svayaḿ samuttīrya sudustaraḿ dyuman
bhavārṇavaḿ bhīmam adabhra-sauhṛdāḥ
bhavat-padāmbhoruha-nāvam atra te
nidhāya yātāḥ sad-anugraho bhavān
svayam — personalmente; samuttīrya — cruzar perfectamente; su-dustaram — que es muy difícil de atravesar; dyuman — ¡oh, Señor, que eres igual al Sol, iluminando la oscuridad de este mundo de ignorancia!; bhava-arṇavam — el océano de nesciencia; bhīmam — que es de lo más terrible; adabhra-sauhṛdāḥ — devotos que son siempre amistosos con las almas caídas; bhavat-pada-ambhoruha — Tus pies de loto; nāvam — el barco para cruzar; atra — en este mundo; te — ellos (los vaiṣṇavas); nidhāya — dejar detrás; yātāḥ — hacia el destino supremo, Vaikuṇṭha; sat-anugrahaḥ — que eres siempre bondadoso y misericordioso con los devotos; bhavān — Tú.
Esta afirmación revela que los misericordiosos acaryas y la misericordiosa Suprema Personalidad de Dios ayudan, juntos, al devoto sincero que desea ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios. En sus enseñanzas a Rupa Gosvami, Sri Caitanya Mahaprabhu dijo:
brahmanda bhramite kona bhagyavan jiva
guru-krsna-prasade paya bhakti-lata-bija
(Cc. Madhya 19.151)
Por la misericordia del guru y de Krsna, se puede obtener la semilla del servicio devocional, bhakti-lata. El guru tiene el deber de hallar el método, conforme al momento, las circunstancias y el candidato, para encauzarnos hacia la práctica del servicio devocional. Si el candidato desea alcanzar el éxito e ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios, Krsna acepta su servicio. Después de vagar por todo el universo, la persona que se encuentra en el mundo material y es lo bastante afortunada, busca el refugio de ese guru o acarya, que educa al devoto en las formas más adecuadas de ofrecer servicio conforme a las circunstancias, de tal manera que la Suprema Personalidad de Dios acepte ese servicio. Con ello, al candidato le resulta más fácil alcanzar el destino supremo. El deber del acarya, por lo tanto, consiste en encontrar los medios para que los devotos puedan ofrecer servicio conforme a las referencias del sastra. Rupa Gosvami, por ejemplo, con la idea de ayudar a futuros devotos, publicó el Bhakti-rasamrta-sindhu y otros libros devocionales. Vemos entonces que el acarya tiene el deber de publicar libros que ayuden a futuros candidatos a seguir el método de servicio y a capacitarse para ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios, por la misericordia del Señor. Ésa es la senda que se recomienda y se sigue en nuestro movimiento para la conciencia de Krsna. Hemos aconsejado a los devotos que se abstengan de cuatro actividades pecaminosas: la vida sexual ilícita, el consumo de drogas, alcohol y otras sustancias estimulantes, el consumo de carne, y los juegos de azar; además, deben cantar dieciséis vueltas de japa. Son instrucciones fidedignas. Los occidentales no pueden estar todo el día ocupados en rezar, de modo que, en lugar de imitar artificialmente a Haridasa Thakura, es mejor que sigan este método. Krsna aceptará al devoto que siga estrictamente los principios regulativos y el método prescrito en los libros y Escrituras publicados por las autoridades. El acarya ofrece el método adecuado para cruzar el océano de nesciencia en el barco de los pies de loto del Señor. Por la gracia del Señor, quienes sigan estrictamente ese método acabarán por llegar a buen destino. El método se denomina acarya-sampradaya. Sampradaya-vihina ye mantras te nisphala matah (Padma Purana). La acarya-sampradaya es estrictamente fidedigna. Por lo tanto, debemos aceptarla; de lo contrario, nuestro esfuerzo será inútil. Srila Narottama dasa Thakura dice en una canción:
taṅdera carana sevi bhakta sane vasa
janame janame haya, ei abhilasa
Debemos adorar los pies de loto del acarya y vivir en la compañía de devotos. Entonces, nuestros esfuerzos por llegar al otro lado de la nesciencia tendrán asegurado el éxito.