tan-mātarau nija-sutau ghṛṇayā snuvantyau
pańkāńga-rāga-rucirāv upagṛhya dorbhyām
dattvā stanaḿ prapibatoḥ sma mukhaḿ nirīkṣya
mugdha-smitālpa-daśanaḿ yayatuḥ pramodam
tat-mātarau — Sus madres (Rohiṇī y Yaśodā); nija-sutau — a sus respectivos hijos; ghṛṇayā — con mucho cariño; snuvantyau — permitían mamar, muy felices, la leche que fluía de sus senos; paṅka-aṅga-rāga-rucirau — cuyos hermosos cuerpos trascendentales estaban embarrados con bosta y orina de vaca; upagṛhya — cuidar de; dorbhyām — con sus brazos; dattvā — entregarles; stanam — el pecho; prapibatoḥ — cuando los bebés estaban mamando; sma — en verdad; mukham — la boca; nirīkṣya — y ver; mugdha-smita-alpa-daśanam — sonrisas con dientecitos que comenzaban a salirles en la boca (se sentían cada vez más atraídas); yayatuḥ — y disfrutaban; pramodam — de bienaventuranza trascendental.
Mientras las dos madres cuidaban de sus respectivos hijos, yogamaya hacía que los bebés pensasen: «Ella es Mi madre», y que las madres, a su vez, pensasen: «Él es mi hijo». Con el cariño que las madres sentían, la leche fluía naturalmente de sus senos, y los niños la bebían. Cuando vieron que Les empezaban a salir los dientes, las madres los contaban, muy felices, y cuando los bebés veían que Sus madres Les dejaban beber la leche de sus senos, también ellos sentían placer trascendental. Con este cariño trascendental entre Rohini y Balarama y Yasoda y Krsna, los cuatro disfrutaban de bienaventuranza trascendental.