paḍuyā sahasra yāhāń paḍe eka-ṭhāñi
prabhura vṛttānta dvija kahe tāhāń yāi
paḍuyā — estudiantes; sahasra — un millar; yāhāṅ — donde; paḍe — ellos estudian; eka-ṭhāñi — en un lugar; prabhura — del Señor; vṛttānta — incidente; dvija — un brāhmaṇa; kahe — dice; tāhāṅ — allí; yāi — va.
SIGNIFICADO: En este verso encontramos la palabra dvija, que indica que el estudiante era un brahmana. En realidad, en aquellos días, sólo los miembros de la clase brahmana eran estudiantes de literatura védica. La enseñanza se destina especialmente a los brahmanas; antiguamente no era posible que los ksatriyas, vaisyas o sudras tuviesen acceso a la enseñanza. Los ksatriyas solían aprender tecnología de la guerra, y los vaisyas aprendían comercio de sus padres o de otros hombres de negocios; el estudio de los Vedas no era para ellos. En la actualidad, sin embargo, todo el mundo va a la escuela, y todo el mundo recibe el mismo tipo de educación, aunque nadie sabe cuál puede ser el resultado de ello. El resultado, sin embargo, no es nada satisfactorio, como hemos visto sobre todo en los países occidentales. Los Estados Unidos tienen vastas instituciones educativas en las cuales todos pueden recibir enseñanza, pero el resultado es que la mayor parte de los estudiantes se vuelven como hippies.
La educación superior no es para todos. Solamente estudiantes seleccionados entrenados en la cultura brahmínica deberían tener acceso a ella. Las instituciones educativas no tendrían que dedicarse a enseñar tecnología, puesto que no puede decirse con propiedad que un técnico esté educado. Un técnico es un sudra; solamente aquel que estudia los Vedas puede llamarse apropiadamente hombre instruido (pandita). La obligación de un brahmana consiste en instruirse en las Escrituras védicas y enseñar el conocimiento védico a otros brahmanas. En nuestro movimiento para la conciencia de Krsna enseñamos solamente a nuestros estudiantes a ser brahmanas y vaisnavas aptos. En nuestra escuela de Dallas se estudia inglés y sánscrito, y con esos dos idiomas se estudian todos nuestros libros, como el Srimad-Bhagavatam, la Bhagavad-gita y el Néctar de la Devoción. Es un error educar a todos los estudiantes como técnicos. Debe haber un grupo de estudiantes que lleguen a ser brahmanas. Sin brahmanas que estudien las Escrituras védicas, la sociedad humana será un caos total.