Sri Caitanya Caritamrita

Antya-lila
Capítulo 10: Sri Caitanya Mahaprabhuacepta el prasadam de Sus devotos

Texto* 1: Ofrezco respetuosas reverencias al Señor Sri Caitanya Mahaprabhu, que siempre Se siente complacido de aceptar lo que Sus devotos Le den con fe y con amor y siempre está dispuesto a concederles Su misericordia.
Texto* 2: ¡Toda gloria a Sri Caitanya Mahaprabhu! ¡Toda gloria al Señor Nityananda Prabhu! ¡Toda gloria a Advaitacandra! ¡Y toda gloria a todos los devotos del Señor Caitanya!
Texto* 3: Al año siguiente, todos los devotos se sintieron muy complacidos de ir a Jagannatha Puri [Nilacala] a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 4: Advaita Ācarya Gosañi guiaba el grupo de Bengala. Le seguían Ācaryaratna, Ācaryanidhi, Srivasa Thakura y otros devotos gloriosos.
Texto* 5: Sri Caitanya Mahaprabhu había ordenado al Señor Nityananda que Se quedase en Bengala. Pese a ello, debido al amor extático, el Señor Nityananda fue también a verle..
Texto* 6: En verdad, es un signo de verdadero afecto el desobedecer la orden de la Suprema Personalidad de Dios, sin preocuparse de los principios regulativos, para relacionarse con Él.
Texto* 7: Durante la danza rasa, Krsna pidió a todas las gopis que regresaran a casa, pero ellas desatendieron Su orden y se quedaron allí para tener Su compañía.
Texto* 8: Ciertamente, Krsna está complacido cuando se cumple Su orden, pero, si alguna vez se desobedece la orden por amor extático, eso Le da una felicidad millones de veces más grande.
Texto* 9-10: Vasudeva Datta, Murari Gupta, Gaṅgadasa, Sriman Sena, Sriman Pandita, Akiñcana Krsnadasa, Murari, Garuda Pandita, Buddhimanta Khan, Sañjaya Purusottama, Bhagavan Pandita, Suklambara Brahmacari, Nrsimhananda Brahmacari y muchos otros se unieron para ir todos juntos a Jagannatha Puri. Sería imposible mencionar los nombres de todos.
Texto* 12: También los habitantes de Kulina-grama y Khanda se unieron al grupo. Sivananda Sena se puso al mando y cuidó de todos.
Texto* 13: Raghava Pandita vino con bolsas llenas de comida que su hermana‚ Damayanti, había cocinado con gran esmero.
Texto* 14: Damayanti había cocinado toda clase de alimentos incomparables, idóneos para el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu. El Señor comió así durante todo un año.
Texto* 15-16: He aquí los nombres de algunos de los condimentos y hortalizas en aceite de las bolsas de Raghava Pandita: amra-kasandi, ada-kasandi, jhala-kasandi, nembu-ada, amra-koli, amsi, ama-khanda, tailamra y ama-satta. Con gran esmero Damayanti había preparado también un polvo de verduras amargas secas.
Texto* 17: No por ser amargo, debe desdeñarse el sukuta. Sri Caitanya Mahaprabhu obtenía más felicidad comiendo aquel sukuta que bebiendo pañcamrta [una bebida a base de leche, azúcar, ghi, miel y yogur].
Texto* 18: Sri Caitanya Mahaprabhu es la Suprema Personalidad de Dios, de modo que extrae de las cosas la intención con que se hacen. Como aceptaba el afecto de Damayanti, hasta las amargas hojas secas de sukuta y el kasandi [un condimento agrio] Le daban un gran placer.
Texto 19: Debido a su amor natural por Sri Caitanya Mahaprabhu, Damayanti consideraba al Señor un ser humano corriente. Por eso pensaba que si comía demasiado Se enfermaría y se Le formaría mucosidad en el abdomen.
Texto* 20: Su afecto era tan sincero que pensaba que aquel sukuta curaría al Señor de Su enfermedad. Viendo esos afectuosos pensamientos de Damayanti, el Señor Se sentía muy complacido.
