Texto* 1: Sukadeva Gosvami dijo: ¡Oh, Maharaja Pariksit!, el sacerdote de la dinastÃa Yadu, Gargamuni, que era muy elevado en cuanto a austeridades y penitencias, inspirado por Vasudeva, fue a visitar el hogar de Nanda Maharaja.
Texto* 2: Al ver a Gargamuni de visita en su casa, Nanda Maharaja se sintió tan complacido que se levantó para recibirle con las manos juntas. Aunque veÃa a Gargamuni con los ojos, Nanda Maharaja se daba cuenta de que Gargamuni era adhoksaja, es decir, no era una persona corriente de las que se ven con los sentidos materiales.
Texto* 3: Después de dar a Gargamuni el recibimiento adecuado, y una vez que le hubo ofrecido un cómodo asiento, Nanda Maharaja, con palabras amables y sumisas, dijo: Querido señor, tú eres un devoto, y por ello gozas de plenitud en todo. Mi deber, sin embargo, es servirte. Ten la bondad de ordenarme. ¿Qué puedo hacer por ti?
Texto 4: ¡Oh, mi señor!, ¡oh, gran devoto!, las personas como tú vais de un lugar a otro, no para satisfacer vuestros propios intereses, sino para favorecer a los mezquinos grhasthas [personas casadas]. De no ser asÃ, no tenéis el menor interés en ir de un lugar a otro.
Texto 5: ¡Oh, gran persona santa!, tú has recopilado el conocimiento astrológico mediante el cual podemos saber cosas nunca vistas del pasado y del presente. Con la fuerza de ese conocimiento, todo ser humano puede conocer las actividades de su vida pasada y el modo en que ese pasado afecta su vida actual. Tú posees ese conocimiento.
Texto 6: Mi señor, tú eres el mejor de los brahmanas, sobre todo porque conoces perfectamente el jyotih-sastra, la ciencia astrológica. Por esa razón, tú eres de forma natural el maestro espiritual de todos los seres humanos. Asà pues, y ya que has tenido la bondad de venir a mi casa, te pido por favor que realices las ceremonias reformadoras para mis dos hijos.
Texto 7: Gargamuni dijo: Mi querido Nanda Maharaja, yo soy el guÃa sacerdotal de la dinastÃa Yadu. Esto se sabe en todas partes. Por esa razón, si celebro los procesos purificatorios para tus hijos, Kamsa les considerará hijos de Devaki.
Texto 8-9: Kamsa es, a la vez, un gran diplomático y un hombre muy pecaminoso. Él escuchó de labios de Yogamaya, la hija de Devaki, que el niño que va a matarle ha nacido ya en otro lugar, y escuchó también que Devaki, en su octavo embarazo, no podÃa dar a luz una niña. También sabe de tu amistad con Vasudeva. Si además descubre que yo, el sacerdote de la dinastÃa Yadu, he celebrado este proceso purificatorio, tan pronto como reflexione un poco, sospechará que Krsna es el hijo de Devaki y Vasudeva. Entonces podrÃa tomar medidas para matar a Krsna, y eso serÃa catastrófico.
Texto 10: Nanda Maharaja dijo: Mi querido gran sabio, si piensas que por celebrar este proceso purificatorio vas a despertar las sospechas de Kamsa, lo mejor es que cantes los himnos védicos en secreto y celebres el proceso purificatorio del segundo nacimiento aquà mismo, en la vaquerÃa de mi casa, sin que nadie lo sepa, ni aún mis propios familiares, pues la importancia de ese proceso de purificación es fundamental.
Texto* 11: Sukadeva Gosvami continuó: Después de que Nanda Maharaja le rogase encarecidamente que hiciera lo que él, por su parte, ya deseaba hacer, Gargamuni celebró en un lugar solitario la ceremonia de concesión de nombre para Krsna y Balarama.
Texto 12: Gargamuni dijo: Con Sus cualidades trascendentales, este niño, el hijo de Rohini, dará felicidad plena a Sus amigos y familiares, y por ello será conocido con el nombre de Rama. Como además manifestará una fuerza fÃsica extraordinaria, también Le llamarán Bala. Y por unir a dos familias - la de Vasudeva y la de Nanda Maharaja - , recibirá el nombre de Saá¹…karsana.
Texto 13: Tu hijo Krsna desciende como encarnación en cada milenio. En el pasado adoptó tres colores distintos - blanco, rojo y amarillo - , y ahora ha descendido con un color negruzco. [En otro Dvapara-yuga, advino (en la forma del Señor Ramacandra) con el color de un suka, un loro. Todas esas encarnaciones Se han reunido ahora en Krsna.]
Texto 14: En el pasado, y por diversas razones, este hermoso hijo tuyo nació varias veces como hijo de Vasudeva. Debido a ello, los que son sabios a veces Le dan el nombre de Vasudeva.
