Sri Caitanya Caritamrita

Antya-lila
Capítulo 2: El castigo de Haridasa el Menor

Texto* 1: Ofrezco respetuosas reverencias a los pies de loto de mi maestro espiritual y de todos los demás preceptores en la senda del servicio devocional. Ofrezco respetuosas reverencias a todos los vaisnavas y a los Seis Gosvamis, Srila Rupa Gosvami, Srila Sanatana Gosvami, Raghunatha dasa Gosvami, Jiva Gosvami y a sus compañeros. Ofrezco respetuosas reverencias a Sri Advaita Ācarya Prabhu, a Sri Nityananda Prabhu, a Sri Caitanya Mahaprabhu, y a todos Sus devotos, encabezados por Srivasa Thakura. Ofrezco a continuación reverencias respetuosas a los pies de loto del Señor Krsna, de Srimati Radharani y de todas las gopis, comenzando por Lalita y Visakha.
Texto* 2: ¡Toda gloria a Sri Caitanya Mahaprabhu! ¡Toda gloria a Nityananda Prabhu! ¡Toda gloria a Advaita Ācarya! ¡Y toda gloria a todos los devotos de Sri Caitanya Mahaprabhu!
Texto* 3: En Su encarnación de Sri Caitanya Mahaprabhu, el Señor Sri Krsna descendió para liberar a todos los seres vivos de los tres mundos, desde Brahmaloka a Patalaloka. Él provocó su liberación de tres maneras.
Texto* 4: En algunos lugares, el Señor liberó a las almas caídas encontrándose directamente con ellas, en otros, dotando de poder a un devoto puro, y en otros, manifestándose Él mismo ante alguien.
Texto 5-6: Sri Caitanya Mahaprabhu liberó a la mayor parte de las almas caídas encontrándose directamente con ellas. A otros los liberó entrando en el cuerpo de grandes devotos, como por ejemplo Nakula Brahmacari. Y a otros los liberó apareciéndose ante ellos, como en el caso de Nrsimhananda Brahmacari. «Yo liberaré a las almas caídas»: esa afirmación caracteriza a la Suprema Personalidad de Dios.
Texto* 7: Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu estaba personalmente presente en este mundo, todos los que se encontraron con Él, aunque fuera una sola vez, quedaron completamente satisfechos y se volvieron espiritualmente avanzados.
Texto* 8: Los devotos de Bengala iban cada año a Jagannatha Puri para ver a Sri Caitanya Mahaprabhu; tras estar con Él, regresaban a Bengala.
Texto* 9: Del mismo modo, la gente que venía a Jagannatha Puri desde diversas provincias de la India se sentía plenamente satisfecha después de ver los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto 10: Habitantes de todo el universo, incluyendo las siete islas, los nueve khandas, los planetas de los semidioses, Gandharvaloka y Kinnaraloka, iban allí en forma de seres humanos.
Texto* 11: Habiendo visto al Señor, todos ellos se volvían vaisnavas. Llenos de amor extático por Dios, cantaban el mantra Hare Krsna y danzaban.
Texto* 12: De ese modo, mediante encuentros directos, Sri Caitanya Mahaprabhu liberó a los tres mundos. Algunas personas, sin embargo, estaban enredadas en actividades materiales y no pudieron ir.
Texto* 13: Como los habitantes de algunas regiones del universo no habían podido verle, Sri Caitanya Mahaprabhu, para liberarles, entró personalmente en el cuerpo de algunos devotos puros.
Texto 14: De ese modo dotó de poder a ciertos seres vivientes [Sus devotos puros], manifestando en ellos Su propia devoción, de tal manera que, con sólo verles, la gente de todos los demás países se volvían devotos.
Texto* 15: De ese modo, Sri Caitanya Mahaprabhu liberó los tres mundos en su totalidad, no sólo con Su presencia en persona, sino también dotando de poder a otros. Explicaré brevemente cómo dotó de poder a un ser viviente en Bengala.
Texto 16: En Āmbuya-muluka vivía una persona llamada Nakula Brahmacari, que era un devoto perfectamente puro, muy avanzado en el servicio devocional.
Texto* 17: Deseando liberar a todos los habitantes de Bengala, Sri Caitanya Mahaprabhu entró en el corazón de Nakula Brahmacari.