Texto 21: «Un enamorado tejió un collar de flores y se lo puso a su amada en presencia de sus otras esposas. El collar estaba manchado de barro, pero ella, aunque era muy hermosa y de senos erguidos, no lo rechazó, pues su valor no estaba en las cosas materiales, sino en el amor.»
Texto* 22: Damayanti molió semillas de cilantro y de anís, las cocinó con azúcar y las moldeó en forma de bolitas dulces.
Texto* 23: También hizo bolitas dulces de jengibre seco, para eliminar la mucosidad debida al exceso de bilis. Después puso todas las bolitas, por separado, en bolsas pequeñas de tela.
Texto* 24: Preparó cien variedades de condimentos y hortalizas en aceite. También cocinó koli-sunthi, koli-curna, koli-khanda y muchas otras recetas. ¿Cuántas tendría que nombrar?
Texto* 25: Preparó muchísimos dulces en forma de bola. Unos estaban hechos con coco en polvo, y los había tan blancos como el agua del Ganges. De ese modo preparó toda clase de dulces de larga duración.
Texto* 26: Hizo queso de larga duración, una gran variedad de dulces de leche y nata, y muchas otras recetas variadas, como amrta-karpura.
Texto* 27: Con arroz sali fino y sin hervir preparó arroz aplastado, y con él llenó una gran bolsa de tela nueva.
Texto* 28: Con una parte del arroz aplastado, preparó arroz inflado, lo frió en ghi, lo coció en almíbar, le mezcló un poco de alcanfor y lo amasó formando bolas.
Texto* 29-30: Molió granos fritos de arroz de buena calidad, añadió ghi a la harina conseguida y la coció en una disolución de azúcar. Después añadió alcanfor, pimienta negra, clavos, cardamomo y otras especias y amasó la mezcla, formando bolas muy sabrosas y aromáticas.
Texto* 31: Frió en ghi arroz tostado de muy buena calidad, lo cocinó en almíbar, le mezcló un poco de alcanfor, y de ese modo preparó una receta llamada ukhda, o también mudki.
Texto* 32: Otro dulce estaba hecho de pasta de guisantes molida, frita en ghi y cocida en almíbar. Después de añadir alcanfor, amasó la mezcla en forma de bolas.
Texto* 33: Ni una vida entera me bastaría para nombrar todos aquellos maravillosos comestibles. Damayanti preparó miles de recetas distintas.
Texto* 34: Damayanti hizo todas esas preparaciones siguiendo la orden de su hermano, Raghava Pandita. Los dos sentían un afecto ilimitado por Sri Caitanya Mahaprabhu y eran avanzados en el servicio devocional.
Texto* 35: Damayanti tomó barro del Ganges, lo secó, lo molió, lo filtró por una tela muy fina, lo mezcló con ingredientes aromáticos y lo amasó en forma de pequeñas bolitas.
Texto* 36: Los condimentos y otros productos semejantes se envasaron en vasijas de barro finas; todo lo demás se puso en pequeñas bolsas de tela.
Texto* 37: Con bolsas pequeñas, Damayanti hizo bolsas el doble de grandes. Después, con mucho cuidado, llenó las bolsas grandes con las pequeñas.
Texto* 38: Después puso mucha atención en envolver y sellar cada bolsa. Tres hombres, uno tras otro, iban cargados con las bolsas.
Texto* 39: De ese modo he hablado brevemente de las bolsas, que se han hecho famosas con el nombre de raghavera jhali.
Texto* 40: El encargado de las bolsas era Makaradhvaja Kara. Las cuidaba con gran atención, como a su misma vida.
Texto* 41: De ese modo, todos los vaisnavas de Bengala fueron a Jagannatha Puri. Por casualidad, llegaron el día de los pasatiempos del Señor Jagannatha en el agua.
Texto* 42: A bordo de un barco en las aguas del Narendra-sarovara, el Señor Govinda disfrutaba de Sus pasatiempos acuáticos con todos los devotos.
Texto* 43: En ese momento Sri Caitanya Mahaprabhu y Sus acompañantes personales llegaban para ver los jubilosos pasatiempos del Señor Jagannatha en el Narendra-sarovara.
Texto* 44: Al mismo tiempo, llegaron también al lago los devotos de Bengala, y allí se encontraron todos con el Señor.
