nāhaḿ bhakṣitavān amba
sarve mithyābhiśaḿsinaḥ
yadi satya-giras tarhi
samakṣaḿ paśya me mukham
na — no; aham — Yo; bhakṣitavān — he comido tierra; amba — Mi querida madre; sarve — todos ellos; mithya-abhiśaṁsinaḥ — mentirosos que se quejan de Mí para que Me castigues; yadi — si es un hecho real; satya-giraḥ — que han dicho la verdad; tarhi — entonces; samakṣam — directamente; paśya — mira; me — Mi; mukham — boca.
Para aumentar el éxtasis trascendental del cariño maternal, Krsna hizo el papel de un niño inocente. Como se explica en los sastras: tadana-bhayan mithyoktir vatsalya-rasa-posika. Esto significa que a veces los niños pequeños dicen mentiras. Por ejemplo, puede que hayan robado o comido algo, pero negarán haberlo hecho. Esto puede verse con frecuencia en el mundo material, pero en relación con Krsna es diferente; son actividades destinadas a proporcionar al devoto éxtasis trascendental. La Suprema Personalidad de Dios hacía el papel de mentiroso y acusaba de mentirosos a todos los demás devotos. Como se afirma en el Srimad-Bhagavatam (10.12.11): krta-punya-puñjah: El devoto puede elevarse a esa posición de éxtasis después de muchísimas vidas de servicio devocional. Las personas que han acumulado los resultados de una enorme cantidad de actividades piadosas pueden alcanzar la etapa de relacionarse con Krsna y jugar con Él como niños comunes. Nadie debe pensar que esos intercambios de servicio trascendental son falsedades y calumnias. Nunca hay que acusar a esos devotos de ser niños corrientes que dicen mentiras, pues si han alcanzado ese nivel de relación con Krsna, no ha sido sin grandes austeridades (tapasa brahmacaryena samena ca damena ca).