Sri Caitanya Caritamrita

Madhya-lila
Capítulo 18: La visita del Señor Sri Caitanya Mahaprabhu a Sri Vrndavana

Texto* 1: Sri Caitanya Mahaprabhu viajó por toda Vrndavana y complació con Sus miradas a todas las entidades vivientes, móviles e inmóviles. El Señor Se sentía personalmente muy complacido de verles a todos. De ese modo viajó por Vrndavana el Señor Gauraṅga.
Texto* 2: ¡Toda gloria al Señor Gauracandra! ¡Toda gloria a Nityananda Prabhu! ¡Toda gloria a Advaita Prabhu! ¡Y toda gloria a todos los devotos del Señor Caitanya, comenzando con Srivasa Thakura!
Texto 3: Sri Caitanya Mahaprabhu danzaba en éxtasis, pero, cuando llegó a Ārit-grama, Su percepción de los sentidos despertó.
Texto* 4: Sri Caitanya Mahaprabhu preguntó a la gente del lugar: «¿Dónde está Radha-kunda?» Nadie supo informarle. El brahmana que Le acompañaba tampoco sabía nada.
Texto* 5: El Señor comprendió entonces que el sagrado lugar conocido con el nombre de Radha-kunda había dejado de ser visible. Sin embargo, Él, que era la omnisciente Suprema Personalidad de Dios, descubrió Radha-kunda y Syama-kunda en dos campos de arroz. Aunque sólo había un poco de agua, Se bañó allí.
Texto* 6: Al ver a Sri Caitanya Mahaprabhu bañarse en aquellos dos estanques en medio de los campos de arroz, la gente de la aldea no salía de su asombro. El Señor, entonces, ofreció oraciones a Sri Radha-kunda.
Texto* 7: «De todas las gopis, Radharani es la más querida. Del mismo modo, el lago Radha-kunda Le es muy querido al Señor, pues también es muy querido a Srimati Radharani.
Texto 8: «“Así como Srimati Radharani Le es muy querida al Señor Krsna, también Su lago, Radha-kunda, Le es muy querido. De todas las gopis, Radharani es, ciertamente, la más amada.”
Texto* 9: «En ese lago solían jugar todos los días el Señor Krsna y Srimati Radharani; en su orilla danzaban cada día una danza rasa.
Texto* 10: «En verdad, el Señor Krsna da un amor extático como el de Srimati Radharani a todo el que se baña en ese lago, aunque sea una sola vez en la vida.
Texto* 11: «La atracción de Radha-kunda es tan dulce como la de Srimati Radharani. Del mismo modo, las glorias del kunda [lago] son tan excelsas como las de Srimati Radharani.
Texto 12: «“Debido a sus maravillosas cualidades trascendentales, Radha-kunda Le es tan querido a Krsna como Srimati Radharani. Allí, en ese lago, el Señor Sri Krsna, que goza de toda opulencia, realizó Sus pasatiempos con Srimati Radharani lleno de placer y bienaventuranza trascendental. Todo el que se baña en Radha-kunda, aunque sea una vez, obtiene la atracción amorosa que siente Srimati Radharani por Sri Krsna. ¿Quién, en este mundo, puede describir las glorias y la dulzura de Sri Radha-kunda?”»
Texto* 13: De ese modo, Sri Caitanya Mahaprabhu ofreció oraciones a Radha-kunda. Abrumado de amor extático, danzó en la orilla, recordando los pasatiempos que el Señor Krsna realizó en la orilla de Radha-kunda.
Texto* 14: Sri Caitanya Mahaprabhu Se marcó entonces el cuerpo con tilaka hecho del barro de Radha-kunda; con la ayuda de Balabhadra Bhattacarya recogió un poco de barro y lo llevó consigo.
Texto* 15: De Radha-kunda, Sri Caitanya Mahaprabhu fue al lago Sumanas. Cuando, desde allí, vio la colina Govardhana, no cabía en Sí de alegría.
Texto* 17: Loco de amor extático, el Señor fue a la aldea de Govardhana. Allí vio la Deidad de Harideva y Le ofreció reverencias.
Texto* 18: Harideva es una encarnación de Narayana, y Su morada está en el pétalo occidental de la flor de loto de Mathura.
Texto* 19: Loco de amor extático, Sri Caitanya Mahaprabhu Se puso a danzar ante la Deidad de Harideva. Al escuchar acerca de las maravillosas actividades del Señor, toda la gente fue a verle.
Texto* 20: Al ver el amor extático y la belleza personal de Sri Caitanya Mahaprabhu, la gente estaba asombrada. Los sacerdotes que servían a la Deidad de Harideva ofrecieron al Señor una buena recepción.
Texto* 21: En Brahma-kunda, el Bhattacarya cocinó, y el Señor, después de bañarse en Brahma-kunda, tomó Su almuerzo.
Texto* 22: Esa noche la pasó el Señor en el templo de Harideva. Durante la noche, estuvo reflexionando.
Texto* 23: Sri Caitanya Mahaprabhu pensó: «Puesto que no voy a subir nunca a la colina Govardhana, ¿cómo podré ver a Gopala Raya?».
Texto* 24: Pensando de ese modo, el Señor permanecía en silencio. El Señor Gopala, sabedor de la meditación del Señor, urdió una treta.
Texto* 25: Descendiendo de la colina Govardhana, el Señor Gopala concedió una audiencia al Señor Sri Caitanya Mahaprabhu, que no quería subir a la colina, pues Se consideraba devoto del Señor Krsna.
Texto 26: Gopala estaba en la aldea de Annakuta-grama, sobre la colina Govardhana. Los aldeanos del lugar eran casi todos de Rajasthan.
