Texto 1: Srila Sukadeva Gosvami dijo: ¡Oh, el mejor de los devotos, muy afortunado Pariksit!, has preguntado muy bien, pues, aunque estás escuchando continuamente los pasatiempos del Señor, percibes Sus actividades con una frescura siempre nueva.
Texto 2: Los paramahamsas, los devotos que han aceptado la esencia de la vida, están apegados a Krsna en lo más profundo del corazón, y Él es el objetivo de sus vidas. Por naturaleza, hablan solamente de Krsna a cada instante, como si hallasen en ese tema una frescura siempre nueva. Del mismo modo que los materialistas están apegados a hablar de sexo y de mujeres, ellos están apegados a los temas de Krsna.
Texto* 3: ¡Oh, rey!, ten la bondad de escucharme con gran atención. Aunque las actividades del Señor Supremo son muy confidenciales y no puede comprenderlas el hombre común, te hablaré de ellas, pues, si el discÃpulo es sumiso, los maestros espirituales le explican incluso aquellos temas que son muy confidenciales y difÃciles de entender.
Texto* 4: Después de salvar a los niños y a los terneros de las fauces de Aghasura, que era la muerte en persona, el Señor Krsna, la Suprema Personalidad de Dios, los llevó a todos a la orilla del rÃo y les habló con las siguientes palabras.
Texto 5: Mis queridos amigos, mirad lo hermosa que es la ribera de este rÃo, con su agradable atmósfera. Y mirad las flores de loto, que, a punto de florecer, atraen con su aroma a los pájaros y abejas. El zumbido de las abejas y los gorjeos de los pájaros encuentran su eco en los hermosos árboles del bosque. Además, aquà la arena es muy fina y limpia. Asà pues, este lugar es, sin duda, el mejor para nuestros juegos y pasatiempos.
Texto* 6: Pienso que debemos almorzar aquÃ, pues ya se ha hecho tarde y todos estamos hambrientos. AquÃ, los terneros pueden beber agua, pasear tranquilos de un lugar a otro y pastar en la hierba.
Texto* 7: Aceptando la propuesta del Señor Krsna, los vaqueritos hicieron que los terneros bebiesen agua del rÃo y, a continuación, los ataron a árboles rodeados de hierba muy verde y tierna. Los niños abrieron entonces sus cestas y se pusieron a comer con Krsna, llenos de placer trascendental.
Texto 8: Como el verticilo de una flor de loto rodeado por sus hojas y pétalos, Krsna Se sentó en el centro, rodeado de los muy hermosos vaqueritos, que formaron cÃrculos en torno a Él. Cada uno de ellos buscaba a Krsna con la mirada, pensando que tal vez Krsna le mirase a él. De ese modo, todos ellos disfrutaron de su almuerzo en el bosque.
Texto* 9: Algunos pastorcillos pusieron su almuerzo en flores, y otros en hojas, frutas o ramilletes de hojas; algunos lo pusieron en sus mismas cestas, otros en cortezas de árboles y otros en rocas. Esos fueron los platos que los niños improvisaron para tomar su almuerzo.
Texto 10: Todos los pastorcillos disfrutaron de su almuerzo con Krsna, dándose a probar unos a otros lo que habÃan traÃdo de casa. Probando unos a otros lo que habÃan traÃdo para comer, se reÃan y hacÃan reÃr a los demás.
Texto 11: Krsna es yajña-bhuk, es decir, solamente come ofrendas de yajña, pero, para manifestar Sus pasatiempos infantiles, Se sentó con la flauta prendida a la derecha, entre la cintura y Su ceñida ropa, mientras en el lado izquierdo llevaba el cuerno y el cayado de guiar a las vacas. Sosteniendo en la mano una crema muy sabrosa de yogur y arroz, con pedazos de fruta entre los dedos, parecÃa el verticilo de una flor de loto. Mientras comÃa, miraba directamente a Sus amigos, bromeaba personalmente con ellos, y les hacÃa reÃr con gran júbilo. En esos momentos, los habitantes del cielo estaban pasmados de asombro, al ver a la Personalidad de Dios, que solamente come en los yajñas, comiendo con Sus amigos en el bosque.
Texto* 12: ¡Oh, Maharaja Pariksit!, mientras los pastorcillos, en cuyo corazón sólo existÃa Krsna, estaban asà entretenidos con su almuerzo en el bosque, los terneros se adentraron en la espesura del bosque, atraÃdos por la hierba verde.
