Sri Caitanya Caritamrita

Madhya-lila
Capítulo 5: Las actividades de Saksi-gopala

Texto* 1: Ofrezco respetuosas reverencias a la Suprema Personalidad de Dios [brahmanya-deva], que Se mostró en la forma de Saksi-gopala para beneficio de un brahmana. Durante cien días viajó por todo el país, caminando con Sus propias piernas. Sus actividades son, por ello, maravillosas.
Texto* 2: ¡Toda gloria al Señor Sri Caitanya Mahaprabhu! ¡Toda gloria al Señor Nityananda Prabhu! ¡Toda gloria a Sri Advaita Prabhu! ¡Y toda gloria a todos los devotos de Sri Caitanya Mahaprabhu!
Texto* 3: Caminando y caminando, Sri Caitanya Mahaprabhu y Sus acompañantes llegaron finalmente a Yajapura, a orillas del río Vaitarani. Allí el Señor visitó el templo de Varahadeva, a quien ofreció reverencias.
Texto* 4: En el templo de Varahadeva, Sri Caitanya Mahaprabhu cantó, danzó y ofreció oraciones. Esa noche la pasó en el templo.
Texto* 5: A continuación, Sri Caitanya Mahaprabhu fue a la ciudad de Kataka para ver el templo de Gopala el testigo. Cuando vio la Deidad de Gopala, Se sintió muy complacido de Su belleza.
Texto* 6: En ese lugar, Sri Caitanya Mahaprabhu cantó y danzó durante algún tiempo y, sobrecogido, ofreció muchas oraciones a Gopala.
Texto* 7: Esa noche, Sri Caitanya Mahaprabhu Se quedó en el templo de Gopala y, junto con todos los devotos, escuchó con gran placer la narración de Gopala el testigo.
Texto* 8: En el pasado, mientras recorría toda la India visitando lugares de peregrinaje, Nityananda Prabhu había pasado también por Kataka para ver a Saksi-gopala.
Texto 9: En aquella ocasión, Nityananda Prabhu había escuchado de la gente de la ciudad la historia de Saksi-gopala. Ahora la recitaba de nuevo, y el Señor Caitanya Mahaprabhu la escuchó lleno de placer.
Texto* 10: En el pasado, en Vidyanagara, en el sur de la India, vivían dos brahmanas que hicieron una larga peregrinación para visitar los lugares sagrados.
Texto* 11: En primer lugar visitaron Gaya, pasando después por Kasi y Prayaga. Finalmente, con gran placer, llegaron a Mathura.
Texto 12: Una vez en Mathura, comenzaron a visitar los bosques de Vrndavana y llegaron a la colina Govardhana. Después de visitar los doce bosques [vanas], finalmente llegaron al pueblo de Vrndavana.
Texto* 13: En la aldea de Pañcakrosi Vrndavana, en el lugar en que se alza ahora el templo de Govinda, había un gran templo donde se ofrecía a Gopala una suntuosa adoración.
Texto* 14: Después de bañarse en dos puntos del río Yamuna, como Kesi-ghata y Kaliya-ghata, los peregrinos visitaron el templo de Gopala. En ese templo, descansaron.
Texto* 15: Al ver la belleza de la Deidad de Gopala, quedaron arrebatados, y, sintiéndose muy felices, se quedaron allí dos o cuatro días.
Texto* 16: Uno de los dos brahmanas era ya anciano, y el otro era joven. El joven ayudaba al anciano.
Texto* 17: En verdad, el brahmana joven siempre ofrecía servicio al mayor, y éste, muy satisfecho con su servicio, estaba complacido con él.
Texto* 18: El brahmana mayor dijo al más joven: «Me has prestado servicio en diversas formas. Me has ayudado mucho mientras viajábamos por todos estos lugares de peregrinaje.
Texto* 19: «Ni mi propio hijo me sirve de esa forma. Por tu misericordia, he hecho todo este viaje sin fatigas.
Texto* 20: «Si no te demostrara mi respeto, sería un desagradecido. Por lo tanto, prometo que te entregaré en caridad la mano de mi hija.»
Texto* 21: El brahmana más joven contestó: «Mi querido señor, escúcheme, por favor. Lo que está diciendo no es nada normal. Es algo nunca visto.
Texto 22: «Usted es todo un aristócrata, un hombre de familia muy rico y de gran cultura. Yo no tengo nada de aristócrata, no he recibido una educación decente y no tengo riqueza alguna.
