtana todos los días, y al final del saṅkirtana había un festival de comer mangos todos los días durante doce meses.
Texto 89: Una vez, mientras Caitanya Mahaprabhu estaba llevando a cabo un kirtana, el cielo se cubrió de nubes, y el Señor, por Su voluntad, las frenó inmediatamente en su propósito de derramar lluvia.
Texto* 90: Un día, el Señor ordenó a Srivasa Thakura que leyera el Brhat-sahasra-nama [los mil nombres del Señor Visnu], porque quería escucharlos en aquel momento.
Texto 91: Mientras leía los mil nombres del Señor, a su debido tiempo apareció el santo nombre del Señor Nrsimha. Cuando Caitanya Mahaprabhu oyó el santo nombre de Sri Nrsimha, quedó completamente absorto en Sus pensamientos.
Texto* 92: Con los sentimientos del Señor Nrsimhadeva, Sri Caitanya corrió por las calles de la ciudad, maza en mano, dispuesto a matar a todos los ateos.
Texto* 93: Al verle aparecer tan fieramente en el éxtasis del Señor Nrsimha, la gente huía de la calle y corrían acá y allá asustados de Su cólera.
Texto* 94: Viendo a la gente tan asustada, el Señor volvió a Sus sentidos externos, y regresó a casa de Srivasa Thakura y tiró la maza.
Texto* 95: El Señor Se puso triste y dijo a Srivasa Thakura: «Al adoptar los sentimientos de Sri Nrsimhadeva, la gente se asustó muchísimo. Por tanto, Me contuve, ya que provocar temor en la gente es una ofensa».
Texto* 96: Srivasa Thakura respondió: «Todo aquel que toma Tu santo nombre elimina diez millones de sus ofensas en el acto.
Texto* 97: «No hubo ofensa alguna en que Tú aparecieras como Nrsimhadeva. Por el contrario, cualquiera que Te haya visto en ese estado de ánimo se liberó en el acto del cautiverio de la existencia material.»
Texto* 98: Tras decir esto, Srivasa Thakura adoró al Señor, que de este modo Se sintió muy satisfecho y regresó a Su casa.
Texto* 99: Otro día, un gran devoto del Señor Siva, que iba cantando las cualidades del Señor Siva, llegó a casa de Sri Caitanya, y allí, en el patio, comenzó a bailar y a tocar su damaru [instrumento musical].
Texto 100: Entonces Sri Caitanya, adoptando los sentimientos del Señor Siva, subió sobre los hombros del hombre y bailaron juntos durante largo rato.
Texto* 101: Otro día, llegó un mendicante pidiendo limosna a casa del Señor, pero al ver al Señor bailando, él también comenzó a bailar.
Texto* 102: Bailó con el Señor porque había sido favorecido con amor por Krsna. Y de este modo fluía en los dulces sentimientos de amor por Dios.
Texto 103: Otro día, llegó un astrólogo con fama de saberlo todo [pasado, presente y futuro]. Entonces Sri Caitanya Mahaprabhu le recibió con todos los honores, y le hizo la siguiente pregunta.
Texto 104: «Por favor, dígame quién era en Mi vida anterior —dijo el Señor—. Por favor, dígamelo mediante sus cálculos astrológicos.» Al oír las palabras del Señor, el astrólogo comenzó sus cálculos inmediatamente.
Texto 105: Mediante cálculo y meditación, el omnisciente astrólogo vio el muy refulgente cuerpo del Señor, que es el lugar de descanso de todos los ilimitados planetas Vaikunthas.
Texto 106: Al ver que Sri Caitanya Mahaprabhu era la Verdad Absoluta, el Brahman Supremo, la Personalidad de Dios, el astrólogo estaba confuso.
Texto* 107: Lleno de asombro, el astrólogo permaneció en silencio, sin poder hablar. Pero cuando el Señor volvió a hacerle la pregunta, contestó con las siguientes palabras.
Texto* 108: «Mi querido señor, en Su vida anterior Usted era el refugio de toda creación, la Suprema Personalidad de Dios, lleno de toda opulencia.
Texto 109: «Ahora, Usted es la misma Personalidad de Dios que era en Su vida anterior. Su identidad es felicidad eterna inconcebible.»
Texto* 110: Al decir el astrólogo cosas tan elevadas sobre Él, Sri Caitanya Mahaprabhu le interrumpió y comenzó a sonreír. «Mi querido señor —dijo—, Me parece que para usted no está muy claro lo que fui, porque Yo sé que en Mi vida anterior era un pastorcillo de vacas.
Texto 111: «En Mi vida anterior nací en una familia de pastores de vacas, y protegía a los terneros y a las vacas. A causa de esas actividades piadosas, ahora soy el hijo de un brahmana.»
Texto 112: El astrólogo dijo: «Lo que he visto en la meditación desbordaba opulencia y, por lo tanto, me sentí confundido.
Texto 113: «Estoy seguro de que Su forma y la forma que he visto en mi meditación son la misma. Si veo alguna diferencia, se debe a Su energía ilusoria.»
Texto 114: El omnisciente astrólogo concluyó: «Sea Usted lo que sea, o sea Usted quien Sea, yo Le ofrezco mis respetuosas reverencias». Por Su misericordia sin causa, el Señor le dio entonces amor por Dios, recompensándole así por su servicio.
Texto* 115: Un día, el Señor Se sentó en el corredor de un templo de Visnu y comenzó a decir con grandes voces: «¡Traed miel! ¡Traed miel!».
Texto* 116: Nityananda Prabhu Gosañi, comprendiendo los sentimientos de éxtasis de Sri Caitanya Mahaprabhu, llevó un jarro de agua del Ganges como sustituto, y lo puso ante Él.
Texto 117: Tras beber el agua, Sri Caitanya tuvo tal éxtasis que comenzó a bailar. De este modo, todos vieron el pasatiempo de atraer al río Yamuna.
Texto* 118: Cuando el Señor, en Su éxtasis de Baladeva, Se movía como embriagado por el néctar, Advaita Ācarya, el líder de los acaryas [acarya sekhara], Le vio en la forma de Balarama.