Texto* 27: Una persona vino a la aldea para advertir a sus habitantes: «Los soldados turcos se disponen a atacar vuestra aldea.
Texto* 28: «Huid de la aldea esta noche, y no dejéis quedarse a nadie. Llevaos con vosotros a la Deidad y marchaos, pues mañana llegarán los soldados musulmanes.»
Texto* 29: Al escuchar esto, todos los aldeanos se llenaron de ansiedad. Lo primero que hicieron fue trasladar a Gopala a la aldea de Gaṅthuli.
Texto* 30: Un brahmana alojó a la Deidad de Gopala en su casa, y la adoración se hacía en secreto. Todos huyeron, de manera que la aldea de Annakuta quedó desierta.
Texto* 31: Por temor a los musulmanes, se iba trasladando la Deidad de Gopala de un sitio a otro. Así, tras abandonar Su templo, el Señor Gopala vivió a veces entre los arbustos y a veces en alguna de las aldeas.
Texto* 32: Por la mañana, Sri Caitanya Mahaprabhu Se bañó en un lago llamado Manasa-gaṅga. Después dio la vuelta a la colina Govardhana caminando.
Texto* 33: Sólo de ver la colina Govardhana, Sri Caitanya Mahaprabhu Se llenó de éxtasis de amor por Krsna. Mientras danzaba y danzaba, recitaba el siguiente verso.
Texto 34: «“¡De todos los devotos, la colina Govardhana es el mejor! ¡Oh, amigas mías!, esta colina abastece a Krsna y Balarama, así como a Sus terneros, vacas y amigos pastorcillos, de todo lo que necesitan: agua para beber, hierba muy tierna, cuevas, frutas, flores y verduras. De ese modo, la colina ofrece Sus respetos al Señor. Tocada por los pies de loto de Krsna y Balarama, la colina Govardhana luce llena de júbilo.”»
Texto* 35: Sri Caitanya Mahaprabhu Se bañó entonces en un lago llamado Govinda-kunda. En ese lugar le informaron de que la Deidad de Gopala Se había ido ya a Gaṅthuli-grama.
Texto* 36: Sri Caitanya Mahaprabhu fue entonces a la aldea de Gaṅthuli-grama y allí vio a la Deidad del Señor Gopala. Abrumado de amor extático, comenzó a cantar y a danzar.
Texto 37: Al contemplar la belleza de la Deidad de Gopala, el Señor Se vio de inmediato abrumado por el amor extático y recitó el siguiente verso. Después, cantó y danzó hasta el final del día.
Texto 38: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «“Que el brazo izquierdo de Sri Krsna, cuyos ojos son como los pétalos de una flor de loto, os proteja siempre. Él, con Su brazo izquierdo, levantó la colina Govardhana como si fuese un juguete”».
Texto* 39: Sri Caitanya Mahaprabhu vio a la Deidad de Gopala durante tres días. Al cuarto día, la Deidad regresó a Su templo.
Texto* 40: Caitanya Mahaprabhu caminó con la Deidad de Gopala, cantando y danzando. Una gran multitud cantaba también, llena de júbilo, el trascendental nombre de Krsna: «¡Hari! ¡Hari!».
Texto* 41: La Deidad de Gopala regresó entonces a Su templo, y Sri Caitanya Mahaprabhu Se quedó al pie de la colina. Así, la Deidad de Gopala satisfizo todos los deseos de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 42: Así son los bondadosos tratos del Señor Gopala con Sus devotos. Al ver esto, los devotos estaban abrumados de amor extático.
Texto* 43: Sri Caitanya Mahaprabhu tenía un intenso deseo de ver a Gopala, pero no quería subir a la colina Govardhana. Por esa razón, la Deidad de Gopala descendió personalmente, valiéndose de un truco.
Texto* 44: De ese modo, dando alguna excusa, Gopala a veces Se queda en los arbustos del bosque, y a veces en una aldea. El devoto, va a ver a la Deidad.
Texto* 45: Los dos hermanos Rupa y Sanatana no subieron a la colina. El Señor Gopala les concedió Su audiencia a ellos también.
Texto* 46: Ya muy anciano, Srila Rupa Gosvami tenía el deseo de ver la belleza de Gopala, pero no podía ir.
Texto 47: Por temor a los musulmanes, Gopala fue a Mathura, donde pasó un mes entero en la casa de Viththalesvara.
Texto* 48: Srila Rupa Gosvami y sus acompañantes pasaron un mes en Mathura. Allí vieron a la Deidad de Gopala.
Texto 49: Durante su estancia en Mathura, Rupa Gosvami estaba acompañado por Gopala Bhatta Gosvami, Raghunatha dasa Gosvami, Raghunatha Bhatta Gosvami y Lokanatha dasa Gosvami.
Texto* 50: Bhugarbha Gosvami, Sri Jiva Gosvami, Sri Yadava Ācarya y Govinda Gosvami acompañaban también a Srila Rupa Gosvami.
Texto* 51: Le acompañaban también Sri Uddhava dasa, Madhava, Sri Gopala dasa y Narayana dasa.
Texto 52: Le acompañaban, además, el gran devoto Govinda, Vani Krsnadasa, Pundarikaksa, Īsana y Laghu Haridasa.
Texto* 53: La visita de Rupa Gosvami al Señor Gopala, en compañía de todos estos devotos, fue una ocasión muy jubilosa.
Texto* 54: Tras pasar un mes en Mathura, la Deidad de Gopala regresó a Su propia morada, y Sri Rupa Gosvami regresó a Vrndavana.