Texto 23: «Señor, yo no soy un novio adecuado para su hija. Le sirvo a usted sólo por satisfacer a Krsna.
Texto 24: «El Señor Krsna Se siente muy complacido con el servicio que se ofrece a los brahmanas, y cuando el Señor está complacido, vemos aumentar la opulencia de nuestro servicio devocional.»
Texto* 25: El brahmana anciano contestó: «Mi querido muchacho, no dudes de mí. Te daré la mano de mi hija en caridad. Ya lo he decidido».
Texto* 26: El joven brahmana dijo: «Usted tiene esposa e hijos, y un amplio círculo de familiares y amistades.
Texto* 27: «Sin el consentimiento de sus amigos y familiares, no le será posible darme la mano de su hija. Piense, sin ir más lejos, en la historia de la reina Rukmini y su padre, Bhismaka.
Texto 28: «El rey Bhismaka quería dar la mano de su hija Rukmini a Krsna, pero Rukmi, su hijo mayor, se opuso, de modo que no pudo llevar a efecto su decisión.»
Texto* 29: El brahmana mayor dijo: «Mi hija es propiedad mía. Si yo decido dar a alguien lo que me pertenece, ¿quién puede impedírmelo?
Texto* 30: «Mi querido muchacho, te daré la mano de mi hija sin tener en cuenta lo que opine nadie. En cuanto a esto, no dudes de mí; simplemente acepta lo que te propongo.»
Texto* 31: El brahmana más joven contestó: «Si has decidido darme la mano de tu joven hija, dilo ante la Deidad de Gopala».
Texto 32: El brahmana mayor fue ante la Deidad de Gopala y dijo: «Mi querido Señor, por favor, atestigua que he dado a este joven la mano de mi hija».
Texto* 33: El brahmana menor se dirigió entonces a la Deidad y Le dijo: «Mi querido Señor, Tú eres mi testigo. Si más tarde fuese necesario, Te llamaré para que des testimonio».
Texto* 34: Tras esta conversación, los dos brahmanas iniciaron el regreso a su ciudad. Como de costumbre, el brahmana más joven acompañó al más viejo como si éste fuese un guru [maestro espiritual], y le ofreció servicio de diversas formas.
Texto* 35: Ya de regreso en Vidyanagara, los dos brahmanas fueron a sus respectivos hogares. Pasado un tiempo, el brahmana mayor se comenzó a preocupar.
Texto* 36: El brahmana comenzó a pensar: «He dado mi palabra a un brahmana en un lugar sagrado, y lo que he prometido ciertamente tiene que cumplirse. Ahora debo revelar esto a mi esposa, hijos y demás familiares y amigos».
Texto* 37: Así, un día el anciano brahmana convocó a todos sus familiares y amigos, y les contó todo lo que había sucedido ante Gopala.
Texto* 38: Cuando escucharon la narración del viejo brahmana, todos sus familiares y allegados rompieron en exclamaciones de disgusto, pidiéndole que no volviera a repetir semejante propuesta.
Texto* 39: Su opinión fue unánime: «Si ofreces tu hija a una familia degradada, perderás tu aristocracia. Cuando la gente lo sepa, se burlarán y se reirán de ti».
Texto* 40: El brahmana mayor dijo: «¿Cómo puedo romper la promesa hecha como peregrino en un lugar sagrado? Pase lo que pase, debo darle la mano de mi hija en caridad.
Texto* 41: Como uno solo, todos los familiares dijeron: «Si das tu hija a ese muchacho, abandonaremos toda relación contigo». En verdad, su esposa e hijos declararon: «Como hagas semejante cosa, tomaremos veneno y moriremos».
Texto* 42: El brahmana mayor dijo: «Si no le doy la mano de mi hija, ese joven brahmana llamará como testigo a Sri Gopalaji. Entonces se llevará a mi hija por la fuerza, y, en ese caso, mis principios religiosos perderán todo su valor».
Texto* 43: Su hijo contestó: «Tal vez la Deidad sea testigo, pero está en un país lejano. ¿Cómo va a venir a declarar contra ti? ¿Por qué te preocupa tanto eso?
Texto* 44: «No tienes por qué negar de plano tu promesa. No hace falta que mientas. Di simplemente que no recuerdas lo que dijiste.