Texto* 119: Vanamali Ācarya vio un arado de oro en manos de Balarama, y todos los devotos se reunieron y bailaron, desbordados por el éxtasis.
Texto* 120: De este modo, bailaron continuamente durante doce horas y, al atardecer, todos ellos tomaron un baño en el Ganges, y regresaron a sus casas.
Texto* 121: El Señor ordenó a todos los ciudadanos de Navadvipa que cantasen el mantra Hare Krsna, y en todos y cada uno de los hogares comenzaron a llevar a cabo el saṅkirtana con regularidad.
Texto* 122: [En combinación con el maha-mantra Hare Krsna, todos los devotos cantaban esta canción popular:] «Haraye namah, krsna yadavaya namah / gopala govinda rama sri-madhusudana».
Texto 123: Y cuando el movimiento de saṅkirtana comenzó, nadie en Navadvipa podía oír otro sonido que las palabras «¡Hari! ¡Hari!» y el batir de las mrdaṅgas y el tañido de los címbalos.
Texto 124: Al oír la resonante vibración del mantra Hare Krsna, los musulmanes del lugar, muy irritados, elevaron una queja al kaji.
Texto* 125: Al atardecer, Chand Kazi fue muy enfadado a una de las casas, y cuando vio que se estaba llevando a cabo un kirtana, rompió una mrdaṅga y habló las siguientes palabras.
Texto 126: «Durante mucho tiempo, no habéis seguido los principios regulativos de la religión hindú, pero ahora los seguís con gran entusiasmo. ¿Puedo saber quién os da la fuerza para hacer esto?
Texto 127: «Nadie puede llevar a cabo el saṅkirtana por las calles de la ciudad. Por hoy os perdono la ofensa y regreso a mi casa.
Texto 128: «La próxima vez que vea a alguien llevando a cabo esta clase de saṅkirtana, no os quepa la menor duda de que le castigaré; no sólo le confiscaré todas sus propiedades, sino que además le convertiré en musulmán.»
Texto* 129: Tras decir esto, el kaji volvió a su casa, y los devotos, muy conmocionados por la prohibición de cantar Hare Krsna, expusieron su pesar a Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto 130: El Señor Caitanya ordenó: «¡Id a hacer saṅkirtana! ¡Hoy voy a matar a todos los musulmanes!»
Texto* 131: Al volver a su casa, todos los ciudadanos comenzaron a llevar a cabo saṅkirtana, pero a causa de la orden del kaji, no estaban despreocupados, sino constantemente llenos de ansiedad.
Texto* 132: Comprendiendo la ansiedad que había en sus mentes, el Señor les hizo venir a todos y les habló las siguientes palabras.
Texto 133: «Al atardecer voy a llevar a cabo saṅkirtana en todos y cada uno de los pueblos. Por tanto, al atardecer debéis adornar la ciudad.
Texto* 134: «Al atardecer, encended antorchas en todas las casas. Yo daré protección a todos. Vamos a ver quién es el kaji que viene a impedir nuestro kirtana.»
Texto 135: Al atardecer, Sri Gaurasundara salió y formó tres grupos para llevar a cabo el kirtana.
Texto* 136: En el grupo delantero bailaba Thakura Haridasa, y en el grupo central bailaba Advaita Ācarya con gran júbilo.
Texto* 137: Sri Gaurasundara bailaba personalmente en el último grupo, y Sri Nityananda Prabhu seguía el baile de Sri Caitanya.
Texto* 138: Por la gracia del Señor, Srila Vrndavana dasa Thakura ha descrito este episodio con mucho detalle en su Caitanya-maṅgala [ahora Caitanya-bhagavata].
Texto* 139: Llevando a cabo el kirtana de esta manera, recorriendo todos los rincones de la ciudad, llegaron finalmente a la puerta del kaji.
Texto 140: Gritando irritada y causando un gran estruendo, la gente, bajo la protección de Sri Caitanya, estaba enfurecida en aquel desenfreno.
Texto 141: Sin duda, el fuerte sonido del canto del mantra Hare Krsna asustó mucho al kaji, que se escondió en su habitación. Al oír que la gente protestaba de aquel modo, gritando muy irritada, el kaji no salió de su casa.
Texto* 142: Naturalmente, algunos que estaban muy agitados comenzaron a tomar represalias por las acciones del kaji, destrozando su casa y su jardín. Srila Vrndavana dasa Thakura ha descrito ese episodio con todo detalle.
Texto* 143: Después, cuando Sri Caitanya Mahaprabhu llegó a casa del kaji, Se sentó junto a la puerta y envió a algunas personas respetables para que le llamasen.
Texto 144: Cuando llegó el kaji, con la cabeza inclinada, el Señor le ofreció el respeto debido y un lugar donde sentarse.
Texto* 145: De un modo amigable, dijo el Señor: «Señor, he venido de visita a su casa, pero, al verme, se ha escondido usted en su habitación. ¿Qué clase de etiqueta es ésta?».
Texto* 146: El kaji respondió: «Tú has venido a mi casa con un ánimo muy irritado. Para calmarte, no vine a recibirte inmediatamente, y permanecí escondido.
Texto* 147: «Ahora que Te has calmado, he venido a Tu encuentro. Es una gran fortuna para mí recibir a un visitante como Tu Señoría.
Texto 148: «En nuestras relaciones de aldea, Nilambara Cakravarti Thakura era mi tío. Ese parentesco es más fuerte que el de sangre.
Texto* 149: «Nilambara Cakravarti es Tu abuelo materno y, por este parentesco, Tú eres mi sobrino.
Texto* 150: «Cuando un sobrino está muy enfadado, su tío materno es tolerante, y cuando el tío materno comete una ofensa, el sobrino no la toma muy en serio.»
Texto* 151: De este modo, el kaji y el Señor hablaron entre sí con diferentes alusiones, pero nadie más podía comprender el significado profundo de su conversación.
Texto* 152: El Señor dijo: «Mi querido tío, he venido a su casa para hacerle unas preguntas».«Sí —respondió el kaji—. Bienvenido. Explícame qué hay en Tu mente.»