Texto* 45: Inmediatamente, los devotos se postraron a los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu; el Señor les ayudó a levantarse y les abrazó a todos, uno por uno.
Texto* 46: La gaudiya-sampradaya, formada por todos los devotos de Bengala, dio comienzo al canto en congregación. Cuando Se reunieron con el Señor, se pusieron a llorar muy alto, llenos de amor extático.
Texto* 47: Debido a los pasatiempos acuáticos, había mucha júbilo en la orilla, con música, cantos y danzas, que creaban un sonido estruendoso.
Texto* 48: En verdad, el canto y los llantos de los vaisnavas gaudiyas se mezclaron y crearon un sonido estruendoso que llenó el universo entero.
Texto* 49: Sri Caitanya Mahaprabhu entró en el agua con Sus devotos y, lleno de júbilo, dio comienzo a Sus pasatiempos con ellos.
Texto* 50: En su Caitanya-maṅgala [ahora conocido con el título de Caitanya-bhagavata], Vrndavana dasa Thakura ha explicado detalladamente las actividades del Señor en el agua.
Texto* 51: No tiene sentido explicar de nuevo aquí las actividades del Señor. Simplemente sería repetitivo y aumentaría el tamaño del libro.
Texto 52: Finalizados Sus pasatiempos en el agua, el Señor Govinda regresó a Su morada. Entonces, Sri Caitanya Mahaprabhu fue al templo, llevando con Él a todos Sus devotos.
Texto* 53: Al regresar a Su morada, tras visitar el templo de Jagannatha, Sri Caitanya Mahaprabhu pidió una gran cantidad de prasadam del Señor Jagannatha y lo sirvió a Sus devotos, de modo que comiesen suntuosamente.
Texto* 54: Después de hablar durante un tiempo con todos los devotos, Sri Caitanya Mahaprabhu les pidió que ocupasen los alojamientos individuales en que habían vivido el año anterior.
Texto* 55: Raghava Pandita entregó las bolsas de comida a Govinda, que las puso en una esquina del comedor.
Texto* 56: Govinda vació cuidadosamente las bolsas del año anterior y las guardó en otra habitación para usarlas para otras cosas.
Texto* 57: Al día siguiente, Sri Caitanya Mahaprabhu fue con Sus devotos personales a ver al Señor Jagannatha a primera hora de la mañana, cuando el Señor Jagannatha acababa de levantarse.
Texto 58: Después de ver al Señor Jagannatha, Sri Caitanya Mahaprabhu dio comienzo a Su envolviente saṅkirtana. Formó siete grupos, que comenzaron inmediatamente a cantar.
Texto* 59: En cada uno de los siete grupos había un bailarín principal, como Advaita Ācarya o el Señor Nityananda.
Texto* 60: En los otros grupos danzaban Vakresvara Pandita, Acyutananda, Pandita Srivasa, Satyaraja Khan y Narahari dasa.
Texto* 61: Mientras Sri Caitanya Mahaprabhu iba de un grupo a otro supervisando, los devotos de cada grupo pensaban: «El Señor está en nuestro grupo».
Texto* 62: El canto en congregación formó un estruendoso rugir que llenó el cielo. Todos los habitantes de Jagannatha Puri fueron a ver al kirtana.
Texto* 63: También el rey había ido a ver, desde cierta distancia, acompañado de su séquito personal; las reinas miraban desde las partes más altas del palacio.
Texto* 64: Debido al fuerte sonido del kirtana, el mundo entero temblaba. El sonido que se formó cuando todos cantaron el santo nombre era estruendoso.
Texto* 65: De ese modo, el Señor mantuvo el canto en congregación durante un tiempo; después, Él mismo deseó danzar.
Texto* 66: Los siete grupos cantaban y hacían sonar sus tambores en siete direcciones, y Sri Caitanya Mahaprabhu danzaba en el centro con gran amor extático.
Texto* 67: Sri Caitanya Mahaprabhu recordó una línea de verso en la lengua de Orissa y ordenó a Svarupa Damodara que la cantase.
Texto* 68: «Que mi cabeza caiga a los pies de Jagannatha en la sala de kirtana llamada Jagamohana.»
