Texto 1-2: Sukadeva Gosvami dijo: Bajo la protección de Magadharaja, Jarasandha, el poderoso Kamsa comenzó a perseguir a los reyes de la dinastÃa Yadu. Para ello contó con la colaboración de demonios tales como Pralamba, Baka, Canura, Trnavarta, Aghasura, Mustika, Arista, Dvivida, Putana, Kesi, Dhenuka, Banasura, Narakasura y muchos otros reyes demonÃacos que poblaban la superficie de la Tierra.
Texto* 3: Perseguidos por los reyes demonÃacos, los Yadavas abandonaron su reino y se refugiaron en los reinos de los Kurus, Pañcalas, Kekayas, Salvas, Vidarbhas, Nisadhas, Videhas y Kosalas.
Texto 4-5: Sin embargo, algunos de sus familiares comenzaron a seguir los principios de Kamsa y se ocuparon en servirle. Una vez que Kamsa, el hijo de Ugrasena, hubo matado a los seis hijos de Devaki, una porción plenaria de Krsna puso a Devaki entre la dicha y la lamentación entrando en su vientre para ser su séptimo hijo. Los grandes sabios glorifican a esa expansión plenaria con el nombre de Ananta, que pertenece a la segunda expansión cuádruple de Krsna.
Texto 6: Para proteger del ataque de Kamsa a Sus devotos Ãntimos, los Yadus, la Suprema Personalidad de Dios, Visvatma, el Alma Suprema de todos, dio a Yogamaya la siguiente orden.
Texto 7: El Señor ordenó a Yogamaya: ¡Oh, potencia MÃa!, tú eres digna de la adoración del mundo entero y tu naturaleza es llevar buena fortuna a todas las entidades vivientes. Ve a Vraja, donde viven muchos pastores de vacas con sus esposas, pues en esa hermosa tierra, poblada por muchÃsimas vacas, hallarás a Rohini, la esposa de Vasudeva, que reside en el hogar de Nanda Maharaja. Allà viven también, de incógnito por temor a Kamsa, otras esposas de Vasudeva. Ve allÃ, por favor.
Texto 8: En el vientre de Devaki Se encuentra Saṅkarsana, Sesa, Mi expansión parcial plenaria. Sin mayor dificultad, transfiérete al vientre de Rohini.
Texto 9: ¡Oh, muy auspiciosa Yogamaya!, Yo descenderé entonces como hijo de Devaki manifestando en plenitud Mis seis opulencias, y tú nacerás como hija de madre Yasoda, la reina de Maharaja Nanda.
Texto 10: Debido a tu supremacÃa en satisfacer los deseos materiales de todos, los seres humanos comunes te ofrecerán una suntuosa adoración con sacrificios de animales y diversos artÃculos de culto.
Texto 11-12: El Señor Krsna bendijo a Mayadevi diciendo: En distintos lugares de la Tierra, la gente te conocerá con distintos nombres, como Durga, Bhadrakali, Vijaya, Vaisnavi, Kumuda, Candika, Krsna, Madhavi, Kanyaka, Maya, Narayani, Īsani, Sarada y Ambika.
Texto 13: Por haber sido llevado del vientre de Devaki al vientre de Rohini, el hijo de Rohini será famoso también con el nombre de Saá¹…karsana. Por Su capacidad de complacer a todos los habitantes de Gokula, será llamado Rama, y por Su enorme fuerza fÃsica, recibirá también el nombre de Balabhadra.
Texto 14: Yogamaya escuchó estas instrucciones de la Suprema Personalidad de Dios e, inmediatamente, asintió. Con el mantra védico om, confirmó que harÃa lo que el Señor le habÃa pedido. Después de aceptar la orden de la Suprema Personalidad de Dios, caminó alrededor de Él en señal de respeto, y partió hacia el lugar de la Tierra llamado Nanda-gokula. Allà actuó tal y como le habÃa sido indicado.
Texto 15: Cuando Yogamaya atrajo al hijo de Devaki y Lo transfirió al vientre de Rohini, dio la impresión de que Devaki habÃa sufrido un aborto. Todos los habitantes del palacio se lamentaban en voz alta: «¡Ay!, ¡Devaki ha perdido a su hijo!».
