ita ete 'tra kutratyā
man-māyā-mohitetare
tāvanta eva tatrābdaḿ
krīḍanto viṣṇunā samam
itaḥ — por esta razón; ete — estos niños con sus terneros; atra — aquí; kutratyāḥ — de dónde han venido; mat-māyā-mohita-itare — diferentes de aquellos que fueron hechizados por mi potencia ilusoria; tāvantaḥ — el mismo número de niños; eva — en verdad; tatra — ahí; ā-abdam — durante un año; krīḍantaḥ — están jugando; viṣṇunā samam — junto con Kṛṣṇa.
Los terneros, las vacas y los pastorcillos, pese a su aspecto, eran Visnu. En realidad eran visnu-tattva, no jiva-tattva. Brahma estaba sorprendido. «Los pastorcillos y las vacas originales - pensó - siguen donde yo los dejé el año pasado. ¿Quiénes son entonces los que acompañan a Krsna igual que antes? ¿De dónde han salido?» Brahma estaba sorprendido de que se hubiera pasado por alto su poder místico. Sin tocar las vacas y los vaqueritos originales que Brahma había escondido, Krsna había creado otro grupo de terneros y de niños, todos los cuales eran expansiones visnu-tattva. De ese modo fue superado el poder místico de Brahma.