tāv ańghri-yugmam anukṛṣya sarīsṛpantau

ghoṣa-praghoṣa-ruciraḿ vraja-kardameṣu

tan-nāda-hṛṣṭa-manasāv anusṛtya lokaḿ

mugdha-prabhītavad upeyatur anti mātroḥ

tau — Kṛṣṇa y Balarāma; aṅghri-yugmam anukṛṣya — arrastrando Sus piernas; sarīsṛpantau — reptar como serpientes; ghoṣa-praghoṣa-ruciram — produciendo con Sus campanitas tobilleras un sonido de lo más dulce para el oído; vraja-kardameṣu — en el barro formado por la bosta y la orina de las vacas en la tierra de Vrajabhūmi; tat-nāda — con el sonido de esas campanitas tobilleras; hṛṣṭa-manasau — muy complacidos; anusṛtya — seguir; lokam — a otras personas; mugdha — así encantados; prabhīta-vat — de nuevo con miedo de ellas; upeyatuḥ — regresaban inmediatamente; anti mātroḥ — hacia Sus madres.


Texto

Cuando Krsna y Balarama, ayudándose de la fuerza de Sus piernas, se metían a gatas en los barrizales de bosta y orina de vaca que se formaban en Vraja, Sus movimientos eran como el reptar de las serpientes, y el sonido de Sus campanitas tobilleras era encantador. Muy complacidos con el sonido de las campanitas tobilleras de otras personas, solían seguirlas como si fuesen hacia Sus madres, pero cuando Se daban cuenta de Su error, Se asustaban y regresaban hacia Sus verdaderas madres, Yasoda y Rohini.

Significado

Yendo a gatas por Vrajabhumi, Krsna y Balarama Se sentían atraídos por el sonido de las campanitas tobilleras, de modo que, a veces, seguían a otras personas, que, divertidas con los movimientos de Krsna y Balarama, exclamaban: «¡Oh, mira como gatean Krsna y Balarama!». Al oír esto, Krsna y Balarama Se daban cuenta de que las personas a las que iban siguiendo no eran Sus madres, y entonces regresaban a Sus verdaderas madres. De ese modo, la gente del vecindario, madre Yasoda, Rohini, y los propios Krsna y Balarama, disfrutaban con los movimientos de los dos niños.