itīreśe 'tarkye nija-mahimani sva-pramitike
paratrājāto 'tan-nirasana-mukha-brahmaka-mitau
anīśe 'pi draṣṭuḿ kim idam iti vā muhyati sati
cacchādājo jñātvā sapadi paramo 'jā-javanikām
iti — así; irā-īśe — el Señor Brahmā, el señor de Sarasvatī (Irā); atarkye — más allá de; nija-mahimani — cuya propia gloria; sva-pramitike — que Se manifiesta por Sí solo y está lleno de bienaventuranza; paratra — más allá de; ajātaḥ — la energía material (prakṛti); atat — irrelevante; nirasana-mukha — por el rechazo de lo irrelevante; brahmaka — por las joyas cimeras de los Vedas; mitau — en quien hay conocimiento; anīśe — sin ser capaz; api — incluso; draṣṭum — de ver; kim — qué; idam — es esto; iti — así; vā — o; muhyati sati — estando desconcertado; cacchāda — retiró; ajaḥ — el Señor Śrī Kṛṣṇa; jñātvā — tras comprender; sapadi — de inmediato; paramaḥ — la más grande de todas; ajā-javanikām — la cortina de māyā.
Brahma estaba completamente desconcertado. No acertaba a comprender lo que estaba viendo, y ni siquiera era capaz de ver. El Señor Krsna, comprendiendo la condición de Brahma, retiró entonces aquella cubierta de yogamaya. En este verso, Brahma recibe el nombre de iresa. Ira significa Sarasvati, la diosa de la sabiduría, e Iresa es su esposo, el Señor Brahma. Brahma, por lo tanto, es sumamente inteligente. Pero hasta el propio Brahma, el señor de Sarasvati, estaba confuso acerca de Krsna. Aunque lo intentó, no lograba comprender al Señor Krsna. Al principio, los niños, los terneros y Krsna mismo habían sido cubiertos por yogamaya, que más tarde manifestó el segundo grupo de terneros y niños, que eran expansiones de Krsna, y que, a continuación manifestaron muchas formas de cuatro brazos. Ahora, al ver la confusión de Brahma, el Señor Krsna hizo desaparecer aquella yogamaya. Se podría pensar que la maya que el Señor Krsna retiró era mahamaya, pero Srila Visvanatha Cakravarti Thakura comenta que era yogamaya, la potencia en virtud de la cual Krsna está a veces manifiesto y otras no manifiesto. La potencia que cubre la verdadera realidad y manifiesta algo irreal es mahamaya, pero la potencia mediante la cual la Verdad Absoluta está unas veces manifiesta y otras no, es yogamaya. Por lo tanto, en este verso la palabra aja se refiere a yogamaya.
La energía de Krsna, Su maya-sakti, o svarupa-sakti, es una, pero se manifiesta en diversidad de formas. Parasya saktir vividhaiva sruyate (Svetasvatara Up. 6.8). La diferencia entre los vaisnavas y los mayavadis está en que los mayavadis dicen que esa maya es una, mientras que los vaisnavas reconocen sus diversidades. Hay unidad en la diversidad. En un árbol, por ejemplo, hay variedad en forma de hojas, frutos y flores. Para llevar a cabo las diversidades de actividad que se dan en la creación, son necesarias diversidades de energía. Pongamos otro ejemplo: una máquina tiene todas sus piezas hechas de hierro, pero esas piezas desempeñan funciones distintas. Aunque toda la máquina es hierro, determinada pieza funciona de determinada manera, y las demás piezas funcionan de otra forma. Quien no conozca el funcionamiento de la máquina, podría decir que toda ella es hierro; sin embargo, pese a ser hierro, la máquina está hecha de diversos componentes, que realizan funciones distintas para cumplir el objetivo por el que fue construida la máquina. Un engranaje gira de una forma y otro gira en otro sentido, de modo que, con su funcionamiento, la máquina cumple de modo natural su propósito. Por esa razón, tenemos un determinado nombre para cada una de las piezas de la máquina: «Esto es un engranaje», «esto, un tornillo», «esto, un eje», «esto, el sistema lubricante», etc. De manera similar, como se explica en los Vedas:
parasya saktir vividhaiva sruyate
svabhaviki jñana-bala-kriya ca
El poder de Krsna es muy diverso, de modo que una misma sakti, o potencia, actúa de maneras muy diversas. Vividha significa «diversidades». Hay unidad en la diversidad. Yogamaya y mahamaya están entre las diversas partes individuales de una misma potencia, y todas esas potencias individuales funcionan diversamente a su propia manera. Las potencias samvit, sandhini y hladini, que son las potencias de existencia, conocimiento y placer de Krsna, son diferentes de yogamaya. Cada una de ellas es una potencia individual. La potencia hladini es Radharani. Así lo explica Svarupa Damodara Gosvami: radha krsna-pranaya-vikrtir hladini saktir asmat (Cc. Ādi 1.5). La hladini-sakti se manifiesta en forma de Radharani, pero Krsna y Radharani son lo mismo, aunque Él es la fuente de potencia y Ella la potencia.