Texto* 153: El Señor dijo: «Usted toma leche de vaca; por tanto, la vaca es su madre. Y el buey produce granos para su subsistencia; por tanto, es su padre.
Texto 154: «Puesto que el buey y la vaca son su padre y su madre, ¿cómo puede matarlos y comerlos? ¿Qué clase de principio religioso es ése? ¿En qué se basa para atreverse a cometer semejantes actividades pecaminosas?»
Texto 155: El kaji replicó: «Así como vosotros tenéis vuestras Escrituras llamadas Vedas y los Puranas, nosotros tenemos la nuestra, que se conoce como el santo Corán.
Texto* 156: «Según el Corán, hay dos maneras de avanzar: aumentar la propensión a gozar, y disminuir la propensión a gozar. En el sendero de disminuir el apego [nivrtti-marga], está prohibido matar animales.
Texto 157: «En el sendero de las actividades materiales, se regula la matanza de vacas. Si se mata según las directrices de la escritura, no hay pecado.»
Texto* 158: Como sabio erudito, el kaji desafió a Caitanya Mahaprabhu: «En Tus Escrituras védicas hay un mandato en relación con matar vacas. Basándose en ese mandato, grandes sabios han celebrado sacrificios que implican matar vacas».
Texto 159: Rebatiendo la afirmación del kaji, el Señor replicó inmediatamente: «Los Vedas mandan claramente que no se mate a las vacas. Por tanto, a ningún hindú, quienquiera que sea, se le permite matar vacas.
Texto* 160: «En los Vedas y Puranas hay ciertos mandatos por los cuales, si se puede hacer revivir a un entidad viviente, se la puede matar con un propósito experimental.
Texto* 161: «Por tanto, los grandes sabios mataban a veces vacas viejas y, cantando himnos védicos, les hacían volver a la vida para permitirles avanzar hacia la perfección.
Texto* 162: «El matar y rejuvenecer esas vacas viejas e inválidas no era realmente matar, sino un acto muy benéfico.
Texto* 163: «Antiguamente había brahmanas poderosos que podían hacer esos experimentos empleando himnos védicos, pero ahora, a causa de Kali-yuga, los brahmanas no son tan poderosos. Por tanto, está prohibido matar vacas y bueyes para rejuvenecerlos.
Texto 164: «“En esta era de Kali, cinco acciones están prohibidas: ofrecer un caballo en sacrificio, ofrecer una vaca en sacrificio, aceptar la orden de sannyasa, ofrecer oblaciones de carne a los antepasados, y que un hombre engendre hijos en la esposa de su hermano.”
Texto* 165: «Puesto que ustedes, los musulmanes, no pueden volver a la vida los animales que matan, son responsables de matarlos. Por tanto, van a ir al infierno; no hay forma de liberarles.
Texto* 166: «Aquel que mata una vaca está condenado a pudrirse en una vida infernal por tantos miles de años como pelos tiene el cuerpo de esa vaca.
Texto* 167: «En sus escrituras hay muchos errores e ilusiones. Quienes las escribieron, sin saber la esencia del conocimiento, dieron órdenes contrarias a la razón y el argumento.»
Texto 168: Tras oír estas declaraciones de Sri Caitanya Mahaprabhu, el kaji, con todos sus argumentos derrotados, no pudo decir una palabra más. De manera que, tras reflexionar detenidamente, el kaji aceptó la derrota y dijo las siguientes palabras.
Texto 169: «Mi querido Nimai Pandita, todo lo que has dicho es verdad. Nuestras escrituras son sólo recientes, y es verdad que no son lógicas ni filosóficas.
Texto* 170: «Sé que nuestras escrituras están cargadas de imaginación y de ideas equivocadas, pero, como soy musulmán, las acepto por el bien de mi comunidad, a pesar de su base insuficiente.
Texto* 171: «Los razonamientos y argumentaciones de las escrituras de los que comen carne no son muy sólidos», concluyó el kaji. Al oír esta afirmación, Sri Caitanya Mahaprabhu sonrió, y le hizo la siguiente pregunta.
Texto* 172: «Mi querido tío materno, quisiera hacerle otra pregunta. Dígame la verdad, por favor. No intente engañarme con astucias.
Texto* 173: «En su ciudad siempre se canta el santo nombre en congregación. Siempre se está oyendo un tumultuoso alboroto de música, cánticos y bailes.
Texto* 174: «Como magistrado musulmán, tiene derecho a oponerse a que se celebren ceremonias hindúes, pero ahora usted no las prohíbe. No puedo entender por qué.»
Texto* 175: El kaji dijo: «Todos Te llaman Gaurahari. Por favor, permíteme que Te llame por ese nombre.
Texto* 176: «Escucha, por favor, ¡oh, Gaurahari! Si vamos a hablar en privado, Te explicaré la razón.»
Texto* 177: El Señor contestó: «Todos estos hombres son compañeros íntimos Míos. Puede hablar con toda franqueza. No hay motivo para temerles».
Texto* 178-179: El kaji dijo: «Cuando fui a casa del hindú, rompí el tambor y prohibí que se llevase a cabo el canto congregacional, esa misma noche vi en sueños un león terrible, que daba grandes rugidos; Su cuerpo era de ser humano, y Su rostro, de león.
Texto* 180: «Mientras estaba durmiendo, el león saltó sobre mi pecho, riendo fieramente y rechinando los dientes.
Texto* 181: «Poniéndome las uñas en el pecho, el león me dijo con una voz grave, “¡Te voy a partir el pecho en dos, tal como tú rompiste el tambor mrdaṅga!
Texto* 182: «“Tú has prohibido que se lleve a cabo Mi canto congregacional. Por tanto, ¡debo destruirte!” Como me daba mucho miedo, cerré los ojos, temblando.
Texto* 183: «Al ver que estaba tan asustado, el león dijo, “Te he derrotado tan sólo para darte una lección, pero debo tener misericordia de ti.
Texto* 184: «“Ese día no provocaste ningún gran trastorno. Por esa razón te he perdonado y no te he quitado la vida.
