Sri Caitanya Caritamrita

Antya-lila
Capítulo 19: El inconcebible comportamientodel Señor Sri Caitanya Mahaprabhu

Texto* 1: El Señor Sri Caitanya Mahaprabhu, el más excelso de aquellos que son devotos de sus madres, deliraba como un loco y Se frotaba la cara contra los muros. Abrumado por emociones de amor extático, a veces entraba en el jardín Jagannatha-vallabha para llevar a cabo Sus pasatiempos. A Él ofrezco respetuosas reverencias.
Texto* 2: ¡Toda gloria a Sri Caitanya Mahaprabhu! ¡Toda gloria al Señor Nityananda! ¡Toda gloria a Advaita Ācarya! ¡Y toda gloria a todos los devotos del Señor Caitanya Mahaprabhu!
Texto* 3: En el éxtasis del amor por Krsna, Sri Caitanya Mahaprabhu Se comportaba como un loco y hablaba delirando de día y de noche.
Texto* 4: Jagadananda Pandita era un devoto muy querido de Sri Caitanya Mahaprabhu. El Señor obtenía gran placer de sus actividades.
Texto* 5: Sabiendo que Su madre estaba muy afligida por Su separación, el Señor todos los años enviaba a Jagadananda Pandita a Navadvipa para consolarla.
Texto* 6: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo a Jagadananda Pandita: «Ve a Nadia y ofrece Mis reverencias a Mi madre. Toca sus pies de loto en Mi nombre.
Texto* 7: «Dile de Mi parte: “Por favor, recuerda que Yo vengo aquí todos los días para ofrecer Mis respetos a tus pies de loto.
Texto* 8: «“Siempre que deseas darme de comer, Yo ciertamente vengo y acepto lo que Me ofreces.
Texto* 9: «“He abandonado tu servicio para aceptar el voto de sannyasa. De ese modo, Me he vuelto loco y he destruido los principios de la religión.
Texto* 10: «“Madre, por favor, no te ofendas por eso, pues Yo, tu hijo, dependo de ti completamente.
Texto* 11: «“Siguiendo tu orden, Me he quedado aquí, en Nilacala, Jagannatha Puri. No Me iré de este lugar mientras viva.”»
Texto* 12: Siguiendo la orden de Paramananda Puri, Sri Caitanya Mahaprabhu envió a Su madre la ropa prasada que el Señor Jagannatha había dejado tras Sus pasatiempos como pastorcillo de vacas.
Texto* 13: Con gran atención, Sri Caitanya Mahaprabhu trajo prasadam del Señor Jagannatha de primera calidad y lo envió en paquetes separados a Su madre y a los devotos de Nadia.
Texto* 14: Sri Caitanya Mahaprabhu es la joya cimera de todos aquellos que son devotos de sus madres. Ofreció servicio a Su madre incluso después de aceptar el voto de sannyasa.
Texto* 15: Así pues, Jagadananda Pandita fue a Nadia, y le hizo llegar a Sacimata los saludos del Señor.
Texto* 16: Después fue a ver a los demás devotos, comenzando por Advaita Ācarya, y les dio el prasadam de Jagannatha. Al cabo de un mes, pidió a madre Saci permiso para irse.
Texto* 17: Cuando fue a pedir permiso a Advaita Ācarya, Advaita Prabhu le dio un mensaje para Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 18: Advaita Ācarya había escrito un soneto en un lenguaje equívoco, cuyo significado podría entender Sri Caitanya Mahaprabhu, pero no otros.
Texto* 19: En Su soneto, Advaita Ācarya comenzaba por ofrecer cientos de miles de reverencias a los pies de loto del Señor Sri Caitanya Mahaprabhu. Después presentaba a Sus pies de loto la siguiente declaración.
Texto* 20: «Por favor, haz saber a Sri Caitanya Mahaprabhu, que actúa como un loco, que aquí todos se han vuelto locos como Él. Dile también que, en el mercado, ya nadie pide arroz.
Texto* 21: «Dile, además, que quienes ahora están locos de amor extático no sienten ya ningún interés por el mundo material. Di también a Sri Caitanya Mahaprabhu que quien ha dicho estas palabras [Advaita Prabhu] también Se ha vuelto loco de amor extático.»
Texto* 22: Al escuchar las palabras de Advaita Ācarya, Jagadananda Pandita se echó a reír, y, cuando regresó a Jagannatha Puri, Nilacala, dio a Caitanya Mahaprabhu puntual noticia de todo.