Texto* 18: A partir de entonces, Nakula Brahmacari era como un poseído por un fantasma. A veces reía, a veces lloraba, a veces danzaba y a veces cantaba como un loco.
Texto* 19: Manifestaba continuamente transformaciones corporales de amor trascendental. De ese modo lloraba, temblaba, quedaba aturdido, sudaba, danzaba lleno de amor por Dios y emitía sonidos como los de las nubes.
Texto* 20: Su cuerpo brillaba con el lustre de Sri Caitanya Mahaprabhu, y mostraba Su misma absorción en el amor extático por Dios. La gente venía de todas las provincias de Bengala para ver esas manifestaciones.
Texto* 21: A todo el que se cruzaba con él, le aconsejaba que cantase los santos nombres Hare Krsna. De ese modo, al verle, la gente se sentía sobrecogida de amor por Dios.
Texto* 22: Sivananda Sena oyó decir que Sri Caitanya Mahaprabhu había entrado en el cuerpo de Nakula Brahmacari; entonces, con dudas en la mente, fue a verle.
Texto* 23: Deseando comprobar la autenticidad de Nakula Brahmacari, esperó fuera, pensando lo siguiente.
Texto* 24-25: «Si Nakula Brahmacari me llama personalmente y sabe cuál es el mantra que yo adoro, entenderé que ha sido inspirado por la presencia de Sri Caitanya Mahaprabhu.» Pensando de ese modo, esperó a una cierta distancia.
Texto* 26: Había una gran multitud, unos yendo y otros viniendo. En verdad, la multitud era tan grande que algunos ni siquiera podían ver a Nakula Brahmacari.
Texto* 27: En su estado de inspiración, Nakula Brahmacari dijo: «Sivananda Sena está esperando cerca de aquí. Dos o cuatro de vosotros id a llamarle».
Texto* 28: Unas personas empezaron entonces a correr en todas las direcciones, gritando: «¡Sivananda! ¡Quien sea Sivananda, que venga, por favor! ¡Nakula Brahmacari te llama!».
Texto* 29: Al escuchar esas llamadas, Sivananda Sena acudió rápidamente, ofreció reverencias a Nakula Brahmacari, y se sentó cerca de él.
Texto* 30: Nakula Brahmacari dijo: «Sé que tienes dudas. Ahora escucha con gran atención esta demostración.
Texto 31: «Tú cantas el Gaura-gopala mantra, formado por cuatro sílabas. Ahora, por favor, abandona las dudas que han morado en ti.»
Texto* 32: A partir de entonces, en la mente de Sivananda Sena hubo la absoluta confianza de que Nakula Brahmacari estaba lleno de la presencia de Sri Caitanya Mahaprabhu. Sivananda Sena le ofreció entonces respeto y servicio devocional.
Texto* 33: De ese modo debemos entender las inconcebibles potencias de Sri Caitanya Mahaprabhu. Ahora, por favor, escuchad cómo se produce Su aparición [avirbhava].
Texto* 34-35: Sri Caitanya Mahaprabhu Se aparecía siempre en cuatro lugares: en el templo de la casa de madre Saci, en el lugar donde danzaba Sri Nityananda Prabhu, en casa de Srivasa Pandita durante el canto en congregación, y en casa de Raghava Pandita. Se aparecía debido a la atracción que sentía por el amor de Sus devotos. Ésa es Su característica natural.
Texto* 36: Sri Caitanya Mahaprabhu Se apareció a Nrsimhananda Brahmacari y comió sus ofrendas. Por favor, escuchad acerca de esto con atención.
Texto* 37: Sivananda Sena tenía un sobrino llamado Srikanta Sena, que, por la gracia de Sri Caitanya Mahaprabhu, era sumamente afortunado.
Texto* 38: Un año, Srikanta Sena fue solo a Jagannatha Puri con un intenso deseo de ver al Señor.
Texto* 39: Al ver a Srikanta Sena, Sri Caitanya Mahaprabhu le otorgó Su misericordia sin causa. Srikanta Sena pasó casi dos meses junto a Sri Caitanya Mahaprabhu en Jagannatha Puri.
Texto* 40: Cuando estaba a punto de regresar a Bengala, el Señor le dijo: «Prohibe a los devotos de Bengala venir a Jagannatha Puri este año.
Texto* 41: «Este año iré Yo personalmente a Bengala y veré allí a todos los devotos, comenzando por Advaita Ācarya.