Texto* 185: «“Pero si vuelves a llevar a cabo esa clase de actividades, no lo toleraré. Si eso ocurre, te mataré a ti, a toda tu familia, y a todos los comedores de carne.”
Texto* 186: «“Después de decir esto, el león se fue, pero yo estaba muy temeroso de Él. ¡Mira las marcas de Sus uñas en mi pecho!”»
Texto* 187: Después de esa descripción, el kaji mostró su pecho. Tras oírle y ver las señales, todos los que estaban allí aceptaron el maravilloso incidente.
Texto* 188: El kaji continuó: «No he dicho nada a nadie sobre este incidente, pero ese mismo día uno de mis ordenanzas vino a verme.
Texto* 189: «Cuando estuvo ante mí, el ordenanza dijo: “Al ir a interrumpir el canto congregacional, de pronto, unas llamas me dieron en la cara.
Texto* 190: «“Se me quemó la barba, y mis mejillas se llenaron de ampollas.” Todos los ordenanzas que fueron allí dieron la misma descripción».
Texto* 191: «Al ver esto, me asusté mucho. Les dije que no impidiesen el canto congregacional, y que se fueran a sus casas a descansar.
Texto* 192: «Entonces todos los comedores de carne, escuchando que habría canto congregacional sin restricción en la ciudad vinieron a presentarme una petición.
Texto* 193: «“La religión de los hindúes ha crecido ilimitadamente. Siempre se escuchan vibraciones de ‘¡Hari! ¡Hari!’. No oímos nada más que esto.”
Texto* 194: «Un comedor de carne dijo: “Los hindúes dicen ‘Krsna, Krsna’, y ríen, lloran, bailan, cantan y caen al suelo, frotando sus cuerpos con la tierra.
Texto 195: (no translation)"'Vibrating "Hari, Hari," the Hindus make a tumultuous sound. If the king [patasaha] hears it, certainly he will punish you.'
Texto* 196: «Entonces pregunté a aquellos yavanas: “Yo sé que esos hindúes, por naturaleza, cantan ‘Hari, Hari’.
Texto* 197: «“Los hindúes cantan el nombre de Hari porque ése es el nombre de su Dios. Pero vosotros sois musulmanes comedores de carne. ¿Por qué cantáis el nombre del Dios de los hindúes?”
Texto* 198: «El comedor de carne respondió: “A veces me burlo de los hindúes. Algunos de ellos se llaman Krsnadasa y otros Ramadasa.
Texto 199: «“Algunos de ellos se llaman Haridasa. Siempre cantan ‘Hari, Hari’, y por eso pensaba que robaban cosas valiosas de alguna casa.
Texto 200: «“Desde entonces, también mi lengua hace vibrar siempre el sonido ‘Hari, Hari’. Yo no tengo deseo alguno de decirlo, pero, aun así, mi lengua lo dice. No sé qué hacer.”
Texto* 201-202: «Otro de los comedores de carne dijo: “Señor, escúcheme por favor. Desde el día en que me burlé de esta manera de algunos hindúes, mi lengua canta el himno Hare Krsna y no lo puede dejar. Yo no sé qué clase de himnos místicos y pociones de hierbas conocen esos hindúes”.
Texto 203: «Tras escuchar todo esto, mandé a sus casas a todos aquellos mlecchas. Entonces vinieron a verme unos cinco o siete hindúes no creyentes.
Texto* 204: «Los hindúes vinieron ante Mí y se quejaron: “Nimai Pandita ha roto los principios religiosos hindúes. Ha introducido el sistema de saṅkirtana, del que no hemos oído nada en ninguna Escritura.
Texto* 205: «“Cuando pasamos en vela toda la noche para observar las prácticas religiosas de adoración a Maṅgalacandi y Visahari, el tocar instrumentos musicales, bailar y cantar son ciertamente costumbres apropiadas.
Texto* 206: «“Nimai Pandita era antes un chico muy bueno, pero desde que volvió de Gaya, tiene una conducta muy diferente.
Texto* 207: «“Ahora canta a voces toda clase de canciones, bate las palmas, toca tambores y címbalos, haciendo un ruido tumultuoso que nos ensordece.
Texto* 208: «“No sabemos qué es lo que come que Le vuelve loco, y canta, baila, a veces ríe, llora, Se cae, salta y Se revuelca por el suelo.
Texto* 209: «“Prácticamente ha vuelto loca a toda la gente, con el canto congregacional ininterrumpido. Por la noche no podemos dormir; nos tienen siempre desvelados.
Texto* 210: «“Ahora ha abandonado Su propio nombre, Nimai, y Se presenta con el nombre de Gaurahari. Ha menoscabado los principios religiosos hindúes y ha introducido la irreligión de los no creyentes.
Texto* 211: «“Ahora, las clases inferiores están cantando el maha-mantra Hare Krsna una y otra vez. Por estos hechos pecaminosos, toda la ciudad de Navadvipa se convertirá en un desierto.
Texto 212: «“Según las Escrituras hindúes, el nombre de Dios es el himno más poderoso. Si todos oyen el canto del nombre, se perderá la potencia del himno.
Texto 213: «“Señor, usted es el gobernador de esta ciudad. Ya sean hindúes o musulmanes, todos están bajo su protección. Por tanto, por favor, llame a Nimai Pandita y haga que Se marche de la ciudad.”
Texto* 214: «Después de oír sus quejas, les dije con buenas palabras: “Por favor, vuelvan a casa. No les quepa duda de que prohibiré que Nimai Pandita continúe Su movimiento Hare Krsna”.
Texto* 215: «Yo sé que Narayana es el Dios Supremo de los hindúes, y creo que Tú eres el mismo Narayana. Esto es algo que siento dentro de mi mente.»
Texto* 216: Tras oír hablar al kaji de un modo tan agradable, Sri Caitanya Mahaprabhu le tocó y, sonriendo, dijo lo siguiente.
Texto 217: «El canto del santo nombre de Krsna que ha salido de sus labios ha producido algo maravilloso: ha anulado las reacciones de todas sus actividades pecaminosas. Ahora es usted supremamente puro.