Texto* 23: Tras escuchar el equívoco soneto de Advaita Ācarya, Sri Caitanya Mahaprabhu sonrió en silencio. «Ésa es Su orden», dijo. Entonces guardó silencio.
Texto* 24: Svarupa Damodara Gosvami, aunque conocía el secreto, preguntó al Señor: «¿Qué significa ese soneto? No lo he entendido».
Texto* 25: Sri Caitanya Mahaprabhu contestó: «Advaita Ācarya es un gran adorador del Señor y es muy experto en los principios regulativos establecidos en las Escrituras védicas.
Texto* 26: «Advaita Ācarya invita al Señor a venir y ser adorado, y, para llevar a cabo la adoración, mantiene a la Deidad durante un tiempo.
Texto* 27: «Una vez completa la adoración, envía a la Deidad a algún otro sitio. No entiendo el significado de este soneto, ni sé qué hay en la mente de Advaita Prabhu.
Texto* 28: «Advaita Ācarya es un gran místico. Nadie puede entenderle. Es experto en escribir sonetos que ni Yo mismo puedo entender.»
Texto* 29: Todos los devotos se asombraron al escuchar esto, sobre todo Svarupa Damodara, que se puso un poco triste.
Texto* 30: A partir de aquel día, el estado emocional de Sri Caitanya Mahaprabhu cambió notoriamente; la intensidad de Sus sentimientos de separación de Krsna se redobló.
Texto* 31: A medida que Sus sentimientos de separación en el éxtasis de Srimati Radharani aumentaban por momentos, las actividades del Señor, tanto de día como de noche, se convirtieron en actos de locura delirante.
Texto* 32: De pronto, cuando en Su interior surgió la imagen de la partida del Señor Krsna a Mathura, Sri Caitanya Mahaprabhu comenzó a manifestar el signo de locura extática llamado udghurna.
Texto* 33: Sri Caitanya Mahaprabhu hablaba como un loco, abrazado al cuello de Ramananda Raya, y hacía preguntas a Svarupa Damodara, creyéndole Su amiga gopi.
Texto* 34: Del mismo modo que Srimati Radharani había preguntado a Su íntima amiga Visakha, Sri Caitanya Mahaprabhu, recitando aquel mismo verso, Se puso a hablar como un loco.
Texto 35: «“Mi querida amiga, ¿dónde está Krsna, que es como la Luna que surge del océano de la dinastía de Maharaja Nanda? ¿Dónde está Krsna, con Su cabeza adornada con una pluma de pavo real? ¿Dónde está? ¿Dónde está Krsna, cuya flauta produce un sonido tan profundo? ¡Oh!, ¿dónde está Krsna, cuyo lustre corporal es como el brillo de la joya azul indranila? ¿Dónde está Krsna, que es tan experto en la danza rasa? ¡Oh!, ¿dónde está Él, que Me puede salvar la vida? Por favor, dime dónde puedo encontrar a Krsna, el tesoro de Mi vida, el mejor de Mis amigos. Sintiendo separación de Él, Yo condeno a la Providencia, que ha dado forma a Mi destino.”
Texto* 36: «La familia de Maharaja Nanda es como un océano de leche de donde surge la luna llena del Señor Krsna, que ilumina el universo entero. Los ojos de los habitantes de Vraja son como pájaros cakoras que beben continuamente el néctar de Su brillo corporal y, de ese modo, viven pacíficamente.
Texto* 37: «Querida amiga, ¿dónde está Krsna? Por favor, házmelo ver. Mi corazón se rompe si no puedo ver Su cara aunque sea por un momento. Por favor, házmelo ver inmediatamente; de lo contrario, no puedo vivir.
Texto* 38: «Las mujeres de Vrndavana son como lirios que se están calentando cada vez más bajo el sol de los deseos lujuriosos. Pero la luna de Krsna las llena de júbilo concediéndoles el néctar de Sus manos. ¡Oh, Mi querida amiga!, ¿dónde está Mi luna ahora? ¡Sálvame la vida!, ¡dime dónde está!
Texto* 39: «Mi querida amiga, ¿dónde está esa hermosa corona cuya pluma de pavo real es como un arco iris sobre una nube recién formada? ¿Dónde están esas ropas amarillas, que brillan como el relámpago? ¿Dónde ese collar de perlas como bandadas de garzas volando en el cielo? El cuerpo negruzco de Krsna triunfa sobre la negruzca nube cargada de lluvia.