Texto* 42: «Por favor, informa a Sivananda Sena de que, en el mes de pausa (diciembre-enero), ciertamente iré a su casa.
Texto* 43: «Jagadananda está allí, y Me hará ofrendas de comida. Di a todos que nadie debe venir a Jagannatha Puri este año.»
Texto* 44: Cuando Srikanta Sena regresó a Bengala y comunicó el mensaje, todos los devotos se sintieron muy complacidos.
Texto* 45: Advaita Ācarya estaba a punto de partir hacia Jagannatha Puri con los demás devotos, pero, al escuchar el mensaje, esperó. Sivananda Sena y Jagadananda también se quedaron, esperando la llegada de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 46: Cuando llegó el mes de pausa, Jagadananda y Sivananda reunieron toda clase de artículos para recibir al Señor. Cada día esperaban hasta el anochecer la llegada del Señor.
Texto* 47: Pero cuando pasó el mes y Sri Caitanya Mahaprabhu no había venido, Jagadananda y Sivananda Sena se sintieron muy desdichados.
Texto* 48-49: De improviso llegó Nrsimhananda, y Jagadananda y Sivananda le ofrecieron un asiento a su lado. Al verles tan tristes, Nrsimhananda preguntó: «¿Por qué os veo tan desalentados?».
Texto* 50: Sivananda Sena le dijo entonces: «Sri Caitanya Mahaprabhu prometió que vendría. ¿Por qué no ha venido entonces? ».
Texto* 51: Al escuchar esto, Nrsimhananda Brahmacari contestó: «Por favor, estad tranquilos. Os aseguro que dentro de tres días Le traeré aquí».
Texto* 52: Sivananda y Jagadananda sabían de la influencia y el amor por Dios de Nrsimhananda Brahmacari. Por esa razón, quedaron convencidos de que él, ciertamente, traería a Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 53: Su verdadero nombre era Pradyumna Brahmacari. El nombre de Nrsimhananda se lo había dado personalmente el Señor Gaurasundara.
Texto* 54: Tras pasar dos días meditando, Nrsimhananda Brahmacari dijo a Sivananda Sena: «Ya he traído a Sri Caitanya Mahaprabhu hasta la aldea de Panihati.
Texto* 55: «Mañana al mediodía vendrá a tu casa. Por favor, trae toda clase de ingredientes para cocinar. Yo personalmente cocinaré y Le ofreceré la comida.
Texto* 56: «De ese modo, Le traeré aquí muy pronto. Ten la seguridad de que te estoy diciendo la verdad. No tengas duda.
Texto* 57: «Date prisa en traer todos los ingredientes, pues quiero empezar a cocinar inmediatamente. Por favor, haz lo que digo.»
Texto* 58: Nrsimhananda Brahmacari dijo a Sivananda: «Por favor, tráeme los ingredientes que quiero para cocinar». De ese modo, Sivananda Sena le llevó inmediatamente todo lo que pidió.
Texto* 59: Nrsimhananda Brahmacari comenzó por la mañana temprano y cocinó toda clase de platos. Entre otras preparaciones, había verduras, pasteles y arroz dulce.
Texto* 60: Cuando terminó de cocinar, trajo platos distintos para Jagannatha y para Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 61: También ofreció platos separados para Nrsimhadeva, su Deidad venerable. De ese modo, dividió toda la comida en tres partes. Después, fuera del templo, se sentó a meditar en el Señor.
Texto* 62: En su meditación, vio a Sri Caitanya Mahaprabhu que venía rápidamente, Se sentaba y Se comía las tres ofrendas, sin dejar remanentes.
Texto* 63: Al ver que Caitanya Mahaprabhu Se lo estaba comiendo todo, Pradyumna Brahmacari estaba sobrecogido de éxtasis trascendental. Las lágrimas brotaban de sus ojos. Sin embargo, se mostró consternado, diciendo: «¡Ay de mí!, ¡ay de mí!, mi querido Señor, ¿qué estás haciendo? ¡Te estás acabando la comida de todos!
Texto* 64: «Mi querido Señor, Tú eres uno con Jagannatha; por lo tanto, no tengo objeción a que Te comas Su ofrenda. Pero, ¿por qué tocas la ofrenda del Señor Nrsimhadeva?