Texto 218: «Por haber cantado tres veces el santo nombre del Señor [Hari, Krsna y Narayana], es usted sin lugar a dudas, la persona más piadosa y afortunada.
Texto* 219: Cuando el kaji oyó esto, se le saltaron las lágrimas. Inmediatamente tocó los pies de loto del Señor y dijo las siguientes dulces palabras.
Texto* 220: «Sólo por Tu misericordia se han desvanecido mis malas intenciones. Te ruego me concedas Tu favor, para que así mi devoción esté siempre fija en Ti.»
Texto* 221: El Señor dijo: «Quisiera suplicarle un favor, por caridad. Debe prometer que nadie pondrá obstáculos a este movimiento de saṅkirtana, por lo menos en el distrito de Nadia».
Texto 222: El kaji dijo: «A tantos descendientes como nazcan en mi dinastía en el futuro, doy este solemne mandato: nadie pondrá obstáculos al movimiento de saṅkirtana».
Texto* 223: Al oír esto, el Señor Se levantó cantando «¡Hari! ¡Hari!». Tras Él, todos los demás vaisnavas se levantaron haciendo vibrar el santo nombre con su canto.
Texto* 224: Sri Caitanya Mahaprabhu regresó para llevar a cabo el kirtana, y el kaji, con su mente llena de júbilo, se fue con Él.
Texto* 225: El Señor pidió al kaji que volviera a su casa. Entonces el hijo de madre Saci regresó a Su propia casa, bailando y bailando.
Texto* 226: Éste es el episodio que se refiere al kaji y a la misericordia que recibió del Señor. Todo aquel que escuche esta narración se liberará también de todas las ofensas.
Texto* 227: Un día, los dos hermanos, Sri Nityananda Prabhu y Sri Caitanya Mahaprabhu, estaban bailando en la santa casa de Srivasa Thakura.
Texto* 228: En aquella situación, ocurrió una calamidad: murió el hijo de Srivasa Thakura. Sin embargo, Srivasa Thakura no estaba triste en absoluto.
Texto 229: Sri Caitanya Mahaprabhu hizo que el hijo muerto hablase sobre el conocimiento, y, a partir de entonces, los dos hermanos fueron personalmente los hijos de Srivasa Thakura.
Texto 230: Más tarde, el Señor, de modo caritativo, otorgó Su bendición a todos Sus devotos. Dio los remanentes de Su alimento a Narayani, mostrándole especial respeto.
Texto* 231: Había un sastre que era comedor de carne, pero que cosía ropa para Srivasa Thakura. El Señor fue misericordioso con él y le mostró Su propia forma.
Texto 232: Diciendo: «¡He visto! ¡He visto!», y bailando lleno de amor extático, como si estuviera loco, llegó a ser un excelente vaisnava.
Texto* 233: En éxtasis, el Señor pidió a Srivasa Thakura que Le entregara Su flauta, pero Srivasa Thakura respondió: «Tu flauta, la han robado las gopis».
Texto* 234: Al oír esta respuesta, dijo el Señor en éxtasis: «¡Sigue hablando! ¡Sigue hablando!». Entonces Srivasa describió las dulzuras trascendentales de los pasatiempos de Sri Vrndavana.
Texto* 235: Al principio, Srivasa Thakura describió la dulzura trascendental de los pasatiempos de Vrndavana. Al oírlos, el Señor sintió un júbilo creciente en Su corazón.
Texto* 236: Entonces, el Señor le pidió una y otra vez: «¡Sigue hablando! ¡Sigue hablando!». De manera que Srivasa describió una y otra vez los pasatiempos de Vrndavana, ampliándolos con gran realismo.
Texto* 237: Srivasa Thakura explicó con todo detalle el episodio en el cual las gopis se sintieron atraídas a los bosques de Vrndavana por la vibración de la flauta de Krsna, y su errar juntas por el bosque.
Texto* 238: Srivasa Pandita narró todos los pasatiempos que tuvieron lugar durante las seis estaciones. Describió cuando tomaron miel, cuando celebraron la danza rasa, cuando nadaron en el Yamuna, y otros episodios semejantes.
Texto* 239: Cuando el Señor, oyendo muy complacido, dijo: «¡Sigue hablando! ¡Sigue hablando!», Srivasa Thakura describió la danza rasa-lila, la cual está llena de dulzura trascendental.
Texto* 240: Y así, con el Señor que rogaba y Srivasa Thakura que hablaba, llegó la mañana, y el Señor abrazó a Srivasa Thakura y le satisfizo.
Texto* 241: Más tarde, hubo una representación de los pasatiempos de Krsna en casa de Sri Candrasekhara Ācarya. El Señor personalmente desempeñó el papel de Rukmini, la más importante de las reinas de Krsna.
Texto* 242: A veces el Señor desempeñaba el papel de la diosa Durga, de Laksmi [la diosa de la fortuna], o de la potencia principal, Yogamaya. Sentado en una sencilla cama, distribuía el amor por Dios a todos los devotos presentes.
Texto* 243: Un día, cuando Sri Caitanya Mahaprabhu había terminado de bailar, una mujer, esposa de un brahmana, fue allí y se abrazó a Sus pies de loto.
Texto 244: Mientras ella tomaba el polvo de Sus pies de loto una y otra vez, el Señor Se sintió ilimitadamente desdichado.
Texto 245: Inmediatamente corrió al río Ganges y saltó en él para contrarrestar las actividades pecaminosas de aquella mujer. Sri Nityananda y Haridasa Thakura Le cogieron y Le sacaron del río.
Texto* 246: Aquella noche, el Señor Se quedó en casa de Vijaya Ācarya. Por la mañana, el Señor regresó a casa junto con todos Sus devotos.
Texto* 247: Un día, el Señor, en el éxtasis de las gopis, estaba sentado en Su casa. Muy taciturno por la separación, llamaba: «¡Gopi! ¡Gopi!».
Texto* 248: Un estudiante que fue a ver al Señor se asombró de ver al Señor cantar: «¡Gopi! ¡Gopi!». Así pues, habló como sigue.
