sattvaḿ na ced dhātar idaḿ nijaḿ bhaved
vijñānam ajñāna-bhidāpamārjanam
guṇa-prakāśair anumīyate bhavān
prakāśate yasya ca yena vā guṇaḥ
sattvam — śuddha-sattva, trascendental; na — no; cet — si; dhātaḥ — ¡oh, receptáculo de todas las energías, causa de todas las causas!; idam — este; nijam — personal, espiritual; bhavet — podría haber sido; vijñānam — conocimiento trascendental; ajñāna-bhidā — que aparta la influencia de las modalidades materiales; apamārjanam — completamente destruida; guṇa-prakāśaiḥ — por el despertar de ese conocimiento trascendental; anumīyate — se manifiesta; bhavān — Tu Señoría; prakāśate — manifiesta; yasya — cuya; ca — y; yena — por la cual; vā — o bien; guṇaḥ — cualidad o inteligencia.
Traigunya-visaya veda nistraigunyo bhavarjuna. Quien no esté situado en el plano trascendental no podrá entender la naturaleza trascendental del Señor. Como se afirma en el Srimad-Bhagavatam (10.14.29):
athapi te deva padambuja-dvaya-
prasada-lesanugrhita eva hi
janati tattvam bhagavan-mahimno
na canya eko 'pi ciram vicinvan
A la Suprema Personalidad de Dios sólo se Le puede entender por Su misericordia. Quienes se hallan en el seno de las modalidades de la naturaleza material no podrán entenderle aunque especulen durante miles de años. El Señor tiene infinidad de formas (ramadi-murtisu kala-niyamena tisthan), como, por ejemplo, Ramacandra, Nrsimhadeva, Krsna y Balarama. Si esas formas no fuesen trascendentales, ¿cómo iban los devotos a seguir adorándolas desde tiempo inmemorial? Bhaktya mam abhijanati yavan yas casmi tattvatah (Bg. 18.55). Los devotos que despiertan su naturaleza trascendental en presencia del Señor y que siguen las reglas y regulaciones del servicio devocional pueden entender al Señor Krsna, al Señor Ramacandra y a las demás encarnaciones, que no son de este mundo material, sino que han venido del mundo espiritual para beneficio de todos. Los que no siguen ese proceso, se imaginan o inventan alguna forma de Dios en función de cualidades materiales, y nunca pueden alcanzar una verdadera compresión de la Suprema Personalidad de Dios. Las palabras bhaktya mam abhijanati yavan yas casmi tattvatah significan que, sin adorar al Señor conforme a los principios regulativos devocionales, no es posible despertar la propia naturaleza trascendental. Incluso en ausencia de la Suprema Personalidad de Dios, la adoración de la Deidad despierta la naturaleza trascendental del devoto, quien, de ese modo, se va apegando cada vez más a los pies de loto del Señor.
El advenimiento de Krsna es la respuesta a toda la iconografía imaginativa de la Suprema Personalidad de Dios. Cada quien se imagina la forma de la Suprema Personalidad de Dios conforme a la modalidad de la naturaleza material que le cubre. Como en la Brahma-samhita se explica que el Señor es la persona más anciana, buena parte de los seguidores de la religión imaginan que Dios debe de ser muy viejo, de modo que representan al Señor con el aspecto de un anciano. Sin embargo, la misma Brahma-samhita contradice esa idea: pese a ser la más anciana de todas las entidades vivientes, posee la forma eterna de un joven lozano. En relación con esto, el Srimad-Bhagavatam emplea exactamente las palabras vijñanam ajñana-bhidapamarjanam. Vijñana significa conocimiento trascendental de la Personalidad Suprema, o, también, «conocimiento comprobado». El conocimiento trascendental debe recibirse mediante el proceso descendente de sucesión discipular, conforme al conocimiento de Krsna que Brahma presenta en la Brahma-samhita. La Brahma-samhita es el conocimiento vijñana que Brahma adquirió mediante su experiencia trascendental, y en virtud del cual reveló la forma y los pasatiempos de Krsna en la morada trascendental. Ajñana-bhida significa «lo que puede hacer frente a todas las formas de especulación». Dominada por la ignorancia, la gente imagina la forma del Señor; unas veces se imaginan que no tiene forma, y, otras, que sí tiene forma. Pero la imagen de Krsna de la Brahma-samhita es vijñana, conocimiento científico, comprobado, que fue revelado por el Señor Brahma y aceptado por el Señor Caitanya. No hay duda al respecto. La forma, la flauta o el color de Krsna, son todos realidad. Y en este verso se indica que ese vijñanam siempre destruye todas las formas de conocimiento especulativo. «Por lo tanto - oraron los semidioses - , si Tú no vinieses en la forma de Krsna, tal y como eres, no sería posible comprender ni ajñana-bhida (la nesciencia del conocimiento especulativo), ni vijñanam. Ajñana-bhidapamarjanam: Tu advenimiento destruirá el conocimiento especulativo de la ignorancia, y establecerá el conocimiento real y comprobado de autoridades como el Señor Brahma. Los hombres que se hallan bajo la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material se imaginan su propio Dios en función de las modalidades de la naturaleza material. Así, ahora se representa a Dios de varias formas, pero Tu advenimiento establecerá cuál es la verdadera forma de Dios».
