Sri Caitanya Caritamrita

Antya-lila
Capítulo 11: La partida de este mundo de Haridasa Thakura

Texto* 1: Ofrezco respetuosas reverencias a Haridasa Thakura y a su Señor, Sri Caitanya Mahaprabhu, que danzó con el cuerpo de Haridasa Thakura en Sus brazos.
Texto* 2: ¡Toda gloria al Señor Sri Caitanya Mahaprabhu, que es muy misericordioso y que es muy querido a Advaita Ācarya y al Señor Nityananda!
Texto* 3: ¡Toda gloria al señor de Srinivasa Thakura! ¡Toda gloria al señor de Haridasa Thakura! ¡Toda gloria al querido señor de Gadadhara Pandita! ¡Toda gloria al señor de la vida de Svarupa Damodara!
Texto* 4: ¡Toda gloria al Señor Sri Caitanya, que es muy querido a Kasi Misra! Él es el Señor de la vida de Jagadananda y el Señor de Rupa Gosvami, Sanatana Gosvami y Raghunatha dasa Gosvami.
Texto* 5: ¡Toda gloria a la forma trascendental de Sri Caitanya Mahaprabhu, que es Krsna mismo, la Suprema Personalidad de Dios! Mi querido Señor, por Tu misericordia sin causa, ten la bondad de darme refugio a Tus pies de loto.
Texto* 6: ¡Toda gloria al Señor Nityananda, que es la vida misma de Sri Caitanya Mahaprabhu! Mi querido Señor, por favor, ocúpame en servicio devocional a Tus pies de loto.
Texto* 7: ¡Toda gloria a Advaita Ācarya, a quien, por Su edad y respetabilidad, Sri Caitanya Mahaprabhu trata como a un superior! Por favor, ocúpame en servicio devocional a Tus pies de loto.
Texto* 8: ¡Toda gloria a todos los devotos de Sri Caitanya Mahaprabhu, pues el Señor es su vida misma! Todos vosotros, por favor, concededme servicio devocional.
Texto* 9: ¡Toda gloria a Rupa Gosvami, Sanatana Gosvami, Jiva Gosvami, Raghunatha dasa Gosvami, Raghunatha Bhatta Gosvami y Gopala Bhatta Gosvami, los Seis Gosvamis de Vrndavana! Todos ellos son mis señores.
Texto* 10: Escribo esta narración de los pasatiempos y cualidades del Señor por la misericordia de Sri Caitanya Mahaprabhu y Sus devotos. Yo no sé escribir como es debido, pero me purifico escribiendo esta descripción.
Texto* 11: Así pues, Sri Caitanya Mahaprabhu vivía en Jagannatha Puri con Sus devotos personales y disfrutaba del canto en congregación del maha-mantra Hare Krsna.
Texto* 12: Durante el día, Sri Caitanya Mahaprabhu Se dedicaba a cantar y danzar y a visitar el templo del Señor Jagannatha. De noche, en compañía de Sus devotos más íntimos, como Ramananda Raya y Svarupa Damodara Gosvami, saboreaba el néctar de las melosidades trascendentales de los pasatiempos del Señor Sri Krsna.
Texto* 13: De ese modo, Sri Caitanya Mahaprabhu pasaba muy feliz Sus días en Nilacala, Jagannatha Puri. Sintiendo separación de Krsna, manifestaba muchos signos trascendentales en todo el cuerpo.
Texto* 14: Esos signos aumentaban día tras día, y de noche se hacían aún más intensos. Todos esos signos, como la ansiedad trascendental, la agitación y el hablar como un loco, se manifestaban tal y como se describen en los sastras.
Texto* 15: Svarupa Damodara Gosvami y Ramananda Raya, los principales asistentes de Sri Caitanya Mahaprabhu en Sus pasatiempos, se quedaban con Él día y noche.
Texto* 16: Un día, Govinda, el sirviente personal de Sri Caitanya Mahaprabhu, fue a llevar, lleno de júbilo, los remanentes de la comida del Señor Jagannatha a Haridasa Thakura.
Texto* 17: Al llegar, Govinda encontró a Haridasa Thakura tendido de espaldas y cantando las rondas muy despacio.
Texto* 18: «Por favor, levántate y toma tu maha-prasadam», dijo Govinda. Haridasa Thakura contestó: «Hoy voy a ayunar.
