Texto* 1: Cuando Sanatana Gosvami regresó de Vrndavana, Sri Caitanya Mahaprabhu le salvó con gran afecto de su decisión de suicidarse. Después de ponerle a prueba, Sri Caitanya Mahaprabhu le purificó el cuerpo.
Texto* 2: ¡Toda gloria al Señor Caitanya! ¡Toda gloria al Señor Nityananda! ¡Toda gloria a Advaitacandra! ¡Y toda gloria a todos los devotos del Señor Sri Caitanya Mahaprabhu!
Texto* 3: Cuando Srila Rupa Gosvami regresó de Jagannatha Puri a Bengala, Sanatana Gosvami viajó de Mathura a Jagannatha Puri para ver a Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 4: Sanatana Gosvami recorrió solo el camino del bosque de Jharikhanda, en la India Central. A veces ayunaba, y a veces comía.
Texto* 5: Debido al ayuno y a las aguas insalubres del bosque de Jharikhanda, Sanatana Gosvami contrajo una enfermedad que le causaba escozor en todo el cuerpo. Se le formaron una llagas que le escocían y trasudaban fluidos.
Texto* 6: Muy desanimado, Sanatana Gosvami pensaba: «Pertenezco a una casta baja, y mi cuerpo es inútil para el servicio devocional.
Texto* 7: «Cuando llegue a Jagannatha Puri, no podré ver al Señor Jagannatha, y no siempre podré ver a Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 8: «He escuchado que el lugar de residencia de Sri Caitanya Mahaprabhu está cerca del templo de Jagannatha. Pero no estará en mi poder acercarme al templo.
Texto* 9: «Los sirvientes del Señor Jagannatha suelen ir y venir por esa zona atendiendo a sus deberes, pero, si uno de ellos me toca, habré cometido una ofensa.
Texto* 10: «Por lo tanto, si sacrifico este cuerpo en un lugar adecuado, me veré aliviado de esta infelicidad y alcanzaré un destino elevado.
Texto* 11: «Durante el festival de Ratha-yatra, cuando el Señor Jagannatha sale del templo, abandonaré el cuerpo bajo la rueda de Su carro.
Texto* 12: «Cuando haya visto al Señor Jagannatha, abandonaré el cuerpo bajo la rueda del carro en presencia de Sri Caitanya Mahaprabhu. Ésa será la bendición más elevada de mi vida.»
Texto* 13: Habiendo tomado esa decisión, Sanatana Gosvami fue a Nilacala. Una vez allí, fue preguntando a la gente hasta dar con el lugar en que vivía Haridasa Thakura.
Texto* 14: Allí ofreció reverencias a los pies de loto de Haridasa Thakura, quien, habiéndole reconocido, le abrazó.
Texto* 15: Como Sanatana Gosvami estaba muy deseoso de ver los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu, Haridasa Thakura le dijo: «El Señor no tardará en llegar».
Texto* 16: En ese preciso momento, Sri Caitanya Mahaprabhu, tras asistir a la ofrenda de upala-bhoga [refrigerio matutino] en el templo de Jagannatha, vino con Sus devotos a visitar a Haridasa Thakura.
Texto* 17: Nada más ver a Sri Caitanya Mahaprabhu, Haridasa Thakura y Sanatana Gosvami se postraron en el suelo, tendidos como varas, para ofrecer reverencias. El Señor ayudó a Haridasa a levantarse y le abrazó.
Texto* 18: Haridasa Thakura dijo a Sri Caitanya Mahaprabhu: «Aquí está Sanatana Gosvami, que Te ofrece reverencias». El Señor Se sorprendió mucho de ver a Sanatana Gosvami.
Texto* 19: Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu fue hacia él para abrazarle, Sanatana retrocedió, diciendo lo siguiente.
Texto* 20: «Por favor, mi Señor, no me toques. Me postro a Tus pies de loto. Soy el más bajo de los hombres, pues he nacido de una casta baja. Además, tengo todo el cuerpo infectado.»
Texto* 21: Sri Caitanya Mahaprabhu, sin embargo, abrazó a Sanatana Gosvami por la fuerza. De ese modo, el líquido de las ardientes llagas tocó el cuerpo trascendental de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 22: El Señor presentó a todos los devotos a Sanatana Gosvami, quien ofreció respetuosas reverencias a los pies de loto de todos.
Texto* 23: El Señor y Sus devotos se sentaron en una superficie elevada; a sus pies se sentaron Haridasa Thakura y Sanatana Gosvami.
Texto* 24: Sri Caitanya Mahaprabhu se interesó por la situación de Sanatana Gosvami. Sanatana contestó: «Todo es auspicioso porque he visto Tus pies de loto».
Texto* 25: Cuando el Señor preguntó por los vaisnavas de Mathura, Sanatana Gosvami Le puso al corriente de su buen estado de salud y su buena fortuna.
Texto* 26: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo a Sanatana Gosvami: «Srila Rupa Gosvami pasó diez meses con nosotros. Se fue a Bengala hace diez días.
Texto* 27: «Tu hermano Anupama ha muerto. Era muy buen devoto, y tenía una firme convicción en Raghunatha [el Señor Ramacandra].»
Texto* 28: Sanatana Gosvami dijo: «Yo he nacido en una familia baja, pues mi familia comete toda clase de actos irreligiosos en contra de los mandamientos de las Escrituras.
Texto* 29: «Mi Señor, sin aversión hacia mi familia, me has aceptado como Tu sirviente. Sólo por Tu misericordia goza de buena fortuna mi familia.
Texto* 30: «Mi hermano menor, Anupama, era un gran devoto de Raghunatha [el Señor Ramacandra] desde su más tierna infancia, y Le adoraba con gran determinación.
Texto* 31: «Él siempre cantaba el santo nombre de Raghunatha y meditaba en Él. Escuchaba continuamente las actividades del Señor que se narran en el Ramayana y cantaba acerca de ellas.