Texto 55: He intercalado en esta historia una descripción de la misericordia del Señor Gopala. Sri Caitanya Mahaprabhu, después de ver a la Deidad de Gopala, fue a Sri Kamyavana.
Texto* 56: Ya antes he hablado de la visita a Vrndavana de Sri Caitanya Mahaprabhu. Con la misma actitud extática, viajó por toda Vrndavana.
Texto 57: Tras visitar los lugares de los pasatiempos de Krsna en Kamyavana, Sri Caitanya Mahaprabhu fue a Nandisvara. Allí Se vio dominado por el amor extático.
Texto 58: Sri Caitanya Mahaprabhu Se bañó en todos los lagos famosos, comenzando con el lago Pavana. A continuación, subió a una colina y habló a la gente.
Texto* 59: Sri Caitanya Mahaprabhu preguntó: «¿Hay alguna deidad en lo alto de esta colina?».La gente del lugar contestó: «Sí, en la colina hay deidades, pero están en una cueva.
Texto* 60: «Hay un padre y una madre con cuerpos muy bien formados, y, entre ellos, un niño muy hermoso con el cuerpo curvado en tres puntos.»
Texto* 61: Al escuchar esto, Sri Caitanya Mahaprabhu Se sintió muy feliz. Después de excavar en la cueva, vio las tres deidades.
Texto* 62: Sri Caitanya Mahaprabhu presentó Sus respetos a Nanda Maharaja y madre Yasoda, y, lleno de amor extático, tocó el cuerpo del Señor Krsna.
Texto 63: Cada día, el Señor cantó y danzó con amor extático. Finalmente, fue a Khadiravana.
Texto* 64: Después de ver los lugares de los pasatiempos del Señor Krsna, Sri Caitanya fue a Sesasayi, donde vio a Laksmi y recitó el siguiente verso.
Texto 65: «“¡Oh, amado nuestro!, Tus pies de loto son tan suaves que nosotras los ponemos con cuidado sobre nuestros senos, por temor a que se hagan daño. Tú eres el único sustento de nuestras vidas. Por eso, nuestra mente se llena de ansiedad cuando pensamos que Tus suaves pies pueden herirse con los guijarros mientras paseas por los senderos del bosque.”»
Texto 66: Después, Sri Caitanya Mahaprabhu visitó Khela-tirtha, y de allí se dirigió a Bhandiravana. Cruzando el río Yamuna, fue a Bhadravana.
Texto 67: Sri Caitanya Mahaprabhu visitó a continuación Srivana y Lohavana. Después fue a Mahavana y visitó Gokula, el lugar de los pasatiempos del Señor Krsna en Su más tierna infancia.
Texto* 68: Al ver el lugar en que Sri Krsna rompió los dos árboles arjunas, Sri Caitanya Mahaprabhu Se vio transportado por un gran amor extático.
Texto* 69: Tras ver Gokula, Sri Caitanya Mahaprabhu regresó a Mathura, donde visitó el lugar del nacimiento del Señor. Durante Su estancia allí, Se alojó en casa del brahmana sanodiya.
Texto 70: Al ver que en Mathura se formaba una gran multitud, Sri Caitanya Mahaprabhu Se marchó y fue a Akrura-tirtha. Allí Se quedó en un lugar solitario.
Texto 71: Al día siguiente, Sri Caitanya Mahaprabhu fue a Vrndavana y Se bañó en el lago Kaliya y en Praskandana.
Texto* 72: Tras visitar el lugar sagrado de Praskandana, Sri Caitanya Mahaprabhu fue a Dvadasaditya. De allí fue a Kesi-tirtha, y, cuando vio el lugar en que se había celebrado la danza rasa, el amor extático Le hizo perder el conocimiento.
Texto* 73: Cuando recobró la conciencia, el Señor comenzó a rodar por el suelo. Reía, lloraba, danzaba y Se caía. Además, cantaba en voz muy alta.
Texto* 74: En ese estado de diversión trascendental, Sri Caitanya Mahaprabhu pasó todo el día muy feliz en Kesi-tirtha. Al atardecer, regresó a Akrura-tirtha, donde cenó.
Texto* 75: A la mañana siguiente, Sri Caitanya Mahaprabhu regresó a Vrndavana y Se bañó en Cira-ghata. Después fue a Teṅtuli-tala, donde descansó.
Texto* 76: El árbol de tamarindo llamado Teṅtuli-tala era muy viejo, pues estaba allí desde la época de los pasatiempos del Señor Krsna. Bajo el árbol había una plataforma muy brillante.
Texto* 77: Como el río Yamuna pasaba cerca del Teṅtuli-tala, la brisa era muy fresca. Desde allí, el Señor vio la belleza de Vrndavana y de las aguas del río Yamuna.
Texto* 78: Sri Caitanya Mahaprabhu solía sentarse bajo el viejo árbol de tamarindo y cantar el santo nombre del Señor. Al mediodía, regresaba a almorzar a Akrura-tirtha.
Texto* 79: Toda la gente que vivía cerca de Akrura-tirtha iba a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu. Debido a las grandes multitudes, el Señor no podía cantar en paz el santo nombre.
Texto* 80: Por eso, Sri Caitanya Mahaprabhu iba a Vrndavana y Se sentaba en un lugar solitario, donde cantaba el santo nombre hasta el mediodía.
Texto* 81: Por la tarde, la gente podía ir a verle. El Señor hablaba a todos de la importancia de cantar el santo nombre.
Texto* 82: En esos días, un vaisnava llamado Krsnadasa fue a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu. Estaba casado, pertenecía a la casta ksatriya, y su casa estaba en la otra orilla del Yamuna.