Texto 45: «Di simplemente que no recuerdas, y yo me encargaré del resto. Yo venceré al joven brahmana con argumentos.»
Texto* 46: Cuando el anciano brahmana escuchó esto, su mente se agitó mucho. Sintiéndose desamparado, volvió su atención a los pies de loto de Gopala.
Texto* 47: El brahmana mayor oró: «Mi querido Señor Gopala, yo me he refugiado en Tus pies de loto, y por ello Te pido por favor que protejas la integridad de mis principios religiosos y que, al mismo tiempo, salves a mis familiares de la muerte».
Texto* 48: Al día siguiente, mientras el brahmana mayor pensaba profundamente en este problema, el brahmana joven llegó a su casa.
Texto* 49: El joven brahmana se acercó a él y le ofreció respetuosas reverencias. Entonces, juntando las manos con gran humildad, dijo lo siguiente.
Texto* 50: «Has prometido que me darías la mano de tu hija, pero ahora no dices nada. ¿Cuál es tu conclusión?»
Texto* 51: Cuando escuchó las palabras del joven brahmana, el brahmana mayor guardó silencio. Aprovechando la oportunidad, su hijo salió inmediatamente con un palo, dispuesto a golpear al brahmana joven.
Texto* 52: El hijo dijo: «¡Habráse visto, el degenerado! ¡Quiere casarse con mi hermana, como el enano que aspira a tocar la Luna!».
Texto* 53: Al ver al hijo con un palo en la mano, el brahmana joven huyó. Sin embargo, al día siguiente reunió a toda la gente de la aldea.
Texto* 54: La gente de la aldea llamó entonces al brahmana mayor y le llevó al lugar donde estaban reunidos. El brahmana joven dijo entonces lo siguiente ante todos ellos.
Texto* 55: «Este caballero me ha prometido la mano de su hija, pero ahora no cumple su promesa. Por favor, preguntadle por qué se comporta así.»
Texto* 56: Todos los allí reunidos preguntaron entonces al brahmana mayor: «Si has prometido que le darías en caridad la mano de tu hija, ¿por qué no cumples tu promesa? Has dado tu palabra de honor».
Texto* 57: El brahmana mayor dijo: «Mis queridos amigos, escuchad por favor lo que tengo que decir. No recuerdo exactamente haber hecho esa promesa».
Texto* 58: Al escuchar esto, el hijo del brahmana mayor aprovechó la oportunidad para crear confusión con las palabras. Con la mayor desvergüenza, se puso en pie ante la asamblea y dijo lo siguiente.
Texto* 59: tirtha-yatraya—cuando visitaba los lugares sagrados; pitara—mi padre; saṅge—con; chila—había; bahu—mucho; dhana—dinero; dhana—dinero; dekhi—al ver; ei—este; dustera—del bandido; laite—tomar; haila—era; mana—la intención.
«Mi padre salió a visitar los lugares sagrados de peregrinaje con mucho dinero encima. Al ver el dinero, ese bandido decidió robárselo.
Texto* 60: «Mi padre y ese hombre iban solos. Ese bandido puso en la comida de mi padre una droga llamada dhutura, y así le hizo enloquecer.
Texto* 61: «Este bandido le robó a mi padre todo su dinero y luego dijo que fue un ladrón quien se lo había robado. Ahora reclama que mi padre le ha prometido en caridad la mano de su hija.
Texto* 62: «Todos los aquí reunidos sois hombres de bien. Por favor, juzgad si es adecuado que la hija de mi padre le sea ofrecida a ese brahmana pobre.»
Texto* 63: Al escuchar esas palabras, todos los allí reunidos empezaron a dudar. Ciertamente consideraban posible que alguien abandonase los principios religiosos ante el atractivo de las riquezas.
Texto* 64: En ese momento, el brahmana joven dijo: «Mis queridos caballeros, escuchad, por favor. Para salir airoso en su argumentación, ese hombre está mintiendo.
Texto* 65: «Este brahmana se sentía muy satisfecho de mi servicio, y, porque así lo tuvo a bien, me dijo: “Te prometo que te daré la mano de mi hija”.
Texto* 66: «Al escuchar aquello, yo se lo prohibí, diciéndole: “¡Oh, el mejor de los brahmanas!, yo no soy un marido adecuado para su hija.