Texto 13: Cuando Krsna vio que Sus amigos los pastorcillos comenzaban a asustarse, Él, que controla de forma implacable al temor mismo, dijo para aliviarles de su miedo: «Mis queridos amigos, seguid comiendo tranquilos. Yo mismo iré a buscar los terneros y os los traeré de vuelta».
Texto 14: «Yo iré a buscar los terneros - dijo Krsna - . No os preocupéis, divertÃos.» Entonces, con Su arroz con yogur en la mano, la Suprema Personalidad de Dios, Krsna, salió inmediatamente en busca de los terneros de Sus amigos. Para complacer a Sus amigos, Se puso a buscar por todas las montañas, cuevas, bosquecillos y cañadas.
Texto 15: ¡Oh, Maharaja Pariksit!, Brahma, que tiene su morada en el sistema planetario más elevado del cielo, mientras observaba las actividades del muy poderoso Krsna, que mató y liberó a Aghasura, no salÃa de su asombro. Ese mismo Brahma quiso mostrar algo de su propio poder para compararlo con el de Krsna, que estaba dedicado a Sus pasatiempos infantiles, jugando como si estuviera con pastorcillos de vacas comunes. Por esa razón, cuando Krsna Se alejó, Brahma se llevó a todos los niños y terneros a otro lugar. De ese modo, se enredó en una situación difÃcil, pues en un futuro muy próximo iba a tener ocasión de comprobar el poder de Krsna.
Texto 16: A continuación, como no pudo encontrar los terneros, Krsna regresó a la ribera del rÃo, sólo para descubrir que también los pastorcillos habÃan desaparecido. Entonces Se puso a buscar a los terneros y a los vaqueritos, como si no pudiera comprender lo ocurrido.
Texto 17: Al verse incapaz de hallar en ningún lugar del bosque a los terneros y a sus cuidadores, los vaqueritos, Krsna entendió repentinamente que aquello era obra del Señor Brahma.
Texto 18: A continuación, y sólo para complacer a Brahma y a las madres de los terneros y de los pastorcillos, Krsna, el creador de toda la manifestación cósmica, Se expandió en forma de terneros y niños.
Texto 19: Mediante Su aspecto Vasudeva, Krsna Se expandió simultáneamente en la cantidad exacta de niños y terneros que habÃan desaparecido, todos ellos con los mismos rasgos corporales que antes, con la misma forma de las manos, de las piernas y de todos los demás miembros, y con sus respectivos cayados, cuernos, flautas y bolsas del almuerzo, las mismas ropas y su particular forma de llevar las alhajas, con el nombre, la edad y el aspecto que les correspondÃan, y con sus actividades y caracterÃsticas especiales. Expandiéndose de ese modo, el hermoso Krsna probó la verdad de la afirmación: samagra-jagad visnumayam: «El Señor Visnu es omnipresente».
Texto 20: Habiéndose expandido para mostrar una apariencia idéntica a la que antes presentaban todos los terneros y pastorcillos, y poniéndose, al mismo tiempo, al frente de ellos, Krsna entró en Vrajabhumi, la tierra de Su padre, Nanda Maharaja, tal y como solÃa hacerlo mientras disfrutaba de la compañÃa de Sus amigos.
Texto 21: ¡Oh, Maharaja Pariksit!, Krsna, que Se habÃa dividido en forma de terneros y pastorcillos, entró en forma de terneros en sus correspondientes establos, y, a continuación, en forma de niños, en sus respectivas casas.
Texto 22: Las madres de los niños, al escuchar los sonidos de las flautas y cuernos de sus hijos, abandonaron inmediatamente sus tareas domésticas, sentaron a sus hijos en sus regazos, los estrecharon entre sus brazos y les dieron de mamar la leche de sus pechos, que fluÃa debido al amor desmesurado que sentÃan, en particular, por Krsna. Krsna en realidad lo es todo, pero en aquella ocasión, expresando un amor y un cariño muy intensos, ellas sintieron un placer especial al alimentar a Krsna, el Parabrahman, y Krsna bebió la leche de Sus respectivas madres como si se tratara de una bebida nectárea.
Texto* 23: A partir de entonces, ¡oh, Maharaja Pariksit!, siguiendo el horario previsto en Sus pasatiempos, Krsna regresaba por la tarde, entraba en la casa de cada pastorcillo y actuaba exactamente igual que ellos, inspirando asà en cada madre un placer trascendental. Las madres cuidaban de sus hijos dándoles masaje con aceite, bañándoles, ungiendo sus cuerpos con pasta de sándalo, adornándoles con alhajas, cantando mantras protectores, adornándoles el cuerpo con tilaka y dándoles de comer. De ese modo, las madres sirvieron a Krsna personalmente.
