kim adya tasmin karaṇīyam āśu me

yad artha-tantro na vihanti vikramam

striyāḥ svasur gurumatyā vadho 'yaḿ

yaśaḥ śriyaḿ hanty anukālam āyuḥ

kim — qué; adya — ahora, inmediatamente; tasmin — en esta situación; karaṇīyam — debe hacerse; āśu — sin demora; me — mi deber; yat — porque; artha-tantraḥ — la Suprema Personalidad de Dios, que siempre está decidido a proteger a los sādhus y a matar a los asādhus; na — no; vihanti — abandona; vikramam — Su poderío; striyāḥ — de una mujer; svasuḥ — de mi hermana; guru-matyāḥ — especialmente cuando está embarazada; vadhaḥ ayam — matar; yaśaḥ — fama; śriyam — opulencia; hanti — echaré a perder; anukālam — para siempre; āyuḥ — y la duración de la vida.


Texto

Kamsa pensó: ¿Cuál es ahora mi deber? El Señor Supremo, que conoce Su misión [paritranaya sadhunam vinasaya ca duskrtam], no dejará de mostrar Su poderío. Devaki es una mujer, es mi hermana, y además, ahora está embarazada. Si la mato, no cabe duda de que echaré a perder mi reputación, mi opulencia y la duración de mi vida.

Significado

Según los principios védicos, nunca se debe matar a una mujer, a un brahmana, a un anciano, a un niño o a una vaca. Parece ser que Kamsa, aunque era un gran enemigo de la Suprema Personalidad de Dios, era consciente de la cultura védica y del hecho de que el alma transmigra de un cuerpo a otro y, en su siguiente vida, sufre según los karmas de la vida anterior. Debido a ello, tenía miedo de matar a Devaki, pues era una mujer, era su hermana y estaba embarazada. Los ksatriyas alcanzan la fama con sus actos heroicos. Pero ¿qué había de heroico en matar a una mujer a la que tenía encerrada y que dependía de su protección? Teniendo esto en cuenta, rechazó la drástica solución de matar a Devaki. Su enemigo estaba dentro del vientre de Devaki, pero matar a un enemigo en ese estado de nesciencia no sería, ciertamente, una demostración de heroísmo. Según el código ksatriya, hay que enfrentarse al enemigo directamente y con las armas adecuadas. Quien vence a su enemigo de esa forma, alcanza la fama. Después de una escrupulosa reflexión en todos estos hechos, Kamsa renunció a la idea de matar a Devaki, aunque estaba completamente convencido de que en su vientre estaba ya su enemigo.