Texto* 32: «Rupa y yo somos sus hermanos mayores. Él estaba siempre con nosotros.
Texto* 33: «Escuchaba con nosotros el Srimad-Bhagavatam y conversaciones acerca de Krsna, y nosotros le pusimos a prueba.
Texto* 34: «“Querido Vallabha —le dijimos—, escúchanos, por favor. El Señor Krsna es supremamente atractivo. Su belleza, Su dulzura y Sus pasatiempos de amor no tienen límite.
Texto* 35: «“Ocúpate con nosotros dos en servicio devocional a Krsna. Estaremos juntos los tres hermanos y disfrutaremos comentando los pasatiempos del Señor Krsna.”
Texto* 36: «Le decíamos esto una y otra vez, tratando de persuadirle. Debido a ello y al respeto que sentía por nosotros, su mente comenzó a aceptar nuestras instrucciones.
Texto* 37: «Vallabha contestó: “Mis queridos hermanos, ¿cómo puedo desobedecer vuestras órdenes? Iniciadme en el mantra de Krsna para que pueda ofrecer servicio devocional al Señor Krsna”.
Texto* 38: «Sin embargo, esa misma noche se puso a pensar: “¿Cómo voy a abandonar los pies de loto del Señor Raghunatha?”.
Texto* 39: «Pasó toda la noche en vela, llorando. Por la mañana, se nos acercó y nos presentó la siguiente súplica.
Texto* 40: «“He vendido mi cabeza a los pies de loto del Señor Ramacandra. No puedo llevármela. Sería demasiado doloroso para mí.
Texto* 41: «“Por favor, sed misericordiosos conmigo e instruidme de forma que pueda servir los pies de loto del Señor Raghunatha vida tras vida.
Texto* 42: «“Me es imposible abandonar los pies de loto del Señor Raghunatha. Se me rompe el corazón sólo de pensarlo.”
Texto* 43: «Al escuchar sus palabras, le abrazamos y le animamos, diciéndole: “Eres un gran devoto santo, pues tu determinación en el servicio devocional es firme”. De esta forma, le alabamos.
Texto* 44: «Mi querido Señor, la familia a la que Tú concedes un poco de misericordia es siempre afortunada, pues esa misericordia hace desaparecer todas las miserias.»
Texto* 45: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Algo parecido ocurrió con Murari Gupta. Yo le puse a prueba en el pasado, y su determinación era parecida.
Texto* 46: «Glorioso es el devoto que no abandona el refugio de su Señor, y glorioso es el Señor que no abandona a Su sirviente.
Texto* 47: «Si sucede que un sirviente cae y se va, glorioso es el amo que va a buscarle y, tomándole por el cabello, le trae de vuelta.
Texto* 48: «Es muy bueno que hayas venido aquí. Ahora quédate en esta habitación con Haridasa Thakura.
Texto* 49: «Los dos sois expertos en entender las melosidades del servicio devocional del Señor Krsna. Por eso, debéis continuar saboreando el néctar de esas actividades y cantando el maha-mantra Hare Krsna.»
Texto* 50: Dicho esto, Sri Caitanya Mahaprabhu Se levantó y Se fue; por medio de Govinda les envió prasadam para comer.
Texto* 51: De ese modo, Sanatana Gosvami permaneció bajo el cuidado de Sri Caitanya Mahaprabhu. Solía mirar el disco de la cúpula del templo de Jagannatha, y le ofrecía reverencias respetuosas.
Texto* 52: Sri Caitanya Mahaprabhu iba todos los días a visitar a los dos grandes devotos, y pasaba con ellos algún tiempo, hablando de temas de Krsna.
Texto* 53: En el templo del Señor Jagannatha, las ofrendas de prasadam eran de la máxima calidad. Sri Caitanya Mahaprabhu traía ese prasadam para los dos devotos.
Texto* 54: Un día, durante Su visita, el Señor Se dirigió de improviso a Sanatana Gosvami y le dijo lo siguiente.
Texto* 55: «Mi querido Sanatana —dijo—, si el suicidio Me permitiera llegar a Krsna, ciertamente abandonaría millones de cuerpos sin dudarlo un instante.
Texto* 56: «Debes saber que no se puede llegar a Krsna simplemente abandonando el cuerpo. Krsna se obtiene por medio del servicio devocional. No hay otro medio para llegar a Él.
Texto* 57: «Actos como el suicidio se hallan bajo la influencia de la modalidad de la ignorancia, y bajo la influencia de la ignorancia y la pasión no se puede entender quién es Krsna.
Texto* 58: «Sin ofrecer servicio devocional, no es posible despertar el amor latente por Krsna, y no hay otra forma de llegar a Él que no sea ese despertar del amor latente.
Texto 59: «[La Suprema Personalidad de Dios, Krsna, dijo:] “Mi amado Uddhava, ni por medio del astaṅga-yoga [el sistema de yoga místico para controlar los sentidos], ni por medio del monismo impersonal o de un estudio analítico de la Verdad Absoluta, ni por el estudio de los Vedas, la práctica de austeridades, la caridad o la aceptación de la orden de sannyasa, se Me puede satisfacer tanto como ofreciéndome servicio devocional puro.”
Texto* 60: «Medidas como el suicidio son causa de pecado. Con ese tipo de acciones, el devoto jamás obtiene el refugio de los pies de loto de Krsna.
Texto* 61: «Debido a los sentimientos de separación de Krsna, a veces un devoto excelso desea abandonar la vida. Con ese amor extático, sin embargo, llega a ver a Krsna en persona, y en ese momento ya no puede abandonar el cuerpo.
Texto* 62: «Quien está profundamente enamorado de Krsna no puede tolerar la separación del Señor. Debido a ello, ese devoto desea constantemente la muerte.