Texto* 40: «Si los ojos de una persona se fijan en el hermoso cuerpo de Krsna aunque sea una sola vez, esa forma ejercerá para siempre su predominio en su corazón. El cuerpo de Krsna es como la savia del árbol de mango, pues, cuando entra en la mente de las mujeres, pese a todos los esfuerzos, ya no vuelve a salir. Así, el extraordinario cuerpo de Krsna es como una espina del árbol de bayas seya.
Texto* 41: «El lustre corporal de Krsna brilla como la gema indranila, y supera al lustre del árbol tamala. El lustre de Su cuerpo lleva a la locura al mundo entero, pues la Providencia lo ha hecho transparente, refinando la esencia de la melosidad del amor conyugal y mezclándola con la luz de la Luna.
Texto* 42: «El profundo sonido de la flauta de Krsna supera al tronar de las nubes recién formadas, y atrae el sentido del oído del mundo entero. De ese modo, los habitantes de Vrndavana se levantan en busca de ese sonido, bebiendo la lluvia de néctar del lustre corporal de Krsna como sedientos pájaros catakas.
Texto* 43: «Krsna es el receptáculo del arte y la cultura, y es la panacea que Me salva la vida. ¡Oh, querida amiga!, desde que vivo sin Él, que es el mejor de Mis amigos, condeno la duración de Mi vida. Pienso que la Providencia Me ha engañado de muchas formas.
Texto* 44: «¿Por qué la Providencia prolonga la vida de quien no desea vivir?» Con el enfado y la lamentación que ese pensamiento suscitó en Él, Sri Caitanya Mahaprabhu recitó entonces un verso del Srimad-Bhagavatam que condena a la Providencia y hace una acusación contra Krsna.
Texto 45: «“¡Oh, Providencia!, ¡no tienes misericordia! Tú unes a las almas encarnadas con lazos de amistad y afecto, pero, antes de que sus deseos se satisfagan, las separas. Tus actividades son como las necias travesuras de un niño.”
Texto* 46: «Providencia, tú no conoces el significado del amor, y por eso frustras todos Nuestros esfuerzos. Actúas de un modo muy infantil. Si pudiésemos atraparte, Te daríamos una buena lección, para que nunca más vuelvas a comportarte de esa forma.
Texto* 47: ¡Oh, Providencia cruel!, eres despiadada, pues haces que Se enamoren personas que rara vez pueden estar juntas. Primero haces que Se encuentren, pero, antes de que Se sientan satisfechas, vuelves a alejarlas.
Texto* 48: «¡Oh, Providencia!, ¡qué despiadada eres! Tú revelas la hermosa cara de Krsna y haces que la mente y los ojos se llenen de codicia, pero, después de dar a beber ese néctar por un momento, te llevas a Krsna a otro lugar. Eso es un gran pecado, porque de ese modo arrebatas lo que has dado como caridad.
Texto* 49: «¡Oh, descortés Providencia! Si Nos contestas: “En realidad la culpa es de Akrura, ¿por qué Te enfadas conmigo”, Yo, entonces, Te digo: “Providencia, has adoptado la forma de Akrura para robarnos a Krsna. Nadie más haría algo semejante”.
Texto* 50: «Pero esto es culpa de Mi propio destino. ¿Por qué tendría que acusarte innecesariamente? Entre tú y Yo no hay relación íntima. Krsna, sin embargo, es Mi vida misma. Somos Nosotros quienes vivimos juntos, y es Él quien Se ha vuelto tan cruel.
Texto* 51: «Aquel por quien lo he dejado todo Me está matando con Sus propias manos. A Krsna no Le asusta matar mujeres. En verdad, Yo Me muero por Él, pero Él ni Se vuelve a mirarme. En un instante, ha roto nuestro amor.
Texto* 52: «Pero, ¿por qué tendría que enfadarme con Krsna? Mi propia mala suerte es la culpable. Al madurar el fruto de Mis actividades pecaminosas, Krsna, que siempre ha dependido de Mi amor, ahora Se ha vuelto indiferente. Eso significa que Mi mala fortuna es muy fuerte.»