Texto 16: Entonces, la Suprema Personalidad de Dios, que es la Superalma de todas las entidades vivientes y destruye todos los temores de Sus devotos, entró en la mente de Vasudeva con toda Su opulencia.
Texto 17: Con la forma de la Suprema Personalidad de Dios en lo más profundo del corazón, Vasudeva portaba también la luminosa refulgencia trascendental del Señor, y por ello brillaba tanto como el Sol. Como consecuencia, era muy difÃcil verle o entrar en contacto con él por medio de la percepción de los sentidos. En verdad, era inasequible e imperceptible incluso para alguien tan poderoso como Kamsa, y no sólo para Kamsa, sino para todas las entidades vivientes.
Texto 18: A continuación, acompañado de expansiones plenarias, la Suprema Personalidad de Dios, que goza de plena opulencia y es completamente auspicioso para el universo entero, fue llevado de la mente de Vasudeva a la mente de Devaki. Devaki, iniciada de ese modo por Vasudeva, adquirió una gran belleza, pues llevaba en lo más profundo del corazón al Señor Krsna, la conciencia original de todos, la causa de todas las causas; era como el horizonte oriental, embellecido por la Luna que asciende en el cielo.
Texto 19: Devaki guardó entonces dentro de sà a la Suprema Personalidad de Dios, la causa de todas las causas, el fundamento de todo el cosmos. Sin embargo, como estaba prisionera en la casa de Kamsa, era como las llamas de un fuego que arde en un recipiente cerrado, o como una persona que tiene conocimiento pero no puede dárselo al mundo para beneficio de la sociedad humana.
Texto 20: Debido a la presencia de la Suprema Personalidad de Dios en su vientre, Devaki iluminaba toda la atmósfera del lugar en que se hallaba recluida. Al verla llena de júbilo, pura y sonriente, Kamsa pensó: «La Suprema Personalidad de Dios, Visnu, está ahora dentro de ella y va a matarme. Devaki nunca habÃa tenido antes ese aspecto tan brillante y jubiloso».
Texto 21: Kamsa pensó: ¿Cuál es ahora mi deber? El Señor Supremo, que conoce Su misión [paritranaya sadhunam vinasaya ca duskrtam], no dejará de mostrar Su poderÃo. Devaki es una mujer, es mi hermana, y además, ahora está embarazada. Si la mato, no cabe duda de que echaré a perder mi reputación, mi opulencia y la duración de mi vida.
Texto 22: A la persona que es muy cruel, se la considera un muerto en vida, pues todos le condenan, tanto mientras vive como después de morir. Cuando muere, esa persona anclada en el concepto corporal de la vida tiene asegurado el infierno Andhatama.
Texto* 23: Sukadeva Gosvami dijo: Con estas reflexiones, y pese a estar resuelto a mantener su enemistad contra la Suprema Personalidad de Dios, Kamsa dominó el insano impulso de matar a su hermana. Decidió esperar al nacimiento del Señor para hacer lo que fuese necesario.
Texto 24: Sentado en su trono o en su cuarto de estar, acostado en la cama, o, en verdad, en cualquier lugar en que estuviese, mientras comÃa, mientras dormÃa o caminaba, Kamsa solamente veÃa a su enemigo, el Señor Supremo, Hrsikesa. En otras palabras, pensando en su omnipresente enemigo, Kamsa se volvió consciente de Krsna con actitud desfavorable.
Texto 25: El Señor Brahma y el Señor Siva, acompañados por grandes sabios como Narada, Devala y Vyasa, y por otros semidioses como Indra, Candra y Varuna, llegaron a la habitación de Devaki. Todos juntos, permaneciendo invisibles, ofrecieron oraciones y respetuosas reverencias a la Suprema Personalidad de Dios, que puede conceder bendiciones a todos.