Texto 63: «“¡Oh, Tú, el de ojos de loto!, el Señor Siva y otras grandes personalidades desean bañarse en el polvo de Tus pies de loto para alejar la ignorancia. Si no obtengo la misericordia de Tu Señoría, seguiré votos para reducir la duración de mi vida, y de ese modo abandonaré el cuerpo en cientos de vidas, si con ello me es posible obtener Tu misericordia.”
Texto 64: «“¡Oh, querido Krsna!, con Tus miradas sonrientes y Tu hablar melodioso, has encendido en nuestro corazón un fuego de deseos lujuriosos. Ahora debes apagar ese fuego con un chorro del néctar de Tus labios, besándonos. Hazlo, por favor. Si no lo haces, querido amigo, el fuego que arde en nuestro corazón reducirá nuestro cuerpo a cenizas debido a la separación que sentimos por Ti. De ese modo, con nuestra meditación reclamamos el refugio de Tus pies de loto.”»
Texto* 65: Caitanya Mahaprabhu dijo a Sanatana Gosvami: «Abandona todos tus insensatos deseos, pues no son favorables para obtener el refugio de los pies de loto de Krsna. Ocúpate en cantar y escuchar. De ese modo, pronto alcanzarás el refugio de Krsna sin lugar a dudas.
Texto* 66: «Ni el haber nacido en una familia de baja clase incapacita para el servicio devocional del Señor Krsna, ni el simple hecho de nacer en una aristocrática familia de brahmanas es aptitud suficiente para ocuparse en servicio devocional.
Texto* 67: «Todo el que sigue la senda del servicio devocional es excelso, mientras que el no devoto siempre es condenable y abominable. Por lo tanto, en el desempeño del servicio devocional del Señor, no se tiene en cuenta la posición social de la familia.
Texto* 68: «La Suprema Personalidad de Dios, Krsna, siempre es favorable con los mansos y humildes, pero los aristócratas, los sabios eruditos y los ricos siempre están orgullosos de su posición.
Texto 69: «“Alguien puede haber nacido en una familia brahmana y tener las doce cualidades brahmínicas, pero si, a pesar de poseer todas esas cualidades, no está consagrado a los pies de loto del Señor Krsna, cuyo ombligo tiene forma de flor de loto, no está a la altura del candala que ha dedicado su mente, sus palabras, actividades, riquezas y vida al servicio del Señor. El simple hecho de nacer en una familia brahmana o de tener cualidades brahmínicas no es suficiente. Es necesario ser un devoto puro del Señor. Así pues, si un sva-paca, un candala, es devoto, se libera él y libera a toda su familia, mientras que el brahmana que no es devoto, sino que simplemente tiene cualidades brahmínicas, no puede purificarse ni siquiera a sí mismo, y mucho menos a su familia.”»
Texto 70: «De todas las formas de ofrecer servicio devocional, los nueve métodos prescritos son los mejores, pues poseen una gran potencia para entregarnos a Krsna mismo y el amor extático por Krsna.
Texto 71: «De los nueve procesos del servicio devocional, el más importante es cantar constantemente el santo nombre del Señor. Quien así lo hace, evitando los diez tipos de ofensas, obtiene fácilmente el muy preciado amor por Dios.»
Texto* 72: Al escuchar esto, el asombro de Sanatana Gosvami no conocía límites. Podía entender: «A Sri Caitanya Mahaprabhu no Le ha parecido bien mi decisión de suicidarme».
Texto* 73: Sanatana Gosvami llegó a la siguiente conclusión: «El Señor Sri Caitanya Mahaprabhu, que lo conoce todo —pasado, presente y futuro— me ha prohibido suicidarme». Entonces se postró, tocando los pies de loto del Señor, y Le dijo lo siguiente.
Texto* 74: «Mi Señor, Tú eres el Señor Supremo, omnisciente, misericordioso e independiente. Igual que un instrumento de madera, yo danzo al son que Tú me tocas.
Texto* 75: «Soy de bajo nacimiento. En verdad, soy de lo más más bajo. Estoy condenado, pues todas las características de los pecadores están en mí. ¿De qué sirve mantenerme con vida?»
Texto* 76: El Señor Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Tu cuerpo es propiedad Mía. Tú ya te has entregado a Mí. Por lo tanto, no sigas pretendiendo ningún derecho sobre tu cuerpo.
Texto* 77: «¿Con qué derecho quieres destruir la propiedad ajena? ¿No sabes distinguir entre lo que está bien y lo que está mal?
Texto* 78: «Tu cuerpo es Mi principal instrumento para realizar muchas funciones importantes. Con tu cuerpo llevaré a cabo muchas cosas.
Texto* 79: «Tú tendrás que definir los principios básicos del devoto, del servicio devocional, del amor por Dios, de los deberes del vaisnava, y de las características del vaisnava.
Texto* 80: «Además, tendrás que explicar el servicio devocional de Krsna, establecer centros para el cultivo del amor por Krsna, sacar a la luz lugares de peregrinaje perdidos y enseñar a la gente cómo adoptar la orden de vida de renuncia.
Texto 81: «Mathura-Vrndavana es Mi muy querida morada. Quiero hacer muchas cosas allí para predicar el cultivo de conciencia de Krsna.
Texto* 82: «Por orden de Mi madre, Me he establecido aquí, en Jagannatha Puri; por esa razón, no puedo ir a Mathura-Vrndavana para enseñar a la gente a vivir allí conforme a los principios religiosos.
Texto* 83: «Yo cuento con tu cuerpo para hacer todo ese trabajo, pero tú quieres abandonarlo. ¿Cómo voy a tolerar eso?»
Texto* 84: En ese momento, Sanatana Gosvami dijo a Sri Caitanya Mahaprabhu: «Te ofrezco respetuosas reverencias. Nadie puede entender las profundas ideas que concibes en Tu corazón.
Texto* 85: «Un muñeco de madera canta y danza conforme a la dirección del mago, pero él no sabe cómo danza y canta
Texto* 86: «Mi querido Señor, aquel a quien Tú haces danzar, danza según Tu deseo, pero no sabe ni cómo danza ni quién le hace danzar.»