Texto* 67: «“Mientras que usted es un sabio erudito, un hombre rico que pertenece a una familia aristocrática, yo soy un pobre hombre, sin educación ni aspiraciones de aristocracia.”
Texto* 68: «Pero él insistió. Una y otra vez me pidió que aceptase su propuesta, diciendo: “Te he dado la mano de mi hija. Por favor, acéptala”.
Texto* 69: «Yo entonces le dije: “Escuche, por favor. Usted es un brahmana erudito. Su esposa, sus amigos y sus familiares nunca estarán de acuerdo con esa propuesta.
Texto* 70: «“Mi querido señor, nunca podrá cumplir su promesa. Romperá su promesa.” Sin embargo, el brahmana insistió una y otra vez en sostener su promesa.
Texto* 71: «“Te he ofrecido la mano de mi hija. Deja de dudar. Es mi hija y te la daré a ti. ¿Quién me lo puede prohibir?”
Texto* 72: «En ese momento concentré mi mente y pedí al brahmana que hiciera la promesa ante la Deidad de Gopala.
Texto* 73: «Este caballero dijo entonces ante la Deidad de Gopala: “Mi querido Señor, por favor, Tú eres testigo de que he ofrecido a este brahmana la mano de mi hija en caridad”.
Texto* 74: Aceptando como testigo a la Deidad de Gopala, ofrecí la siguiente oración a Sus pies de loto.
Texto* 75: «“Si más tarde este brahmana duda en entregarme su hija, mi querido Señor, yo Te llamaré como testigo. Por favor, ten esto bien presente”.
Texto 76: «Por lo tanto, en este trato he citado a una gran personalidad. He pedido al Dios Supremo que sea mi testigo. El mundo entero acepta las palabras de la Suprema Personalidad de Dios.»
Texto 77-78: Aprovechando la oportunidad, el brahmana mayor se apresuró a confirmar que eso era realmente cierto. El brahmana dijo: «Si Gopala en persona viene aquí y actúa como testigo, tened por seguro que daré la mano de mi hija al joven brahmana».Su hijo asintió inmediatamente diciendo: «Sí, es una buena solución».
Texto* 79: El brahmana mayor pensaba: «El Señor Krsna es muy misericordioso. Sin duda alguna vendrá a dar fe de mi palabra».
Texto* 80: El hijo ateo pensaba: «Es imposible que Gopala venga a hacer de testigo». Pensando así, padre e hijo dieron su consentimiento.
Texto* 81: El brahmana joven aprovechó la oportunidad para decir: «Por favor, poned esto por escrito, de modo que no volváis a cambiar vuestra palabra de honor».
Texto* 82: Los allí reunidos pusieron el acuerdo por escrito, y, tomando las firmas de conformidad de ambas partes, sirvieron de mediadores.
Texto* 83: El brahmana joven dijo entonces: «¿Podríais, por favor, escucharme una vez más, caballeros? Sin duda, este anciano brahmana es ciertamente veraz y es un seguidor de los principios religiosos.
Texto* 84: «Él no deseaba romper su promesa, pero por temor a que sus familiares se suicidasen, se apartó de la verdad.
Texto* 85: «En virtud del piadoso carácter de este anciano brahmana, llamaré como testigo a la Suprema Personalidad de Dios. Así, mantendré intacta la verdad de su promesa.»
Texto* 86: Al escuchar la enfática afirmación del brahmana joven, algunos ateos que allí se encontraban hicieron bromas. Sin embargo, también hubo quien dijo: «Al fin y al cabo, el Señor es misericordioso y, si quiere, puede venir».
Texto* 87: Concluida la asamblea, el joven brahmana partió hacia Vrndavana. Al llegar allí, después de ofrecer respetuosas reverencias a la Deidad, Le narró lo ocurrido con todo detalle.
Texto* 88: El brahmana joven dijo: «Mi Señor, Tú eres el protector de la cultura brahmínica, y eres, además, muy misericordioso. Por ello Te pido que tengas la bondad de mostrar Tu gran misericordia protegiendo los principios religiosos de estos dos brahmanas.
Texto 89: «Mi querido Señor, yo no pienso en la felicidad de casarme con la hija del brahmana. Solamente pienso en que el brahmana ha roto su promesa, y eso me causa mucho dolor.»
Texto 90: El joven brahmana continuó: «Mi querido Señor, Tú eres muy misericordioso y lo sabes todo. Por eso Te pido que actúes como testigo en este asunto. Una persona que se niega a actuar como testigo pese a conocer la realidad de los hechos se implica en actividades pecaminosas».