Texto* 65: «Creo que Nrsimhadeva no pudo comer nada hoy, y por lo tanto, está ayunando. Si el amo ayuna, ¿cómo puede vivir el sirviente?»
Texto* 66: Al ver que Sri Caitanya Mahaprabhu Se lo comía todo, Nrsimha Brahmacari sentía el corazón lleno de júbilo, pero, pensando en el Señor Nrsimhadeva, se mostró disgustado externamente.
Texto* 67: Sri Caitanya Mahaprabhu es la Suprema Personalidad de Dios mismo. Por lo tanto, no hay diferencia entre Él, el Señor Jagannatha y el Señor Nrsimhadeva.
Texto* 68: Pradyumna Brahmacari tenía un profundo deseo de entender este hecho. Por esa razón, Sri Caitanya Mahaprabhu se lo reveló mediante una demostración práctica.
Texto* 69: Tras comer todas las ofrendas, Sri Caitanya Mahaprabhu partió hacia Panihati. Allí, en casa de Raghava, Se sintió muy satisfecho de ver los diversos tipos de verduras y hortalizas que habían cocinado.
Texto* 70: Sivananda dijo a Nrsimhananda: «Te veo desalentado. ¿A qué se debe?».
Nrsimhananda contestó: «Mira cómo Se comporta tu Señor Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 71: «Él solo Se ha comido las ofrendas de las tres Deidades. Debido a ello, Jagannatha y Nrsimhadeva han quedado en ayunas.»
Texto* 72: Al escuchar esas palabras, Sivananda Sena no sabía bien si Nrsimhananda Brahmacari hablaba de ese modo debido al amor extático o porque ésa era la realidad.
Texto* 73: Ante la perplejidad de Sivananda Sena, Nrsimhananda Brahmacari le dijo: «Trae más alimentos. Voy a cocinar de nuevo para el Señor Nrsimhadeva».
Texto* 74: Sivananda Sena trajo de nuevo los ingredientes para cocinar, y Pradyumna Brahmacari volvió a cocinar y ofreció la comida a Nrsimhadeva.
Texto* 75: Al año siguiente, Sivananda fue a Jagannatha Puri con todos los demás devotos a ver los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 76: Un día, en presencia de todos los devotos, el Señor Se puso a hablar de estos episodios en relación con Nrsimhananda Brahmacari y alabó sus cualidades trascendentales.
Texto* 77: El Señor dijo: «El año pasado, en el mes de pausa, Nrsimhananda Me dio a comer toda clase de dulces y guisos de hortalizas; eran unas preparaciones tan buenas como ninguna que Yo hubiese probado antes».
Texto* 78: Al escuchar esto, todos los devotos quedaron asombrados, y Sivananda vio así confirmada la realidad de lo ocurrido.
Texto* 79: De ese modo, Sri Caitanya Mahaprabhu solía comer todos los días en el templo de Sacimata, y también visitaba la casa de Srivasa Thakura cuando se hacía kirtana.
Texto* 80: De forma similar, estaba presente siempre que danzaba Nityananda Prabhu, y Se aparecía de forma regular en casa de Raghava.
Texto* 81: Grande es la influencia que el amor de Sus devotos tiene en el Señor Gaurasundara. Por eso, allí donde hay devoción pura por el Señor, el Señor aparece personalmente, sometido a ese amor, y Sus devotos Le ven.
Texto* 82: Por la influencia del amor de Sivananda Sena, Sri Caitanya Mahaprabhu fue allí una y otra vez. ¿Quién podrá calcular los límites de su amor?
Texto* 83: De este modo he explicado la aparición de Sri Caitanya Mahaprabhu. Todo el que escucha acerca de estos hechos puede entender la opulencia trascendental del Señor.
Texto 84: En Jagannatha Puri, gozando de la compañía de Sri Caitanya Mahaprabhu, vivía Bhagavan Ācarya, que era ciertamente un caballero, un sabio erudito y un gran devoto.
Texto* 85: Estaba completamente absorto en pensamientos de relación fraternal con Dios. Como era la encarnación de un pastorcillo de vacas, sus tratos con Svarupa Damodara Gosvami eran muy amistosos.
Texto* 86: Él buscó el refugio de los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu con plena entrega. A veces invitaba al Señor a comer a su casa.
Texto 87: Bhagavan Ācarya cocinaba en casa gran variedad de platos de arroz y hortalizas, y llevaba a comer solamente al Señor.