Texto* 87: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo entonces a Haridasa Thakura: «Mi querido Haridasa, escúchame, por favor. Este caballero quiere destruir una propiedad ajena.
Texto* 88: «Una persona a quien se ha confiado una propiedad ajena, ni la reparte ni la usa para sus propios fines. Por lo tanto, dile que no cometa semejante acto ilegal.»
Texto* 89: Haridasa Thakura contestó: «Estamos falsamente orgullosos de nuestras capacidades. En realidad, no podemos entender la profundidad de Tus intenciones.
Texto* 90: «Si Tú no nos lo dices, no podemos entender cuál es Tu objetivo o qué deseas hacer por medio de quién.
Texto* 91: «Mi querido Señor, Sanatana Gosvami es muy afortunado, porque Tú, una gran personalidad, le has aceptado; no puede haber nadie tan afortunado como él.»
Texto* 92: Después de abrazar a Haridasa Thakura y a Sanatana Gosvami, Sri Caitanya Mahaprabhu Se levantó y Se fue para cumplir con Sus deberes del mediodía.
Texto* 93: «Mi querido Sanatana —dijo Haridasa Thakura, abrazándole—, nadie puede encontrar los límites de tu buena fortuna.
Texto* 94: «Sri Caitanya Mahaprabhu considera tu cuerpo propiedad Suya. Por lo tanto, nadie es tan afortunado como tú.
Texto* 95: «Sri Caitanya Mahaprabhu quiere hacer a través de ti lo que no puede hacer con Su propio cuerpo, y quiere hacerlo en Mathura.
Texto* 96: «Lo que la Suprema Personalidad de Dios quiera que nosotros hagamos, se llevará a cabo con éxito. Ésa es tu gran fortuna. Ésta es la opinión que he madurado.
Texto* 97: «De las palabras de Sri Caitanya Mahaprabhu, deduzco que quiere que tú escribas libros acerca de las conclusiones del servicio devocional y acerca de los principios regulativos tal como se definen en las Escrituras reveladas.
Texto 98: «Mi cuerpo no ha podido usarse en el servicio de Sri Caitanya Mahaprabhu. Por lo tanto, aunque nació en la tierra de India, este cuerpo ha sido inútil.»
Texto* 99: Sanatana Gosvami contestó: «¡Oh, Haridasa Thakura!, ¿quién puede compararse a ti? Tú eres uno de los devotos personales de Sri Caitanya Mahaprabhu. Por lo tanto, tú eres el más afortunado.
Texto* 100: «La misión de Sri Caitanya Mahaprabhu, por la que ha descendido como encarnación, es propagar la importancia del canto del santo nombre del Señor. Ahora, en vez de hacerlo personalmente, lo propaga a través de ti.
Texto* 101: «Mi querido señor, tú estás cantando el santo nombre 300.000 veces al día, e informas a todos de la importancia de ese canto.
Texto* 102: «Algunos se comportan muy bien pero no predican el culto de conciencia de Krsna, mientras que otros predican pero no se comportan como es debido.
Texto 103: «Tú cumples con los dos deberes en relación al santo nombre, con tu ejemplo personal y, a la vez, con tu prédica. Por lo tanto, eres el maestro espiritual del mundo entero, pues eres el devoto más avanzado del mundo.»
Texto* 104: De ese modo, los dos pasaban el tiempo hablando de temas en relación con Krsna. Así disfrutaban de la vida juntos.
Texto* 105: En la época del Ratha-yatra, y como en años anteriores, todos los devotos de Bengala vinieron para asistir al festival de los carros.
Texto* 106: Durante el festival de Ratha-yatra, Sri Caitanya Mahaprabhu volvió a danzar ante el carro de Jagannatha. Cuando Sanatana Gosvami Le vio, su mente se llenó de asombro.
Texto* 107: Los devotos del Señor venidos de Bengala pasaron en Jagannatha Puri los cuatro meses de la estación de las lluvias, y el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu les presentó a todos a Sanatana Gosvami.
Texto* 108-109: Sri Caitanya Mahaprabhu presentó a Sanatana Gosvami, entre otros, a los siguientes devotos: Advaita Ācarya, Nityananda Prabhu, Srivasa Thakura, Vakresvara Pandita, Vasudeva Datta, Murari Gupta, Raghava Pandita, Damodara Pandita, Paramananda Puri, Brahmananda Bharati, Svarupa Damodara, Gadadhara Pandita, Sarvabhauma Bhattacarya, Ramananda Raya, Jagadananda Pandita, Saṅkara Pandita, Kasisvara y Govinda.
Texto* 111: El Señor pidió a Sanatana Gosvami que ofreciera reverencias a todos los devotos teniendo en cuenta sus respectivas posiciones. De ese modo les presentó a Sanatana Gosvami, para hacerle objeto de la misericordia de todos ellos.
Texto* 112: Sanatana Gosvami era muy querido por todos debido a sus excelsas cualidades y su erudición. Por consiguiente, cada uno conforme a su posición, todos le ofrecieron misericordia, amistad y honores.
Texto* 113: Cuando todos los demás devotos regresaron a Bengala después del festival de Ratha-yatra, Sanatana Gosvami se quedó bajo el cuidado de los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 114: Sanatana Gosvami asistió a la ceremonia de Dola-yatra con el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu. De ese modo, su placer aumentaba en compañía del Señor.
Texto* 115: Sanatana Gosvami había venido a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu a Jagannatha Puri en el mes de abril-mayo. En mayo-junio, Sri Caitanya Mahaprabhu le puso a prueba.
Texto* 116: En ese mes de mayo-junio, Sri Caitanya Mahaprabhu fue al jardín de Yamesvara [el Señor Siva] y, a petición de los devotos, tomó prasadam allí.
Texto* 117: Al mediodía, a la hora de comer, el Señor mandó llamar a Sanatana Gosvami, cuya felicidad aumentó al recibir el mensaje.