Brahma estaba desconcertado acerca de la opulencia de Krsna (nija-mahimani), porque esa opulencia era atarkya, inconcebible. Con nuestros sentidos limitados no podemos argumentar acerca de lo que es inconcebible. Por consiguiente, lo inconcebible se denomina acintya, esto es, lo que está más allá de cintya, de nuestros pensamientos y argumentos. Acintya se refiere a lo que tenemos que aceptar aunque no lo logremos razonar. Srila Jiva Gosvami ha explicado que, si no aceptamos acintya en el Supremo, no podremos comprender el concepto de Dios. Es algo que hay que entender. Por esa razón decimos que las palabras de los sastras deben tomarse tal y como son, sin cambiarlas, pues están fuera del alcance de nuestros argumentos. Acintyah khalu ye bhava na tams tarkena yojayet: «Lo que es acintya no se puede comprender con argumentos». La gente suele presentar muchos argumentos, pero nuestro proceso no es presentar argumentos, sino aceptar el conocimiento védico tal y como es. Cuando Krsna dice: «Esto es superior y eso inferior», aceptamos lo que Él dice. No nos ponemos a argumentar: «¿Por qué eso es superior y lo otro inferior?». Para la persona que argumenta, el conocimiento está fuera de su alcance.
Ese proceso de aceptación se denomina avaroha-pantha. La palabra avaroha está emparentada con la palabra avatara, que significa «lo que desciende». Los materialistas tratan de comprenderlo todo mediante el sendero de aroha-pantha, de argumentos y razonamientos, pero ésa no es la forma de comprender los temas trascendentales. Debemos, por contra, seguir la senda de avaroha-pantha, el proceso de conocimiento descendente. Por lo tanto, debemos aceptar el sistema parampara. Y el mejor parampara es aquel que procede de Krsna (evam parampara-praptam). Debemos aceptar lo que dice Krsna (imam rajarsayo viduh). Eso se denomina avaroha-pantha.
Brahma, sin embargo, siguió el proceso de aroha-pantha. Quería entender el poder místico de Krsna con su propio poder, limitado y concebible, y por ello él mismo acabó desconcertado. Todo el mundo quiere complacerse con su propio conocimiento, pensando: «Yo sé algo», pero, en presencia de Krsna, esa mentalidad no puede sostenerse, pues no podemos encerrar a Krsna dentro de los límites de prakrti. Tenemos que ser sumisos. No hay otra opción. Na tams tarkena yojayet. Esa sumisión señala la diferencia entre los devotos krsna-ítas y los mayavadis.
La frase atan-nirasana se refiere a descartar lo irrelevante. (Atat significa «lo que no es un hecho».) A veces se describe el Brahman con las palabras: asthulam ananv ahrasvam adirgham: «Lo que no es grande ni pequeño, ni corto ni largo» (Brhad-aranyaka Up. 5.8.8). Neti neti: «Esto no es, eso tampoco». Pero, ¿qué es lo que es? Para describir un lápiz, podemos decir: «No es esto, no es aquello», pero de ese modo seguimos sin saber qué es. Es lo que se denomina definición por negación. En la Bhagavad-gita, Krsna explica también el alma dando definiciones por negación. Na jayate mriyate va: «No nace, no muere. Difícilmente podrás entender más que esto». Pero, ¿qué es? Es eterna. Ajo nityah sasvato 'yam purano na hanyate hanyamane sarire: «Es innaciente, eterna, permanente y primigenia. No se la mata cuando se mata el cuerpo» (Bg. 2.20). Como al principio es difícil entender el alma, Krsna ha dado definiciones por negación:
nainam chindanti sastrani
nainam dahati pavakah
na cainam kledayanty apo
na sosayati marutah
«Al alma no la puede cortar en pedazos ningún arma, ni quemarla el fuego, ni humedecerla el agua, ni marchitarla el viento» (Bg. 2.23). Krsna dice: «El fuego no la quema». Por lo tanto, tenemos que imaginar qué es eso que no es quemado por el fuego. Se trata de una definición por negación.