Texto* 91: El Señor Krsna contestó: «Mi querido brahmana, vuelve a tu casa y convoca a todos los hombres en asamblea. En esa asamblea, trata simplemente de recordarme.
Texto* 92: «Ciertamente, Yo apareceré allí, y en ese momento protegeré vuestro honor de brahmanas actuando como testigo de la promesa.»
Texto* 93: El joven brahmana contestó: «Mi querido Señor, aunque aparezcas allí como una Deidad de Visnu de cuatro brazos, ninguna de esas personas creerá en Tus palabras.
Texto* 94: «La gente sólo escuchará Tu testimonio si vas allí con esta forma de Gopala y hablas con Tu hermoso rostro.»
Texto* 95: El Señor Krsna dijo: «¿Dónde se ha visto una Deidad que vaya caminando de un lugar a otro?».
El brahmana contestó: «Eso es verdad, pero, ¿cómo es que me estás hablando Tú, que eres una Deidad?
Texto* 96: «Mi querido Señor, Tú no eres una estatua; eres directamente el hijo de Maharaja Nanda. Ahora, por el bien del viejo brahmana, puedes hacer algo que nunca antes has hecho.»
Texto 97: Sri Gopalaji entonces sonrió y dijo: «Mi querido brahmana, escúchame, por favor. Iré contigo; te seguiré caminando».
Texto* 98: El Señor continuó: «No trates de volverte para verme. Tan pronto como lo hagas, Me quedaré inmóvil, y no daré un paso más.
Texto* 99: «Sabrás que voy caminando tras de ti por el sonido de Mis campanitas tobilleras.
Texto* 100: «Cocina diariamente un kilo de arroz y ofrécelo. Yo comeré el arroz y caminaré detrás de ti.»
Texto* 101: Al día siguiente, el brahmana pidió permiso a Gopala y partió hacia su país. Gopala le siguió, paso a paso.
Texto* 102: El joven brahmana escuchaba el tintineo de las campanitas tobilleras de Gopala, que le iba siguiendo. El brahmana se sentía muy complacido, y cocinaba para Gopala un arroz de primera calidad.
Texto* 103: El joven brahmana caminó y caminó de ese modo hasta que llegó de nuevo a su país. Ya muy cerca de su aldea, pensó lo siguiente.
Texto* 104: «Ahora que he regresado a mi aldea, iré a mi casa y diré a todos que el testigo ya ha llegado.»
Texto* 105: El brahmana pensó entonces que la gente no creería que la Deidad de Gopala había venido con él mientras no Le viesen con sus propios ojos. «Pero si Gopala Se queda aquí —pensó—, tampoco hay nada que temer.»
Texto* 106: Con este pensamiento, el brahmana se volvió y vio a Gopala, la Suprema Personalidad de Dios, que, de pie, le sonreía.
Texto* 107: El Señor dijo al brahmana: «Ahora puedes ir a casa. Me quedaré aquí y no Me marcharé».
Texto* 108: El joven brahmana fue entonces al pueblo e informó a todos de la llegada de Gopala. Al escucharle, todos quedaron asombrados.
Texto* 109: Todos los habitantes del pueblo fueron a ver al testigo Gopala, y cuando vieron que el Señor estaba realmente allí, Le ofrecieron respetuosas reverencias.
Texto* 110: Cuando llegaron al lugar, todos se sintieron muy complacidos de ver la belleza de Gopala, y cuando supieron que había llegado hasta allí caminando, se sorprendieron mucho.
Texto* 111: El brahmana mayor, muy complacido, se adelantó e, inmediatamente, se postró ante Gopala, tendido en el suelo como una vara.
Texto* 112: Así, en presencia de todos los habitantes del lugar, el Señor Gopala dio testimonio de que el brahmana mayor había ofrecido su hija en caridad al joven brahmana.
Texto 113: Una vez celebrada la ceremonia de matrimonio, el Señor dijo a los dos brahmanas: «Vosotros dos, ¡oh, brahmanas!, sois Mis sirvientes eternos, vida tras vida».
Texto* 114: El Señor continuó: «Me he sentido muy complacido de vuestro amor a la verdad. Ahora podéis pedirme una bendición». Así, con gran placer, los dos brahmanas pidieron una bendición.