Texto* 88: El padre de Bhagavan Ācarya, que se llamaba Satananda Khan, era un experto estadista, mientras que Bhagavan Ācarya no sentía el menor interés por la administración del estado. En verdad, prácticamente se hallaba en la orden de vida de renuncia.
Texto 89: El hermano de Bhagavan Ācarya, que se llamaba Gopala Bhattacarya, había estado estudiando la filosofía vedanta en Benarés, y había regresado a casa de Bhagavan Ācarya.
Texto* 90: Bhagavan Ācarya llevó a su hermano a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu, pero el Señor, sabiendo que Gopala Bhattacarya era un filósofo mayavadi, no Se sintió muy feliz con el encuentro.
Texto* 91: Sri Caitanya Mahaprabhu no Se siente nada feliz de recibir a quienes no son devotos puros de Krsna. Siendo Gopala Bhattacarya un erudito mayavadi, el Señor no sentía ninguna alegría de verle. Pese a todo, y como Gopala Bhattacarya era familiar de Bhagavan Ācarya, Sri Caitanya Mahaprabhu fingió estar complacido de verle.
Texto* 92: Bhagavan Ācarya dijo a Svarupa Damodara: «Mi hermano menor, Gopala, ha regresado a casa tras concluir sus estudios de filosofía vedanta».
Texto* 93: Bhagavan Ācarya pidió a Svarupa Damodara Gosvami que escuchase a Gopala comentar el Vedanta, pero Svarupa Damodara, con cierta irritación debida al amor, dijo lo siguiente.
Texto* 94: «Por relacionarte con Gopala, has perdido la inteligencia, y por eso estás deseoso de escuchar la filosofía mayavada.
Texto 95: «El vaisnava que escucha el Sariraka-bhasya, el comentario mayavada del Vedanta-sutra, abandona la actitud consciente de Krsna de que el Señor es el amo y la entidad viviente Su sirviente. En lugar de ello, se considera a sí mismo el Señor Supremo.
Texto* 96: «La filosofía mayavada juega con las palabras de tal manera que, al leer el comentario mayavada del Vedanta-sutra, hasta un devoto muy elevado que haya aceptado a Krsna como su vida misma cambia de parecer.»
Texto* 97: A pesar de la protesta de Svarupa Damodara, Bhagavan Ācarya continuó: «Todos nosotros estamos firmemente establecidos a los pies de loto de Krsna de todo corazón. Por lo tanto, el Sariraka-bhasya no puede cambiar nuestra mente».
Texto* 98: Svarupa Damodara contestó: «Aun así, cuando escuchamos la filosofía mayavada, escuchamos que Brahman es conocimiento y que el universo de maya es falso, pero no obtenemos ninguna comprensión espiritual.
Texto 99: «El filósofo mayavadi trata de establecer que la entidad viviente es un producto de la imaginación, y que la Suprema Personalidad de Dios Se halla bajo la influencia de maya. Al escuchar esa clase de comentario, al devoto se le rompen el corazón y la vida.»
Texto* 100: De ese modo, Bhagavan Ācarya, muy avergonzado y con temor, guardó silencio. Al día siguiente pidió a Gopala Bhattacarya que regresase a su distrito de procedencia.
Texto* 101: Un día, Bhagavan Ācarya invitó a Sri Caitanya Mahaprabhu a almorzar a su casa. Para ello, estaba preparando arroz y varios tipos de platos de hortalizas.
Texto* 102: Un devoto llamado Chota Haridasa solía cantar para Sri Caitanya Mahaprabhu. Bhagavan Ācarya le llamó a su casa y le dijo lo siguiente.
Texto 103: «Por favor, ve a casa de la hermana de Sikhi Mahiti. Pídele, de parte mía, una mana de arroz blanco, y tráemelo.»
Texto* 104: La hermana de Sikhi Mahiti se llamaba Madhavi-devi. Era una señora mayor siempre ocupada en austeridades. Era muy avanzada en el servicio devocional.
Texto* 105: Sri Caitanya Mahaprabhu afirmaba que, en el pasado, había sido una compañera de Srimati Radharani. En todo el mundo, tres personas y media eran devotos íntimos de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 106: Las tres personas eran Svarupa Damodara Gosvami, Ramananda Raya y Sikhi Mahiti, y la otra media persona era la hermana de Sikhi Mahiti.