Texto 15: Conforme a Sus cualidades y actividades trascendentales, este hijo tuyo tiene muchas formas y muchos nombres. Yo los conozco, pero la gente común no los entiende.
Texto 16: Para aumentar la felicidad trascendental de los pastores de vacas de Gokula, este niño siempre hará cosas auspiciosas para vosotros. Y, sólo por Su gracia, vosotros superaréis toda clase de dificultades.
Texto 17: ¡Oh, Nanda Maharaja!, como vemos en los registros de la historia, siempre que un gobierno irregular e incompetente arrebató el trono a Indra y la gente se vio agobiada y perturbada por los ladrones, este niño descendió para proteger a la gente y permitirles prosperar, sometiendo a los bandidos y ladrones.
Texto* 18: Los demonios [asuras] no pueden hacer daño a los semidioses, que siempre tienen de su parte al Señor Visnu. Del mismo modo, toda persona o grupo de personas que estén apegadas a Krsna son sumamente afortunadas. Debido al cariño que sienten por Krsna, esas personas no pueden ser vencidas por demonios como los amigos de Kamsa [o por los enemigos internos, los sentidos].
Texto 19: Por lo tanto, y en conclusión, ¡oh, Nanda Maharaja!, este niño tuyo es como Narayana. En cualidades trascendentales, opulencia, nombre, fama e influencia, es idéntico a Narayana. Debéis criar a este niño poniendo el máximo cuidado y prudencia.
Texto 20: Srila Sukadeva Gosvami continuó: Después de instruir a Nanda Maharaja acerca de Krsna, Gargamuni regresó a su hogar. Nanda Maharaja, muy complacido, consideró que gozaba de muy buena fortuna.
Texto 21: Al poco tiempo, los dos hermanos, Rama y Krsna, comenzaron a andar a gatas por el suelo de Vrndavana, apoyándose en las manos y las rodillas, y disfrutando asà de Su juego infantil.
Texto 22: Cuando Krsna y Balarama, ayudándose de la fuerza de Sus piernas, se metÃan a gatas en los barrizales de bosta y orina de vaca que se formaban en Vraja, Sus movimientos eran como el reptar de las serpientes, y el sonido de Sus campanitas tobilleras era encantador. Muy complacidos con el sonido de las campanitas tobilleras de otras personas, solÃan seguirlas como si fuesen hacia Sus madres, pero cuando Se daban cuenta de Su error, Se asustaban y regresaban hacia Sus verdaderas madres, Yasoda y Rohini.
Texto 23: Cubiertos de barro y tierra mezclada con bosta y orina de vaca, los bebés tenÃan un aspecto muy hermoso, y cuando iban hacia Sus madres, Yasoda y Rohini Les recogÃan con mucho cariño, Les abrazaban y Les daban de mamar la leche que fluÃa de sus senos. Mientras chupaban del pecho materno, los niños sonreÃan y dejaban ver Sus diminutos dientes. Sus madres, al ver aquellos bellÃsimos dientes, disfrutaban de gran bienaventuranza trascendental.
Texto 24: En la casa de Nanda Maharaja, las esposas de los pastores disfrutaban viendo los pasatiempos de los pequeños Rama y Krsna. Los dos bebés solÃan agarrarse de la cola de los terneros, que Les llevaban a rastras. Al ver aquellos pasatiempos, las gopis interrumpÃan sus actividades domésticas y reÃan y disfrutaban de Sus juegos.
Texto 25: Madre Yasoda y Rohini, cuando no podÃan proteger a sus bebés del peligro que representaban los cuernos de las vacas, el fuego, los monos, los perros, los gatos y otros animales con garras y colmillos, asà como de las espinas, las espadas y otras armas que podÃa haber por el suelo, pasaban una gran ansiedad, y veÃan trastornadas sus ocupaciones hogareñas. En esas situaciones, mantenÃan un perfecto equilibrio en el éxtasis trascendental conocido como sufrimiento del cariño material que surgÃa en sus mentes.
Texto 26: ¡Oh, rey Pariksit!, en muy poco tiempo, y sin mayores dificultades, tanto Rama como Krsna dieron Sus primeros pasos en Gokula, sosteniéndose por Sà solos sobre las piernas, sin tener que andar a gatas.
Texto 27: A continuación, el Señor Krsna, junto con Balarama, comenzó a jugar con los demás hijos de los pastores, despertando asà la bienaventuranza trascendental de las pastoras.
Texto 28: Al contemplar la muy atractiva inquietud infantil de Krsna, todas las gopis del vecindario, deseosas de escuchar una y otra vez las actividades de Krsna, iban a ver a madre Yasoda y le hablaban de la siguiente manera.