Texto* 83: Después de bañarse en Kesi-tirtha, Krsnadasa fue hacia Kaliya-daha. De pronto vio a Sri Caitanya Mahaprabhu sentado en Āmli-tala [Teṅtuli-tala].
Texto* 84: Krsnadasa quedó muy asombrado de ver la belleza personal y el amor extático del Señor. Lleno de amor extático, ofreció al Señor respetuosas reverencias.
Texto* 85: Sri Caitanya Mahaprabhu preguntó a Krsnadasa: «¿Quién eres? ¿Dónde vives?»Krsnadasa contestó: «Soy un grhastha muy caído».
Texto* 86: «Pertenezco a la casta rajaputa, y mi hogar está justo en la otra orilla del río Yamuna. Pero mi deseo es ser el sirviente de un vaisnava.
Texto* 87: «Hoy he tenido un sueño. Conforme a ese sueño, he venido aquí y Te he encontrado.»
Texto* 88: Sri Caitanya Mahaprabhu concedió entonces a Krsnadasa Su misericordia sin causa, abrazándole. Krsnadasa enloqueció de amor extático y se puso a danzar y a cantar el santo nombre de Hari.
Texto* 89: Krsnadasa regresó a Akrura-tirtha con el Señor. Allí, le dieron remanentes de la comida del Señor.
Texto* 90: A la mañana siguiente, Krsnadasa fue con Sri Caitanya Mahaprabhu a Vrndavana y llevó Su cántaro de agua. De ese modo, Krsnadasa abandonó esposa, hogar e hijos para quedarse con Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 91: Allí donde iba el Señor, todos decían: «Krsna Se ha manifestado de nuevo en Vrndavana».
Texto* 92: Una mañana, vino mucha gente a Akrura-tirtha. Llegaban de Vrndavana y creaban un gran tumulto.
Texto* 93: Al ver a Sri Caitanya Mahaprabhu, la gente ofreció respetos a Sus pies de loto. El Señor entonces les preguntó: «¿De dónde venís?».
Texto* 94: La gente contestó: «Krsna Se ha manifestado de nuevo en las aguas del lago Kaliya. Danza sobre las capuchas de la serpiente Kaliya, y se ve el resplandor de las joyas de las capuchas.
Texto* 95: «Todos han visto al Señor Krsna en persona. No hay duda de ello. Al escuchar esto, Sri Caitanya Mahaprabhu se echó a reir. Y luego dijo: “Todo es correcto”.»
Texto* 96: Durante tres noches seguidas, la gente fue a Kaliya-daha a ver a Krsna; después, volvían diciendo: «Ahora hemos visto a Krsna en persona».
Texto* 97: Presentándose ante Sri Caitanya Mahaprabhu, decían: «Ahora hemos visto directamente al Señor Krsna». Así, la diosa de la sabiduría, por su misericordia, les hacía decir la verdad.
Texto* 98: Cuando veían a Sri Caitanya Mahaprabhu, estaban viendo realmente a Krsna, pero, como se dejaban guiar por su imperfecto conocimiento, creían que Krsna era aquella otra cosa.
Texto 99: Entonces, Balabhadra Bhattacarya hizo una petición a los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu; Le dijo: «Por favor, dame permiso para ir a ver directamente al Señor Krsna».
Texto 100: Cuando Balabhadra Bhattacarya pidió permiso para ir a ver a Krsna a Kaliya-daha, Sri Caitanya Mahaprabhu, misericordiosamente, le dio una cariñosa bofetada, y Le dijo: «Tú eres un sabio erudito, pero, por la influencia de lo que dicen unos tontos, te has vuelto tonto tú también.
Texto 101: «¿Por qué iba a venir Krsna en la era de Kali? No son más que unos necios completamente confundidos que andan alborotando y causando agitación.
Texto* 102: «No te dejes llevar por la locura. De momento quédate aquí sentado; mañana por la noche irás a ver a Krsna.»
Texto* 103: A la mañana siguiente, unos caballeros respetables fueron a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu. El Señor les preguntó: «¿Habéis visto a Krsna?».
Texto* 104: Aquellos respetables caballeros contestaron: «Por las noches, en el lago Kaliya, un pescador enciende una antorcha en su barca y pesca muchos peces.
Texto* 105: «Desde lejos, la gente cree equivocadamente estar viendo a Krsna danzando sobre el cuerpo de la serpiente Kaliya.
Texto* 106: «Esos necios creen que la barca es la serpiente Kaliya, y la antorcha, las joyas de sus capuchas. La gente confunde también al pescador con Krsna.
Texto* 107: «En realidad, el Señor Krsna ha regresado a Vrndavana. Eso es verdad, y también es verdad que la gente Le ha visto.
Texto 108: «Su error está en dónde ven a Krsna. Es como confundir un árbol seco con una persona.»
Texto 109: Sri Caitanya Mahaprabhu les preguntó entonces: «¿Dónde habéis visto a Krsna directamente?». Aquellas personas contestaron: «Tú eres un sannyasi, un renunciante; por eso eres un Narayana que camina [jaṅgama-narayana]».
Texto* 110: Aquellas personas dijeron entonces: «Tú has aparecido en Vrndavana como encarnación de Krsna. Sólo con verte, todos se han liberado».
Texto 111: Sri Caitanya Mahaprabhu exclamó inmediatamente: «¡Visnu! ¡Visnu! No Me llaméis Suprema Personalidad de Dios. Una jiva no puede llegar a ser Krsna en ningún momento. ¡Ni siquiera digáis semejante cosa!