El error más grande de los impersonalistas es pensar que la encarnación de Dios, cuando desciende, acepta una forma de materia bajo la influencia de la modalidad de la bondad. En realidad, las formas de Krsna o Narayana son trascendentales a toda idea material. Así lo admite el propio Saṅkaracarya, el más grande de los impersonalistas: narayanah paro 'vyaktat: La creación material tiene su causa en avyakta, la manifestación impersonal de materia, el receptáculo global no fenoménico de materia, y Krsna es trascendental a ese concepto material. Esto se expresa en el Srimad-Bhagavatam con la palabra suddha-sattva, «trascendental». El Señor no pertenece a la modalidad material de la bondad, pues está por encima de la esfera de la bondad material. Él pertenece al ámbito eterno y trascendental de bienaventuranza y conocimiento.
«Querido Señor - oraron los semidioses - , cuando advienes en Tus diversas encarnaciones, recibes distintos nombres y formas conforme a distintas situaciones. Como eres completamente atractivo, Tu nombre es Sri Krsna; por Tu belleza trascendental, Tu nombre es Syamasundara. Syama significa “negruzco”, pero dicen que Tú eres más hermoso que miles de cupidos. Kandarpa-koti-kamaniya. Aunque desciendes con un color que se compara al de una nube negruzca, Tú eres el Absoluto trascendental, y, por ello, Tu belleza es muchísimas veces más atractiva que el delicado cuerpo de Cupido. A veces recibes el nombre de Giridhari, porque levantaste la colina Govardhana. A veces se Te llama Nanda-nandana, Vasudeva o Devaki-nandana, porque advienes como hijo de Maharaja Nanda, Devaki o Vasudeva. Los impersonalistas creen que Tus muchos nombres o formas se refieren a un determinado tipo de actividad o de cualidad, porque Te ven desde el punto de vista del observador material.
«Querido Señor nuestro, el estudio de Tu naturaleza absoluta, Tu forma y Tus actividades mediante la especulación mental no es la manera de entender. Para entender Tu naturaleza absoluta, Tu forma, Tu nombre y Tus cualidades, que son trascendentales, hay que ocuparse en servicio devocional. En realidad, sólo aquel que ha logrado un pequeño gusto por el servicio de Tus pies de loto puede entender Tu naturaleza trascendental, Tu forma y Tus cualidades. Los demás, aunque especulen durante millones de años, no podrán entender ni un fragmento de Tu verdadera posición.» En otras palabras, los no devotos no pueden entender a la Suprema Personalidad de Dios, Krsna, pues los verdaderos rasgos de Krsna están cubiertos por una cortina de yogamaya. Como se confirma en la Bhagavad-gita (7.25): naham prakasah sarvasya. El Señor dice: «Yo no Me revelo a todos». Krsna vino y acudió personalmente al campo de batalla de Kuruksetra, donde todos Le vieron. Sin embargo, no todos pudieron entender que Él era la Suprema Personalidad de Dios. Aun así, todos los que murieron en Su presencia alcanzaron la liberación completa del cautiverio material y se elevaron al mundo espiritual.
Los necios mudhas que no reviven su naturaleza espiritual no pueden entender a Krsna o a Rama (avajananti mam mudha manusim tanum asritam). Hay grandes sabios académicos que, sin tener en cuenta los esfuerzos de los acaryas, que han recomendado el servicio devocional en numerosos y muy elaborados comentarios y notas, siguen creyendo que Krsna es ficticio. Ello se debe a la falta de conocimiento trascendental y a su incapacidad de despertar su conciencia de Krsna. Debemos tener un poco de sentido común y preguntarnos por qué razón iban a emplear tanto tiempo en escribir acerca de Krsna en notas y comentarios sobre el Srimad-Bhagavatam, unos eruditos tan destacados como Sridhara Svami, Rupa Gosvami, Sanatana Gosvami, Viraraghava, Vijayadhvaja, Vallabhacarya y muchos otros acaryas de renombre. Si Krsna y Rama fuesen simples personajes de ficción, no lo habrían hecho.