Texto* 19: «¿Cómo voy a comer, si no he terminado mi número prescrito de vueltas de rosario? Pero también es cierto que no puedo despreciar el maha-prasadam que me has traído».
Texto 20: (no translation)Saying this, he offered prayers to the maha-prasadam, took a little portion, and ate it.
Texto* 21: Al día siguiente, Sri Caitanya Mahaprabhu fue a ver a Haridasa y le preguntó: «Haridasa, ¿te encuentras bien?».
Texto* 22: Haridasa ofreció reverencias al Señor y contestó: «Mi cuerpo está bien, pero mi mente y mi inteligencia no lo están».
Texto 23: Sri Caitanya Mahaprabhu preguntó entonces a Haridasa: «¿Sabrías decir qué enfermedad tienes?». Haridasa Thakura contestó: «Mi enfermedad es que no puedo terminar mis vueltas de rosario».
Texto 24: «Ahora que te has hecho viejo —dijo el Señor—, puedes reducir el número de vueltas que cantas cada día. Tú ya estás liberado, de modo que no necesitas seguir tan estrictamente los principios regulativos.
Texto 25: «Tu papel en esta encarnación es liberar a la gente en general. Ya has predicado bastante las glorias del santo nombre en este mundo.»
Texto* 26: El Señor concluyó: «De modo que ahora, por favor, reduce el número fijo de veces que cantas el maha-mantra Hare Krsna». Haridasa Thakura contestó: «Por favor, escucha mi verdadera súplica.
Texto* 27: «Yo nací en una familia inferior, y mi cuerpo es de lo más abominable. Siempre me dedico a actividades indignas. De modo que soy el más bajo y condenado de los hombres.
Texto* 28: «Soy intocable e indigno de ser visto, pero Tú me has aceptado como sirviente. Eso significa que me has liberado de una vida infernal y me has elevado al plano de Vaikuntha.
Texto* 29: «Mi querido Señor, Tú eres la Personalidad de Dios completamente independiente. Actúas libremente, por Tu propia voluntad. Haces que el mundo entero dance y actúe como Tú quieras.
Texto 30: «Mi querido Señor, por Tu misericordia me has hecho danzar de muchas formas. Por ejemplo, me fue ofrecido el sraddha-patra, que se debería haber ofrecido a brahmanas de primera categoría. Yo comí de él, aunque he nacido en una familia de comedores de carne.
Texto* 31: «Desde hace mucho tiempo, tengo un deseo. Creo que Tú, mi Señor, pronto pondrás fin a Tus pasatiempos en el mundo material.
Texto* 32: «Deseo que no me hagas ver ese capítulo final de Tus pasatiempos. Por favor, antes de que llegue ese día, haz que mi cuerpo caiga en Tu presencia.
Texto* 33: «Deseo llevarme Tus pies de loto al corazón y ver Tu cara de luna.
Texto* 34: «Con la lengua cantaré Tu santo nombre: “¡Sri Krsna Caitanya!”. Ése es mi deseo. Por favor, permíteme abandonar el cuerpo de ese modo.
Texto* 35: «¡Oh, muy misericordioso Señor!, si por Tu misericordia es posible, concédeme ese deseo, por favor.
Texto* 36: «Que este cuerpo de bajo nacimiento caiga ante Ti. Es la perfección de todos mis deseos, y Tú puedes hacerla posible.»
Texto* 37: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Mi querido Haridasa, Krsna es tan misericordioso que considera un deber cumplir todo lo que tú deseas.
Texto* 38: «Pero Mi felicidad se basa por completo en tu compañía. No está bien que te vayas y Me dejes a Mí aquí.»
Texto* 39: Tomándose de los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu, Haridasa Thakura dijo: «¡Mi Señor, no crees una ilusión! ¡Aunque yo sea tan caído, Tú, ciertamente, debes concederme esa misericordia!
Texto* 40: «Mi Señor, hay muchas personalidades respetables, millones de devotos, que son dignos de sentarse en mi cabeza. Todos ellos Te asisten en Tus pasatiempos.
Texto* 41: «Mi Señor, ¿qué se pierde si muere un insecto insignificante como yo? ¿Qué se pierde en el mundo material si muere una hormiga?
Texto* 42: «Mi Señor, Tú siempre eres afectuoso con Tus devotos. Yo no soy más que un devoto de imitación, pero no obstante deseo que satisfagas mi deseo. Eso es lo que espero.»
