tataḥ kṛṣṇo mudaḿ kartuḿ
tan-mātṝṇāḿ ca kasya ca
ubhayāyitam ātmānaḿ
cakre viśva-kṛd īśvaraḥ
tataḥ — a continuación; kṛṣṇaḥ — la Suprema Personalidad de Dios; mudam — placer; kartum — para crear; tat-mātṝṇām ca — de las madres de los pastorcillos y de los terneros; kasya ca — y (el placer) de Brahmā; ubhayāyitam — expansión, tanto de los terneros como de los pastorcillos; ātmānam — Él mismo; cakre — hizo; viśva-kṛt īśvaraḥ — no era difícil para Él, pues Él es el creador de toda la manifestación cósmica.
Brahma, aunque ya estaba enredado y confuso, quiso mostrar su poder a los pastorcillos de vacas, y para ello, antes de regresar a su morada, se llevó a todos los niños con sus terneros; Krsna, sin embargo, creó nuevas causas de asombro para él y para las madres de los niños, recreando el pasatiempo de almorzar en el bosque y sustituyendo a todos los niños y terneros de forma que parecieran los mismos de antes. Los Vedas afirman: ekam bahu syam: La Suprema Personalidad de Dios puede transformarse en muchísimos millones de millones de terneros y pastorcillos de vacas. Así lo hizo para aumentar la confusión de Brahma.