jīva, īśvara-tattva — kabhu nahe 'sama'

jvalad-agni-rāśi yaiche sphulińgera 'kaṇa'

jīva — un ser vivo; īśvara-tattva — y la Suprema Personalidad de Dios; kabhu — en ningún momento; nahe — no; sama — iguales; jvalat-agni-rāśi — gran llama; yaiche — como; sphuliṅgera — de una chispa; kaṇa — parte fragmentaria.


Texto

«La entidad viviente y la Absoluta Personalidad de Dios nunca deben considerarse iguales, del mismo modo que la chispa fragmentaria nunca puede considerarse la llama original.

Significado

SIGNIFICADO: Los sannyasis mayavadis se consideran a sí mismos Brahman, y, de forma superficial, hablan de sí mismos como si fuesen Narayana. Los discípulos monistas de la escuela mayavada (conocidos con el nombre de smarta-brahmanas) suelen ser brahmanas casados que aceptan a los sannyasis mayavadis como encarnaciones de Narayana; por esa razón, les ofrecen reverencias. Sri Caitanya Mahaprabhu protestó de inmediato contra ese sistema no autorizado, mencionando en particular que el sannyasi no es más que una parte fragmentaria del Supremo (cit-kana jiva). En otras palabras, no es más que un ser vivo común y corriente. Él nunca es Narayana, del mismo modo que una parte molecular de la luz del Sol nunca es el Sol mismo. La entidad viviente no es más que una parte fragmentaria de la Verdad Absoluta; por ello, la entidad viviente no puede llegar a ser la Suprema Personalidad de Dios en ninguna etapa de perfección. La escuela vaisnava condena siempre ese punto de vista mayavada. Sri Caitanya Mahaprabhu mismo protestó contra esa filosofía. Los mayavadis, cuando entran en la orden de sannyasa y se consideran Narayana, se envanecen tanto que ni siquiera entran en el templo de Narayana a ofrecer reverencias, pues creen equivocadamente que ellos mismos son Narayana. Los sannyasis mayavadis, aunque pueden ofrecer respetos a otros sannyasis y dirigirse a ellos tratándoles de Narayana, nunca van a los templos de Narayana a ofrecer reverencias. A esos sannyasis mayavadis se les condena siempre y se les califica de demonios. Los Vedas afirman claramente que las entidades vivientes son partes integrales subordinadas del Supremo. Eko bahunam yo vidadhati kaman: El Ser Supremo, Krsna, mantiene a todas las entidades vivientes.