Texto* 112: «El sannyasi en la orden de vida de renuncia es, ciertamente, parte integral del todo completo, del mismo modo que una luminosa partícula molecular de la luz del Sol es parte integral del Sol mismo. Krsna es como el Sol, y goza de plenitud en seis opulencias, pero la entidad viviente no es más que un fragmento del todo completo.
Texto 113: «La entidad viviente y la Absoluta Personalidad de Dios nunca deben considerarse iguales, del mismo modo que la chispa fragmentaria nunca puede considerarse la llama original.
Texto 114: «“La Suprema Personalidad de Dios, el controlador supremo, está siempre lleno de bienaventuranza trascendental y acompañado por las potencias hladini y samvit. El alma condicionada, sin embargo, siempre está cubierta por la ignorancia y afligida por las tres miserias de la vida. Así, es un almacén que guarda toda clase de padecimientos.”
Texto 115: «El necio que dice que la Suprema Personalidad de Dios es igual que la entidad viviente, es un ateo, y está sujeto al castigo de Yamaraja, el superintendente de la muerte.
Texto* 116: «“La persona que considera a semidioses como Brahma y Siva al mismo nivel que Narayana, debe ser considerado un ofensor, un pasandi.”»
Texto* 117: Después de que Sri Caitanya Mahaprabhu explicase la diferencia entre el ser vivo común y corriente y la Suprema Personalidad de Dios, aquellas personas dijeron: «Nadie Te considera un ser humano corriente. Tú eres como Krsna en todo aspecto, tanto en rasgos corporales como en características.
Texto* 118: «Por Tus rasgos corporales, podemos ver que no eres otro que el hijo de Nanda Maharaja, aunque el lustre dorado de Tu cuerpo ha cubierto Tu color original.
Texto* 119: «Del mismo modo que el aroma del almizcle no se puede ocultar envolviéndolo en una tela, Tus características como Suprema Personalidad de Dios no Se pueden ocultar de ninguna manera.
Texto* 120: «En verdad, Tus características son extraordinarias y están más allá de la imaginación del ser vivo corriente. El universo entero enloquece de amor extático por Krsna sólo con verte.
Texto* 121-122: «Hasta las mujeres, los niños, los ancianos, los que comen carne y los miembros de la casta más baja, si Te ven, aunque sólo sea una vez, cantan el santo nombre de Krsna, danzan como locos y se vuelven maestros espirituales capaces de liberar al mundo entero.
Texto* 123: «Por no hablar ya de verte, todo el que escucha Tu santo nombre se vuelve loco de amor extático por Krsna y es capaz de liberar a los tres mundos.
Texto* 124: «Por el simple hecho de escuchar Tu santo nombre, los comedores de perros se vuelven grandes santos. Tus extraordinarias potencias no se pueden describir con palabras.
Texto 125: «“No diré nada del avance espiritual de quienes ven directamente a la Persona Suprema, pero incluso una persona nacida en una familia de comedores de perros adquiere de inmediato las aptitudes necesarias para ejecutar sacrificios védicos si, aunque sea una sola vez, pronuncia el santo nombre de la Suprema Personalidad de Dios, canta acerca de Él, escucha acerca de Sus pasatiempos, Le ofrece reverencias o simplemente Le recuerda.”
Texto 126: «Pero esas glorias Tuyas son sólo aspectos marginales. Originalmente, Tú eres el hijo de Maharaja Nanda.»
Texto* 127: Sri Caitanya Mahaprabhu concedió entonces Su misericordia sin causa a todas aquellas personas, y todos se llenaron con el éxtasis del amor por Dios. Finalmente, regresaron a sus hogares.
Texto* 128: Sri Caitanya Mahaprabhu Se quedó durante unos días en Akrura-tirtha. Allí liberó a todos propagando el santo nombre de Krsna y el amor extático por el Señor.
Texto* 129: El brahmana discípulo de Madhavendra Puri fue de casa en casa por toda Mathura e inspiró a otros brahmanas a invitar a Caitanya Mahaprabhu a sus hogares.
Texto* 130: De ese modo, todas las personas respetables de Mathura, comenzando por los brahmanas, fueron a ver a Balabhadra Bhattacarya para ofrecer invitaciones al Señor.
Texto* 131: Cada día se recibían de diez a veinte invitaciones, pero Balabhadra Bhattacarya sólo aceptaba una.
Texto* 132: Como no todos tuvieron oportunidad de invitar a Sri Caitanya Mahaprabhu personalmente, los que no pudieron rogaron al brahmana sanodiya que pidiera al Señor que aceptara sus invitaciones.
Texto* 133: Brahmanas de Kanyakubja, del sur de la India y de muchos otros lugares, todos ellos estrictos seguidores de la religión védica, presentaron Sus invitaciones ante Sri Caitanya Mahaprabhu con gran humildad.
Texto 134: Por la mañana, iban a Akrura-tirtha y cocinaban. Después de ofrecer los alimentos a la salagrama-sila, los ofrecían a Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto 135: Un día, Sri Caitanya Mahaprabhu Se sentó en el ghat de baño de Akrura-tirtha y tuvo los siguientes pensamientos.
Texto* 136: Sri Caitanya Mahaprabhu pensó: «En este lugar de baño, Akrura vio Vaikuntha, el mundo espiritual, y todos los habitantes de Vraja vieron Goloka Vrndavana».
Texto* 137: Mientras meditaba en cómo Akrura había permanecido dentro del agua, Sri Caitanya Mahaprabhu Se tiró al agua y permaneció bajo el agua durante algún tiempo.
Texto* 138: Krsnadasa, al ver que Caitanya Mahaprabhu Se estaba ahogando, se puso a gritar y a dar grandes voces. Balabhadra Bhattacarya, de inmediato, llegó y sacó al Señor del agua.