Texto* 107: Haridasa el Menor, después de pedirle el arroz, se lo llevó a Bhagavan Ācarya, quien, al ver su buena calidad, se sintió muy complacido.
Texto* 108: Con gran afecto, Bhagavan Ācarya cocinó diversos tipos de verduras y otras preparaciones caras a Sri Caitanya Mahaprabhu. También se procuró remanentes de la comida del Señor Jagannatha y, para ayudar en la digestión, jengibre molido y lima con sal.
Texto* 109: Al mediodía, Sri Caitanya Mahaprabhu vino a comer las ofrendas de Bhagavan Ācarya. Apreciando, en primer lugar, la excelente calidad del arroz, hizo la siguiente pregunta.
Texto* 110: «¿Dónde has conseguido este arroz tan bueno?», preguntó el Señor.
Bhagavan Ācarya contestó: «Se lo he pedido a Madhavi-devi».
Texto* 111: Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu preguntó quién se había encargado de pedir y traer el arroz, Bhagavan Ācarya mencionó el nombre de Haridasa el Menor.
Texto* 112: Alabando la calidad del arroz, Sri Caitanya Mahaprabhu tomó prasadam. Después, cuando regresó a Su morada, dio la siguiente orden a Govinda, Su asistente personal.
Texto* 113: «A partir de hoy, no permitas venir aquí a Chota Haridasa.»
Texto* 114: Cuando le dijeron que tenía prohibido acercarse a Sri Caitanya Mahaprabhu, Haridasa el Menor se sintió muy triste. Nadie entendía la razón de aquella orden.
Texto* 115: Haridasa ayunó tres días seguidos. Entonces, Svarupa Damodara Gosvami y otros devotos íntimos fueron a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu para preguntarle.
Texto* 116: «¿Qué gran ofensa ha cometido Haridasa el Menor? ¿Por qué le has prohibido venir a Tu puerta? Ya lleva tres días ayunando.»
Texto 117: El Señor contestó: «No puedo tolerar ver la cara de una persona que, pese a haber aceptado la orden de vida de renuncia, habla íntimamente con una mujer.
Texto 118: «Los sentidos se fijan con tanta fuerza a los objetos de su disfrute que, en verdad, una estatua de madera con forma de mujer atrae la mente hasta de una gran persona santa.
Texto* 119: »“Un hombre nunca debe sentarse muy cerca de una mujer, aunque sea su madre, su hermana o su hija, pues los sentidos son tan fuertes que pueden atraer incluso a una persona avanzada en conocimiento.”
SIGNIFICADO: Este verso aparece en la Manu-samhita (2.215) y en el Srimad Bhagavatam (9.19.17).
Texto 120: «Hay muchas personas que no poseen casi nada y que adoptan la orden de vida de renuncia como los monos. Van de un lado a otro dedicándose a complacer los sentidos y hablando íntimamente con mujeres.»
Texto* 121: Después de decir esto, Sri Caitanya Mahaprabhu entró en Su habitación. Al verle tan enfadado, todos los devotos guardaron silencio.
Texto* 122: Al día siguiente, los devotos fueron todos juntos a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu para presentar a Sus pies de loto una súplica en favor de Haridasa el Menor.
Texto* 123: «La ofensa de Haridasa es pequeña —dijeron—. Por lo tanto, ¡oh, Señor!, Te rogamos que seas misericordioso con él. Ya ha recibido suficiente lección. En el futuro, no volverá a caer en esa ofensa.»
Texto* 124: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Mi mente no está bajo mi control. A ella no le gusta ver que una persona en la orden de vida de renuncia habla íntimamente con mujeres.
Texto* 125: «Andad a ocuparos de vuestros asuntos y olvidaos de esta conversación inútil. Si volvéis a hablarme de ese modo, Me iré, y no Me veréis más aquí.»
Texto* 126: Al escuchar esto, todos los devotos se taparon los oídos con las manos, se levantaron y fueron a cumplir con sus respectivos deberes.
Texto* 127: Sri Caitanya Mahaprabhu también salió para cumplir con Sus deberes del mediodía. Nadie podía entender Sus pasatiempos.
Texto* 128: Al día siguiente, todos los devotos fueron a ver a Sri Paramananda Puri y le pidieron que calmase al Señor.
