naite sureśā ṛṣayo na caite
tvam eva bhāsīśa bhid-āśraye 'pi
sarvaḿ pṛthak tvaḿ nigamāt kathaḿ vadety
uktena vṛttaḿ prabhuṇā balo 'vait
na — no; ete — estos niños; sura-īśāḥ — los mejores de los semidioses; ṛṣayaḥ — grandes sabios; na — no; ca — y; ete — estos terneros; tvam — Tú (Kṛṣṇa); eva — solo; bhāsi — estás manifestando; īśa — ¡oh, controlador supremo!; bhit-āśraye — en la existencia de diversidades; api — incluso; sarvam — todo; pṛthak — existir; tvam — Tú (Kṛṣṇa); nigamāt — brevemente; katham — cómo; vada — por favor, explica; iti — así; uktena — haberle sido pedido (por Baladeva); vṛttam — la situación; prabhuṇā — (haber sido explicada) por el Señor Kṛṣṇa; balaḥ — Baladeva; avait — entendió.tāvat — durante tanto tiempo; etya — después de regresar; ātma-bhūḥ — el Señor Brahmā; ātma-mānena — conforme a su propia medida (de Brahmā); truṭi-anehasā — por un instante; puraḥ-vat — tal y como antes; ā-abdam — durante un año (medido en la escala humana); krīḍantam — jugando; dadṛśe — él vio; sa-kalam — junto con Sus expansiones; harim — al Señor Hari (Śrī Kṛṣṇa).
Preguntando a Krsna acerca de la realidad de la situación, el Señor Balarama dijo: «Mi querido Krsna, al principio, Yo pensaba que todas estas vacas, terneros y pastorcillos eran, o bien grandes sabios y personas santas, o bien semidioses, pero ahora tengo la impresión de que en realidad son expansiones Tuyas. Todos ellos son Tú; Tú mismo estás actuando como terneros, vacas y niños. ¿Cuál es el misterio de esta situación? ¿Dónde han ido los otros terneros, vacas y niños? Y ¿por qué Te expandes en forma de vacas, terneros y niños? ¿Tendrías la bondad de decirme la causa de todo esto?». Krsna respondió a Balarama explicando en pocas palabras toda la situación: Brahma había robado los terneros y los niños, y Él Se había expandido para ocultar lo sucedido y evitar así que la gente supiese que las vacas, los terneros y los pastorcillos originales habían desaparecido. Balarama comprendió entonces que aquello no era maya, sino la opulencia de Krsna. Krsna posee todas las opulencias, y aquella era, simplemente, otra opulencia de Krsna.
«Al principio - dijo el Señor Balarama - , pensé que estos niños y terneros eran una manifestación del poder de grandes sabios como Narada, pero ahora veo que todos ellos son Tú.» Tras preguntar a Krsna, el Señor Balarama comprendió que Krsna mismo Se había vuelto muchos. La Brahma-samhita (5.33) confirma esa opulencia del Señor. Advaitam acyutam anadim ananta-rupam: Él es uno, pero puede expandirse en muchísimas formas. Ekam bahu syam, es el testimonio de los Vedas: Él puede expandirse en muchos miles de millones y, aun así, seguir siendo uno. En ese sentido, todo es espiritual, ya que todo es expansión de Krsna; es decir, todo es una expansión, o bien de Krsna mismo, o bien de Su potencia. Como la potencia no es diferente del origen de la potencia, la potencia y su origen son uno (sakti-saktimator abhedah). Los mayavadis, sin embargo, dicen: cid-acit-samanvayah: Espíritu y materia son una sola cosa. Ese concepto es erróneo. El espíritu (cit) es diferente de la materia (acit), como el propio Krsna explica en la Bhagavad-gita (7.4-5):
bhumir apo 'nalo vayuh
kham mano buddhir eva ca
ahaṅkara itiyam me
bhinna prakrtir astadha
apareyam itas tv anyam
prakrtim viddhi me param
jiva-bhutam maha-baho
yayedam dharyate jagat