Texto* 53: De ese modo, Sri Caitanya Mahaprabhu Se lamentaba de separación: «¡Ay de Mí! ¡Ay de Mí! ¡Oh, Krsna!, ¿dónde has ido?». Sintiendo en el corazón las emociones extáticas de las gopis, Sri Caitanya Mahaprabhu repetía sus palabras de agonía: «¡Oh, Govinda! ¡Oh, Damodara! ¡Oh, Madhava!».
Texto* 54: Entonces, Svarupa Damodara y Ramananda Raya trataron de calmar al Señor por diversos medios. Le cantaron canciones de encuentro que transformaron Su corazón y dieron paz a Su mente.
Texto* 55: Mientras Sri Caitanya Mahaprabhu Se lamentaba de ese modo, pasó la mitad de la noche. Entonces, Svarupa Damodara hizo que el Señor Se acostase en Su habitación, la Gambhira.
Texto* 56: Después de acostar al Señor, Ramananda Raya regresó a su casa, y Svarupa Damodara y Govinda se acostaron a la puerta de la Gambhira.
Texto* 57: Sri Caitanya Mahaprabhu pasó toda la noche despierto, cantando el maha-mantra Hare Krsna con la mente sobrecogida de éxtasis espiritual.
Texto* 58: Sintiendo separación de Krsna, Sri Caitanya Mahaprabhu estaba tan turbado que Se levantó con gran ansiedad y comenzó a frotarse la cara contra las paredes de la Gambhira.
Texto* 59: Se hizo muchas heridas en la boca, la nariz y las mejillas, y sangraba, pero, debido a las emociones extáticas, el Señor no Se daba cuenta.
Texto* 60: En éxtasis, Sri Caitanya Mahaprabhu Se frotó la cara contra los muros durante toda la noche, haciendo un sonido peculiar, «goṅ-goṅ», que Svarupa Damodara escuchó a través de la puerta.
Texto* 61: Después de encender una lámpara, Svarupa Damodara y Govinda entraron en la habitación. Cuando vieron la cara del Señor, se sintieron muy tristes.
Texto* 62: Llevaron al Señor a Su cama y, después de calmarle, Le preguntaron: «¿Por qué Te has hecho esto?».
Texto* 63: Sri Caitanya Mahaprabhu contestó: «Pasaba tanta ansiedad que no podía quedarme en la habitación. Quería salir, y por eso iba por la habitación de un lado para otro, buscando la puerta.
Texto* 64: «Como no podía encontrar la puerta, continuaba golpeándome la cara contra las cuatro paredes. Tenía heridas, y Me sangraba la cara, pero, aun así, no podía salir.»
Texto* 65: En ese estado de locura, la mente de Sri Caitanya Mahaprabhu era inestable. Todo lo que decía o hacía eran signos de locura.
Texto* 66: En medio de su ansiedad, Svarupa Damodara tuvo una idea. Al día siguiente, la consideró con los demás devotos.
Texto* 67: Tras deliberar entre ellos, suplicaron a Sri Caitanya Mahaprabhu que permitiera a Saṅkara Pandita dormir en Su misma habitación.
Texto* 68: Así, Saṅkara Pandita se acostaba a los pies de Sri Caitanya Mahaprabhu, y el Señor ponía Sus piernas sobre el cuerpo de Saṅkara.
Texto* 69: Saṅkara se hizo famoso con el nombre de Prabhu-padopadhana [«la almohada de Sri Caitanya Mahaprabhu»]. Era como Vidura en la descripción de Sukadeva Gosvami.
Texto 70: «Cuando el sumiso Vidura, el reposo de las piernas del Señor Krsna, dijo estas palabras a Maitreya, Maitreya comenzó a hablar, con los vellos erizados por el placer trascendental de comentar los temas del Señor Krsna».
Texto* 71: Saṅkara daba masaje a las piernas de Sri Caitanya Mahaprabhu, pero, mientras lo hacía, se quedaba dormido y se tendía.
Texto* 72: Solía quedarse dormido sin cubrirse el cuerpo, y entonces Sri Caitanya Mahaprabhu Se levantaba y le tapaba con Su propia colcha.
Texto* 73: Saṅkara Pandita siempre se quedaba dormido, pero se despertaba rápidamente, se sentaba y de nuevo continuaba dando masaje a las piernas de Sri Caitanya Mahaprabhu. De ese modo, pasaba despierto toda la noche.
Texto* 74: Por temor a Saṅkara, Sri Caitanya Mahaprabhu no podía ni salir de Su habitación, ni lastimar Su cara de loto contra las paredes.