Texto* 43: Como tenía que cumplir Sus deberes del mediodía, Sri Caitanya Mahaprabhu Se levantó para irse, pero quedaron de acuerdo en que al día siguiente, después de ver al Señor Jagannatha, el Señor volvería a visitar a Haridasa Thakura.
Texto* 44: Después de abrazarle, Sri Caitanya Mahaprabhu Se fue a cumplir con Sus deberes del mediodía, y Se dirigió al mar para bañarse.
Texto* 45: A la mañana siguiente, después de visitar el templo de Jagannatha, Sri Caitanya Mahaprabhu, acompañado por todos Sus devotos, fue a toda prisa a ver a Haridasa Thakura.
Texto* 46: Sri Caitanya Mahaprabhu y los devotos fueron ante Haridasa Thakura, que ofreció sus respetos a los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu y de todos los vaisnavas.
Texto* 47: El Señor Sri Caitanya Mahaprabhu preguntó: «Mi querido Haridasa, ¿qué hay de nuevo?». Haridasa Thakura contestó: «La misericordia que Tú puedas concederme, mi Señor».
Texto* 48: Al escuchar esto, Sri Caitanya Mahaprabhu dio comienzo inmediatamente a un gran canto en congregación en el patio. Vakresvara Pandita era el principal bailarín.
Texto* 49: Guiados por Svarupa Damodara Gosvami, todos los devotos de Sri CaitanyaMahaprabhu rodearon a Haridasa Thakura y dieron comienzo al canto en congregación.
Texto* 50: Ante todos los grandes devotos, como Ramananda Raya y Sarvabhauma Bhattacarya, SriCaitanya Mahaprabhu comenzó a hablar de las santas cualidades de Haridasa Thakura.
Texto* 51: Mientras hablaba de las cualidades trascendentales de Haridasa Thakura, Sri Caitanya Mahaprabhu parecía tener cinco bocas. Cuando más hablaba, más aumentaba Su gran felicidad.
Texto* 52: Tras escuchar acerca de las cualidades trascendentales de Haridasa Thakura, todos los devotos allí presentes quedaron maravillados. Todos ellos ofrecieron reverencias respetuosas a los pies de loto de Haridasa Thakura.
Texto* 53: Haridasa Thakura pidió a Sri Caitanya Mahaprabhu que se sentase frente a él, y entonces fijó sus ojos, como dos abejorros, en la cara de loto del Señor.
Texto* 54: Después de llevarse los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu al corazón, tomó el polvo de los pies de todos los devotos allí presentes y se lo puso en la cabeza.
Texto* 55: Así comenzó a cantar el santo nombre de Sri Krsna Caitanya una y otra vez. Mientras bebía la dulzura de la cara del Señor, lágrimas se deslizaban constantemente de sus ojos.
Texto* 56: Mientras cantaba el santo nombre de Sri Krsna Caitanya, abandonó el aire vital, y dejó el cuerpo.
Texto* 57: Al ver la maravillosa muerte de Haridasa Thakura, por voluntad propia, como un gran yogi místico, todos recordaron la muerte de Bhisma.
Texto* 58: Mientras todos cantaban los santos nombres «Hari» y «Krsna»‚ se formó un ruido tumultuoso. Sri Caitanya Mahaprabhu Se vio sobrecogido de amor extático.
Texto* 59: El Señor levantó el cuerpo de Haridasa Thakura y lo tomó en brazos. A continuación, danzó en el patio, lleno de amor extático.
Texto* 60: El amor extático de Sri Caitanya Mahaprabhu dejó inermes a todos los devotos. Llenos de amor extático, también ellos, se pusieron a danzar y cantar en congregación.
Texto* 61: Sri Caitanya Mahaprabhu danzó durante un tiempo; después, Svarupa Damodara Gosvami Le informó de otros rituales para el cuerpo de Thakura Haridasa.
Texto* 62: El cuerpo de Haridasa Thakura fue llevado al mar en un palanquín que parecía una aeronave, acompañado del canto en congregación.
Texto* 63: Sri Caitanya Mahaprabhu danzaba al frente de la procesión, y Vakresvara Pandita, con los demás devotos, cantaba y danzaba detrás de Él.