Texto* 129: Paramananda Puri fue entonces, solo, a la morada de Sri Caitanya Mahaprabhu. El Señor, tras ofrecerle reverencias, le invitó, con gran respeto, a sentarse a Su lado.
Texto* 130: El Señor preguntó: «¿Qué Me ordenas? Dime qué te trae por aquí». Paramananda Puri entonces presentó al Señor una súplica pidiéndole que mostrase Su gracia a Haridasa el Menor.
Texto* 131: Al escuchar aquel ruego, Sri Caitanya Mahaprabhu contestó: «Mi querido señor, escúchame, por favor. Es mejor que te quedes aquí con todos los vaisnavas.
Texto* 132: «Por favor, dame permiso para ir a Ālalanatha. Viviré allí Yo solo; únicamente Govinda vendrá conmigo.»
Texto* 133: Dicho esto, el Señor llamó a Govinda. Tras ofrecer reverencias a Paramananda Puri, Se levantó dispuesto a marcharse.
Texto* 134: Sin perder un instante, Paramananda Puri Gosañi fue ante Él y, con gran humildad, Le convenció de que tomase asiento en Su habitación.
Texto* 135: Paramananda Puri dijo: «Mi querido Señor Caitanya, Tú eres la independiente Personalidad de Dios. Puedes hacer lo que quieras. ¿Quién puede imponerte algo?
Texto* 136: «Todas Tus actividades son para el bien de la gente. Nosotros no podemos entenderlas, pues Tus intenciones son profundas y graves.»
Texto* 137: Con estas palabras, Paramananda Puri Gosañi se marchó a su casa. Entonces, todos los devotos fueron a ver a Haridasa el Menor.
Texto* 138: Svarupa Damodara Gosañi dijo: «Por favor, Haridasa, escúchanos, pues todos te queremos bien. Por favor, cree en lo que te decimos.
Texto* 139: «Ahora mismo, Sri Caitanya Mahaprabhu persiste en Su enfado porque es la Suprema Personalidad de Dios independiente. Sin embargo, es seguro que en determinado momento será misericordioso, pues Su corazón está lleno de bondad.
Texto* 140: «El Señor persiste, y, si tú continúas insistiendo, Su persistencia aumentará. Es mejor que te bañes y tomes prasadam. A su debido tiempo, Su ira se calmará por sí sola.
Texto* 141: Con estas palabras, Svarupara Damodara Gosvami animó a Haridasa a que se bañara y tomara prasadam. Cuando le hubo tranquilizado, regresó a su casa.
Texto* 142: Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu iba a ver al Señor Jagannatha al templo, Haridasa Le veía desde lejos, sin acercarse.
Texto 143: Sri Caitanya Mahaprabhu es el océano de misericordia. ¿Quién puede entenderle? Cuando castiga a Sus queridos devotos, ciertamente lo hace para restablecer los principios de la religión o del deber.
Texto 144: Este ejemplo suscitó en todos los devotos una mentalidad de temor, de modo que dejaron de hablar con mujeres incluso en sueños.
Texto* 145: Haridasa el Menor pasó de ese modo un año entero. Sin embargo, Sri Caitanya Mahaprabhu no mostró el menor signo de misericordia hacia él.
Texto* 146: Así, al final de una noche, tras ofrecer respetuosas reverencias a Sri Caitanya Mahaprabhu, Haridasa el Menor partió hacia Prayaga sin decir nada a nadie.
Texto* 147: Haridasa el Menor había tomado la decisión definitiva de obtener el refugio de los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu. Para ello entró en las profundas aguas de la Triveni, la confluencia del Ganges y el Yamuna en Prayaga, y de ese modo abandonó su vida.
Texto* 148: Inmediatamente después de cometer suicidio de ese modo, fue a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu en su cuerpo espiritual y recibió la misericordia del Señor. Sin embargo, permanecía invisible.
Texto* 149: En un cuerpo espiritual semejante al de un gandharva, Haridasa el Menor, aunque no era visible, cantaba por la noche para que Sri Caitanya Mahaprabhu le escuchase. Sin embargo, nadie más que el Señor lo sabía.
Texto* 150: Un día, Sri Caitanya Mahaprabhu preguntó a los devotos: «¿Dónde está Haridasa? Ahora podéis traerle aquí».