Texto* 115: Los brahmanas dijeron: «Por favor, quédate aquí para que, en todo el mundo, la gente sepa lo misericordioso que eres con Tus sirvientes».
Texto* 116: El Señor Gopala Se quedó, y los dos brahmanas se ocuparon en Su servicio. Al enterarse de lo ocurrido, mucha gente de muchos países iba a ver a Gopala.
Texto* 117: Esta maravillosa historia llegó un día a oídos del rey del país. El rey fue también a ver a Gopala y se sintió muy satisfecho.
Texto* 118: El rey construyó un hermoso templo, donde se ofreció servicio en forma regulada. Gopala Se hizo muy famoso con el nombre de Saksi-gopala [Gopala el testigo].
Texto 119: Fue así como Saksi-gopala Se quedó en Vidyanagara y aceptó servicio durante muchísimo tiempo.
Texto* 120: Más tarde, hubo una guerra, y el país fue conquistado por el rey Purusottama-deva de Orissa.
Texto* 121: Este rey venció al rey de Vidyanagara y tomó posesión de su trono, el Manikya-simhasana, que estaba adornado con muchas joyas.
Texto* 122: El rey Purusottama-deva era un gran devoto, muy avanzado en la civilización de los aryas, y suplicó a los pies de loto de Gopala: «Por favor, ven a mi reino».
Texto* 123: Cuando el rey Le pidió que fuese a su reino, Gopala, que ya Se sentía endeudado con su servicio devocional, aceptó su oración. Así, el rey regresó a Kataka llevando consigo a la Deidad de Gopala.
Texto* 124: Después de conquistar el trono Manikya, el rey Purusottamadeva lo llevó a Jagannatha Puri y Se lo obsequió al Señor Jagannatha. Mientras tanto, estableció la adoración regulada de la Deidad de Gopala en Kataka.
Texto* 125: Cuando la Deidad de Gopala estuvo instalada en Kataka, la reina consorte de Purusottama-deva fue a verla y, con mucha devoción, Le obsequió todo tipo de adornos.
Texto* 126: La reina llevaba en la nariz una perla muy valiosa y, deseando dársela a Gopala, empezó a pensar de la siguiente manera.
Texto* 127: «Si la Deidad tuviese un agujero en la nariz, podría ponerle esta perla.»
Texto* 128: Pensando así, la reina ofreció reverencias a Gopala y regresó a su palacio. Esa noche soñó que Gopala Se le aparecía y le hablaba de la siguiente manera.
Texto* 129: «En Mi infancia, Mi madre Me hizo un agujero en la nariz y, con mucho esfuerzo, Me insertó en él una perla.
Texto* 130: «Todavía tengo ese agujero; puedes utilizarlo para poner en él la perla que deseaste darme.»
Texto* 131: Al despertar, la reina contó a su esposo, el rey, el sueño que había tenido, y ambos consortes fueron al templo con la perla.
Texto* 132: Al ver el agujero en la nariz de la Deidad, Le insertaron la perla y, muy complacidos, celebraron un gran festival.
Texto* 133: Desde entonces, Gopala ha permanecido en la ciudad de Kataka [Cuttak], y se Le ha conocido siempre con el nombre de Saksi-gopala.
Texto* 134: Sri Caitanya Mahaprabhu escuchó así la narración de las actividades de Gopala. Tanto Él como Sus devotos personales Se sintieron muy complacidos.
Texto* 135: Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu estaba sentado ante la Deidad de Gopala, todos los devotos vieron que Él y la Deidad tenían la misma forma.
Texto* 136: Ambos eran del mismo color, y ambos tenían el mismo cuerpo gigantesco. Ambos vestían de azafrán, y ambos Se mostraban muy graves.
Texto* 137: Los devotos veían que ambos, el Señor Caitanya Mahaprabhu y Gopala, eran brillantes y refulgentes, y tenían ojos como flores de loto. Ambos estaban absortos en éxtasis, y Sus caras eran como la Luna llena.
Texto* 138: Cuando vio la semejanza entre la Deidad de Gopala y Sri Caitanya Mahaprabhu, Nityananda lo comentó con los devotos, y todos sonrieron.
Texto* 139: Así, muy complacido, el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu pasó aquella noche en el templo. Por la mañana, después de ver la ceremonia de maṅgala-arati, prosiguió Su viaje.
