mṛta-putra-mukhe kaila jñānera kathana
āpane dui bhāi hailā śrīvāsa-nandana
má¹›ta-putra — del hijo muerto; mukhe — en la boca; kaila — hizo; jñÄnera — de conocimiento; kathana — conversación; Äpane — personalmente; dui — los dos; bhÄi — hermanos; hailÄ â€” Se volvieron; Å›rÄ«vÄsa-nandana — hijos de ÅšrÄ«vÄsa ṬhÄkura.
SIGNIFICADO: Srila Bhaktivinoda Thakura, en su Amrta-pravaha-bhasya, describe este episodio de la siguiente manera: Una noche, mientras Sri Caitanya Mahaprabhu estaba bailando con Sus devotos en casa de Srivasa Thakura, uno de los hijos de Srivasa Thakura, que estaba enfermo, murió. Pero Srivasa Thakura era tan paciente que no permitió que nadie expresase su pena llorando, porque no querÃa molestar el kirtana que se estaba llevando a cabo en su casa. Asà pues, el kirtana prosiguió sin que se oyese una lamentación. Pero, cuando terminó el kirtana, Caitanya Mahaprabhu, que podÃa comprender lo que pasaba, declaró: «Debe haber ocurrido alguna calamidad en esta casa». Al ser informado de la muerte del hijo de Srivasa Thakura, expresó Su pesar diciendo: «¿Por qué no Me han dado antes la noticia?». Se dirigió al lugar donde yacÃa el hijo muerto, y le preguntó: «Mi querido muchacho, ¿por qué dejas la casa de Srivasa Thakura?». El hijo muerto inmediatamente contestó: «He vivido en esta casa mientras estaba destinado a vivir aquÃ. Ahora que ha llegado el momento, me voy a otro lugar, conforme a lo que Tú dispongas. Yo soy Tu sirviente eterno, un ser viviente subordinado. Debo actuar únicamente según Tus deseos. Más allá de Tu deseo, no puedo hacer nada. No tengo ese poder». Al oÃr esas palabras del hijo muerto, todos los miembros de la familia de Srivasa Thakura recibieron conocimiento trascendental. De forma que no habÃa razón para lamentaciones. Ese conocimiento trascendental se encuentra descrito en la Bhagavad-gita (2.13): tatha dehantara-praptir dhiras tatra na muhyati: Cuando alguien muere, acepta otro cuerpo; por lo tanto, las personas sensatas no se lamentan. Tras la conversación entre el muchacho muerto y Sri Caitanya Mahaprabhu, se celebraron las ceremonias del funeral, y Sri Caitanya prometió a Srivasa Thakura: «Tú has perdido un hijo, pero Nityananda Prabhu y Yo somos tus hijos eternos. Nosotros nunca podremos abandonarte». He ahà un ejemplo de una relación trascendental con Krsna. Con Krsna tenemos relaciones trascendentales eternas como Sus servidores, amigos, padres, hijos o amantes conyugales. Cuando las mismas relaciones se reflejan de manera desvirtuada en este mundo material, tenemos relaciones como hijos, padres, amigos, amantes, amos o sirvientes de otras personas, pero todas esas relaciones están destinadas a terminar en un tiempo determinado. Sin embargo, si revivimos nuestra relación con Krsna, por la gracia de Sri Caitanya Mahaprabhu, nuestra relación eterna no se romperá jamás provocando lamentación.