Texto* 118: Al mediodía, la arena de la playa quemaba como el fuego, pero Sanatana Gosvami tomó ese camino.
Texto* 119: Sobrecogido de júbilo por haber sido llamado por el Señor, Sanatana Gosvami no se daba cuenta de que la arena le estaba quemando los pies.
Texto* 120: Ni siquiera las ampollas que el calor le levantaba en las plantas de los pies le impidieron ir a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu. Al llegar, el Señor ya había almorzado y estaba reposando.
Texto* 121: Govinda dio a Sanatana Gosvami el plato con los remanentes de la comida del Señor Caitanya. Sanatana Gosvami tomó el prasadam y, a continuación, fue a ver al Señor Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 122: Cuando el Señor preguntó: «¿Por qué camino has venido?», Sanatana Gosvami contestó: «He tomado el camino de la playa».
Texto 123: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «¿Cómo es que has venido por la playa, con la arena tan caliente? ¿Por qué no has venido por delante de la puerta Simha-dvara? Es un camino mucho más fresco.
Texto* 124: «Con esa arena tan caliente, se te habrán formado ampollas en los pies. Ahora no puedes caminar. ¿Cómo has podido soportarlo?»
Texto* 125: Sanatana Gosvami contestó: «No sentí mucho dolor, ni me había dado cuenta de que el calor me había levantado ampollas.
Texto* 126: «Yo no tengo derecho a pasar cerca del Simha-dvara, pues por allí circulan siempre los sirvientes de Jagannatha.
Texto 127: «Los sirvientes vienen y van, sin la menor pausa. Si les tocase, sería mi ruina.»
Texto* 128: Al escuchar todos esos detalles, Sri Caitanya Mahaprabhu, muy complacido, dijo lo siguiente.
Texto* 129-130: «Mi querido Sanatana, aunque eres el liberador del universo entero, y aunque hasta los semidioses y grandes santos se purifican al tocarte, el devoto se caracteriza por seguir y proteger la etiqueta vaisnava. Mantener la etiqueta vaisnava es el adorno del devoto.
Texto* 131: «Cuando alguien rompe las normas de etiqueta, la gente se burla de él, y de ese modo es vencido, tanto en este mundo como en el siguiente.
Texto* 132: «Por seguir la etiqueta, has satisfecho Mi mente. ¿Quién sino tú podría dar ese ejemplo?»
Texto* 133: Dicho esto, Sri Caitanya Mahaprabhu abrazó a Sanatana Gosvami, y el líquido que trasudaban las llagas de Sanatana mojaron el cuerpo del Señor.
Texto* 134: Aunque Sanatana Gosvami trató repetidamente de prohibírselo, Sri Caitanya Mahaprabhu le abrazó. Al ver que el cuerpo del Señor se había mojado con el líquido de las llagas de su cuerpo, Sanatana se sintió muy desdichado.
Texto* 135: De ese modo, amo y sirviente se fueron a sus respectivas casas. Al día siguiente, Jagadananda Pandita fue a ver a Sanatana Gosvami.
Texto* 136: Cuando Jagadananda Pandita y Sanatana Gosvami se sentaron a hablar de temas de Krsna, Sanatana Gosvami expresó a Jagadananda Pandita la causa de su desdicha.
Texto* 137: «Vine aquí para aliviar mi sufrimiento viendo al Señor Sri Caitanya Mahaprabhu, pero el Señor no me ha permitido hacer lo que tenía en mente.
Texto* 138: «Aunque yo Se lo prohibo, Sri Caitanya Mahaprabhu me abraza, y entonces Su cuerpo se moja con los líquidos que trasudan mis llagas.
Texto* 139: «De ese modo, estoy cometiendo ofensas a Sus pies de loto y, ciertamente, eso me impedirá liberarme. Además, no puedo ver al Señor Jagannatha. Ésa es mi gran desdicha.
Texto* 140: «Vine aquí buscando mi propio beneficio, pero ahora veo que estoy obteniendo todo lo contrario. No sé, ni puedo averiguar, en qué modo habrá beneficio para mí.»
Texto* 141: Jagadananda Pandita dijo: «Lo más adecuado para ti es que vivas en Vrndavana. Puedes regresar allí después de ver el festival de Ratha-yatra.
Texto* 142: «El Señor os ha ordenado ya, a ti y a tu hermano, que os establezcáis en Vrndavana. Allí seréis completamente felices.
Texto* 143: «El objeto de tu visita aquí ya se ha cumplido, pues has visto los pies de loto del Señor. Por lo tanto, después de ver al Señor Jagannatha sobre el carro de Ratha-yatra, puedes irte».
Texto 144: Sanatana Gosvami contestó: «Me has aconsejado muy bien. Ciertamente iré allí, pues ése es el lugar que el Señor me ha dado como residencia».
Texto* 145: Después de esta conversación, Sanatana Gosvami y Jagadananda Pandita continuaron, cada uno, con sus respectivos deberes. Al día siguiente, Sri Caitanya Mahaprabhu fue a ver a Haridasa y a Sanatana Gosvami.
Texto* 146: Haridasa Thakura ofreció reverencias a los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu, y el Señor le abrazó con amor extático.
Texto* 147: Sanatana Gosvami ofreció reverencias y dandavats desde un lugar alejado, pero Sri Caitanya Mahaprabhu le llamó una y otra vez para abrazarle.
Texto* 148: Por temor a cometer ofensas, Sanatana Gosvami no se acercó a Sri Caitanya Mahaprabhu. Fue el Señor, sin embargo, quien Se acercó a él.
Texto* 149: Sanatana Gosvami retrocedió, pero Sri Caitanya Mahaprabhu recurrió a la fuerza para sujetarle y abrazarle.
Texto* 150: El Señor entonces Se los llevó a los dos y Se sentó en un lugar sagrado. En ese lugar, Sanatana Gosvami, que era avanzado en la renunciación, dijo lo siguiente.