Texto* 139: Después de esto, Balabhadra Bhattacarya llevó al brahmana sanodiya a un lugar apartado y le hizo una consulta.
Texto* 140: Balabhadra Bhattacarya dijo: «Hoy estaba yo allí y pude sacar al Señor del agua. Sin embargo, ¿quién Le ayudará, si Se tira al agua en Vrndavana?
Texto* 141: «Ahora se ha reunido aquí una gran multitud, y todas esas invitaciones causan mucha perturbación. Además, el Señor está siempre en éxtasis y en estado emocional. La situación aquí no me parece buena.
Texto* 142: «Si pudiéramos sacar a Sri Caitanya Mahaprabhu de Vrndavana, sería muy bueno. Ésa es mi conclusión final.»
Texto* 143: El brahmana sanodiya dijo: «Llevémosle a Prayaga y sigamos la ribera del Ganges. Ese camino será muy agradable.
Texto* 144: «Tras visitar el lugar sagrado de Soro-ksetra y bañarnos en el Ganges, llevemos a Sri Caitanya Mahaprabhu por ese camino.
Texto 145: «Ahora está comenzando el mes de magha. Si partimos ahora hacia Prayaga, todavía tendremos oportunidad de bañarnos durante unos días de Makara-saṅkranti.»
Texto* 146: El brahmana sanodiya continuó: «Por favor, expresa ante Sri Caitanya Mahaprabhu lo infeliz que te sientes por dentro. Después propónle que vayamos todos a Prayaga el día de Luna llena del mes de magha.
Texto* 147: «Hábla al Señor de lo feliz que te sentirías viajando por la orilla del Ganges.» Balabhadra Bhattacarya, entonces, presentó la siguiente oración ante Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 148: Balabhadra Bhattacarya dijo al Señor: «No puedo seguir tolerando la molestia de tanto gentío. Uno tras otro, siempre viene gente a ofrecer invitaciones.
Texto* 149: «La gente llega aquí por la mañana temprano y, al ver que Tú no estás, simplemente me cargan la cabeza.
Texto 150: «Me sentiré muy feliz si nos vamos y seguimos el camino de la ribera del Ganges. Así tendremos oportunidad de bañarnos en el Ganges en Prayaga durante Makara-saṅkranti.
Texto* 151: «Mi mente está muy agitada, y no puedo soportar esta ansiedad. Ahora todo depende del permiso de Su Señoría. Yo aceptaré lo que Tú quieras hacer.»
Texto* 152: Aunque Sri Caitanya Mahaprabhu no deseaba abandonar Vrndavana, sólo por satisfacer el deseo de Su devoto, Se dirigió a él con palabras dulces.
Texto* 153: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Tú Me has traído aquí para mostrarme Vrndavana. Tengo una gran deuda contigo, y nunca podré saldarla.
Texto* 154: «Es mi deber hacer lo que Tú desees. Iré donde quieras llevarme.»
Texto* 155: A la mañana siguiente, Sri Caitanya Mahaprabhu Se levantó temprano. Después de bañarse, sabiendo que tenía que irse de Vrndavana, entró en éxtasis de amor.
Texto* 156: Aunque el Señor no mostraba ningún signo externo, Su mente estaba llena de amor extático. En ese momento, Balabhadra Bhattacarya dijo: «Vayamos a Mahavana [Gokula]».
Texto* 157: Tras decir esto, Balabhadra Bhattacarya ayudó a subir a Sri Caitanya Mahaprabhu a una barca. Después de cruzar el río, llevó al Señor consigo.
Texto* 158: Rajaputa Krsnadasa y el brahmana sanodiya conocían muy bien el camino de la ribera del Ganges.
Texto* 159: Mientras caminaban, Sri Caitanya Mahaprabhu, viendo la fatiga de Sus acompañantes, les llevó bajo un árbol y Se sentó.
Texto* 160: Cerca del árbol había muchas vacas pastando, y el Señor Se sintió muy complacido de verlas.
Texto* 161: De pronto, un pastorcillo de vacas hizo sonar su flauta; de inmediato, el Señor Se vio presa del amor extático.
Texto* 162: Lleno de amor extático, el Señor cayó al suelo, inconsciente. Le salía espuma por la boca, y Su respiración se detuvo.
Texto* 163: Mientras el Señor estaba inconsciente, diez soldados de caballería de la orden musulmana pathana se acercaron allí y desmontaron.
Texto* 164: Al ver al Señor inconsciente, los soldados pensaron: «Este sannyasi debe de haber poseído una gran cantidad de oro.
Texto* 165: «Y estos cuatro bandidos, después de matarle haciéndole tomar el veneno dhutura, deben de haberse apoderado de las riquezas del sannyasi.»
Texto 166: Pensando así, los soldados pathanas arrestaron a los cuatro hombres y decidieron matarles. Ante esto, los dos bengalíes empezaron a temblar.
Texto* 167: El devoto Krsnadasa, que pertenecía a la raza rajaputa, no se asustaba fácilmente. El brahmana sanodiya tampoco era asustadizo, y habló con mucha valentía.
Texto* 168: El brahmana dijo: «Vosotros, soldados pathanas, estáis bajo la protección de vuestro rey. Vayamos a ver a vuestro comandante y escuchemos su decisión.
Texto* 169: «Este sannyasi es mi maestro espiritual, y yo soy de Mathura. Soy un brahmana y conozco a mucha gente que está al servicio del rey musulmán.
Texto* 170: «Este sannyasi a veces queda inconsciente por influencia de una enfermedad. Por favor, sentaos aquí y veréis como pronto recobra la conciencia y vuelve a la normalidad.
