mahad-vicalanaḿ nṝṇāḿ

gṛhiṇāḿ dīna-cetasām

niḥśreyasāya bhagavan

kalpate nānyathā kvacit

mahat-vicalanam — el movimiento de las grandes personalidades; nṝṇām — en las casas de personas corrientes; gṛhiṇām — especialmente de los casados; dīna-cetasām — de miras muy estrechas, ocupados en mantener a la familia y en nada más; niḥśreyasāya — la única razón por la que una gran personalidad visita al gṛhastha es para favorecerle; bhagavan — ¡oh, muy poderoso devoto!; kalpate — debe entenderse de ese modo; na anyathā — con ningún otro objetivo; kvacit — en ningún momento.


Texto

¡Oh, mi señor!, ¡oh, gran devoto!, las personas como tú vais de un lugar a otro, no para satisfacer vuestros propios intereses, sino para favorecer a los mezquinos grhasthas [personas casadas]. De no ser así, no tenéis el menor interés en ir de un lugar a otro.

Significado

Como de hecho afirma Nanda Maharaja, Gargamuni, por ser un devoto, no necesitaba nada. Del mismo modo, Krsna, cuando viene, tampoco necesita nada, pues Él es purna, atmarama. Sin embargo, Él desciende al mundo material para proteger a los devotos y destruir a los malvados (paritranaya sadhunam vinasaya ca duskrtam). Ésa es la misión de la Suprema Personalidad de Dios, y es también la misión de los devotos. Para Krsna, la Suprema Personalidad de Dios, la persona que cumple esa misión de para-upakara y realiza actividades benéficas para la gente Le es enormemente querida (na ca tasman manusyesu kascin me priya-krttamah). También Caitanya Mahaprabhu recomienda esa actividad de para-upakara, y aconseja en particular a los habitantes de la India:

bharata-bhumite haila manusya-janma yara
janma sarthaka kari' kara para-upakara

«Aquel que haya nacido como ser humano en tierras de la India [Bharatavarsa] debe hacer de su vida un éxito y trabajar para el beneficio de todos los demás» (Cc. Ādi. 9.41). Podemos resumir diciendo que el deber del devoto vaisnava puro es hacer el bien a los demás.

Nanda Maharaja se daba cuenta de que ése era el motivo por el que Gargamuni le visitaba, y de que su deber en esa situación era actuar conforme a los consejos de Gargamuni. De ahí su ofrecimiento: «Dime, por favor, cuál es mi deber». Ésa debe ser la actitud de todos, y en especial de los casados. En la sociedad varnasrama hay ocho divisiones: brahmana, ksatriya, vaisya, sudra, brahmacarya, grhastha, vanaprastha y sannyasa. Nanda Maharaja se presentó en su condición de casado, grhinam. El brahmacari no necesita nada, pero los casados, grhi, se ocupan en la complacencia de los sentidos. Como se afirma en la Bhagavad-gita (2.44): bhogaisvarya-prasaktanam tayapahrta-cetasam. Todos hemos venido al mundo material para complacer los sentidos, y la situación de quienes están demasiado apegados a la complacencia de los sentidos y tienen que entrar en el grhastha-asrama es muy insegura. Puesto que en el mundo material todos estamos buscando el placer de los sentidos, los grhasthas tienen el deber de prepararse como mahats, grandes mahatmas. Por esa razón, Nanda Maharaja empleó específicamente la palabra mahad-vicalanam. Gargamuni no pretendía ganar nada de su visita a Nanda Maharaja, pero Nanda Maharaja, como grhastha, estaba siempre perfectamente dispuesto a recibir las instrucciones de un mahatma para alcanzar el verdadero beneficio en la vida. Así pues, estaba dispuesto a cumplir la orden de Gargamuni.