Texto* 151: «He venido aquí buscando mi propio beneficio, pero veo que obtengo todo lo contrario. No puedo ofrecer servicio. Simplemente cometo ofensas día tras día.
Texto* 152: «Soy de bajo nacimiento por naturaleza. Soy un contaminado receptáculo de actividades pecaminosas. Si Tú me tocas, Señor, será una gran ofensa de parte mía.
Texto* 153: «Además, de estas llagas infectadas que me cubren el cuerpo, sale sangre, y Tu cuerpo se moja con el líquido de las llagas, pero Tú, aun así, Te empeñas en tocarme, hasta por la fuerza.
Texto* 154: «Mi querido Señor, en Ti no hay ni la más mínima repulsión a tocar mi cuerpo, que se encuentra en un estado horrible. Debido a esa ofensa, para mí se ha terminado todo lo auspicioso.
Texto* 155: «Por eso veo que, quedándome aquí, no voy a conseguir nada auspicioso. Por favor, dame una orden autorizándome a regresar a Vrndavana después del festival de Ratha-yatra.
Texto* 156: «He pedido a Jagadananda Pandita que me diera su opinión, y también él me ha aconsejado que regrese a Vrndavana».
Texto* 157: Al escuchar esto, Sri Caitanya Mahaprabhu, muy irritado, comenzó a reñir a Jagadananda Pandita.
Texto* 158: «Jaga [Jagadananda Pandita] no es más que un muchacho nuevo, pero está tan orgulloso que se considera competente para aconsejar a una persona como tú.
Texto* 159: «Tanto en cuestiones de avance espiritual como en asuntos cotidianos, tú estás a nivel de maestro espiritual suyo. Aun así, sin conocer su propio valor, se atreve a aconsejarte.
Texto* 160: «Mi querido Sanatana, tú podrías ser Mi propio consejero, porque eres una persona autorizada. Aun así, Jaga quiere instruirte. No es más que la desvergüenza de un muchacho travieso.»
Texto* 161: Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu reñía de ese modo a Jagadananda Pandita, Sanatana Gosvami se postró a los pies de loto del Señor y dijo: «Ahora puedo entender la afortunada posición de Jagadananda.
Texto* 162: «También puedo entender mi mala fortuna. En este mundo no hay nadie tan afortunado como Jagadananda.
Texto* 163: «Señor, Tú estás dando a beber a Jagadananda el néctar de las relaciones afectuosas, mientras que a mí, al ofrecerme honores y oraciones, me haces beber el amargo jugo de nimba y nisinda.
Texto* 164: «Para mi desdicha, no Me has aceptado entre Tus relaciones íntimas. Pero Tú eres la Suprema Personalidad de Dios, completamente independiente.»
Texto* 165: Al escuchar esto, Sri Caitanya Mahaprabhu Se sintió un poco avergonzado. Entonces, para satisfacer a Sanatana Gosvami, dijo lo siguiente.
Texto* 166: «Mi querido Sanatana, por favor, no pienses que Jagadananda Me es más querido que tú. Sin embargo, lo que no puedo soportar es que se pase por alto la etiqueta establecida.
Texto* 167: «Tú eres toda una autoridad, de gran experiencia en los sastras, mientras que Jaga no es más que un muchacho.
Texto* 168: «Tú tienes poder para convencerme incluso a Mí. Ya en muchas ocasiones Me has convencido en cuestiones de tratos cotidianos y de servicio devocional.
Texto* 169: «No puedo tolerar que Jaga te haya dado consejos. Por eso le riño.
Texto* 170: «Si te ofrezco alabanzas, no es porque te considere fuera del círculo de Mis relaciones íntimas, sino porque estás realmente tan cualificado que se hace inevitable alabar tus cualidades.
Texto* 171: «Podemos sentir afecto por muchas personas, pero, en función de la naturaleza de nuestras relaciones personales, surgen distintos tipos de amor extático.
Texto* 172: «Tú consideras tu cuerpo peligroso y horrible, pero Yo pienso que tu cuerpo es como néctar.
Texto 173: «En realidad, tu cuerpo es trascendental, nunca material. Tú, sin embargo, piensas en él en función de un concepto material.
Texto 174: «Incluso si tu cuerpo fuese material, Yo no podría despreciarlo, pues el cuerpo material no debe considerarse ni bueno ni malo.
Texto 175: «“Todo concepto que no esté relacionado con Krsna debe considerarse ilusión [maya]. Ninguna de las ilusiones que se pronuncian con palabras o se conciben en la mente son reales. Como la ilusión no es real, no existe diferencia entre lo que pensamos que es bueno y lo que pensamos que es malo. Hablando de la Verdad Absoluta, esas especulaciones no tienen validez.”
Texto 176: «En el mundo material, los conceptos de bueno y malo son especulaciones mentales. Por lo tanto, decir “Esto es bueno”, y “Esto es malo” es un gran error.
Texto 177: «“Los sabios humildes, en virtud del conocimiento verdadero, ven con la misma visión a un manso y erudito brahmana, a una vaca, a un elefante, a un perro y a un comeperros.”
Texto 178: «“A la persona que está completamente satisfecha en el conocimiento obtenido y aplicado en la vida práctica, que está siempre determinada y fija en su posición espiritual, que controla perfectamente los sentidos, y que ve los guijarros, las piedras y el oro al mismo nivel, se la considera un yogi perfecto”.
Texto 179: «Puesto que estoy en la orden de vida de renuncia, Mi deber es ser ecuánime y no hacer distinciones. Mi conocimiento debe mostrar la misma actitud hacia la pasta de sándalo que hacia el sucio lodo.
Texto* 180: «Por esa razón, no puedo rechazarte. Si sintiese rechazo hacia Ti, Me estaría desviando de Mi deber prescrito.»
