tatrodvahat paśupa-vaḿśa-śiśutva-nāṭyaḿ
brahmādvayaḿ param anantam agādha-bodham
vatsān sakhīn iva purā parito vicinvad
ekaḿ sa-pāṇi-kavalaḿ parameṣṭhy acaṣṭa
tatra — allà (en Vá¹›ndÄvana); udvahat — adoptar; paÅ›upa-vaá¹Å›a-Å›iÅ›utva-nÄá¹yam — el papel de niño en una familia de pastores de vacas (Kṛṣṇa Se llama tambiénGopÄla, «el que mantiene a las vacas»); brahma — la Verdad Absoluta; advayam — sin par; param — el Supremo; anantam — ilimitado; agÄdha-bodham — con ilimitado conocimiento; vatsÄn — los terneros; sakhÄ«n — y Sus amigos, los niños; iva purÄ â€” igual que antes; paritaḥ — por todas partes; vicinvat — buscar; ekam — solo, por Sà mismo; sa-pÄṇi-kavalam — con un poco de comida en la mano; parameá¹£á¹hÄ« — el Señor BrahmÄ; acaá¹£á¹a — vio.
En este verso es significativa la palabra agadha-bodham, que significa «pleno de conocimiento ilimitado». El conocimiento del Señor es ilimitado, de modo que no es posible hallar dónde termina, del mismo modo que no se puede medir el mar. ¿Hasta dónde llega nuestra inteligencia en comparación con la inmensa extensión de agua que es el mar? En mi viaje a América, ¡qué insignificante era el barco en medio del océano! La inteligencia de Krsna es como el océano, pues ni siquiera podemos imaginar su inmensidad. Lo mejor es, por lo tanto, entregarse a Krsna. No tratemos de medir a Krsna.
La palabra advayam, que significa «uno sin par», también es significativa. Cubierto por la maya de Krsna, Brahma creÃa que era el Supremo. En el mundo material, todos piensan: «Yo soy el mejor del mundo. Yo lo sé todo». Pensamos: «¿Por qué tendrÃa yo que leer la Bhagavad-gita? Yo lo sé todo. Tengo mi propia interpretación». Brahma, sin embargo, logró entender que la Personalidad Suprema es Krsna. Īsvarah paramah krsnah. Ésa es la razón por la que Krsna recibe también el nombre de paramesvara.
Brahma veÃa ahora a Krsna, la Suprema Personalidad de Dios, manifestándose en Vrndavana en la forma de un pastorcillo de vacas, no haciendo gala de Su opulencia, sino con la actitud de un niño inocente que, con un poco de comida en la mano, Se paseaba con Sus amigos los pastorcillos y con los terneros y las vacas. Brahma no vio a Krsna en Su forma de catur-bhuja, el opulento Narayana; simplemente veÃa a un inocente niño. Sin embargo, se daba cuenta de que Krsna, pese a no manifestar Su poder, era la mismÃsima Persona Suprema. Por lo general, la gente no aprecia a los demás mientras no realizan algo maravilloso, pero en aquella situación, aunque Krsna no estaba haciendo nada fuera de lo común, Brahma supo comprender que tenÃa ante sà al amo de toda la creación, aquella persona maravillosa, en la forma de un niño común y corriente. Brahma oró entonces: govindam adi-purusam tam aham bhajami: «Tú eres la persona original, la causa de todo. Yo me postro ante Ti». Asà lo habÃa comprendido. Tam aham bhajami. Eso es lo que se requiere. Vedesu durlabham: El conocimiento védico no basta para llegar a Krsna. Adurlabham atma-bhaktau: Pero si somos devotos, podemos comprenderle. Teniendo esto en cuenta, Brahma actuó como devoto. Al principio estaba orgulloso de ser Brahma, el señor del universo, pero ahora habÃa comprendido: «He aquà al Señor del universo. Yo no soy más que un insignificante agente Suyo. Govindam adi-purusam tam aham bhajami».
Krsna actuaba como un actor de teatro. Como Brahma tenÃa un poco de prestigio falso, y pensaba que poseÃa cierto poder, Krsna le hizo ver su verdadera posición. Algo parecido ocurrió cuando Brahma fue a ver a Krsna a Dvaraka. Cuando el portero anunció al Señor Krsna la llegada del Señor Brahma, Krsna constestó: «¿Qué brahma? Pregúntale qué brahma». El portero hizo la pregunta a Brahma, y éste se sorprendió. «¿Es que hay algún brahma aparte de mÃ?», pensó. Cuando el portero informó al Señor Krsna: «Es el brahma de cuatro cabezas», el Señor Krsna dijo: «¡Ah, el de cuatro cabezas!, llama a otros, para que vea». Ésa es la posición de Krsna. Para Krsna, el brahma de cuatro cabezas es insignificante, por no mencionar a los «cientÃficos de cuatro cabezas». Los cientÃficos materialistas creen que, aunque este planeta Tierra está lleno de opulencias, todos los demás están desiertos. Como sólo saben especular, llegan a esa conclusión cientÃfica. Pero el Bhagavatam nos indica que todo el universo está lleno por todas partes de entidades vivientes. El desatino de los cientÃficos es tal que, aunque no saben nada, descarrÃan a la gente presentándose ante ellos como cientÃficos, filósofos y hombres de conocimiento.