Texto* 69: Simplemente debido a esta línea, Sri Caitanya Mahaprabhu danzaba lleno de amor extático. A Su alrededor, la gente nadaba en el agua de Sus lágrimas.
Texto* 70: Levantando los brazos, el Señor decía: «¡Cantad! ¡Cantad!». Flotando en la bienaventuranza trascendental, la gente respondía cantando el santo nombre de Hari.
Texto* 71: El Señor cayó al suelo inconsciente. Ni siquiera respiraba. Pero, de pronto, Se levantó haciendo un sonido muy fuerte.
Texto* 72: Los vellos de Su cuerpo estaban permanentemente erizados, como las espinas del árbol simula. Su cuerpo a veces se hinchaba, y a veces quedaba delgado y fino.
Texto* 73: Sangraba y sudaba por todos los poros de Su cuerpo. Le fallaba la voz. No podía pronunciar la frase correctamente, y sólo acertaba a decir: «Jaja gaga pari mumu».
Texto* 74: Todos Sus dientes se sacudían, como si estuvieran separados entre sí. En verdad, parecían a punto de caer al suelo.
Texto* 75: Su bienaventuranza trascendental aumentaba por momentos, de modo que a media tarde aún no había dejado de danzar.
Texto* 76: El océano de bienaventuranza trascendental se desbordó, y todos los presentes olvidaron el cuerpo, la mente y el propio hogar.
Texto* 77: El Señor Nityananda encontró entonces la manera de poner fin al kirtana. Poco a poco, fue haciendo callar a todos los que cantaban.
Texto* 78: De ese modo, sólo el grupo de Svarupa Damodara continuó cantando, y lo hacían muy suavemente.
Texto* 79: Cuando cesó el sonido estruendoso, Sri Caitanya Mahaprabhu recobró la conciencia externa. Nityananda Prabhu entonces Le hizo notar que los que cantaban y danzaban estaban fatigados.
Texto* 80: Consciente de la fatiga de los devotos, Sri Caitanya Mahaprabhu detuvo el canto en congregación. Entonces Se bañó en el mar, acompañado de todos ellos.
Texto* 81: Entonces, Sri Caitanya Mahaprabhu tomó prasadam con todos ellos, y luego les pidió que regresasen a sus alojamientos a descansar.
Texto* 82: Sri Caitanya Mahaprabhu se tendió a la puerta de la Gambhira, y Govinda fue a darle masaje en las piernas.
Texto* 83-84: Era norma fija desde hacía mucho tiempo que, cuando Sri Caitanya Mahaprabhu Se acostaba a descansar después del almuerzo, Govinda Le daba masaje en las piernas. A continuación, Govinda honraba los remanentes de la comida de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 85: Aquella vez, el Señor Se acostó ocupando toda la entrada. Govinda no podía entrar en la habitación, y por ello hizo el siguiente ruego.
Texto* 86: Govinda dijo: «Por favor, vuélvete de un lado para que pueda entrar a la habitación». El Señor, sin embargo, contestó: «No tengo fuerza para mover el cuerpo».
Texto* 87: Govinda Se lo pidió una y otra vez, pero el Señor contestaba: «No puedo mover el cuerpo».
Texto* 88: Govinda Se lo pidió una y otra vez: «Quiero darte masaje en las piernas».Pero el Señor dijo: «Si quieres, hazlo, y si no, no lo hagas. Depende de tu mente».
Texto* 89: Govinda entonces cubrió el cuerpo del Señor con Su chal y de ese modo entró en la habitación pasándole por encima del Señor.
Texto* 90: Como de costumbre, Govinda dio masaje al Señor en las piernas. Con mucha suavidad, oprimió la cintura y la espalda del Señor, de modo que el Señor vio disipada toda Su fatiga.
Texto* 91: Mientras Govinda Le daba masaje, el Señor durmió plácidamente cerca de cuarenta y cinco minutos. Entonces, Su sueño se rompió.
Texto* 92: Al ver a Govinda sentado a Su lado, Sri Caitanya Mahaprabhu Se enfadó un poco. «¿Por qué te has quedado tanto tiempo hoy?», preguntó el Señor.
