yady evaḿ tarhi vyādehī-

ty uktaḥ sa bhagavān hariḥ

vyādattāvyāhataiśvaryaḥ

krīḍā-manuja-bālakaḥ

yadi — si; evam — es así; tarhi — entonces; vyādehi — abre bien la boca (yo quiero ver); iti uktaḥ — al recibir esta orden de madre Yaśodā; saḥ — Él; bhagavān — la Suprema Personalidad de Dios; hariḥ — el Señor Supremo; vyādatta — abrió la boca; avyāhata-aiśvaryaḥ — sin disminuir ninguna de Sus potencias de opulencia absoluta (aiśvaryasya samagrasya); krīḍā — pasatiempos; manuja-bālakaḥ — exactamente igual que el hijo de un ser humano.


Texto

Madre Yasoda desafió a Krsna: «Si de verdad no has comido tierra, abre bien la boca». En respuesta al desafío de Su madre, y para mostrar los pasatiempos de un niño común, Krsna, el hijo de Nanda Maharaja y Yasoda, abrió la boca. Aunque sin disturbar el cariño maternal de Yasoda, la Suprema Personalidad de Dios, Krsna, que es plenamente opulento, dejó que Su opulencia se manifestase naturalmente, pues Él no pierde esa opulencia en ninguna circunstancia, aunque la manifiesta sólo en el momento oportuno.

Significado

Sin disturbar el éxtasis del cariño de Su madre, Krsna abrió la boca y manifestó Sus propias opulencias naturales. Ante una gran variedad de más de cien platos culinarios, la persona a la que le gustan las espinacas preferirá un sencillo plato de saka, espinacas. Del mismo modo, Krsna, a pesar de estar pleno de opulencias, abrió la boca como un niño corriente cuando madre Yasoda Se lo pidió, sin pasar por alto los sentimientos trascendentales de cariño maternal.