śacīke prema-dāna, tabe advaita-milana
advaita pāila viśvarūpa-daraśana
śacīke — a madre Śacīdevi; prema-dāna — dando amor por Dios; tabe — más tarde; advaita — con Advaita Ācārya; milana — encuentro; advaita — Advaita Ācārya; pāila — recibió; viśva-rūpa — de la forma universal del Señor; daraśana — visión.
SIGNIFICADO: Un día, Sri Caitanya Mahaprabhu estaba sentado en el trono de Visnu en la casa de Srivasa Prabhu, y de una manera que Le era propia, dijo: «Mi madre ha ofendido los pies de loto de Advaita Ācarya. Si no anula esa ofensa a los pies de loto de un vaisnava, no le será posible alcanzar amor por Krsna». Al oír esto, todos los devotos fueron a buscar a Advaita Ācarya para llevarlo allí. Al ir a ver al Señor, Advaita Ācarya iba glorificando las características de madre Sacidevi, y de esta manera, al llegar, cayó al suelo en éxtasis. Entonces, por instrucción de Sri Caitanya, Sacidevi aprovechó la oportunidad para tocar los pies de loto de Advaita Ācarya. Sri Caitanya Mahaprabhu estaba muy satisfecho de lo que había hecho Su madre, y dijo: «Ahora la ofensa de Mi madre a los pies de loto de Advaita Ācarya está rectificada, y ella puede tener amor por Krsna sin obstáculos». Con ese ejemplo, Sri Caitanya enseñó a todos que, aunque se puede ser muy avanzado en la conciencia de Krsna, si se comete una ofensa contra los pies de loto de un vaisnava, dicho avance no dará fruto. Por tanto, hemos de ser muy conscientes de no ofender a los vaisnavas. El Sri Caitanya-caritamrta ha descrito esa ofensa como sigue:
yadi vaisnava-aparadha uthe hati mata
upade va chinde, tara sukhi’ yaya pata
(Cc.Madhya 19.156)
Del mismo modo que un elefante enloquecido puede pisotear todas las plantas de un jardín, todo el servicio devocional acumulado durante la vida puede echarse a perder, si se comete una ofensa contra los pies de loto de un vaisnava.
Después de ese incidente, un día, Advaita Ācarya Prabhu pidió a Caitanya Mahaprabhu que manifestase la forma universal que tan bondadosamente había mostrado a Arjuna. Sri Caitanya accedió a esa propuesta, y Advaita Prabhu tuvo la gran fortuna de ver la forma universal del Señor.