ataeva avaśya āmi sannyāsa kariba
sannyāsi-buddhye more praṇata ha-iba
ataeva — por tanto; avaÅ›ya — ciertamente; Ämi — Yo; sannyÄsa — la orden de vida de renunciación; kariba — aceptaré; sannyÄsi-buddhye — considerándome un sannyÄsÄ«; more — ante MÃ; praṇata — postrar; ha-iba — harán.
SIGNIFICADO: Entre los miembros de las órdenes sociales de la institución varnasrama (brahmana, ksatriya, vaisya y sudra), se considera a los brahmanas como los más elevados, porque ellos son los profesores y maestros espirituales de los demás varnas. Igualmente, entre las órdenes espirituales (brahmacarya, grhastha, vanaprastha y sannyasa), la más elevada es la orden de sannyasa. Por tanto, el sannyasi es el maestro espiritual de todos los varnas y asramas, y el brahmana debe ofrecer reverencias a los sannyasis. Por desgracia, sin embargo, los brahmanas de casta no ofrecen reverencias a los sannyasis vaisnavas. Son tan orgullosos que no ofrecen reverencias ni a los sannyasis indios; y qué decir de los sannyasis europeos o americanos. Pero Sri Caitanya Mahaprabhu esperaba que incluso los brahmanas de casta se postrarÃan ante un sannyasi, porque hace quinientos años la costumbre social era ofrecer inmediatamente reverencias a todo sannyasi, tanto si se le conocÃa como si no.
Los sannyasis del movimiento para la conciencia de Krsna son genuinos. Todos los estudiantes del movimiento para la conciencia de Krsna han pasado por el proceso oficial de iniciación. Como instruye el Hari-bhakti-vilasa, de Sanatana Gosvami: tatha diksa-vidhanena dvijatvam jayate nrnam: Por el proceso oficial de iniciación, todo hombre puede ser brahmana. De manera que, al principio, los estudiantes de nuestro movimiento para la conciencia de Krsna acceden a convivir con los devotos, y poco a poco, habiendo abandonado cuatro actividades prohibidas (actividad sexual ilÃcita, juegos de azar, consumo de carne y consumo de sustancias estimulantes y embriagantes), llegan a ser avanzados en las actividades de la vida espiritual. Aquel que sigue regularmente esos principios recibe la primera iniciación (hari-nama), y canta con regularidad por lo menos dieciséis rondas al dÃa. Pasados seis meses o un año, mediante el sacrificio y ritual oficiales, se le inicia una segunda vez y se le entrega el cordón sagrado. Después de algún tiempo, cuando ha avanzado aún más y desea abandonar este mundo material, recibe la orden de sannyasa. En ese momento recibe el tÃtulo de svami o gosvami, que significa «amo de los sentidos». Por desgracia, corrompidos supuestos brahmanas de la India, ni les ofrecen respeto ni les aceptan como sannyasis genuinos. Sri Caitanya Mahaprabhu esperaba que los mal llamados brahmanas ofrecieran respeto a los sannyasis vaisnavas. Sin embargo, no es importante si les ofrecen respeto ni si les aceptan como sannyasis genuinos, porque el sastra describe el castigo que corresponde a esos desobedientes supuestos brahmanas. El mandato de los sastras declara:
devata-pratimam drstva yatim caiva tridandinam
namaskaram na kuryad yah prayascittiyate narah
«Aquel que no ofrece respeto a la Suprema Personalidad de Dios, a Su Deidad en el templo, o a un sannyasi tridandi, debe ejecutar prayascitta (expiación)». Si alguien no ofrece reverencias a un sannyasi tridandi, la prayascitta prescrita consiste en ayunar un dÃa.