Texto 29: «Yasoda, querida amiga, tu hijo a veces viene a nuestras casas antes de la hora del ordeño, y suelta a los terneros, y cuando nuestros maridos se enfadan, Él simplemente sonrÃe. A veces Se las ingenia para robarnos el yogur, la mantequilla y la leche; Se pone a comer y a beber, y cuando vienen los monos, lo reparte todo con ellos. Cuando los monos, de tan llena que tienen la barriga, ya no quieren más, tu hijo nos rompe las vasijas. A veces, si en una casa no encuentra la oportunidad de robar mantequilla o leche, Se enfada con los dueños de la casa y, para vengarse, pellizca a los niños pequeños. Cuando se echan a llorar, Krsna Se marcha corriendo.
Texto 30: «Cuando dejamos la leche y el yogur colgando del techo, a una altura a la que Krsna y Balarama no pueden llegar, Tus hijos Se las arreglan para robarlos apilando varias tarimas de madera y volviendo del revés el mortero de moler especias. Sabiendo muy bien qué vasija contiene lo que Les interesa, le abren agujeros. A veces, cuando las gopis mayores andan atareadas en quehaceres domésticos, Krsna y Balarama Se meten en alguna habitación oscura, iluminándola con las alhajas y piedras preciosas de Sus cuerpos, y aprovechan esa luz para robar.
Texto 31: «Cuando el dueño de la casa atrapa a Krsna en una de Sus travesuras y, fingiendo estar muy enfadado, Le dice: "¡Ah, eres un ladrón!", Krsna le contesta: "¡Yo no soy ladrón! ¡Ladrón eres tú!". A veces, cuando Se enfada, Krsna hace pis y caca en el sitio más limpio de la casa. Pero ahà Le tienes, querida amiga Yasoda: nuestro experto ladrón está ahora ante ti como si nunca hubiese roto un plato». A veces, cuando todas las gopis miraban a Krsna, Él mostraba una expresión de temor, para que Su madre no Le castigase. Las gopis, al ver la hermosa cara de Krsna, en lugar de reñirle, simplemente disfrutaban de la bienaventuranza trascendental de contemplar Su rostro. Ante aquel divertido espectáculo, madre Yasoda esbozaba una sonrisa, sin querer castigar a su bendito hijo trascendental.
Texto 32: Un dÃa, mientras Krsna jugaba con Sus pequeños amigos, entre quienes estaban Balarama y otros hijos de los gopas, todos Sus compañeros de juego fueron a quejarse a madre Yasoda. «Madre - dijeron - , Krsna ha comido tierra.»
Texto* 33: Al escuchar las palabras de los niños que jugaban con Krsna, madre Yasoda, que siempre estaba llena de ansiedad por el bienestar de su hijo, tomó a Krsna en brazos y miró en Su boca dispuesta a reñirle. Con una mirada de preocupación, dijo a Krsna lo siguiente.
Texto 34: Querido Krsna, ¿por qué eres tan revoltoso?, ¿por qué has tenido que comer tierra cuando nadie Te veÃa? Todos Tus amiguitos, con Tu hermano mayor, Balarama, han venido a quejarse de Ti. ¿Cómo es eso?
Texto 35: El Señor Sri Krsna contestó: Mi querida madre, Yo no he comido tierra. Los amigos que se han quejado de Mà son unos mentirosos. Si piensas que dicen la verdad, puedes mirar Mi boca y comprobarlo por Ti misma.
Texto 36: Madre Yasoda desafió a Krsna: «Si de verdad no has comido tierra, abre bien la boca». En respuesta al desafÃo de Su madre, y para mostrar los pasatiempos de un niño común, Krsna, el hijo de Nanda Maharaja y Yasoda, abrió la boca. Aunque sin disturbar el cariño maternal de Yasoda, la Suprema Personalidad de Dios, Krsna, que es plenamente opulento, dejó que Su opulencia se manifestase naturalmente, pues Él no pierde esa opulencia en ninguna circunstancia, aunque la manifiesta sólo en el momento oportuno.
Texto 37-39: Cuando Krsna abrió la boca, obedeciendo a madre Yasoda, ella vio en su interior a todas las entidades móviles e inmóviles, el espacio exterior y todas las direcciones, con las montañas, las islas, los océanos, la superficie de la Tierra, el viento, el fuego, la Luna y las estrellas. Vio los sistemas planetarios, el agua, la luz, el aire, el cielo, y la creación resultante de la transformación de ahaṅkara. También vio los sentidos, la mente, la percepción de los sentidos y las tres cualidades: bondad, pasión e ignorancia. Vio el tiempo concedido a las entidades vivientes, el instinto natural y las reacciones del karma, asà como los deseos y la diversidad de cuerpos, móviles e inmóviles. Al ver todos aquellos aspectos de la manifestación cósmica, y verse a sà misma y Vrndavana-dhama, se llenó de temor y de dudas acerca de la naturaleza de su hijo.