Texto 24: A continuación, todas las vacas entraban en sus respectivos establos y se ponÃan a mugir en voz alta, llamando a sus terneros. Cuando los terneros llegaban, las madres les lamÃan el cuerpo una y otra vez y los alimentaban con la abundante leche que fluÃa de sus ubres.
Texto 25: Ya antes, desde el mismo principio, las gopis sentÃan cariño maternal por Krsna. En verdad, su cariño por Krsna era superior incluso al que sentÃan por sus propios hijos. En sus manifestaciones de cariño, habÃan hecho diferencia entre Krsna y sus hijos, pero ahora esa distinción habÃa desaparecido.
Texto* 26: Anteriormente, los habitantes de Vrajabhumi, los pastores de vacas y sus esposas, habÃan sentido más cariño por Krsna que por sus propios hijos, pero ahora, durante todo un año, el cariño que sentÃan por sus hijos aumentó sin cesar, pues Krsna Se habÃa convertido en sus hijos. El cariño que sentÃan por ellos, que ahora eran Krsna, no tenÃa lÃmite. Cada dÃa hallaban nuevos motivos de inspiración para querer a sus hijos tanto como a Krsna.
Texto 27: De ese modo, el Señor Sri Krsna, que Se habÃa transformado en los pastorcillos y los terneros, Se mantuvo Él mismo por Sà solo. Y de ese modo continuó realizando Sus pasatiempos, tanto en Vrndavana como en el bosque, durante un año entero.
Texto 28: Un dÃa, cinco o seis noches antes de cumplirse el año, Krsna, cuidando de los terneros, entró en el bosque con Balarama.
Texto* 29: Mientras pastaban en lo alto de la colina Govardhana, las vacas miraron hacia abajo en busca de hierba fresca. Entonces vieron a sus terneros, que pacÃan no muy lejos de allÃ, cerca de Vrndavana.
Texto 30: Cuando vieron a sus terneros desde lo alto de la colina Govardhana, las vacas se olvidaron de sà mismas y de sus cuidadores debido a un cariño extraordinario, y aunque el camino era muy accidentado, corrieron hacia sus terneros llenas de ansiedad, como si sólo tuviesen un par de patas. Con la ubre llena y rezumando leche, la cabeza y la cola muy levantada y la joroba sacudiéndose al compás del cuello, se lanzaron por la pendiente hasta llegar a sus terneros, deseosas de alimentarlos.
Texto* 31: Las vacas habÃan dado a luz nuevos terneros, pero, al descender de la colina Govardhana, debido a que sentÃan un cariño mayor que nunca por los terneros mayores, permitieron a estos últimos beber de sus ubres y se pusieron a lamer sus cuerpos llenas de ansiedad, como si deseasen tragárselos.
Texto 32: Los pastores, que no habÃan podido impedir que las vacas se uniesen a sus terneros, se sintieron avergonzados y furiosos a la vez. Con gran dificultad, bajaron por el accidentando camino, pero cuando llegaron abajo y vieron a sus propios hijos, se sintieron desbordados por el cariño.
Texto 33: En ese momento, todos los pensamientos de los pastores se fundieron en la melosidad del amor paternal, que habÃa surgido en ellos a la vista de sus hijos. Sintiendo una gran atracción, completamente disipada su ira, levantaron a sus hijos, les estrecharon entre los brazos y disfrutaron del placer más sublime oliéndoles la cabeza.
Texto 34: A continuación, los pastores mayores, que habÃan experimentando profundos sentimientos al abrazar a sus hijos, muy poco a poco, con muchÃsimo esfuerzo y sin desear hacerlo, dejaron de abrazarlos y regresaron al bosque. Pero al recordar a sus hijos, las lágrimas se les salÃan de los ojos.
El cariño de las vacas por sus terneros habÃa aumentado tanto, que mostraban un apego constante incluso por aquellos que ya habÃan crecido y dejado de mamar. Cuando Baladeva vio aquel apego, no podÃa comprender a qué se debÃa, y Se puso a reflexionar de la siguiente manera.
Texto 35: Because of an increase of affection, the cows had constant attachment even to those calves that were grown up and had stopped sucking milk from their mothers. When Baladeva saw this attachment, He was unable to understand the reason for it, and thus He began to consider as follows.