Texto* 181: Haridasa dijo: «Mi querido Señor, lo que has explicado son formalidades externas. Yo no lo acepto.
Texto* 182: «Mi Señor, todos nosotros somos de lo más bajo, pero Tú nos has aceptado debido a Tu cualidad de ser misericordioso con los caídos. Esto es bien sabido en todo el mundo.»
Texto* 183: El Señor Caitanya sonrió y dijo: «Escuchad, Haridasa y Sanatana. Voy a deciros de verdad lo apegada que está Mi mente a vosotros.
Texto 184: «Mis queridos Haridasa y Sanatana, Yo os considero Mis hijos pequeños, a los que debo mantener. El que mantiene nunca toma en serio ninguna falta del mantenido.
Texto* 185: «Siempre pienso de Mí mismo que no merezco respeto, pero, debido al afecto que siento por vosotros, siempre os considero Mis hijos pequeños.
Texto* 186: «Una madre no siente rechazo hacia su bebé cuando éste la mancha de heces u orina. Por el contrario, siente un gran placer en limpiarle.
Texto* 187: «Para la madre, las heces y la orina del bebé al que cría son como pasta de madera de sándalo. De forma similar, Yo no siento rechazo hacia Sanatana cuando ese líquido maloliente de sus llagas Me toca el cuerpo.
Texto* 188: Haridasa Thakura dijo: «Mi querido Señor, Tú eres la Suprema Personalidad de Dios y eres muy misericordioso con nosotros. Nadie puede entender los profundos sentimientos afectuosos de Tu corazón.
Texto* 189: «Tú abrazaste al leproso Vasudeva, que tenía todo el cuerpo infestado de gusanos. Eres tan bondadoso que, pese a su estado, le abrazaste.
Texto* 190: «Al abrazarle, hiciste su cuerpo tan bello como el de Cupido. No podemos entender las olas de Tu misericordia.»
Texto 191: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «El cuerpo de un devoto nunca es material. Se lo considera trascendental, pleno de bienaventuranza espiritual.
Texto* 192: «En el momento de la iniciación, cuando el devoto se entrega por completo al servicio del Señor, Krsna le considera al mismo nivel que Él mismo.
Texto* 193: «De ese modo, el cuerpo del devoto se transforma y su existencia se vuelve espiritual; entonces, en ese cuerpo trascendental, el devoto ofrece servicio a los pies de loto del Señor.
Texto 194: «“La entidad viviente que está sujeta al nacimiento y la muerte alcanza la inmortalidad cuando abandona todas las actividades materiales, dedica su vida a cumplir Mi orden, y actúa conforme a Mis directrices. De ese modo se capacita para disfrutar de la bienaventuranza espiritual que se deriva del intercambio de melosidades amorosas conmigo”.
Texto* 195: «Por alguna razón, Krsna manifestó esas llagas infecciosas en el cuerpo de Sanatana Gosvami y le envió aquí para ponerme a prueba.
Texto* 196: «Si Yo hubiera sentido aversión por Sanatana Gosvami y no le hubiera abrazado, ciertamente habría recibido un castigo por Mis ofensas contra Krsna.
Texto 197: «Sanatana Gosvami es uno de los devotos personales de Krsna. Su cuerpo no podía dar mal olor. El primer día que le abracé, sentí aroma de catuhsama [una mezcla de pasta de madera de sándalo, alcanfor, aguru y almizcle].»
Texto* 198: Y de hecho ocurría que, cuando Sri Caitanya Mahaprabhu abrazaba el cuerpo de Sanatana Gosvami, por el simple contacto con el Señor, se manifestaba una fragancia de pasta de madera de sándalo.
Texto* 199: Sri Caitanya Mahaprabhu continuó: «Mi querido Sanatana, no te aflijas, pues, cuando te abrazo, en realidad siento un gran placer.
Texto* 200: «Este año quédate aquí, en Jagannatha Puri, conmigo. Después, te enviaré a Vrndavana.»
Texto* 201: Dicho esto, Sri Caitanya Mahaprabhu volvió a abrazar a Sanatana Gosvami. En ese mismo momento, las llagas de Sanatana desaparecieron, y todo su cuerpo adquirió el color del oro.
Texto* 202: Al ver aquel cambio, Haridasa Thakura, muy asombrado, dijo al Señor: «Éste es Tu pasatiempo.
Texto* 203: «Mi querido Señor, Tú hiciste a Sanatana Gosvami beber el agua de Jharikhanda, y en realidad fuiste Tú quien generó en su cuerpo las consecuentes llagas.
Texto* 204: «Después de causarle esas llagas, pusiste a prueba a Sanatana Gosvami. Nadie puede entender Tus pasatiempos trascendentales.»
Texto* 205: Después de abrazar a Haridasa Thakura y a Sanatana Gosvami, Sri Caitanya Mahaprabhu regresó a Su morada. Entonces, llenos de amor extático, Haridasa Thakura y Sanatana Gosvami glorificaron los atributos trascendentales del Señor.
Texto* 206: De ese modo, Sanatana Gosvami se quedó bajo la tutela de Sri Caitanya Mahaprabhu y habló con Haridasa Thakura de las cualidades trascendentales de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 207: Tras asistir al festival de Dola-yatra, Sri Caitanya Mahaprabhu instruyó con todo detalle a Sanatana Gosvami acerca de su misión en Vrndavana, y Se despidió de él.
Texto* 208: La escena de separación que tuvo lugar cuando se despidieron Sanatana Gosvami y Sri Caitanya Mahaprabhu es tan lastimosa que no se puede describir aquí.
Texto* 209: Sanatana Gosvami decidió ir a Vrndavana por el mismo camino del bosque que había seguido Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 210: Sanatana Gosvami consultó a Balabhadra Bhattacarya y tomó nota de todas las poblaciones, ríos y montañas en que Sri Caitanya Mahaprabhu había realizado Sus pasatiempos.