«La tierra, el agua, el fuego, el aire, el éter, la mente, la inteligencia y el ego falso; estos ocho elementos en conjunto constituyen Mis energías materiales separadas. Pero, además de estos elementos, ¡oh, Arjuna, el de poderosos brazos!, hay otra energía Mía superior, que incluye a las entidades vivientes que están explotando los recursos de esta naturaleza material e inferior». Espíritu y materia no pueden ser considerados una sola cosa, pues en realidad son dos energías, superior e inferior, por mucho que los mayavadis, los advaita-vadis, cometan el gran error de tratar de considerarlos una sola. Aunque en última instancia vienen de una misma fuente original, el espíritu y la materia no pueden considerarse una sola cosa. De nuestros cuerpos, por ejemplo, salen muchas sustancias, pero, aunque todas vengan de la misma fuente, no pueden considerarse la misma. Siempre debemos puntualizar que, aunque la fuente suprema sea una, las emanaciones de esa fuente deben ser consideradas por separado, en calidad de inferiores y superiores. La diferencia entre las filosofías mayavada y vaisnava estriba en que la filosofía vaisnava reconoce este hecho. Por esa razón, la filosofía de Sri Caitanya Mahaprabhu se denomina acintya-bhedabheda, unidad y diferencia simultáneas. El fuego, por ejemplo, no puede separarse del calor, pues donde hay fuego hay calor, y donde hay calor hay fuego. Sin embargo, aunque no podemos tocar el fuego, sí podemos tolerar el calor. En consecuencia, aunque son una sola cosa, son diferentes.
VERSO 40
El Señor Brahma sólo se alejó durante un instante de su escala de tiempo, pero a su regreso había pasado un año entero de los seres humanos. El tiempo se mide con distintas escalas en distintos planetas. Un satélite artificial, por ejemplo, que tarde una hora y veinticinco minutos en completar su órbita alrededor de la Tierra, cubrirá así un día entero, mientras que, para los que viven en la Tierra, un día suele durar veinticuatro horas. Por lo tanto, lo que para Brahma no fue más que un momento, en la Tierra fue un año entero. Krsna continuó expandido en todas aquellas formas durante un año, pero, por disposición de yogamaya, nadie, con excepción de Balarama, pudo darse cuenta.
Al cabo de un momento de su escala de tiempo, Brahma regresó para divertirse viendo lo sucedido después de su robo de los niños y los terneros. Sin embargo, también tenía miedo de estar jugando con fuego. Krsna era su amo, y él, para divertirse, Le había jugado una mala pasada llevándose a los niños y a los terneros. De hecho, estaba verdaderamente inquieto, de modo que no permaneció mucho tiempo alejado; al cabo de un instante (según sus cálculos), regresó. Y al regresar, se encontró con que todos los niños, terneros y vacas estaban jugando con Krsna de la misma forma que cuando él se los había llevado; la exhibición de yogamaya de Krsna hacía que siguiesen ocupados en los mismos pasatiempos, sin ningún cambio.
El día de la primera intervención del Señor Brahma, Baladeva no había podido ir con Krsna y los demás pastorcillos, pues era el día de Su cumpleaños, y Su madre Le había hecho quedarse para recibir el baño ceremonial, santika-snana. Ésa fue la razón por la que el Señor Brahma no se llevó a Baladeva aquel día. Brahma regresó exactamente un año después, de modo que Baladeva tuvo que quedarse de nuevo en casa con motivo de Su cumpleaños. Por esa razón, en el verso no se menciona a Baladeva, aunque se indica que Brahma vio a Krsna y a todos los pastorcillos. Cinco o seis días antes, Baladeva había preguntado a Krsna acerca del extraordinario cariño de las vacas y los pastorcillos, pero, el día del regreso de Brahma, éste vio que Krsna jugaba con todos los terneros y pastorcillos, que eran Sus expansiones, pero no vio a Baladeva. Como en el año anterior, el Señor Baladeva no fue al bosque el día en que se presentó el Señor Brahma.