Texto 249: «¿Por qué está cantando “¡gopi! ¡gopi!”, en lugar de cantar el santo nombre de Sri Krsna, que es tan glorioso? ¿Qué resultado piadoso va a alcanzar con este canto?»
Texto 250: Al oír al insensato estudiante, el Señor, Se enfadó mucho e hizo varios reproches al Señor Krsna. Tomando un bastón, Se levantó para golpear al estudiante.
Texto* 251: El estudiante se escapó asustado, y el Señor le siguió. Pero, de un modo u otro, los devotos retuvieron al Señor.
Texto* 252: Los devotos calmaron al Señor y Le condujeron a Su casa, y el estudiante corrió a una reunión de otros estudiantes.
Texto 253: El estudiante brahmana corrió a un lugar en el que un millar de estudiantes se habían reunido a estudiar. Allí, él les describió lo sucedido.
Texto* 254: Al oír el incidente, todos los estudiantes se enfadaron mucho y se agruparon criticando al Señor.
Texto 255: «Nimai Pandita ha echado a perder Él solo el país entero—Le acusaban—. Quiere golpear a un brahmana de casta. No teme los principios religiosos.»
Texto* 256: «Si vuelve a hacer algo tan atroz, nos desquitaremos golpeándole nosotros a Él. ¿Quién es Él? ¿Qué clase de persona tan importante es, que puede reprendernos de esta manera?»
Texto 257: Cuando todos los estudiantes tomaron aquella decisión, criticando a Sri Caitanya Mahaprabhu, su inteligencia estaba alterada. De modo que, aunque eran sabios eruditos, a causa de esa ofensa, en ellos no se manifestaba la esencia del conocimiento.
Texto* 258: Pero la orgullosa comunidad estudiantil no se volvió sumisa. Al contrario, los estudiantes hablaron del incidente por todas partes. Entre risas, criticaron al Señor.
Texto* 259: El Señor Sri Caitanya Mahaprabhu, al ser omnisciente, pudo comprender la degradación de esos estudiantes. De manera que Se sentó en Su casa considerando la manera de rescatarlos.
Texto 260: «Todos los supuestos profesores y científicos, así como sus estudiantes, suelen seguir los principios regulativos de la religión, acciones fruitivas y austeridades —pensó el Señor—; pero, al mismo tiempo, son blasfemos y granujas.
Texto* 261: «Si Yo no les induzco a adoptar la práctica del servicio devocional, debido a que cometen la ofensa de la blasfemia, ninguno de ellos será capaz de adoptarla.
Texto* 262: «Yo he venido a liberar a todas las almas caídas, pero ahora ha ocurrido justo lo contrario. ¿Cómo se puede liberar a estos granujas? ¿Cómo se les puede beneficiar?
Texto* 263: «Si estos granujas Me ofrecen reverencias, se anularán las reacciones de sus actividades pecaminosas. Así pues, si les induzco a ello, adoptarán la práctica del servicio devocional.
Texto* 264: «Ciertamente tengo que liberar a todas estas almas caídas que blasfeman contra Mí y que no Me ofrecen reverencias.
Texto 265: «Debo aceptar la orden de vida de sannyasa, porque de este modo la gente, al considerarme un miembro de la orden de renunciación, Me ofrecerá reverencias.
Texto 266: «El ofrecer reverencias les liberará de todas las reacciones debidas a sus ofensas. Entonces, por Mi gracia, despertará en sus corazones puros el servicio devocional [bhakti].
Texto* 267: «Mediante este proceso, se puede liberar a todos los granujas sin fe de este mundo. No hay otra alternativa. Ésta es la esencia del argumento.»
Texto* 268: Tras llegar a esta firme conclusión, el Señor siguió permaneciendo en casa. Mientras tanto, Kesava Bharati llegó a la ciudad de Nadia.
Texto 269: El Señor le ofreció respetuosas reverencias, y le invitó a Su casa. Después de darle de comer suntuosamente, le presentó Su petición.
Texto* 270: «Señor, usted es directamente Narayana. Por tanto, sea misericordioso conmigo. Libéreme de este cautiverio material.»
Texto* 271: Kesava Bharati respondió al Señor: «Tú eres la Suprema Personalidad de Dios, la Superalma. Yo debo hacer todo lo que Tú me hagas hacer. Yo no soy independiente de Ti».
Texto 272: Tras decir esto, Kesava Bharati, el maestro espiritual, regresó a su aldea, Katwa. Sri Caitanya Mahaprabhu fue allí y aceptó la orden de vida de renunciación [sannyasa].
Texto* 273: Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu aceptó la orden de sannyasa, estaban con Él tres personalidades para llevar a cabo todo lo necesario. Eran Nityananda Prabhu, Candrasekhara Ācarya y Mukunda Datta.
Texto* 274: De esta manera he resumido los pasatiempos del adi-lila. Srila Vrndavana dasa Thakura los ha descrito con todo detalle [en su Caitanya-bhagavata].
Texto 275: La misma Suprema Personalidad de Dios que apareció como el hijo de madre Yasoda, ha aparecido ahora como el hijo de Saci, saboreando cuatro clases de actividades devocionales.
Texto 276: Para saborear las dulces melosidades del amor de Srimati Radharani en Su relación con Krsna, y para comprender el receptáculo de placer en Krsna, el mismo Krsna, en forma de Sri Caitanya Mahaprabhu, adoptó los sentimientos de Radharani.
Texto* 277: Sri Caitanya Mahaprabhu adoptó los sentimientos de las gopis, las cuales aceptan a Vrajendra-nandana, Sri Krsna, como amante.
Texto* 278: Se ha concluido con toda seguridad que los sentimientos extáticos de las gopis sólo son posibles ante Krsna, y nadie más.
Texto* 279: Él es de piel azulada, lleva una pluma de pavo real en la cabeza, un collar de flores guñja, y los adornos de un pastorcillo de vacas. Su cuerpo está curvado en tres sitios, y sostiene una flauta en Sus labios.
