Texto* 1: Sukadeva Gosvami continuó: Al oÃr las agradables palabras de Bali Maharaja, la Suprema Personalidad de Dios, Vamanadeva, Se sintió muy satisfecho, pues Bali Maharaja habÃa hablado conforme a los principios religiosos. El Señor comenzó entonces a alabarle.
Texto 2: La Suprema Personalidad de Dios dijo: ¡Oh, rey!, tú eres en verdad glorioso, pues tus actuales consejeros son los brahmanas descendientes de Bhrgu y el pacÃfico y venerable Prahlada Maharaja, que es tu abuelo y te instruye acerca de tu vida futura. Tus afirmaciones son muy ciertas, y están en perfecto acuerdo con las normas del comportamiento religioso. No desdicen de la conducta de tu familia, y realzan tu buena reputación.
Texto* 3: Sé que hasta ahora en tu familia no ha nacido nadie que fuese avariento o mezquino, que se negase a dar caridad a los brahmanas, o que, después de prometer una limosna, dejara de cumplir su promesa.
Texto 4: ¡Oh, rey Bali!, en tu dinastÃa nunca ha nacido un rey ruin que, cuando se lo pidiesen, se negase a dar caridad a los brahmanas en los lugares sagrados, o a luchar con los ksatriyas en los campos de batalla. Y tu dinastÃa es aún más gloriosa debido a la presencia de Prahlada Maharaja, que es como la Luna que embellece el cielo.
Texto* 5: En tu dinastÃa nació Hiranyaksa, quien, sin otra arma que su propia maza, fue por todo el mundo solo, sin ayuda alguna, para conquistar todas las direcciones; ningún héroe fue rival para él.
Texto* 6: El Señor Visnu, en Su encarnación como jabalÃ, liberó a la Tierra del mar Garbhodaka. Fue entonces cuando mató a Hiranyaksa, que se habÃa presentado ante Él. Fue un combate muy reñido, y el Señor pasó grandes dificultades para matarle. Más tarde, pensando en el extraordinario poder de Hiranyaksa, el Señor Se sintió verdaderamente victorioso.
Texto* 7: Al recibir la noticia de la muerte de su hermano, Hiranyakasipu montó en cólera. Decidido a matar a aquel que habÃa acabado con su hermano, fue a la morada del Señor Visnu.
Texto* 8: Al ver a Hiranyakasipu, que avanzaba hacia Él con un tridente en la mano, como la personificación de la muerte, el Señor Visnu, que es el mejor de todos los mÃsticos y es quien conoce el paso del tiempo, pensó de la siguiente manera.
Texto* 9: Vaya a donde vaya, Hiranyakasipu Me seguirá como la muerte persigue a todas las entidades vivientes. Por eso, lo mejor es que entre en lo más profundo de su corazón, pues, como su visión se limita a la visión externa, allà no podrá verme.
Texto 10: El Señor Vamanadeva continuó: ¡Oh, rey de los demonios!, tomando esa decisión, el Señor Visnu entró en el cuerpo de Su enemigo Hiranyakasipu, que corrÃa tras Él con muchÃsima fuerza. En un cuerpo sutil que Hiranyakasipu ni siquiera podÃa concebir, el Señor Visnu, lleno de ansiedad, entró por la ventana de la nariz de Hiranyakasipu junto con su aliento.
Texto* 11: Al hallar vacÃa la morada del Señor Visnu, Hiranyakasipu se puso a buscarle por todas partes. Furioso por no dar con Él, daba grandes voces mientras Le buscaba por todo el universo, recorriendo la superficie de la Tierra, los sistemas planetarios superiores, todas las direcciones y todas las cavernas y océanos. Pero el gran héroe, Hiranyakasipu, no logró ver a Visnu en ningún lugar.
Texto 12: Cuando vio que no Le hallaba, Hiranyakasipu dijo: «He recorrido todo el universo, pero no he podido encontrar a Visnu, el que mató a mi hermano. Sin duda, habrá ido al lugar del que nadie regresa. [En otras palabras, debe de haber muerto.]»
Texto 13: Esa ira contra el Señor Visnu acompañó a Hiranyakasipu hasta la muerte. Quienes se hallan bajo la influencia del concepto corporal de la vida suelen ser rencorosos. Ello se debe únicamente al ego falso y a la gran influencia de la ignorancia.