Texto* 93: «¿Por qué no has ido a comer cuando Yo Me quedé dormido?», preguntó el Señor.Govinda contestó: «Estabas acostado, tapando la entrada, y no había manera de salir».
Texto* 94: El Señor preguntó: «¿Cómo has hecho para entrar? ¿Por qué no has salido de la misma forma para ir a almorzar?».
Texto* 95: Govinda contestó mentalmente: «Mi deber es servir, incluso si tengo que cometer ofensas o ir al infierno.
Texto* 96: «Por servir al Señor, no me importa cometer cientos de miles de ofensas, pero me da mucho miedo cometer la más mínima sombra de ofensa por mi propio interés.»
Texto* 97: Con ese pensamiento, Govinda guardó silencio, y no contestó a la pregunta del Señor.
Texto* 98: La costumbre de Govinda era ir a almorzar cuando el Señor Se quedaba dormido, pero ese día, al ver al Señor tan débil, Govinda continuó dándole masaje.
Texto* 99: No había manera de salir. ¿Qué podía hacer? Cuando pensó en pasar por encima del cuerpo del Señor, lo consideró una gran ofensa.
Texto 100: Se trata de aspectos más sutiles de etiqueta en el servicio devocional. Sólo quien ha recibido la misericordia de Sri Caitanya Mahaprabhu puede entender esos principios.
Texto* 101: El Señor siente un gran interés en poner de manifiesto las elevadas cualidades de Sus devotos; ésa es la razón por la que dio pie a este incidente.
Texto* 102: He descrito brevemente la danza de Sri Caitanya Mahaprabhu en la sala del templo de Jagannatha. Los sirvientes de Sri Caitanya Mahaprabhu cantan acerca de esa danza todavía hoy.
Texto* 103: Acompañado de Sus devotos personales, Sri Caitanya Mahaprabhu fregó y barrió el templo de Gundica, limpiándolo como de costumbre.
Texto* 104: El Señor danzó y cantó, y a continuación disfrutó de una merienda en el jardín, como había hecho anteriormente.
Texto* 105: Como anteriormente, danzó ante el carro de Jagannatha y observó el festival de Hera-pañcami.
Texto* 106: Todos los devotos de Bengala pasaron en Jagannatha Puri los cuatro meses de la estación de las lluvias y celebraron muchas otras ceremonias, como el aniversario del nacimiento del Señor Krsna.
Texto* 107: Al llegar de Bengala, todos los devotos venían con el deseo de dar algo de comer a Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 108: Cada devoto traía un determinado tipo de prasadam. Se lo daban a Govinda, y le rogaban: «Por favor, asegúrate de que el Señor coma este prasadam».
Texto* 109: Unos traían paida [una receta a base de coco], otros, bolas dulces, y algunos traían pasteles y arroz dulce. Había diversos tipos de prasadam, todo muy costoso.
Texto* 110: Govinda presentaba el prasadam y decía a Sri Caitanya Mahaprabhu: «Esto lo ha traído tal devoto». El Señor, sin embargo, no Se lo comía. Simplemente decía: «Guárdalo».
Texto* 111: Govinda fue acumulando la comida, hasta que llenó todo un rincón de la sala. Había comida suficiente para cien personas, como mínimo.
Texto* 112: Los devotos apremiaban a Govinda: «¿Has dado a Sri Caitanya Mahaprabhu el prasadam que Le he traído?».
Texto* 113: Cuando los devotos le preguntaban, Govinda tenía que mentirles. Por eso un día, contrariado, habló con el Señor.
Texto* 114: «Advaita Ācarya y muchos otros devotos respetables han hecho un gran esfuerzo para darme toda clase de alimentos para Ti.
Texto* 115: «Tú no lo comes, pero ellos me preguntan una y otra vez. ¿Por cuánto tiempo tendré que seguir engañándoles? ¿Cómo me libraré de esa responsabilidad?»
Texto 116: Sri Caitanya Mahaprabhu contestó: «¿A qué viene esa tristeza tan tonta? Tráeme aquí todo lo que te hayan dado».
Texto* 117: Sri Caitanya Mahaprabhu Se sentó a comer. Entonces, Govinda Le fue trayendo las ofrendas, una tras otra, y, a medida que las traía, iba diciendo el nombre de la persona que la había ofrecido.
