tamyāḿ tamovan naihāraḿ
khadyotārcir ivāhani
mahatītara-māyaiśyaḿ
nihanty ātmani yuñjataḥ
tamyām — en una noche oscura; tamaḥ-vat — tal y como la oscuridad; naihāram — producida por la nieve; khadyota-arciḥ — la luz de una luciérnaga; iva — tal y como; ahani — durante el día, bajo la luz solar; mahati — en una gran personalidad; itara-māyā — potencia mística inferior; aiśyam — la capacidad; nihanti — destruye; ātmani — en su propio ser; yuñjataḥ — de la persona que trata de usar.
Si queremos derrotar un poder superior con un poder inferior, nuestro intento resulta ridículo. Del mismo modo que la luciérnaga durante el día y que la nieve por la noche no tienen ningún valor, el poder místico de Brahma resultó inútil ante Krsna, pues el poder místico superior vence al poder místico inferior. En la oscuridad de la noche, la oscuridad producida por la nieve al caer no significa nada. De noche, la luciérnaga parece muy importante, pero a la luz del día su resplandor no vale nada; ha perdido la escasa valía que pudiera tener. Del mismo modo, ante el poder místico de Krsna, Brahma era insignificante. La maya de Krsna no perdió nada de su influencia, pero la de Brahma fue aniquilada. Por lo tanto, no debemos tratar de exhibir nuestra insignificante opulencia ante un poder mayor que el nuestro.