Texto* 280: Si Sri Krsna abandona esa forma original y adopta otra forma de Visnu, Su proximidad no puede evocar los sentimientos extáticos de las gopis.
Texto 281: «Una vez, el Señor Sri Krsna, por jugar, Se manifestó como Narayana, con cuatro brazos victoriosos y una forma muy hermosa. Sin embargo, cuando las gopis vieron esa excelsa forma, sus sentimientos extáticos quedaron paralizados. Por tanto, incluso un gran erudito no puede comprender los sentimientos extáticos de las gopis, que están firmemente fijos en la forma original de Sri Krsna como hijo de Nanda Maharaja. Los maravillosos sentimientos de las gopis en parama-rasa extático con Krsna constituyen el más grande misterio de la vida espiritual.»
Texto* 282: Durante la estación de la primavera, cuando tenía lugar la danza rasa, de pronto, Krsna desapareció, indicando que quería estar a solas con Srimati Radharani.
Texto* 283: Krsna estaba sentado en un arbusto solitario, esperando que pasase por allí Srimati Radharani. Pero mientras estaba acechando, llegaron allí las gopis, como una falange de soldados.
Texto* 284: «¡Mirad! —dijeron las gopis, al ver a Krsna desde lejos—. Ahí, en un arbusto, está Krsna, el hijo de Nanda Maharaja.»
Texto* 285: En cuanto Krsna vio a todas las gopis, Se sintió sobrecogido por la emoción. De manera que no Se pudo esconder, y, debido al miedo, Se quedó paralizado.
Texto* 286: Krsna tomó Su forma de cuatro brazos de Narayana y Se sentó. Cuando llegaron todas las gopis, lo vieron y dijeron las siguientes palabras.
Texto* 287: «¡No es Krsna! Es la Suprema Personalidad de Dios, Narayana.» Tras decir esto, ofrecieron reverencias y las siguientes oraciones respetuosas.
Texto 288: «¡Oh, Sri Narayana! Te ofrecemos nuestras respetuosas reverencias. Dígnate ser misericordioso con nosotras. Concédenos la compañía de Krsna y elimina de este modo nuestra lamentación.»
Texto* 289: Tras decir esto y ofrecer reverencias, todas las gopis se dispersaron. Entonces Srimati Radharani llegó y apareció ante Krsna.
Texto* 290: Cuando Sri Krsna vio a Radharani, quiso conservar la forma de cuatro brazos para hacerle una broma.
Texto* 291: Frente a Srimati Radharani, Sri Krsna tuvo que esconder los dos brazos de más para no ser reconocido. Hizo lo que pudo para mantener los cuatro brazos ante Ella, pero fue completamente incapaz de lograrlo.
Texto* 292: La influencia del éxtasis puro de Radharani es tan inconcebiblemente grande que forzó a Krsna a volver a Su forma original de dos brazos.
Texto 293: «Antes de la danza rasa, Sri Krsna, para divertirse, Se escondió en una arboleda. Cuando llegaron las gopis, con ojos parecidos a los de la gacela, Él, con Su aguda inteligencia, exhibió Su hermosa forma de cuatro brazos para esconderse. Pero cuando llegó al lugar Srimati Radharani, Krsna, en Su presencia, no pudo mantener Sus cuatro brazos. Tal es la maravillosa gloria del amor de Radharani.»
Texto* 294: Padre Nanda, el rey de Vrajabhumi, es ahora Jagannatha Misra, el padre de Caitanya Mahaprabhu. Y madre Yasoda, la reina de Vrajabhumi, es ahora Sacidevi, la madre de SriCaitanya.
Texto* 295: El que fue hijo de Nanda Maharaja es ahora Sri Caitanya Mahaprabhu, y el que fue Baladeva, el hermano de Krsna, es ahora Nityananda Prabhu, el hermano de Sri Caitanya.
Texto* 296: Sri Nityananda Prabhu siente siempre las emociones extáticas de paternidad, servidumbre y amistad. Él siempre asiste a Sri Caitanya Mahaprabhu de esa manera.
Texto* 297: Sri Nityananda Prabhu inundó el mundo entero distribuyendo el servicio trascendental de amor. Nadie puede comprender Su personalidad y actividades.
Texto* 298: Srila Advaita Ācarya Prabhu advino como la encarnación de un devoto. Él pertenece a la categoría de Krsna, pero descendió a esta Tierra para propagar el servicio devocional.
Texto* 299: Sus emociones naturales se daban siempre en el nivel de la fraternidad y de la servidumbre. Pero, a veces, el Señor Le trataba como si fuese Su maestro espiritual.
Texto* 300: Todos los devotos de Sri Caitanya Mahaprabhu, encabezados por Srivasa Thakura, tienen sus propios sentimientos emocionales en los cuales ofrecen servicio al Señor.
Texto 301: Los compañeros personales como Gadadhara, Svarupa Damodara, Ramananda Raya, y los seis Gosvamis encabezados por Rupa Gosvami, están situados en sus sentimientos trascendentales respectivos. De esta manera el Señor Se somete a diversas posiciones en diferentes dulzuras trascendentales.
Texto* 302: En el krsna-lila, el Señor tiene la tez oscura. Sosteniendo una flauta en Sus labios, disfruta como pastorcillo de vacas. Ahora, la mismísima persona ha descendido con una tez clara, a veces actuando como un brahmana, y a veces aceptando la orden de vida de renunciación.
Texto* 303: Por tanto, el Señor mismo, asumiendo el éxtasis emocional de las gopis, Se dirige ahora al hijo de Nanda Maharaja: «¡Oh, dueño de Mi vida! ¡Oh, Mi amado esposo!».
Texto 304: Él es Krsna y, sin embargo, ha asumido los sentimientos de las gopis. ¿Cómo es esto? Es la inconcebible personalidad del Señor, que es muy difícil de comprender.
Texto* 305: No se pueden comprender las contradicciones de la personalidad de Sri Caitanya exponiendo lógica y argumentos mundanos. En consecuencia, no hay que guardar dudas a este respecto. Sencillamente, hay que tratar de comprender la energía inconcebible de Krsna; no hay otra manera de comprender cómo pueden darse semejantes contradicciones.