Texto* 118: «Todas éstas —paida, arroz dulce, pasteles de nata, así como amrta-gutika, manda y un pote de alcanfor—, las ha traído Advaita Ācarya.
Texto* 119: «A continuación hay pasteles, nata, amrta-manda y padmacini. Todo ello lo ha traído Srivasa Pandita.
Texto* 120: «Éstos son los presentes de Ācaryaratna, y estos otros, los de Ācaryanidhi.
Texto* 121: «Y estas otras son las que han traído Vasudeva Datta, Murari Gupta y Buddhimanta Khan.
Texto* 122: «Éstas son las ofrendas de Sriman Sena, Sriman Pandita y Ācarya Nandana. Por favor, cómetelas todas.
Texto* 123: «Aquí tienes lo que Te han traído los habitantes de Kulina-grama; éstas otras son las de los habitantes de Khanda.»
Texto* 124: De ese modo, Govinda fue dando el nombre de todos mientras ponía la comida ante el Señor. Muy satisfecho, el Señor comenzó a comerlo todo.
Texto* 125-126: Los dulces de coco muy duros, mukuta narikela, las bolas dulces, los diversos tipos de bebidas dulces y todas las demás recetas habían sido cocinadas como mínimo un mes antes, pero ni habían perdido el sabor ni estaban rancias. En verdad, se habían mantenido frescas. Ésa es la misericordia de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 127: En muy poco tiempo, Sri Caitanya Mahaprabhu comió una cantidad suficiente para cien personas. Entonces preguntó a Govinda: «¿Queda algo más?».
Texto* 128: Govinda contestó: «Ahora sólo quedan las bolsas de Raghava». El Señor dijo: «Por hoy, déjalas. Las veré en otro momento».
Texto* 129: Al día siguiente, mientras almorzaba en un lugar solitario, Sri Caitanya Mahaprabhu abrió las bolsas de Raghava e inspeccionó, una tras otra, su contenido.
Texto* 130: Probó un poco de todo lo que contenían, alabándolo por su sabor y su aroma.
Texto* 131: El resto del prasadam lo guardó para consumirlo a lo largo del año. Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu almorzaba, Svarupa Damodara Gosvami Le servía un poco.
Texto 132: A veces, Sri Caitanya Mahaprabhu los tomaba por la noche. Ciertamente, el Señor disfruta de lo que Sus devotos Le cocinan con fe y amor.
Texto* 133: De ese modo, Sri Caitanya Mahaprabhu pasó todo el período de caturmasya [los cuatro meses de la estación de las lluvias] absorto en la felicidad de hablar con Sus devotos de temas acerca de Krsna.
Texto* 134: De vez en cuando, Advaita Ācarya y otros devotos invitaban a Sri Caitanya Mahaprabhu a comer arroz hecho en casa y toda clase de estofados de hortalizas.
Texto* 135-136: Le ofrecían platos picantes, a base de pimienta negra, platos agridulces, jengibre, platos salados, lima, leche, yogur, azúcar cande, dos o cuatro variedades de espinacas, sopa de melón amargo, berenjena con hojas de nimba, y patola frita.
Texto* 137: También Le ofrecían phula-badi, mung dal líquido y muchos estofados de verduras, todo cocinado conforme al gusto del Señor.
Texto* 138: Junto con todo ello, solían servir los remanentes de la comida del Señor Jagannatha. Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu aceptaba las invitaciones, a veces iba solo y a veces con Sus acompañantes.
Texto* 139: Devotos como Ācaryaratna, Ācaryanidhi, Nandana Ācarya, Raghava Pandita y Srivasa pertenecían, todos ellos, a la casta brahmana.
Texto 140-141: Todos ellos invitaban al Señor. Vasudeva Datta, Gadadhara dasa, Murari Gupta, los habitantes de Kulina-grama y de Khanda, así como muchos otros devotos que no eran de casta brahmana, compraban comida ofrecida al Señor Jagannatha y ofrecían su invitación a Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 142: Ahora escuchad acerca de la invitación que Sivananda Sena ofreció al Señor. Su hijo mayor se llamaba Caitanya dasa.
