yadṛcchayopapannena
santuṣṭo vartate sukham
nāsantuṣṭas tribhir lokair
ajitātmopasāditaiḥ
yadá¹›cchayÄ â€” ofrecido por la autoridad suprema conforme al propio karma; upapannena — con aquello que se obtenga; santuá¹£á¹aḥ — hay que sentirse satisfecho; vartate — hay; sukham — felicidad; na — no; asantuá¹£á¹aḥ — el que está insatisfecho; tribhiḥ lokaiḥ — aunque posea los tres mundos; ajita-ÄtmÄ â€” el que no puede controlar sus sentidos; upasÄditaiḥ — aunque haya obtenido.
Si el objetivo supremo de la vida es la felicidad, debemos sentirnos satisfechos con la posición en que la providencia nos haya situado. Prahlada Maharaja nos da la misma instrucción:
sukham aindriyakam daitya
deha-yogena dehinam
sarvatra labhyate daivad
yatha duhkham ayatnatah
«Mis queridos amigos nacidos en familias demonÃacas, la sensación de felicidad que se percibe por el contacto de los objetos de los sentidos con el cuerpo depende de las actividades fruitivas pasadas y se puede obtener en cualquier forma de vida. Esa felicidad viene por sà sola y sin esfuerzo alguno por nuestra parte, al igual que ocurre con el sufrimiento» (Bhag. 7.6.3). Ésta es la filosofÃa perfecta para quien desea obtener la felicidad.
La felicidad verdadera se describe en la Bhagavad-gita (6.21):
sukham atyantikam yat tad
buddhi-grahyam atindriyam
vetti yatra na caivayam
sthitas calati tattvatah
«En el estado de dicha espiritual, se alcanza una felicidad trascendental ilimitada, que se percibe a través de los sentidos trascendentales. Quien alcanza esa posición, ya nunca se aparta de la verdad». La felicidad debe percibirse con los sentidos superiores, que no son los sentidos ligados a los elementos materiales. Cada uno de nosotros es un ser espiritual (aham brahmasmi), cada uno de nosotros es una persona individual. Nuestros sentidos ahora están cubiertos por elementos materiales, y la ignorancia nos hace pensar que los sentidos materiales que nos cubren son nuestros verdaderos sentidos. Sin embargo, los verdaderos sentidos están dentro de la cubierta material. Dehino 'smin yatha dehe: Los sentidos espirituales están dentro de la cubierta de elementos materiales. Sarvopadhi-vinirmuktam tat-paratvena nirmalam: Si los sentidos espirituales no se encuentran cubiertos, por medio de ellos podemos ser felices. La satisfacción de los sentidos espirituales se explica de la siguiente manera: hrsikena hrsikesa-sevanam bhaktir ucyate: Los sentidos están completamente satisfechos cuando se ocupan en el servicio devocional de Hrsikesa. Podemos tratar de satisfacer nuestros sentidos materiales, pero, sin este conocimiento superior acerca de la complacencia de los sentidos, nunca podremos alcanzar la felicidad. Podemos aumentar nuestro deseo de complacer los sentidos, e incluso ver cumplidos nuestros deseos de placer sensorial; sin embargo, como todo ello se basa en el plano material, nunca alcanzaremos la satisfacción ni nos saciaremos.
Según la cultura brahmÃnica, debemos darnos por satisfechos con lo que podamos obtener sin mayores esfuerzos, y debemos cultivar nuestra conciencia espiritual. Entonces seremos felices. El movimiento para la conciencia de Krsna tiene por objeto la difusión de estas conclusiones. La gente que carece de conocimiento espiritual cientÃfico considera erróneamente que los miembros del movimiento para la conciencia de Krsna son irresponsables que tratan de evadirse de las actividades materiales. Sin embargo, lo cierto es que las actividades en que nos ocupamos traen realmente la felicidad suprema en la vida. Quien no se eduque en la satisfacción de los sentidos espirituales y continúe absorto en la complacencia material de los sentidos, nunca logrará la felicidad eterna y bienaventurada. Por eso el Srimad-Bhagavatam (5.5.1), recomienda:
tapo divyam putraka yena sattvam
suddhyed yasmad brahma-saukhyam tv anantam
Debemos practicar austeridades a fin de purificar nuestra existencia y alcanzar una vida de ilimitada bienaventuranza.