satya-jñānānantānanda-

mātraika-rasa-mūrtayaḥ

aspṛṣṭa-bhūri-māhātmyā

api hy upaniṣad-dṛśām

satya — eternas; jñāna — con conocimiento completo; ananta — ilimitadas; ānanda — plenamente bienaventuradas; mātra — solamente; eka-rasa — que existen siempre; mūrtayaḥ — formas; aspṛṣṭa-bhūri-māhātmyāḥ — cuya gran gloria no es tocada; api — siquiera; hi — debido a; upaniṣat-dṛśām — por los jñānīs que se ocupan en el estudio de los Upaniṣads.


Texto

Todas las visnu-murtis tenían formas eternas e ilimitadas, llenas de conocimiento y bienaventuranza, y que existían más allá de la influencia del tiempo. Su gran gloria no iban a poder siquiera tocarla los jñanis que se entregan al estudio de los Upanisads.

Significado

El mero sastra-jñana, el conocimiento de los Vedas, no ayuda a entender a la Personalidad de Dios. Sólo quien es favorecido por el Señor, quien ha recibido Su misericordia, puede comprender al Señor. Así se explica también en los Upanisads (Mundaka Up. 3.2.3):

nayam atma pravacanena labhyo
na medhasa na bahuna srutena
yam evaisa vrnute tena labhyas
tasyaisa atma vivrnute tanum svam

«Al Señor Supremo no se Le obtiene mediante explicaciones expertas, ni mediante una vasta inteligencia, ni siquiera por escuchar mucho. A Él sólo Le obtienen aquellos a quienes Él mismo elige. A esas personas, Él les manifiesta Su propia forma».

Existe la siguiente descripción del Brahman: satyam brahma, ananda-rupam: «Brahman es la Verdad Absoluta y bienaventuranza, ananda, plena». Las formas de Visnu, el Brahman Supremo, eran una, pero Se manifestaban diferentes. Sin embargo, los seguidores de los Upanisads no pueden entender las diversidades que manifiesta el Brahman. Eso demuestra que el Brahman y Paramatma sólo pueden comprenderse realmente con la devoción, como el propio Señor confirma en el Srimad-Bhagavatam (bhaktyaham ekaya grahyah, Bhag. 11.14.21). Para dejar establecido que el Brahman posee realmente forma trascendental, Srila Visvanatha Cakravarti Thakura presenta varias citas de los sastras. En el Svetasvatara Upanisad (3.8), se describe al Supremo con las palabras: aditya-varnam tamasah parastat: «Aquel cuya forma automanifiesta es luminosa como el Sol y trascendental a la oscuridad de la ignorancia». Ānanda-matram ajaram puranam ekam santam bahudha drsyamanam: «El Supremo es bienaventurado, libre de todo rastro de infelicidad. Aunque es el más anciano, nunca envejece, y, aunque es uno, se Le percibe en diversas formas». Sarve nityah sasvatas ca dehas tasya paratmanah: «Todas las formas de la Persona Suprema son eternas» (Maha-varaha Purana). La Persona Suprema posee una forma, con brazos, piernas y otros rasgos personales, pero Sus manos y piernas no son materiales. Los bhaktas saben que la forma de Krsna, del Brahman, no tiene nada de material. Por el contrario, el Brahman posee una forma trascendental, y cuando estamos absortos en ella, habiendo alcanzado plena madurez en el bhakti, podemos comprenderle (premañjana-cchurita-bhakti-vilocanena). Los mayavadis, sin embargo, no pueden comprender esa forma trascendental, pues piensan que es material.

Las formas trascendentales de la Suprema Personalidad de Dios en Su aspecto personal son tan sublimes que los seguidores impersonalistas de los Upanisads no pueden alcanzar el plano del conocimiento necesario para entenderlas. Las formas trascendentales del Señor están particularmente fuera del alcance de los impersonalistas, a quienes el estudio de los Upanisads sólo les permite entender que la Verdad Absoluta no es materia y que no está sujeta a ninguna restricción material impuesta por potencias limitadas.

Pero, aunque a Krsna no se Le puede ver a través de los Upanisads, en algunos pasajes se dice que a Krsna sí se Le puede conocer de esa forma. Aupanisadam purusam: «A Él se Le conoce mediante los Upanisads». Esto significa que, cuando nos purificamos mediante el conocimiento védico, se nos permite entrar en el plano de la comprensión devocional (mad-bhaktim labhate param).

tac chraddadhana munayo
jñana-vairagya-yuktaya
pasyanty atmani catmanam
bhaktya sruta-grhitaya

«El sabio o estudiante sincero e inquisitivo, bien equipado de conocimiento y desapego, llega a percibir esa Verdad Absoluta ofreciendo servicio devocional conforme a lo que ha escuchado en el Vedanta-sruti» (Bhag. 1.2.12). La palabra sruta-grhitaya se refiere al conocimiento del Vedanta, no al sentimentalismo. Sruta-grhita es conocimiento sólido.

Brahma llegó así a comprender que el Señor Visnu es el receptáculo de toda verdad, de todo conocimiento y de toda bienaventuranza. Él es la combinación de esos tres aspectos trascendentales, y el objeto de adoración para los seguidores de los Upanisads. Brahma comprendió que la transformación de las vacas, niños y terneros en formas de Visnu, no fue debida a un tipo de misticismo como el que podrían manifestar un yogi o un semidiós en virtud de los poderes específicos de que están dotados. Las vacas, los terneros y los niños que se transformaron en visnu-murtis, formas de Visnu, no eran manifestaciones de la energía de Visnu, visnu-maya, sino que eran Visnu en persona. Las respectivas cualidades de Visnu y visnu-maya son como las del calor y el fuego. En el calor está la característica del fuego, la capacidad de calentar; pero el calor no es fuego. La manifestación de los niños, terneros y vacas en formas de Visnu no era como el calor, sino como el fuego; todas ellas eran Visnu. De hecho, las cualidades de Visnu son plena verdad, pleno conocimiento y plena bienaventuranza. Se puede dar también el ejemplo de los objetos materiales, que pueden reflejarse en muchísimas formas. El Sol, por ejemplo, se refleja en muchas vasijas de agua, pero esos múltiples reflejos en el agua no son el verdadero Sol. El Sol de la vasija, pese a tener el aspecto del Sol, no desprende luz y calor. Sin embargo, todas la formas que Krsna adoptó eran Visnu en plenitud.

Debemos hablar acerca del Srimad-Bhagavatam diariamente y tanto como sea posible, pues con ello todo quedará claro, ya que el Bhagavatam es la esencia de todas las Escrituras védicas (nigama-kalpataror galitam phalam). Fue escrito por Vyasadeva (mahamuni-krte) cuando alcanzó la autorrealización. Así, cuanto más leemos el Srimad-Bhagavatam, más claro se vuelve el conocimiento. Todos y cada uno de sus versos son trascendentales.