Texto* 151: Los devotos contestaron: «Una noche, al cabo de un año completo, Haridasa el Menor se levantó y se marchó. Nadie sabe dónde ha ido».
Texto* 152: Mientras escuchaba los lamentos de los devotos, Sri Caitanya Mahaprabhu sonreía dulcemente. Todos los devotos estaban muy asombrados.
Texto* 153-154: Un día, Jagadananda, Svarupa, Govinda, Kasisvara, Saṅkara, Damodara y Mukunda fueron a bañarse al mar. Entonces escucharon a Haridasa cantando desde un lugar lejano como si les llamase con su voz original.
Texto* 155: Nadie podía verle, pero le escuchaban cantar con una voz muy dulce. Todos los devotos, comenzando con Govinda, hicieron la siguiente conjetura.
Texto* 156: Haridasa debe de haberse suicidado bebiendo veneno; por ese acto pecaminoso, ahora se ha convertido en un fantasma brahmana.
Texto* 157: «No podemos ver su forma material —dijeron—, pero aun así escuchamos su dulce canto. Por lo tanto, debe de haberse convertido en un fantasma».
Svarupa Damodara, sin embargo, protestó: «Esa deducción es falsa.
Texto* 158: «Haridasa el Menor cantó el mantra Hare Krsna durante toda su vida y sirvió al Señor Supremo Sri Caitanya Mahaprabhu. Además, Le es muy querido al Señor y ha muerto en un lugar sagrado.
Texto* 159: «Haridasa no puede haberse degradado; debe de haber alcanzado la liberación. Es un pasatiempo de Sri Caitanya Mahaprabhu. Más adelante lo entenderéis.»
Texto* 160: Un devoto regresó a Navadvipa procedente de Prayaga y contó a todos los detalles del suicidio de Haridasa el Menor.
Texto* 161: Explicó que, después de tomar la decisión, Haridasa el Menor había entrado en las aguas de la confluencia del Yamuna y el Ganges. Al escuchar esos detalles, Srivasa Thakura y los demás devotos se sorprendieron mucho.
Texto* 162: A fin de año, Sivananda Sena fue a Jagannatha Puri, como de costumbre, acompañado por los demás devotos. Llenos de felicidad, fueron a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 163: Cuando Srivasa Thakura preguntó a Sri Caitanya Mahaprabhu: «¿Dónde está Haridasa el Menor?», el Señor contestó: «Es seguro que toda persona obtiene los resultados de sus actividades fruitivas».
Texto* 164: Srivasa Thakura explicó entonces los detalles de la decisión de Haridasa y de su entrada en las aguas de la confluencia del Ganges y el Yamuna.
Texto* 165: Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu escuchó esos detalles, sonrió con actitud complacida y dijo: «Ése es el único proceso de expiación para quien mira a las mujeres con intenciones sensuales».
Texto 166: Entonces, Svarupa Damodara Gosvami y los demás devotos llegaron a la conclusión de que Haridasa, por haberse suicidado en la confluencia de los ríos Ganges y Yamuna, finalmente debía de haber alcanzado el refugio de los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 167: De ese modo, Sri Caitanya Mahaprabhu, el hijo de madre Saci, lleva a cabo Sus pasatiempos, que satisfacen enormemente el oído y la mente de los devotos puros que los escuchan.
Texto* 168: Este episodio manifiesta la misericordia de Sri Caitanya Mahaprabhu, Su enseñanza de que los sannyasis deben permanecer en la orden de vida de renuncia, y el profundo apego que sentían por Él Sus devotos fieles.
Texto* 169: También pone de manifiesto las glorias de los lugares sagrados y muestra cómo acepta el Señor a Su devoto fiel. De ese modo, con un solo pasatiempo, el Señor cumplió cinco o siete objetivos.
Texto* 170: Los pasatiempos de Sri Caitanya Mahaprabhu son como el néctar, y son profundos como el océano. La gente común no puede entenderlos, pero el devoto sobrio sí puede.
Texto* 171: Por favor, escucha los pasatiempos de Sri Caitanya Mahaprabhu con fe y confianza. No argumentes, pues con argumentos obtendrás el resultado contrario.
Texto 172: Orando a los pies de loto de Sri Rupa y Sri Raghunatha, siempre deseando su misericordia, yo, Krsnadasa, narro el Sri Caitanya-caritamrta siguiendo sus pasos.