Texto* 75: Raghunatha dasa Gosvami hace una hermosa descripción de este pasatiempo de Sri Caitanya Mahaprabhu en su libro Gauraṅga-stava-kalpavrksa.
Texto* 76: «Debido a la separación de Sus muchos amigos de Vrndavana, que eran como Su vida misma, Sri Caitanya Mahaprabhu desvariaba como un loco. Su inteligencia se había transformado. Día y noche lastimaba Su cara de luna contra las paredes, y Se hería y sangraba. Que ese Sri Caitanya Mahaprabhu brote en mi corazón y me vuelva loco de amor.»
Texto* 77: Así pues, Sri Caitanya Mahaprabhu permanecía día y noche inmerso en un océano de amor extático por Krsna. A veces Se sumergía en Él, y a veces flotaba.
Texto* 78: Una noche de luna llena del mes de vaisakha [abril-mayo], Sri Caitanya Mahaprabhu fue a un jardín.
Texto* 79: Junto con Sus devotos, el Señor entró en uno de los jardines más hermosos, el jardín Jagannatha-vallabha.
Texto* 80: Los árboles y las enredaderas del jardín, plenamente floridos, eran idénticos a los de Vrndavana. Los abejorros y los pájaros suka, sari y pika hablaban entre sí.
Texto* 81: Soplaba una brisa suave, que traía la fragancia de flores aromáticas. La brisa era un guru que enseñaba a los árboles y enredaderas a danzar.
Texto* 82: Bajo el brillo luminoso de la luna llena, los árboles y enredaderas resplandecían en la luz.
Texto* 83: En el lugar parecían presentes las seis estaciones, y especialmente la primavera. Viendo el jardín, Sri Caitanya Mahaprabhu, la Suprema Personalidad de Dios, Se sintió muy feliz.
Texto* 84: En ese ambiente, el Señor hizo que Sus acompañantes cantasen el verso del Gita-govinda que comienza con las palabras «lalita-lavaṅga-lata» mientras danzaba y paseaba con ellos.
Texto* 85: Así, caminando alrededor de cada árbol y enredadera, llegó bajo un árbol asoka donde, de pronto, vio al Señor Krsna.
Texto* 86: Cuando vio a Krsna, Sri Caitanya Mahaprabhu echó a correr a toda prisa, pero Krsna sonrió y desapareció.
Texto* 87: Había visto a Krsna y Le había perdido de nuevo; Sri Caitanya Mahaprabhu cayó al suelo inconsciente.
Texto* 88: El aroma del cuerpo trascendental del Señor Sri Krsna llenaba todo el jardín. Nada más notarlo, Sri Caitanya Mahaprabhu quedó inconsciente.
Texto* 89: Sin embargo, el aroma del cuerpo de Krsna penetraba continuamente en Su nariz, y el Señor enloquecía al saborearlo.
Texto* 90: En cierta ocasión, Srimati Radharani recitó a Sus amigas gopis un verso en que explicaba Su anhelo por el perfume trascendental del cuerpo de Krsna. Sri Caitanya Mahaprabhu recitó ese mismo verso y aclaró su significado.
Texto 91: «“El perfume del cuerpo trascendental de Krsna supera el aroma del almizcle y atrae la mente de todas las mujeres. Las ocho partes de loto de Su cuerpo propagan la fragancia mixta de la flor de loto y el alcanfor. Su cuerpo está ungido de sustancias aromáticas como el almizcle, el alcanfor, el sándalo y el aguru. ¡Oh, Mi querida amiga!, esa Personalidad de Dios, que es conocido también como el encantador de Cupido, siempre aumenta el deseo de Mi nariz.”
Texto* 92: «El perfume del cuerpo de Krsna supera la fragancia del almizcle y de la flor de loto azul. Propagándose por los catorce mundos, atrae a todos y deja ciegos los ojos de todas las mujeres.
Texto* 93: «Mi querida amiga, el aroma del cuerpo de Krsna cautiva al mundo entero. Entra, especialmente, en la nariz de las mujeres, y allí permanece. De ese modo las captura y las lleva a Krsna por la fuerza.
Texto* 94: «Los ojos, el ombligo, la cara, las manos y los pies de Krsna son como ocho flores de loto en Su cuerpo. La fragancia que emana de esas ocho flores es como una mezcla de alcanfor y flor de loto. Ése es el perfume que acompaña a Su cuerpo.