Texto 211: Sanatana Gosvami visitó a todos los devotos de Sri Caitanya Mahaprabhu y, viajando por el mismo camino, visitó los lugares por donde había pasado Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 212: En cuanto visitaba un lugar en que Sri Caitanya Mahaprabhu hubiera realizado pasatiempos durante Su viaje, Sanatana Gosvami se llenaba de amor extático.
Texto* 213: De ese modo, Sanatana Gosvami llegó a Vrndavana. Más tarde, Rupa Gosvami llegó y fue a reunirse con él.
Texto 214: Srila Rupa Gosvami se había demorado un año en Bengala para dividir su dinero entre sus familiares y así situarles debidamente.
Texto* 215: El dinero que había ahorrado en Bengala, lo repartió entre sus familiares, los brahmanas y los templos.
Texto* 216: De ese modo, tras cumplir con todo lo que tenía en mente, regresó a Vrndavana completamente satisfecho.
Texto 217: Los dos hermanos se encontraron en Vrndavana, donde se quedaron para cumplir la voluntad de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 218: Srila Rupa Gosvami y Sanatana Gosvami reunieron muchas Escrituras reveladas y, conforme al testimonio de esas Escrituras, sacaron a la luz todos los lugares de peregrinaje perdidos. De ese modo establecieron templos para la adoración del Señor Krsna.
Texto* 219: Srila Sanatana Gosvami redactó el Brhad-bhagavatamrta, un libro que permite entender quién es devoto, cuál es el proceso del servicio devocional, y quién es Krsna, la Verdad Absoluta.
Texto* 220: Srila Sanatana Gosvami escribió un comentario del Décimo Canto titulado Dasama-tippani, con el que se pueden entender los pasatiempos trascendentales y el amor extático por el Señor Krsna.
Texto 221: También redactó el Hari-bhakti-vilasa, que informa acerca de las normas de conducta del devoto y de todo lo referente a los deberes del vaisnava.
Texto 222: Srila Sanatana Gosvami redactó muchos otros libros. ¿Quién podría enumerarlos? El principio básico de todos esos libros es mostrarnos cómo amar a Madana-mohana y a Govindaji.
Texto* 223: También Srila Rupa Gosvami escribió muchos libros. Entre ellos, el más famoso es el Bhakti-rasamrta-sindhu. Ese libro permite entender la esencia del servicio devocional a Krsna y las melosidades trascendentales que se pueden obtener de ese servicio.
Texto* 224: Srila Rupa Gosvami redactó también el libro titulado Ujjvala-nilamani, con el que se pueden entender en toda su extensión los asuntos amorosos de Sri Sri Radha y Krsna.
Texto* 225: Srila Rupa Gosvami redactó también dos importantes obras teatrales tituladas Vidagdha-madhava y Lalita-madhava, con las que se pueden entender todas las melosidades derivadas de los pasatiempos del Señor Krsna.
Texto 226: Srila Rupa Gosvami redactó 100.000 versos, comenzando con su obra Dana-keli-kaumudi. En todas esas Escrituras, explicó detalladamente las melosidades trascendentales de las actividades de Vrndavana.
Texto* 227: El hijo de Sri Vallabha o Anupama, el hermano menor de Srila Rupa Gosvami, fue el gran sabio erudito llamado Srila Jiva Gosvami.
Texto* 228: Tras renunciar a todo, Srila Jiva Gosvami fue a Vrndavana. Más tarde, también él escribió muchos libros acerca del servicio devocional y expandió la labor de prédica.
Texto* 229: En particular, Srila Jiva Gosvami redactó el libro titulado Bhagavata-sandarbha, o ±at-sandarbha, que es la esencia de todas las Escrituras. Ese libro permite obtener una comprensión conclusiva del servicio devocional y de la Suprema Personalidad de Dios.
Texto* 230: Redactó también el Gopala-campu, un libro que es la esencia de todas las Escrituras védicas. En ese libro, ha mostrado los pasatiempos de Radha y Krsna en Vrndavana, así como Sus relaciones de amor extático.
Texto* 231: En el ±at-sandarbha, Srila Jiva Gosvami estableció las verdades acerca del amor trascendental por Krsna. De ese modo, la extensión de sus libros llega a los 400.000 versos.
Texto* 232: Cuando quiso ir de Bengala a Mathura, Jiva Gosvami pidió permiso a Srila Nityananda Prabhu.
Texto* 233: Debido al parentesco de Jiva Gosvami con Rupa Gosvami y Sanatana Gosvami, que habían sido muy favorecidos por Sri Caitanya Mahaprabhu, el Señor Nityananda Prabhu puso Sus pies sobre la cabeza de Srila Jiva Gosvami y le abrazó.
Texto* 234: El Señor Nityananda Prabhu ordenó: «Sí, ve pronto a Vrndavana. Sri Caitanya Mahaprabhu ha otorgado ese lugar a tu familia, tu padre y tus tíos, y, por lo tanto, debes ir allí inmediatamente».
Texto* 235: Por orden de Nityananda Prabhu, Jiva Gosvami fue a Vrndavana y obtuvo realmente el resultado de esa orden, pues escribió libros durante mucho tiempo y predicó el culto del bhakti desde allí.
Texto* 236: Ellos tres —Rupa Gosvami, Sanatana Gosvami y Jiva Gosvami— son mis maestros espirituales, como también lo es Raghunatha dasa Gosvami. Por ello ofrezco oraciones a sus pies de loto, pues yo soy su sirviente.
Texto* 237: He narrado así el segundo encuentro del Señor con Sanatana Gosvami. Al escuchar esto, puedo entender el deseo del Señor.
Texto* 238: Estas características de Sri Caitanya Mahaprabhu son como caña de azúcar que se mastica para saborear el jugo trascendental.
Texto 239: Orando a los pies de loto de Sri Rupa y Sri Raghunatha, siempre deseando su misericordia, yo, Krsnadasa, narro el Sri Caitanya-caritamrta, siguiendo sus pasos.