Texto 36: ¿Qué fenómeno maravilloso es éste? El cariño de todos los habitantes de Vraja, Yo incluido, por estos niños y terneros aumenta como nunca lo habÃa hecho, en la misma medida que nuestro cariño por el Señor Krsna, la Superalma de todas las entidades vivientes.
Texto 37: ¿Quién es este poder mÃstico, y de dónde ha venido? ¿Es una semidiosa o una demonia? Debe de ser la energÃa ilusoria de Mi amo, el Señor Krsna, pues ¿quién sino ella podra confundirme?
Texto 38: Pensando de esa forma, el Señor Balarama pudo ver, con el ojo del conocimiento trascendental, que todos aquellos terneros y amigos de Krsna eran expansiones de la forma de Sri Krsna.
Texto 39: El Señor Baladeva dijo: «¡Oh, controlador supremo!, estos niños no son grandes semidioses, como Yo habÃa pensado. Ni los terneros son Narada y otros grandes sabios. Ahora puedo ver que eres Tú solamente, que Te manifiestas en todas las diversidades. Aunque eres uno, Tú existes en todas estas formas de terneros y niños. Por favor, explÃcame brevemente todo esto». Ante este ruego del Señor Baladeva, Krsna Le explicó toda la situación, y Baladeva la comprendió.
Cuando el Señor Brahma regresó al cabo de un instante (conforme a su propia medida del tiempo), se encontró con que, a pesar de que para los humanos habÃa pasado un año entero, el Señor Krsna, después de todo aquel tiempo, seguÃa ocupado igual que antes en jugar con los niños y los terneros, que eran Sus expansiones.
Texto 40: When Lord Brahma returned after a moment of time had passed (according to his own measurement), he saw that although by human measurement a complete year had passed, Lord Krishna, after all that time, was engaged just as before in playing with the boys and calves, who were His expansions.
Texto 41: El Señor Brahma pensó: Yo he mantenido dormidos, en la cama de mi potencia mÃstica, a todos los niños y terneros de Gokula, y hasta el dÃa de hoy no se han levantado todavÃa.
Texto 42: Krsna ha estado jugando con un número semejante de niños y de terneros durante todo un año, aunque no son los mismos que cayeron bajo la ilusión de mi potencia mÃstica. ¿Quiénes son? ¿De dónde han salido?
Texto 43: El Señor Brahma pensó y pensó durante mucho tiempo, tratando de distinguir entre los dos grupos de niños, que existÃan por separado. Aunque trataba de entender cuáles eran reales y cuáles no lo eran, no podÃa entenderlo en absoluto.
Texto 44: Por haber querido confundir al omnipresente Señor Krsna, que nunca puede ser confundido y que, por el contrario, confunde con Su ilusión al universo entero, fue el propio Señor Brahma quien se vio sumido en la perplejidad a causa de su propio poder mÃstico.
Texto 45: Del mismo modo que la oscuridad que se produce durante una nevada carece de influencia en una noche oscura, y del mismo modo que la luz de una luciérnaga no vale nada a la luz del dÃa, el poder mÃstico de una persona inferior que trata de utilizarlo contra una persona de gran poder no tiene ningún efecto; al contrario, el poder de la persona inferior se ve disminuido.
Texto 46: Entonces, mientras el Señor Brahma los miraba, todos los terneros y los niños que los cuidaban se mostraron súbitamente con el color azul de las nubes cargadas de lluvia y vestidos con ropas de seda amarilla.
Texto 47-48: Todas aquellas personalidades tenÃan cuatro brazos y sostenÃan en Sus manos la caracola, el disco, la maza y la flor de loto. Llevaban un yelmo en la cabeza, pendientes en las orejas y collares de flores silvestres alrededor del cuello. En la parte superior derecha del pecho llevaban el emblema de la diosa de la fortuna. Además, en los brazos llevaban brazaletes, y en el cuello, marcado con tres lÃneas, como una caracola, la joya Kaustubha. TenÃan pulseras en las muñecas, ajorcas en los tobillos, alhajas en los pies y cinturones sagrados en la cintura. Asà adornados, todos Ellos tenÃan un aspecto sumamente hermoso.
Texto 49: Cada parte de Sus cuerpos, desde los pies a lo más alto de la cabeza, estaba adornada con collares de hojas de tulasi muy tiernas y frescas, ofrecidos por devotos ocupados en adorar al Señor con las actividades piadosas más excelsas, los procesos de escuchar y cantar.
Texto 50: Aquellas formas de Visnu, con Su purÃsima sonrisa, semejante a la luz creciente de la Luna, y con las miradas oblicuas de Sus rojizos ojos, creaban y protegÃan los deseos de Sus propios devotos como lo harÃan las modalidades de la pasión y la bondad.