Texto 40: [Madre Yasoda debatÃa consigo misma:] ¿Qué es esto? ¿Un sueño, o una creación ilusoria de la energÃa externa? ¿Es algo manifestado por mi propia inteligencia, o será algún poder mÃstico de mi hijo?
Texto 41: Por lo tanto, yo me entrego a la Suprema Personalidad de Dios y Le ofrezco mis reverencias a Él, que está más allá de la especulación humana, de la mente, de las actividades, de las palabras y de los argumentos. Él es la causa original de la manifestación cósmica, el sustentador de todo el cosmos y quien nos permite concebir su existencia. Yo simplemente Le ofrezco mis reverencias, pues Él está más allá de mis capacidades de contemplar, especular y meditar, y más allá de todas mis actividades materiales.
Texto 42: Por la influencia de la maya del Señor Supremo, estoy pensando erróneamente que Nanda Maharaja es mi esposo, que Krsna es mi hijo y que, por ser la reina de Nanda Maharaja, toda esta riqueza de vacas y terneros me pertenece y que todos los pastores de vacas y sus esposas son mis súbditos. En realidad, yo también estoy subordinada eternamente al Señor Supremo. Él es mi refugio supremo.
Texto 43: Madre Yasoda, por la gracia del Señor, pudo comprender la auténtica verdad. Sin embargo, el amo supremo, con la influencia de la energÃa interna, yogamaya, la inspiró para que se absorbiese de nuevo en intensos sentimientos de cariño maternal por su hijo.
Texto 44: Olvidando inmediatamente la ilusión de yogamaya, bajo cuya influencia Krsna le habÃa mostrado la forma universal dentro de Su boca, madre Yasoda sentó a su hijo en el regazo, como antes, sintiendo en el corazón que su cariño por su trascendental hijo habÃa aumentado.
Texto 45: Las glorias de la Suprema Personalidad de Dios se estudian en los tres Vedas, los Upanisads, las Escrituras del saá¹…khya-yoga y otras Escrituras vaisnavas. Madre Yasoda, sin embargo, consideraba a la Persona Suprema su hijo.
Texto 46: Tras escuchar acerca de la gran fortuna de madre Yasoda, Pariksit Maharaja preguntó a Sukadeva Gosvami: ¡Oh, erudito brahmana!, la Suprema Personalidad de Dios mamó la leche del pecho de madre Yasoda. ¿Qué actividades auspiciosas hicieron en el pasado ella y Nanda Maharaja para alcanzar tanta perfección en el amor extático?
Texto 47: Aunque Krsna Se sintió complacido con Vasudeva y Devaki hasta el extremo de descender como hijo suyo, ellos no pudieron disfrutar de los magnánimos pasatiempos infantiles de Krsna, que son tan excelsos que el simple hecho de recitarlos destruye la contaminación del mundo material. Nanda Maharaja y Yasoda, sin embargo, disfrutaron plenamente de esos pasatiempos, de modo que su posición siempre es mejor que la de Vasudeva y Devaki.
Texto 48: Sukadeva Gosvami dijo: Para seguir las órdenes del Señor Brahma, Drona, el mejor de los Vasus, junto con su esposa, Dhara, se dirigieron al Señor Brahma con las siguientes palabras.
Texto 49: Drona y Dhara dijeron: Por favor, permÃtenos nacer en el planeta Tierra. Después de nacer nosotros, nacerá también el Señor Supremo, la Personalidad de Dios, que es el controlador supremo y el amo de todos los planetas. Él propagará el servicio devocional, el objetivo supremo de la vida, de tal manera que, por aceptar ese servicio de devoción, los nacidos en el mundo material puedan liberarse fácilmente de la miserable vida materialista.
Texto 50: Cuando Brahma dijo: «SÃ, que asà sea», el muy afortunado Drona, que era igual a Bhagavan, nació en Vrajapura, Vrndavana, en la forma del muy famoso Nanda Maharaja, y su esposa, Dhara, nació como madre Yasoda.
Texto 51: A continuación, ¡oh, Maharaja Pariksit, el mejor de los Bharatas!, cuando la Suprema Personalidad de Dios nació como hijo de Nanda Maharaja y Yasoda, ambos mantuvieron de forma continua e inquebrantable su amor devocional con sentimientos de cariño paternal. Y en su compañÃa, todos los demás habitantes de Vrndavana, los gopas y las gopis, cultivaron krsna-bhakti.
Texto 52: De ese modo, la Suprema Personalidad de Dios, Krsna, junto con Balarama, vivió en Vrajabhumi, Vrndavana, para hacer realidad la bendición de Brahma. Manifestando diversos pasatiempos infantiles, Él aumentó el placer trascendental de Nanda y de los demás habitantes de Vrndavana.