Texto 26: Los semidioses oraron: ¡Oh, Señor!, Tú nunca Te apartas de Tu voto, que es siempre perfecto, pues todo lo que Tú decides es completamente correcto y no hay nadie que pueda impedirlo. Tú, que estás presente en las tres fases de la manifestación cósmica - creación, sostenimiento y aniquilación - , eres la Verdad Absoluta. Ciertamente, quien no sea completamente fiel a la verdad no podrá alcanzar Tu favor, que, por lo tanto, no está al alcance de los hipócritas. Tú eres el principio activo, la auténtica verdad, en todos los ingredientes de la creación, y por ello recibes el nombre de antaryami, la fuerza interna. Tú eres ecuánime con todos, y Tus instrucciones se aplican a todos, en todo momento. Tú eres el comienzo de toda verdad. Por ello, ofreciéndote reverencias, nos entregamos a Ti. Por favor, protégenos.
Texto 27: El cuerpo [el cuerpo total y el cuerpo individual tienen la misma composición] puede llamarse, en sentido figurado, «el árbol original». Ese árbol, que depende por completo del suelo, la naturaleza material, produce dos clases de frutos: el disfrute de la felicidad, y el sufrimiento de la aflicción. La causa del árbol, que forma sus tres raÃces, es el contacto con las tres modalidades de la naturaleza material: bondad, pasión e ignorancia. Los frutos de la felicidad corporal tienen cuatro sabores: religiosidad, crecimiento económico, complacencia de los sentidos y liberación, que se experimentan con los cinco sentidos de adquisición de conocimiento en medio de seis circunstancias: lamentación, ilusión, vejez, muerte, hambre y sed. La corteza del árbol está formada por siete capas: la piel, la sangre, los músculos, la grasa, los huesos, la médula y el semen; y las ocho ramas del árbol son los cinco elementos densos y los tres sutiles: tierra, agua, fuego, aire, éter, mente, inteligencia y ego falso. El árbol del cuerpo tiene nueve huecos: los ojos, los oÃdos, las fosas nasales, la boca, el recto y los genitales; y diez hojas, que son los diez aires que circulan por su interior. En ese árbol del cuerpo hay dos pájaros: uno es el alma individual, y el otro, la Superalma.
Texto 28: La causa eficiente del mundo material, que se manifiesta con sus muchas diversidades en la forma del árbol original, eres Tú, ¡oh, Señor! Tú eres también el sustentador del mundo material, y eres aquel en quien todo se conserva después de la aniquilación. Los que están cubiertos por Tu energÃa externa no pueden ver que Tú estás detrás de esta manifestación, pues no poseen la visión de los devotos eruditos.
Texto 29: ¡Oh, Señor!, Tú gozas siempre de conocimiento completo, y, para traer toda buena fortuna a todas las entidades vivientes, Te manifiestas en diversas encarnaciones, todas las cuales son trascendentales a la creación material. Cuando Te manifiestas en esas encarnaciones, los devotos piadosos y religiosos se sienten complacidos, pero los no devotos Te consideran la aniquilación en persona.
Texto 30: ¡Oh, Señor de ojos de loto!, quien se concentra en meditar en Tus pies de loto, que son el manantial de toda existencia, y los acepta como el barco en que cruzar el océano de la nesciencia, sigue los pasos de los mahajanas [grandes santos, sabios y devotos]. Con ese sencillo proceso, cruzar el océano de la nesciencia resulta tan fácil como pasar sobre la huella de la pezuña de un ternero.
Texto 31: ¡Oh, Señor que resplandeces como el Sol!, Tú estás siempre dispuesto a cumplir el deseo de Tu devoto, y por ello se Te considera un árbol de deseos [vañcha-kalpataru]. Los acaryas que se refugian por entero bajo Tus pies de loto para cruzar el terrible océano de la nesciencia dejan tras de sÃ, en la Tierra, el método que les ha permitido cruzarlo, y Tú, que eres muy misericordioso con Tus demás devotos, aceptas ese método para ayudarles.
Texto 32: [Alguien podrÃa decir que, además de los devotos, que siempre buscan refugio en los pies de loto del Señor, están aquellos que no son devotos pero que han emprendido otros procesos para alcanzar la salvación. ¿Qué resultado obtienen? Respondiendo a esta pregunta, el Señor Brahma y los semidioses dijeron:] ¡Oh, Señor de ojos de loto!, los no devotos que se someten a rigurosas austeridades y penitencias para alcanzar la posición más elevada, puede que crean que están liberados, pero su inteligencia es impura. Como les falta la debida consideración por Tus pies de loto, acaban cayendo de su posición de imaginaria superioridad.