Texto 14: Tu padre, Virocana, el hijo de Maharaja Prahlada, sentÃa un gran afecto por los brahmanas. Cuando los semidioses fueron a verle disfrazados de brahmanas para pedirle la duración de su vida, él se la entregó, aunque sabÃa muy bien quienes eran.
Texto* 15: Tú también has sido fiel a los principios seguidos por los grandes brahmanas casados, por tus antepasados y por los grandes héroes que alcanzaron la fama por sus actividades gloriosas.
Texto 16: Ésa es la noble familia de que procedes, ¡oh, majestad, rey de los daityas! Tú sabes ser muy generoso dando caridad, pero sólo te pediré tres pasos de tierra, medidos conforme a Mi tamaño.
Texto 17: ¡Oh, rey, controlador del universo entero!, eres muy generoso y Me darÃas toda la tierra que te pidiese, pero no quiero pedirte lo que no necesito. El brahmana erudito que sólo acepta en caridad lo estrictamente necesario no se enreda en actividades pecaminosas.
Texto 18: Bali Maharaja dijo: ¡Oh, hijo de un brahmana!, aunque Tus instrucciones son como las de una persona adulta y sabia, todavÃa eres un niño y no tienes suficiente inteligencia. En lo que a Tus intereses personales se refiere, eres poco prudente.
Texto 19: Yo podrÃa darte toda una isla, pues soy el propietario de las tres divisiones del universo. Tú, que has venido aquà para que Te dé algo y que me has complacido con palabras dulces, sólo me pides tres pasos de tierra. En verdad, no eres muy inteligente.
Texto* 20: ¡Oh, niño!, aquel que viene a mà para pedirme algo, ya no tiene por qué pedir nada a nadie nunca más. Asà pues, si lo deseas, puedes pedirme toda la tierra que Te haga falta para mantenerte conforme a Tus necesidades.
Texto 21: La Personalidad de Dios dijo: ¡Oh, mi querido rey!, ni los tres mundos, con todos sus objetos para la satisfacción de los sentidos, podrÃan satisfacer a una persona que no controla sus sentidos.
Texto* 22: Si no estuviera satisfecho con tres pasos de tierra, tampoco lo estarÃa con una de las siete islas, compuestas de nueve varsas. Aunque fuese dueño de una isla, aspirarÃa a poseer otras.
Texto* 23: Hemos escuchado que algunos reyes poderosos, como Maharaja Prthu y Maharaja Gaya, llegaron a ser dueños de los siete dvipas; sin embargo, nunca lograron sentirse satisfechos, ni llegaron a saciar sus ambiciones.
Texto 24: Debemos sentirnos satisfechos con lo que nuestro destino nos tiene reservado, pues el descontento nunca es causa de felicidad. Una persona sin dominio de sà misma no será feliz ni aunque posea los tres mundos.
Texto* 25: La existencia material nos decepciona en nuestras aspiraciones de satisfacer los deseos de disfrute y de tener cada vez más dinero. Ésa es la causa de la continuación de la vida material, que se caracteriza por la sucesión de nacimientos y muertes. Sin embargo, quien se siente satisfecho con lo que el destino le depara está en condiciones de liberarse de la existencia material.
Texto* 26: El brahmana que se contenta con lo que la providencia le trae se ilumina con un poder espiritual cada vez mayor; sin embargo, la potencia espiritual del brahmana insatisfecho siempre disminuye, como la potencia de un fuego al rociarlo con agua.
Texto* 27: Por esa razón, ¡oh, rey, el más generoso entre quienes dan caridad!, sólo te pido tres pasos de tierra. Con esa dádiva Me sentiré muy complacido, pues para ser feliz hay que sentirse plenamente satisfecho con lo absolutamente indispensable.
Texto* 28: Sukadeva Gosvami continuó: Cuando la Suprema Personalidad de Dios hubo dicho estas palabras, Bali Maharaja, sonriendo, Le contestó: «Muy bien. Ten lo que desees». Para confirmar su promesa de dar a Vamanadeva la tierra que deseaba, Bali tomó su cántaro de agua.
Texto* 29: Al comprender las intenciones del Señor Visnu, Sukracarya, el sabio entre los sabios, se dirigió inmediatamente a su discÃpulo, que estaba a punto de ofrecerlo todo al Señor Vamanadeva, y le habló con las siguientes palabras.