Texto* 64: Sri Caitanya Mahaprabhu bañó el cuerpo de Haridasa Thakura en el mar y declaró: «De hoy en adelante, este mar se ha vuelto un gran lugar de peregrinaje».
Texto* 65: Todos bebieron el agua que había tocado los pies de loto de Haridasa Thakura; acto seguido, ungieron el cuerpo de Haridasa Thakura con remanentes de pasta de madera de sándalo ofrecida al Señor Jagannatha.
Texto* 66: Tras cavar un agujero en la arena, pusieron en él el cuerpo de Haridasa Thakura. Sobre el cuerpo pusieron remanentes del Señor Jagannatha, como cuerdas de seda, pasta de madera de sándalo, comida y telas.
Texto* 67: Los devotos cantaron en congregación alrededor del cuerpo, y Vakresvara Pandita danzó lleno de júbilo.
Texto* 68: Con Sus manos trascendentales, Sri Caitanya Mahaprabhu personalmente cubrió de arena el cuerpo de Haridasa Thakura, cantando: «¡Hari bol! ¡Hari bol!».
Texto* 69: Los devotos cubrieron de arena el cuerpo de Haridasa Thakura y, a continuación, construyeron una plataforma en aquel mismo lugar, protegiéndola todo en derredor con una valla.
Texto* 70: Sri Caitanya Mahaprabhu danzó y cantó alrededor de la plataforma; con el multitudinario rugido del santo nombre de Hari, el universo entero se llenó de aquella vibración.
Texto* 71: Después del saṅkirtana, Sri Caitanya Mahaprabhu Se bañó en el mar con Sus devotos, nadando y jugando en el agua lleno de júbilo.
Texto* 72: Tras caminar alrededor de la tumba de Haridasa Thakura, Sri Caitanya Mahaprabhu fue a la puerta Simha-dvara del templo de Jagannatha. Toda la ciudad se unió al canto en congregación, y el sonido multitudinario resonó por toda la ciudad.
Texto* 73: Acercándose a la puerta Simha-dvara, Sri Caitanya Mahaprabhu Se puso a pedir prasadam a todos los tenderos, y lo recogía en Su propia ropa.
Texto* 74: «Estoy pidiendo prasadam para honrar con un festival la partida de Haridasa Thakura —decía el Señor—. Por favor, dadme limosna.»
Texto* 75: Al escuchar esto, todos los tenderos ofrecieron grandes cestas de prasadam, y, llenos de júbilo, las entregaban al Señor Caitanya.
Texto* 76: Svarupa Damodara, sin embargo, los detuvo. Entonces, los tenderos volvieron a sus puestos de venta, y allí se sentaron con sus cestas.
Texto* 77: Svarupa Damodara hizo regresar a Sri Caitanya Mahaprabhu a Su morada, mientras él se quedó allí con cuatro vaisnavas y cuatro sirvientes porteadores.
Texto* 78: Svarupa Damodara dijo a todos los tenderos: «Dadme cuatro puñados de prasadam de cada variedad».
Texto* 79: De ese modo recogieron prasadam de toda clase y lo empaquetaron, de modo que los cuatro sirvientes pudieran llevarlo sobre la cabeza.
Texto* 80: Además de Svarupa Damodara Gosvami, también Vaninatha Pattanayaka y Kasi Misra enviaron grandes cantidades de prasadam.
Texto* 81: Sri Caitanya Mahaprabhu hizo que los devotos se sentasen formando hileras y Él en persona comenzó a servir el prasadam, ayudado por otros cuatro devotos.
Texto* 82: Sri Caitanya Mahaprabhu no estaba acostumbrado a tomar prasadam en pequeñas cantidades, de modo que en cada plato servía el equivalente a la comida de al menos cinco hombres.
Texto* 83: Svarupa Damodara Gosvami pidió a Sri Caitanya Mahaprabhu: «Por favor, siéntate y mira. Yo serviré el prasadam con ayuda de estos devotos».
Texto* 84: Los cuatro devotos —Svarupa Damodara, Jagadananda, Kasisvara y Saṅkara—, sirvieron prasadam continuamente.
Texto* 85: Todos los devotos que estaban sentados no iban a comer prasadam mientras el Señor no lo hubiera comido. Ese día, sin embargo, el Señor había sido invitado por Kasi Misra.
Texto* 86: Por esa razón, Kasi Misra se presentó allí y sirvió prasadam a Sri Caitanya Mahaprabhu personalmente; de ese modo, con gran cuidado, Le dio de comer.