Texto* 171: «Sentaos aquí un momento y tenednos como prisioneros. Cuando el sannyasi vuelva en Sí, podéis preguntarle a Él. Entonces, si queréis, podéis matarnos a todos.»
Texto* 172: Los soldados pathanas dijeron: «Todos vosotros sois bandidos. Uno de vosotros viene de las tierras de Occidente, otro pertenece al distrito de Mathura, y los otros dos, que están temblando, son de Bengala».
Texto* 173: Rajaputa Krsnadasa dijo: «Yo vivo aquí mismo, y tengo cerca de doscientos soldados turcos y unos cien cañones.
Texto* 174: «Si doy una voz, vendrán inmediatamente a mataros y se quedarán con vuestros caballos y sillas de montar.
Texto* 175: «Los peregrinos bengalíes no son bandidos. Los bandidos sois vosotros, que queréis matar a los peregrinos para robarles.»
Texto* 176: Al escuchar este desafío, los soldados pathanas titubearon. Entonces, de pronto, Sri Caitanya Mahaprabhu volvió en sí.
Texto* 177: Al volver en Sí, el Señor Se puso a cantar en voz muy alta el santo nombre: «¡Hari! ¡Hari!». El Señor levantó los brazos y comenzó a danzar con amor extático.
Texto* 178: Al oír las grandes voces que el Señor dio lleno de amor extático, los soldados musulmanes tuvieron la sensación de que un rayo golpeaba sus corazones.
Texto* 179: Presas del temor, los soldados pathanas soltaron inmediatamente a los cuatro hombres. De modo que Sri Caitanya Mahaprabhu no llegó a ver apresados a Sus acompañantes.
Texto* 180: En ese momento, Balabhadra Bhattacarya fue adonde Sri Caitanya Mahaprabhu y Le ayudó a sentarse. Al ver a los soldados musulmanes, el Señor volvió a Su percepción externa.
Texto* 181: Los soldados musulmanes fueron entonces ante el Señor, adoraron Sus pies de loto y dijeron: «He aquí cuatro bandidos.
Texto* 182: «Estos bandidos Te han hecho tomar dhutura. Después de hacerte enloquecer, Te han quitado todas Tus pertenencias.»
Texto* 183: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Ellos no son bandidos. Son Mis acompañantes. Soy un sannyasi mendigo y no poseo nada.
Texto* 184: «Debido a la epilepsia, a veces pierdo la consciencia. Estos cuatro hombres son muy misericordiosos y cuidan de Mí.»
Texto* 185: Entre los musulmanes había una persona seria y callada vestida con ropas negras. La gente decía que era una persona santa.
Texto* 186: El corazón de esa persona santa se ablandó cuando vio a Sri Caitanya Mahaprabhu. Quiso hablarle y establecer la verdad del Brahman impersonal apoyándose en su propia Escritura, el Corán.
Texto* 187: Cuando aquella persona, apoyándose en el Corán, trató de establecer el concepto de la Verdad Absoluta como Brahman impersonal, Sri Caitanya Mahaprabhu refutó su argumento.
Texto* 188: Todos los argumentos que planteó fueron refutados por el Señor. Al final, la persona estaba aturdida y no podía hablar.
Texto* 189: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Ciertamente, el Corán sustenta el impersonalismo, pero al final rechaza ese impersonalismo y establece la existencia de un Dios personal.
Texto 190: «El Corán acepta el hecho de que, en última instancia, hay un solo Dios. Está lleno de opulencia, y el color de Su cuerpo es negruzco.
Texto* 191: «Según el Corán, el Señor tiene un cuerpo supremo, bienaventurado y trascendental. Él es la Verdad Absoluta, el ser omnipresente, omnisciente y eterno. Él es el origen de todo.
Texto* 192: «La creación, el mantenimiento y la disolución vienen de Él. Él es el refugio original de todas las manifestaciones cósmicas densas y sutiles.
Texto* 193: «El Señor es la Verdad Suprema, digno de la adoración de todos. Él es la causa de todas las causas. La entidad viviente, por ocuparse en Su servicio devocional, se libera de la existencia material.
Texto 194: «Ninguna alma condicionada puede salir del cautiverio material sin servir a la Suprema Personalidad de Dios. El amor por Sus pies de loto es el objetivo supremo de la vida.
Texto* 195: «La felicidad de la liberación, por la cual nos fundimos en la existencia del Señor, no puede compararse ni a un fragmento de la bienaventuranza trascendental que se obtiene por servir a los pies de loto del Señor.
Texto* 196: «En el Corán se dan explicaciones acerca de las actividades fruitivas, el conocimiento especulativo, el poder místico y la unión con el Supremo, pero en última instancia lo rechaza todo y establece el aspecto personal del Señor y Su servicio devocional.
Texto* 197: «Los eruditos del Corán no son muy avanzados en conocimiento. No saben que, aunque se recomiendan muchos métodos, la conclusión final debe considerarse la más poderosa.
Texto* 198: «Viendo tu propio Corán y reflexionando sobre lo que hay en él escrito, ¿cuál es tu conclusión?»
Texto* 199: El santo musulmán contestó: «Todo lo que has dicho es verdad. Ciertamente, está escrito en el Corán, pero nuestros eruditos no pueden ni entenderlo, ni aceptarlo.
Texto 200: «Normalmente explican el aspecto impersonal del Señor, pero rara vez saben que el aspecto personal del Señor es digno de adoración. No cabe duda de que les falta ese conocimiento.
Texto* 201: «Como Tú eres esa misma Suprema Personalidad de Dios, sé misericordioso conmigo, por favor. He caído muy bajo y soy un inepto.
