hāḍike āniyā saba dūra karāila

jala-gomaya diyā sei sthāna lepāila

hāḍike — a un barrendero; āniyā — llamando; saba — todo; dūra karāila — hicieron tirar lejos; jala — agua; gomaya — estiércol de vaca; diyā — mezclando; sei — ese; sthāna — lugar; lepāila — hicieron untar.


Texto

Hicieron llamar a un barrendero [hadi], que tiró todos los artículos de adoración lejos de allí y limpió el lugar fregándolo con una mezcla de agua y estiércol de vaca.

Significado

SIGNIFICADO: En la sociedad védica, los hombres que se ocupan en actividades de limpieza pública, como retirar las heces y barrer las calles, se llaman hadis. Algunas veces son intocables, sobre todo cuando se ocupan en su profesión, pero, sin embargo, esos hadis también tienen derecho a ser devotos. Esto lo establece la Sri Bhagavad-gita (9.32), donde el Señor declara:

mam hi partha vyapasritya ye ‘pi syuh papa-yonayah
striyo vaisyas tatha sudras te ‘pi yanti param gatim

«¡Oh, hijo de Prtha! Aquellos que se refugian en Mí, aunque sean de nacimiento inferior (las mujeres, los vaisyas [comerciantes], así como los sudras [trabajadores]) pueden acceder al destino supremo».

En la India hay muchos intocables de la casta más inferior, pero según los principios vaisnavas todos son bienvenidos para unirse al movimiento para la conciencia de Krsna en el nivel de la vida espiritual, y de este modo liberarse de las dificultades. La igualdad y la fraternidad en el nivel material son imposibles.

Cuando Sri Caitanya declara: trnad api su-nicena taror iva sahisnuna, indica que hay que estar por encima del concepto material de la vida. Cuando una persona entiende completamente que no es el cuerpo material sino un alma espiritual, es aun más humilde que un hombre de las castas inferiores, porque es espiritualmente elevado. Esta humildad por la cual se considera más bajo que la hierba se llama su-nicatva, y ser más tolerante que un árbol se llama sahisnutva, tolerancia. El situarse en el servicio devocional, sin considerar el concepto material de la vida, se llama amanitva, indiferencia por el respeto material; sin embargo, un devoto situado en esa posición se llama mana-da, porque está dispuesto a ofrecer honor a los demás sin vacilar.

Mahatma Gandhi comenzó el movimiento hari-jana para purificar a los intocables, pero fracasó, porque pensó que se podía ser un hari-jana, un compañero personal del Señor, mediante algún tipo de modificación material. Eso no es posible. A menos que una persona entienda completamente que no es el cuerpo, sino un alma espiritual, no es posible ser un hari-jana. Aquellos que no siguen los pasos de Sri Caitanya Mahaprabhu y de Su sucesión discipular no pueden distinguir entre materia y espíritu, y por tanto todas sus ideas no son más que una complicada mezcolanza de problemas. Están virtualmente perdidos en las desconcertantes redes de Mayadevi.