Texto 140: [En su libro Caitanya-bhagavata] Srila Vrndavana dasa Thakura ha descrito vívidamente los lugares que el Señor visitó en Su camino a Bhuvanesvara.
Texto 141: Cuando llegó a Kamalapura, Sri Caitanya Mahaprabhu Se bañó en el río Bharginadi y dejó Su vara de sannyasa a cuidado del Señor Nityananda.
Texto 142-143: Mientras el Señor Caitanya Mahaprabhu visitaba el templo del Señor Siva conocido con el nombre de Kapotesvara, Nityananda Prabhu, que guardaba Su vara de sannyasa, la rompió en tres trozos y la tiró al río Bharginadi. Más tarde, el río recibió el nombre de Danda-bhaṅga-nadi.
Texto 144: Cuando vio el templo de Jagannatha a lo lejos, Sri Caitanya Mahaprabhu Se llenó de éxtasis inmediatamente. Después de ofrecer reverencias al templo, danzó con el éxtasis del amor por Dios.
Texto* 145: Todos los devotos que acompañaban al Señor Caitanya se llenaron también de éxtasis; así absortos en amor por Dios, siguieron el camino principal danzando y cantando.
Texto 146: Sri Caitanya Mahaprabhu reía, lloraba, danzaba y emitía muchas vibraciones y sonidos de éxtasis. El templo sólo estaba a diez kilómetros, pero a Él la distancia Le parecían miles de kilómetros.
Texto 147: Así, caminando y caminando, el Señor llegó al lugar llamado Ātharanala. Al llegar allí, expresó Su conciencia externa dirigiéndose a Sri Nityananda Prabhu.
Texto* 148: Después de recuperar la conciencia externa, el Señor Caitanya Mahaprabhu pidió al Señor Nityananda Prabhu: «Por favor, devuélveme Mi vara».
Nityananda Prabhu entonces contestó: «Se ha roto en tres pedazos».
Texto* 149: Nityananda Prabhu dijo: «En Tu éxtasis, Te caíste. Yo traté de sostenerte, pero nos caímos los dos sobre la vara.
Texto* 150: «Bajo Nuestro peso, la vara se rompió. No tengo ni idea de dónde han ido a parar los trozos.
Texto* 151: «Ciertamente, si Tu vara se ha roto se debe a Mi ofensa. Ahora puedes castigarme por ello como estimes conveniente.»
Texto 152: Al escuchar la historia de cómo se había roto Su vara de sannyasa, el Señor expresó cierta tristeza y, un poco enfadado, dijo lo siguiente.
Texto* 153: Caitanya Mahaprabhu dijo: «Ha sido para Mí un gran beneficio que Me trajerais a Nilacala. Sin embargo, esa vara era Mi única posesión, y no la habéis guardado.
Texto* 154: «Así pues, id a ver al Señor Jagannatha delante o detrás de Mí, pero Yo no iré con vosotros.»
Texto* 155: Mukunda Datta dijo a Sri Caitanya Mahaprabhu: «Mi Señor, Tú debes ir primero y permitir que los demás Te sigamos. No iremos contigo».
Texto* 156: Sri Caitanya Mahaprabhu comenzó entonces a caminar muy rápido por delante de todos los demás devotos. Nadie podía comprender las verdaderas intenciones de los dos Señores, Caitanya Mahaprabhu y Nityananda Prabhu.
Texto* 157: Los devotos no podían comprender por qué Nityananda Prabhu había roto la vara, por qué Sri Caitanya Mahaprabhu Le había permitido hacerlo, ni por qué, después de permitírselo, Se había enfadado.
Texto 158: El pasatiempo en que Nityananda rompió la vara de sannyasa es muy profundo. Sólo aquel cuya devoción esté fija en los pies de loto de los dos Señores puede entenderlo.
Texto 159: Las glorias del Señor Gopala, que es misericordioso con los brahmanas, son muy grandes. Nityananda Prabhu narró la historia de Saksi-gopala, y Sri Caitanya Mahaprabhu la escuchó.
Texto* 160: Quien escuche con fe y amor esta narración del Señor Gopala, alcanzará muy pronto los pies de loto del Señor Gopala.
Texto 161: Orando a los pies de loto de Sri Rupa y Sri Raghunatha, deseando siempre su misericordia, yo, Krsnadasa, narro el Sri Caitanya-caritamrta, siguiendo sus pasos.