kālena vrajatālpena
gokule rāma-keśavau
jānubhyāḿ saha pāṇibhyāḿ
rińgamāṇau vijahratuḥ
kālena — del tiempo; vrajatā — pasar; alpena — una duración muy breve; gokule — en Gokula, Vraja-dhāma; rāma-keśavau — Balarāma y Kṛṣṇa; jānubhyām — por la fuerza de Sus rodillas; saha pāṇibhyām — apoyándose en las manos; riṅgamāṇau — andando a gatas; vijahratuḥ — disfrutaron del juego infantil.
Un devoto brahmana dice:
srutim apare smrtim itare bharatam anye bhajantu bhava-bhitah
aham iha nadam vande yasyalinde param brahma
«Que otros, por temor a la existencia material, adoren los Vedas, los Puranas védicos complementarios y el Mahabharata. Yo, por mi parte, voy a adorar a Nanda Maharaja, en cuyo patio camina a gatas el Brahman Supremo». Al devoto que es muy elevado, kaivalya, la fusión en la existencia del Supremo, no le parece mejor que el infierno (narakayate). En cambio, recordando este verso y pensando en Krsna y Balarama andando a gatas por el patio de Nanda Maharaja, podemos estar siempre inmersos en la felicidad trascendental. Mientras permanezcamos absortos en pensar en el krsna-lila, y especialmente en los pasatiempos infantiles de Krsna, como deseaba Pariksit Maharaja, estaremos siempre inmersos en el verdadero estado de kaivalya. Ésa es la razón que llevó a Vyasadeva a escribir el Srimad-Bhagavatam. Lokasyajanato vidvams cakre satvata-samhitam (Bhag. 1.7.6). Vyasadeva escribió el Srimad-Bhagavatam, siguiendo la instrucción de Narada, para que todos podamos beneficiarnos de esta Escritura, pensar en los pasatiempos de Krsna, y estar siempre liberados.
srutim apare smrtim itare bharatam anye bhajantu bhava-bhitah
aham iha nadam vande yasyalinde param brahma