Texto* 202: «Aunque he estudiado las Escrituras musulmanas muy a fondo, no puedo asegurar de modo concluyente cuál es el objetivo supremo de la vida o cómo alcanzarlo.
Texto* 203: «Ahora que Te he visto, mi lengua canta el maha-mantra Hare Krsna. El prestigio falso que sentía por ser un sabio erudito ha desaparecido.»
Texto* 204: Diciendo esto, el santo musulmán se postró a los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu y Le pidió que hablase del objetivo supremo de la vida y del proceso para alcanzarlo.
Texto* 205: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Levántate, por favor. Has cantado el santo nombre de Krsna; por lo tanto, las reacciones pecaminosas que has acumulado durante muchos millones de vidas han desaparecido. Ahora eres puro».
Texto* 206: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo entonces a todos los musulmanes allí presentes: «¡Cantad el santo nombre de Krsna! ¡Cantad el santo nombre de Krsna!». En cuanto comenzaron a cantar, se sintieron sobrecogidos de amor extático.
Texto 207: Así, de forma directa, Sri Caitanya Mahaprabhu inició al santo musulmán aconsejándole que cantara el santo nombre de Krsna. El nombre del musulmán pasó a ser Ramadasa. Otro de los musulmanes pathanas allí presentes se llamaba Vijuli Khan.
Texto* 208: Vijuli Khan era muy joven, y era el hijo del rey. Todos los demás musulmanes, los pathanas, comenzando por Ramadasa, eran sus sirvientes.
Texto* 209: Vijuli Khan se postró también a los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu, y el Señor Le puso el pie en la cabeza.
Texto* 210: Tras concederles de ese modo Su misericordia, Sri Caitanya Mahaprabhu Se fue. Entonces, todos aquellos musulmanes pathanas se hicieron mendicantes.
Texto* 211: Más tarde, esos mismos pathanas fueron famosos con el nombre de vaisnavas pathanas. Recorrieron todo el país y cantaron las gloriosas actividades de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 212: Vijuli Khan llegó a ser un devoto muy avanzado e importante, célebre en todos los lugares sagrados de peregrinaje.
Vijuli Khan llegó a ser un devoto muy avanzado e importante, célebre en todos los lugares sagrados de peregrinaje.
Texto 213: De ese modo realizó Sus pasatiempos el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu. Visitando la parte occidental de la India, concedió buena fortuna a los yavanas y mlecchas.
Texto* 214: Sri Caitanya Mahaprabhu fue a continuación a un lugar de peregrinaje llamado Soro-ksetra, donde Se bañó en el Ganges. De allí partió hacia Prayaga siguiendo el camino de las orillas del Ganges.
Texto* 215: En Soro-ksetra, el Señor pidió al brahmana sanodiya y a Rajaputa Krsnadasa que volvieran a sus hogares, pero ellos, con las manos juntas, dijeron lo siguiente.
Texto* 216: Ellos oraron: «Deja que vayamos contigo a Prayaga. Si no vamos, ¿dónde volveremos a tener la compañía de Tus pies de loto?
Texto* 217: «Esta región está en su mayor parte ocupada por musulmanes. En cualquier sitio puede venir alguien y ocasionar problemas, y Tu compañero, Balabhadra Bhattacarya, aunque es un sabio erudito, no conoce la lengua del lugar.»
Texto* 218: Al escuchar sus palabras, Sri Caitanya Mahaprabhu aceptó la propuesta con una dulce sonrisa. Así, aquellas dos personas continuaron en Su compañía.
Texto* 219: Todo el que llegaba a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu se sentía dominado por el amor extático y comenzaba a cantar el mantra Hare Krsna.
Texto* 220: Todo el que encontraba a Sri Caitanya Mahaprabhu se hacía vaisnava, y todo el que encontraba a ese vaisnava también se hacía vaisnava. De ese modo, todas las ciudades y todas las aldeas, una tras otra, se hicieron vaisnavas.
Texto 221: Del mismo modo que había inundado el sur de la India durante Su anterior viaje, el Señor inundó también con amor por Dios la parte occidental del país.
Texto 222: Sri Caitanya Mahaprabhu llegó finalmente a Prayaga, y durante diez días seguidos Se bañó en la confluencia de los ríos Yamuna y Ganges durante el festival de Makara-saṅkranti [Magha-mela].
Texto* 223: La visita de Sri Caitanya Mahaprabhu a Vrndavana y las actividades que allí realizó son ilimitadas. Ni siquiera el Señor Sesa, con Sus miles de capuchas, logra encontrar el final de Sus actividades.
Texto* 224: ¿Qué ser vivo común y corriente podría narrar los pasatiempos de Sri Caitanya Mahaprabhu? Yo sólo he indicado la orientación general en forma de un resumen.
Texto* 225: Los pasatiempos y planes de Sri Caitanya Mahaprabhu no son cosa común. Desdichado es aquel que no puede creer ni siquiera después de escuchar estas cosas.
Texto* 226: De principio a fin, los pasatiempos de Sri Caitanya Mahaprabhu son extraordinarios. Escuchadlos con fe y consideradlos verdaderos y correctos.
Texto* 227: Todo el que argumente acerca de esto es un gran necio. Intencionadamente atrae un rayo sobre su propia cabeza.
Texto* 228: Los pasatiempos de Sri Caitanya Mahaprabhu son un océano de néctar. Una sola gota de ese océano puede inundar de bienaventuranza trascendental el mundo entero.
Texto 229: Orando a los pies de loto de Sri Rupa y Sri Raghunatha, siempre deseando su misericordia, yo, Krsnadasa, narro el Sri Caitanya-caritamrta, siguiendo sus pasos.