Texto* 143: Cuando Sivananda llevó a su hijo Caitanya dasa ante Sri Caitanya Mahaprabhu para presentárselo, el Señor preguntó cómo se llamaba.
Texto* 144: Cuando escuchó que se llamaba Caitanya dasa, el Señor dijo: «¿Qué clase de nombre le has dado? Es muy difícil de entender».
Texto* 145: Sivananda Sena contestó: «Lleva el nombre que se manifestó en mi interior». Entonces invitó a Sri Caitanya Mahaprabhu a almorzar.
Texto* 146: Sivananda Sena había comprado los remanentes más caros de la comida del Señor Jagannatha. Los hizo traer y los ofreció a Sri Caitanya Mahaprabhu, que Se sentó a tomar prasadam con Sus acompañantes.
Texto* 147: Debido a las glorias de Sivananda Sena, Sri Caitanya Mahaprabhu honró su invitación comiendo todo tipo de prasadam. Sin embargo, el Señor comió más de lo necesario, de modo que Su mente estaba insatisfecha.
Texto* 148: Al día siguiente, Caitanya dasa, el hijo de Sivananda Sena, ofreció una invitación al Señor. Sin embargo, pudiendo entender la mentalidad del Señor, dispuso otro tipo de comida.
Texto 149: Le ofreció yogur, lima, jengibre, badas blandas y sal. Al ver lo que habían preparado, Sri Caitanya Mahaprabhu Se sintió muy complacido.
Texto* 150: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Este muchacho conoce Mi mente. Por ello, estoy muy satisfecho de aceptar su invitación».
Texto* 151: Dicho esto, el Señor comió el arroz con yogur y ofreció a Caitanya dasa los remanentes de Su comida.
Texto* 152: De ese modo pasaron los cuatro meses de caturmasya; durante ese periodo el Señor siguió aceptando las invitaciones de Sus devotos. Sin embargo, debido al apretado calendario de invitaciones, algunos vaisnavas no pudieron disponer de un día para invitar al Señor.
Texto* 153: Gadadhara Pandita y Sarvabhauma Bhattacarya tenían cada mes fechas fijas en que Sri Caitanya Mahaprabhu aceptaba sus invitaciones.
Texto* 154-155: Gopinatha Ācarya, Jagadananda, Kasisvara, Bhagavan, Ramabhadra Ācarya, Saṅkara y Vakresvara, que también eran brahmanas, invitaban a Sri Caitanya Mahaprabhu y Le ofrecieron comida hecha en casa, mientras que otros devotos pagaban dos panas de pequeñas conchas para comprar prasadam de Jagannatha e invitar al Señor.
Texto* 156: Al principio, una invitación de prasadam de Jagannatha costaba cuatro panas de caracolas, pero, cuando Ramacandra Puri estuvo allí, el precio se bajó a la mitad.
Texto* 157: Los devotos que habían venido de Bengala pasaron cuatro meses seguidos con Sri Caitanya Mahaprabhu, y entonces el Señor Se despidió de ellos. Tras la partida de los devotos bengalíes, se quedaron con el Señor los devotos que Le acompañaban constantemente en Jagannatha Puri.
Texto* 158: He hablado así de las invitaciones que Sri Caitanya Mahaprabhu aceptaba y de cómo aceptó y saboreó el prasadam que Sus devotos Le ofrecían.
Texto* 159: En medio de la narración está la descripción de las bolsas de comida de Raghava Pandita y la danza en el templo de Jagannatha.
Texto* 160: Quien escuche con fe y amor acerca de los pasatiempos de Sri Caitanya Mahaprabhu, ciertamente, y sin lugar a dudas, alcanzará el amor extático por los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 161: Las narraciones de las actividades de Sri Caitanya Mahaprabhu son como néctar para el oído. En verdad, satisfacen tanto el oído como la mente. Quien prueba el néctar de esas actividades es, ciertamente, muy afortunado.
Texto 162: Orando a los pies de loto de Sri Rupa y Sri Raghunatha, siempre deseando su misericordia, yo, Krsnadasa, narro el Sri Caitanya-caritamrta, siguiendo sus pasos.