Texto* 87: Con Paramananda Puri y Brahmananda Bharati, Sri Caitanya Mahaprabhu Se sentó y tomó el prasadam. Cuando Él empezó a comer, lo hicieron también todos los vaisnavas.
Texto* 88: Todos se llenaron hasta el cuello, pues Sri Caitanya Mahaprabhu decía continuamente a los que servían: «¡Más, más! ¡Servidles más!».
Texto* 89: Después de que los devotos terminaron de tomar prasadam y se lavaron las manos y la boca, Sri Caitanya Mahaprabhu los adornó a todos con collares de flores y pasta de madera de sándalo.
Texto* 90: Sobrecogido de amor extático, Sri Caitanya Mahaprabhu ofreció una bendición a los devotos, que la escucharon con gran satisfacción.
Texto* 91-93: Sri Caitanya Mahaprabhu dio la siguiente bendición: «Todo el que haya visto el festival de la partida de este mundo de Sri Haridasa Thakura, todo el que haya cantado y danzado aquí, todo el que haya ofrecido arena al cuerpo de Haridasa Thakura, y todo el que se haya unido al festival para tomar prasadam, muy pronto obtendrá el favor de Krsna. Ésa es la maravillosa potencia del acto de ver a Haridasa Thakura.
Texto* 94: «Mostrándose misericordioso conmigo, Krsna Me dio la compañía de Haridasa Thakura. Él es independiente en Sus deseos, y ahora ha interrumpido esa compañía.
Texto* 95: «Cuando Haridasa Thakura quiso irse del mundo material, no estaba en Mis manos el poder detenerle.
Texto* 96: «Haridasa Thakura pudo abandonar la vida y marcharse a voluntad, igual que Bhisma, quien, en el pasado, murió simplemente por su propio deseo, como hemos escuchado de los sastras.
Texto* 97: «Haridasa Thakura era la joya cimera en la corona del mundo; sin él, este mundo se ve ahora privado de su preciada joya.»
Texto* 98: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo entonces: «Decid todos: “¡Toda gloria a Haridasa Thakura!”, y cantad el santo nombre de Hari». Con estas palabras, Él en persona comenzó a danzar.
Texto* 99: Todos comenzaron a cantar: «¡Toda gloria a Haridasa Thakura, que reveló la importancia del canto del santo nombre del Señor!».
Texto* 100: A continuación, Sri Caitanya Mahaprabhu Se despidió de todos los devotos, y Él mismo, con sentimientos mixtos de felicidad y aflicción, fue a descansar.
Texto 101: He hablado así de la victoriosa partida de este mundo de Haridasa Thakura. Todo el que escuche esta narración, ciertamente fijará su mente con firmeza en el servicio devocional de Krsna.
Texto* 102: Del episodio de la partida de este mundo de Haridasa Thakura, y del gran esmero que Sri Caitanya Mahaprabhu puso en conmemorarlo, podemos entender hasta qué punto es grande Su afecto por Sus devotos. Él, aunque es el más elevado de todos los sannyasis, satisfizo plenamente el deseo de Haridasa Thakura.
Texto* 103: Cuando Haridasa Thakura se hallaba en la última fase de su vida, Sri Caitanya Mahaprabhu le dio Su compañía y le permitió tocarle. A continuación, el Señor tomó el cuerpo de Thakura Haridasa y danzó personalmente con él en Sus brazos.
Texto* 104: Por Su misericordia sin causa, el Señor cubrió con arena el cuerpo de Haridasa Thakura y pidió limosna personalmente a los tenderos. Seguidamente dirigió un gran festival para celebrar la partida de Haridasa Thakura.
Texto 105: Haridasa Thakura era, no sólo el más elevado devoto del Señor, sino también un gran sabio erudito. Tuvo la gran fortuna de morir ante Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 106: La vida y características de Sri Caitanya Mahaprabhu son como un océano de néctar; una sola gota de ese océano puede complacer la mente y el oído.
Texto* 107: Todo el que desee atravesar el océano de la nesciencia, que por favor escuche con gran fe la vida y características de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto 108: Orando a los pies de loto de Sri Rupa y Sri Raghunatha, siempre deseando su misericordia, yo, Krsnadasa, narro el Sri Caitanya-caritamrta, siguiendo sus pasos.