Texto 51: Todos los seres, móviles e inmóviles, desde el Señor Brahma de cuatro cabezas hasta la más insignificante entidad viviente, habÃan adoptado alguna forma y adoraban de distintas maneras a aquellas visnu-murtis, conforme a sus respectivas capacidades y con diversos medios de adoración, como la danza y el canto.
Texto 52: Todas las visnu-murtis estaban rodeadas por las opulencias, encabezadas por anima-siddhi, por las potencias mÃsticas, encabezadas por aja, y por los veinticuatro elementos para la creación del mundo material, encabezados por el mahat-tattva.
Texto 53: El Señor Brahma vio entonces que kala (el factor tiempo), svabhava (nuestra propia naturaleza, adquirida por contacto), samskara (el proceso de reforma), kama (el deseo), karma (la actividad fruitiva), y las gunas (las tres modalidades de la naturaleza material), con su propia independencia subordinada por entero a la potencia del Señor, habÃan adoptado formas concretas y adoraban también a aquellas visnu-murtis.
Texto 54: Todas las visnu-murtis tenÃan formas eternas e ilimitadas, llenas de conocimiento y bienaventuranza, y que existÃan más allá de la influencia del tiempo. Su gran gloria no iban a poder siquiera tocarla los jñanis que se entregan al estudio de los Upanisads.
Texto 55: El Señor Brahma vio asà al Brahman Supremo, por cuya energÃa se manifiesta todo el universo, con sus seres vivos móviles e inmóviles. Al mismo tiempo, veÃa también a todos los niños y terneros como expansiones del Señor.
Texto 56: Entonces, por el poder de la refulgencia de aquellas visnu-murtis, el Señor Brahma, con los once sentidos sacudidos por el asombro, y pasmado de bienaventuranza trascendental, quedó en silencio, tal como el muñeco de barro de un niño ante la deidad de la aldea.
Texto 57: El Brahman Supremo está más allá de la especulación mental, Se manifiesta por Sà sólo, existe en Su propia bienaventuranza y está más allá de la energÃa material. A Él se Le conoce mediante las joyas cimeras de los Vedas a través de la refutación del conocimiento irrelevante. AsÃ, en contacto con ese Brahman Supremo, la Personalidad de Dios, cuya gloria se hizo patente en la manifestación de todas las formas de cuatro brazos de Visnu, el Señor Brahma, el señor de Sarasvati, quedó desconcertado. «¿Qué es esto?», pensaba, sin ser siquiera capaz de ver. El Señor Krsna, comprendiendo la condición de Brahma, disipó de inmediato la cortina de Su yogamaya.
Texto 58: El Señor Brahma recobró entonces su conciencia externa y se puso de pie, tal como un muerto que vuelve a la vida. Abriendo los ojos con gran dificultad, vio el universo, y se vio a sà mismo.
Texto 59: Entonces, mirando en todas direcciones, el Señor Brahma vio ante él Vrndavana, llena de árboles, que eran el medio de sustento de sus habitantes y que eran igual de agradables en todas las estaciones.
Texto 60: Vrndavana es la morada trascendental del Señor, donde no hay hambre, ira ni sed. Los seres humanos y los animales salvajes, que por naturaleza se tienen enemistad, viven juntos allÃ, unidos por una amistad trascendental.
Texto 61: El Señor Brahma vio entonces a la Verdad Absoluta, que es uno sin par, que posee conocimiento pleno y es ilimitado, haciendo el papel de un niño pequeño en una familia de pastores de vacas; al igual que antes, estaba solo, con un poco de comida en la mano, buscando por todas partes a los terneros y a Sus amigos los vaqueritos.
Texto 62: Nada más verle, el Señor Brahma se apresuró a descender de su montura, el cisne, se postró en el suelo como una vara de oro y tocó los pies de loto del Señor Krsna con las puntas de las cuatro coronas que llevaba en sus cabezas. Ofreciendo reverencias, bañó los pies de Krsna con el agua de sus lágrimas de alegrÃa.
Texto 63: Levantándose y postrándose una y otra vez a los pies de loto del Señor Krsna durante mucho tiempo, el Señor Brahma no podÃa dejar de recordar la grandeza del Señor que acababa de contemplar.
Texto 64: Then, rising very gradually and wiping his two eyes, Lord Brahma looked up at Mukunda. Lord Brahma, his head bent low, his mind concentrated and his body trembling, very humbly began, with faltering words, to offer praises to Lord Krishna.