Texto* 306: Los pasatiempos de Sri Krsna Caitanya Mahaprabhu son inconcebibles y maravillosos. Su éxtasis es maravilloso, Sus cualidades son maravillosas, y Su conducta es maravillosa.
Texto 307: Si una persona se apega a los argumentos mundanos y, por tanto, no acepta este hecho, será hervido en el infierno de Kumbhipaka. Para él, no hay liberación.
Texto 308: «Todo lo que es trascendental a la naturaleza material se llama inconcebible, mientras que todos los argumentos son mundanos. Puesto que los argumentos mundanos no pueden tocar los temas trascendentales, no se debe tratar de comprender temas trascendentales por medio de argumentos mundanos.»
Texto* 309: Sólo aquel que tiene una fe firme en los maravillosos pasatiempos de Sri Caitanya Mahaprabhu puede acercarse a Sus pies de loto.
Texto* 310: En esta exposición he explicado la esencia de la conclusión devocional. Todo aquel que la oye obtiene el servicio devocional puro al Señor.
Texto* 311: Si repito lo que ya está escrito, podré saborear el propósito de esta Escritura.
Texto 312: En la Escritura Srimad-Bhagavatam podemos ver la conducta de su autor, Sri Vyasadeva. Después de terminar la narración, la repite una y otra vez.
Texto* 313: Por tanto, voy a enumerar los capítulos del Ādi-lila. En el Capítulo Primero, ofrezco reverencias al maestro espiritual, porque éste es el comienzo de todo escrito auspicioso.
Texto* 314: El Capítulo Segundo explica la verdad de Sri Caitanya Mahaprabhu. Él es la Suprema Personalidad de Dios, Sri Krsna, el hijo de Maharaja Nanda.
Texto* 315: Sri Krsna Caitanya Mahaprabhu, que es Krsna mismo, ha descendido ahora como el hijo de madre Saci. El Capítulo Tercero explica la causa general de Su advenimiento.
Texto* 316: El Capítulo Tercero describe de manera específica la distribución del amor por Dios. También describe la religión de esta era, que consiste simplemente en distribuir el santo nombre de Sri Krsna y propagar el proceso de amarle.
Texto* 317: El Capítulo Cuarto describe la razón principal de Su advenimiento, que consiste en saborear la dulzura del servicio trascendental de amor que se Le ofrece a Él mismo, y Su propia dulzura.
Texto* 318: El Capítulo Quinto explica la verdad de Sri Nityananda Prabhu, que no es otro que Balarama, el hijo de Rohini.
Texto* 319: El Capítulo Sexto considera la verdad de Advaita Ācarya. Él es una encarnación de Maha-Visnu.
Texto* 320: El Capítulo Séptimo describe el Pañca-tattva: Sri Caitanya, Prabhu Nityananda, Sri Advaita, Gadadhara y Srivasa. Todos ellos se combinaron para distribuir el amor por Dios por todas partes.
Texto* 321: El Capítulo Octavo explica la razón de la descripción de los pasatiempos de Sri Caitanya, y describe también la grandeza del santo nombre de Sri Krsna.
Texto* 322: El Capítulo Noveno describe el árbol de deseos del servicio devocional. El mismo Sri Caitanya Mahaprabhu es el jardinero que lo plantó.
Texto* 323: El Capítulo Décimo describe las ramas principales y las ramas secundarias del tronco principal, y la distribución de sus frutos.
Texto* 324: El Capítulo Undécimo describe la rama llamada Sri Nityananda Prabhu. El Capítulo Duodécimo describe la rama llamada Sri Advaita Prabhu.
Texto* 325: El Capítulo Decimotercero describe el nacimiento de Sri Caitanya Mahaprabhu, que tuvo lugar con el canto del santo nombre de Krsna.
Texto* 326: El Capítulo Decimocuarto describe un poco de los pasatiempos de infancia del Señor. El Decimoquinto describe brevemente los pasatiempos de niñez del Señor.
Texto* 327: En el Capítulo Decimosexto he indicado los pasatiempos de la edad kaisora [la edad que precede a la juventud]. En el Capítulo Decimoséptimo he descrito de manera específica Sus pasatiempos de juventud.
Texto* 328: Así pues, en el Canto Primero, que se conoce como Ādi-lila, hay diecisiete variedades de temas. Doce de ellos constituyen el prefacio de esta Escritura.
Texto* 329: Después de los capítulos del prefacio, he descrito cinco dulzuras trascendentales en cinco capítulos. Las he descrito muy brevemente por no hacerlo de una forma extensa.
Texto* 330: Por la orden y el poder de Sri Nityananda Prabhu, Srila Vrndavana dasa Thakura ha descrito en detalle en su Caitanya-maṅgala todo lo que no he descrito yo.
Texto* 331: Los pasatiempos del Señor Sri Caitanya Mahaprabhu son maravillosos y no tienen límite. Ni siquiera personalidades como Brahma, el Señor Siva y Sesa Naga pueden encontrarles el final.
Texto* 332: Todo aquel que describa o escuche cualquier parte de este detallado tema, recibirá muy pronto la misericordia sin causa de Sri Krsna Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 333: [Aquí el autor describe de nuevo al Pañca-tattva.] Sri Krsna Caitanya, Prabhu Nityananda, Sri Advaita, Gadadhara, Srivasa y todos los devotos de Sri Caitanya.
Texto* 334: Ofrezco mis respetuosas reverencias a todos los habitantes de Vrndavana. Mi deseo es poner sus pies de loto sobre mi cabeza con gran humildad.
Texto 335-336: Mi deseo es poner los pies de loto de los Gosvamis sobre mi cabeza. Sus nombres son: Sri Svarupa Damodara, Sri Rupa Gosvami, Sri Sanatana Gosvami, Sri Raghunatha dasa Gosvami y Sri Jiva Gosvami. Poniendo sus pies de loto sobre mi cabeza, siempre con la esperanza de servirles, yo, Krsnadasa, narro el Sri Caitanya-caritamrta, siguiendo sus pasos.