Texto 95: «Al ungir el cuerpo de Krsna con una mezcla de pasta de sándalo, aguru, kuṅkuma, almizcle y alcanfor, esa mezcla se combina con el perfume original del cuerpo de Krsna y parece cubrirlo.
Texto* 96: «El aroma del cuerpo trascendental de Krsna es tan atractivo que cautiva el cuerpo y la mente de todas las mujeres. Confunde sus fosas nasales, les suelta los cabellos y cinturones y las hace enloquecer. Todas las mujeres del mundo caen bajo su influencia; por eso, el perfume del cuerpo de Krsna es como un ladrón.
Texto* 97: «Completamente sometida a su influencia, la nariz lo ansía continuamente, aunque a veces lo obtiene y a veces no. Cuando lo bebe hasta saciarse, todavía quiere más y más, pero, si no lo recibe, muere de sed.
Texto* 98: «El actor dramático Madana-mohana ha abierto una tienda de perfumes que atrae como clientas a las mujeres del mundo. Aunque Él no les cobra, los perfumes dejan a las mujeres tan ciegas que no pueden encontrar el camino de vuelta a casa.»
Texto* 99: Sri Caitanya Mahaprabhu, la mente así robada por el aroma del cuerpo de Krsna, corría de un lado para otro como un abejorro. Corría hacia los árboles y las plantas, con la esperanza de que el Señor Krsna apareciese, pero en Su lugar sólo encontraba aquel perfume.
Texto* 100: Svarupa Damodara y Ramananda Raya cantaron para el Señor, que danzó y disfrutó de felicidad hasta el amanecer. Entonces, los dos compañeros del Señor se las ingeniaron para devolverle a la conciencia externa.
Texto 101: De este modo, yo, Krsnadasa, el sirviente de Srila Rupa Gosvami, he cantado en este capítulo acerca de cuatro partes de los pasatiempos del Señor: la devoción del Señor por Su madre, Sus palabras de locura, Su nocturno lastimarse la cara contra las paredes, y Su danza al sentir la fragancia del Señor Krsna.
Texto* 102: Así pues, Sri Caitanya Mahaprabhu recobró la conciencia externa. Después Se bañó y fue a ver al Señor Jagannatha.
Texto* 103: Los pasatiempos del Señor Krsna son extraordinarios y están llenos de potencia trascendental. La característica de esos pasatiempos es que no entran en el ámbito de la lógica experimental y los argumentos.
Texto* 104: Ni siquiera los sabios eruditos pueden comprender las actividades de la persona en cuyo corazón despierta el amor trascendental por Krsna.
Texto 105: «Las actividades y características de una personalidad excelsa en cuyo corazón ha despertado el amor por Dios no las puede entender ni siquiera el sabio más erudito.»
Texto* 106: Las actividades de Sri Caitanya Mahaprabhu, y en especial Su hablar como un loco, son indudablemente extraordinarias. Por lo tanto, quien escuche esos pasatiempos no debe presentar argumentos mundanos. Simplemente debe escuchar los pasatiempos con plena fe.
Texto 107: La demostración de la verdad de esos discursos se halla en el Srimad-Bhagavatam. Allí, en la sección Bhramara-gita, «La canción al abejorro», del Décimo Canto, Srimati Radharani habla como una loca debido al amor extático por Krsna.
Texto 108: Las canciones de las reinas de Dvaraka, que se mencionan al final del Décimo Canto del Srimad-Bhagavatam, tienen un significado muy especial. Ni los más sabios eruditos pueden entenderlas.
Texto* 109: Quien se hace sirviente de los sirvientes de Sri Caitanya Mahaprabhu y del Señor Nityananda Prabhu, y es favorecido por Ellos, puede creer en todos estos discursos.
Texto* 110: Simplemente tratad de escuchar estos temas con fe, pues el simple hecho de escucharlos es muy placentero. Ese escuchar acabará con todas las miserias propias del cuerpo, de la mente y de otras entidades vivientes, así como con la infelicidad de los argumentos falsos.
Texto* 111: La frescura del Sri Caitanya-caritamrta no hace más que aumentar. El corazón y el oído de quien lo escucha una y otra vez se pacifican.
Texto 112: Orando a los pies de loto de Sri Rupa y Sri Raghunatha, siempre deseando su misericordia, yo, Krsnadasa, narro el Sri Caitanya-caritamrta, siguiendo sus pasos.