Texto* 30: Sukracarya dijo: ¡Oh, hijo de Virocana!, este brahmacari con cuerpo de enano no es otro que el propio Visnu, la imperecedera Suprema Personalidad de Dios. Aceptando por padres a Kasyapa Muni y a Aditi, ha hecho Su advenimiento para satisfacer los intereses de los semidioses.
Texto* 31: No sabes el gran peligro que corres por haberle prometido que Le darás tierras. No me parece que eso sea bueno para ti. Tu promesa causará un gran daño a los demonios.
Texto 32: Este brahmacari de engañoso aspecto es, en realidad, la Suprema Personalidad de Dios, Hari, que ha venido en esa forma para quitarte todas tus tierras, tu riqueza, y tu belleza, poder, fama y educación. Cuando te lo haya quitado todo, se lo dará a Indra, tu enemigo.
Texto 33: Le has prometido tres pasos de tierra como caridad, pero, cuando Se los des, ocupará los tres mundos. ¡Sinvergüenza!, no sabes qué gran error has cometido. Cuando Se lo hayas dado todo al Señor Visnu, no tendrás de qué vivir. ¿Cómo vas a mantenerte entonces?
Texto 34: Con Su primer paso, Vamanadeva ocupará los tres mundos, y con el segundo, todo el espacio exterior; entonces expandirá Su cuerpo universal hasta ocuparlo todo. ¿Te queda algún sitio para Su tercer paso?
Texto* 35: Te aseguro que no podrás cumplir tu promesa, y, por no hacerlo, creo que te ganarás una residencia eterna en el infierno.
Texto* 36: Los sabios eruditos no alaban la caridad que hace peligrar las propias posibilidades de subsistir. Los actos de caridad, sacrificio y austeridad, asà como las actividades fruitivas, son posibles para quien puede ganarse su propio sustento. [Y no lo son para quien no puede mantenerse].
Texto 37: Por lo tanto, la persona de conocimiento completo debe dividir sus riquezas en cinco partes, destinadas a la religión, la reputación, la opulencia, el disfrute de los sentidos, y el sustento de los familiares. Quien asà actúa es feliz en este mundo y en el siguiente.
Texto* 38: Y si alguien argumenta que no puedes dejar de cumplir tus promesas, ¡oh, el mejor de los demonios!, te recordaré el testimonio del Bahvrca-sruti, según el cual una promesa sólo es válida si va precedida de la sÃlaba om, y que no lo es en caso contrario.
Texto 39: Los Vedas afirman que el verdadero resultado del árbol del cuerpo son los frutos y flores que se obtienen de él. Pero, si ese árbol no existe, no hay posibilidad de obtener frutos y flores verdaderos. Puede que el fundamento del cuerpo sea falso, pero sin la ayuda del árbol del cuerpo no puede haber frutos y flores verdaderos.
Texto 40: Un árbol arrancado de raÃz se cae y comienza a secarse inmediatamente. Del mismo modo, si consideramos que el cuerpo es irreal y no lo cuidamos -o, en otras palabras, si arrancamos la raÃz irreal-, es indudable que el cuerpo se secará.
Texto 41: Pronunciar la palabra «om» significa separarse de los bienes monetarios que se posean. En otras palabras, quien pronuncia esa palabra queda libre del apego al dinero, ya que se ve privado de él. Quedarse sin dinero no es nada satisfactorio, pues en esa condición no se pueden satisfacer los deseos. En otras palabras, quien pronuncia la palabra «om» queda en la miseria. Sobre todo si da caridad a los pobres o a los mendigos, permanecerá insatisfecho en sus deseos de autorrealización y de complacer los sentidos.
Texto 42: Por lo tanto, lo más prudente es decir no. Aunque incurras en falsedad, estás perfectamente protegido; esa forma de actuar atrae hacia ti la compasión ajena y te da muchas oportunidades de recibir dinero de los demás. No obstante, al que siempre se queja de no tener nada, se le condena, pues es un cuerpo muerto aunque esté vivo, o debe ser matado aunque todavÃa respire.
Texto 43: La falsedad no es condenable cuando se emplea para conquistar a una mujer mediante la adulación, cuando se bromea, en una ceremonia de bodas, al ganarse el sustento, cuando la vida está en peligro, al proteger a las vacas y la cultura brahmÃnica, o al proteger a una persona de manos de su enemigo.