Texto 33: ¡Oh, Madhava, Suprema Personalidad de Dios, Señor de la diosa de la fortuna!, a veces, devotos completamente enamorados de Ti caen de la senda de la devoción, pero su caÃda no es como la de los no devotos, pues Tú sigues protegiéndoles. AsÃ, libres de temor, pasan sobre las cabezas de sus adversarios y continúan progresando en el cultivo de servicio devocional.
Texto 34: ¡Oh, Señor!, durante el perÃodo de sostenimiento, Tú manifiestas diversas encarnaciones, todas Ellas con cuerpos trascendentales, más allá de las modalidades materiales de la naturaleza. Cuando apareces de ese modo, Tú concedes toda buena fortuna a las entidades vivientes, enseñándoles a realizar actividades védicas en forma de ceremonias rituales, yoga mÃstico, austeridades, penitencias y, en última instancia, samadhi, la absorción extática en pensamientos acerca de Ti. Asà eres adorado mediante los principios védicos.
Texto 35: ¡Oh, Señor, causa de todas las causas!, si Tu cuerpo trascendental no estuviese más allá de las modalidades de la naturaleza material, no se podrÃa entender la diferencia entre la materia y la realidad trascendental. Sólo por Tu presencia es posible entender la naturaleza trascendental de Tu SeñorÃa, que eres el controlador de la naturaleza material. Sin el influjo de la presencia de Tu forma trascendental, Tu naturaleza trascendental es muy difÃcil de entender.
Texto 36: ¡Oh, Señor!, Tu nombre y Tu forma trascendentales no pueden comprenderlos quienes se limitan a seguir las vÃas especulativas de la imaginación. Sólo mediante el servicio devocional es posible llegar a comprender Tu nombre, Tu forma y Tus atributos.
Texto 37: Aunque se ocupen en diversas actividades, los devotos cuya mente está completamente absorta en Tus pies de loto, y que se dedican constantemente a escuchar, cantar, contemplar y hacer que otros recuerden Tus nombres y formas trascendentales, se hallan siempre en el plano trascendental, y de ese modo pueden entender a la Suprema Personalidad de Dios.
Texto 38: ¡Oh, Señor!, somos afortunados, pues Tu advenimiento elimina rápidamente la pesada carga de demonios que soporta la Tierra. En verdad, somos ciertamente afortunados, pues podremos ver sobre la Tierra y los planetas celestiales las marcas del loto, la caracola, la maza y el disco que adornan Tus pies de loto.
Texto 39: ¡Oh, Señor Supremo!, Tú no eres una entidad viviente común que viene al mundo material como resultado de sus actividades fruitivas. Por lo tanto, Tu aparición o nacimiento en este mundo no tiene otra causa que Tu potencia de placer. De modo similar, las entidades vivientes, que son partes integrales Tuyas, no tienen por qué padecer miserias como el nacimiento, la muerte y la vejez, excepto cuando están bajo el dominio de Tu energÃa externa.
Texto 40: ¡Oh, controlador supremo!, en el pasado, Tu SeñorÃa descendió en las encarnaciones del pez, la tortuga, Narasimhadeva, el jabalÃ, el cisne, el Señor Ramacandra, Parasurama y, entre los semidioses, Vamanadeva, a fin de proteger el mundo entero por Tu misericordia. Ahora, por favor, protégenos de nuevo por Tu misericordia disminuyendo los trastornos que ocurren en el mundo. ¡Oh, Krsna!, el mejor de los Yadus, respetuosamente Te ofrecemos reverencias.
Texto 41: ¡Oh, madre Devaki!, por tu buena fortuna, que es también la nuestra, la Suprema Personalidad de Dios, con todas Sus porciones plenarias, como Baladeva, Se halla ahora personalmente en tu vientre. Por lo tanto, no tienes que temer a Kamsa, que ha decidido ser matado por el Señor. Krsna, Tu hijo eterno, será el protector de toda la dinastÃa Yadu.
Texto 42: Después de ofrecer estas oraciones a la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Visnu, la Realidad Trascendental, todos los semidioses, con el Señor Brahma y el Señor Siva al frente, regresaron a sus hogares en los planetas celestiales.